miércoles, 7 de abril de 2010

FUE UN SUEÑO, SOLO UN SUEÑO.


La vida monótona que llevaba, la mantenía siempre pensando en cosas ajenas a su voluntad, su matrimonio ante la sociedad era un preclaro ejemplo, su esposo un ser lleno de bondad y virtudes excepcionales, sus hijos, brillantes alumnos con calificaciones excelentes y además sus grandes orgullos, en fin su familia digna de admiración entre sus conocidos, pero ella sentía algo de soledad en su vida.

Las fiestas que se organizaban en el círculo de su comunidad, no lograban apartar sus pensamientos de fantasías que bullían en su mente locuaz, es más ni los juegos de canasta que en compañía de las damas de sociedad la desviaban de esas ideas.

Quizás sin pensarlo, mejor bien dicho sea, quizás sin desearlo, en su mente calenturienta se fue formando un deseo enorme de tener una relación sexual fuera de su matrimonio, porque según ella, su marido se había vuelto tan rutinario que ya no le gustaba ese trajín de vida que llevaban, incluso, ya estaban mermadas sus relaciones intimas, pretextando que llegaba muy cansado de trabajar; cuando ella lo buscaba, lo encontraba dormido, buscaba sus partes nobles para excitarlo, pero él no le respondía.

Esto fue la excusa, para decidirse a buscar una aventura, sobra decir, que no le faltaron candidatos; con ese cuerpo de diosa y esos ojos tan expresivos, con esa conversación de una persona con una educación tan refinada, producto de sus reuniones en sociedad, le sobraban pretendientes, porque además del buen atractivo visual del que gozaba, era una maestra en la coquetería (motivo por el cual siempre discutía con su marido), su arreglo personal en ocasiones era exagerado, se pasaba horas enteras en el salón de belleza, en donde por cierto era muy conocida por ser una asidua frecuente, al salir del salón, lo hacía completamente diferente, un rostro tan bien delineado con tanto cosmético, unos labios tan rojos (¿de pasión desenfrenada?) de tanto labial y unas uñas postizas adornadas con diversos dibujos.

Quizás su fantasía no se hubiese realizado de no haber sido por la cooperación involuntaria de su esposo, al que jamás le interesó lo que ella hiciera o dejara de hacer; él se dedicaba en cuerpo y alma a su trabajo; a su familia le dedicaba su atención cuando en las noches llegaba a descansar, sólo en esos momentos ellos aparecían en el libreto de su vida.

Como en todo argumento o relato, no faltó que surgiera el afortunado galán que llegara a la vida de esta damisela; así fue como un día por azares de la del destino o por capricho de la dama en cuestión, tuvieron una amena charla telefónica, en la cual salió a relucir la admiración que él tenía por ella, de lo prendado que se encontraba por su fino corte de cara, esa nariz tan respingada, ese pelo tan sedoso y además el buen timbre de su voz, la hacían (según él) la compañera perfecta.

Entre platicas y adulaciones, él le hizo notar, que tenía unas enormes ganas de verla, para platicar un rato e intercambiar impresiones, ella, claro que se tenía que dar a desear y le dijo que no podía salir, ya que tenía que ayudar a su esposo en el negocio.

Él, tenaz como era su costumbre no se amilano, volvió a insistirle pero de una manera muy sútil, diciéndole que se sentía triste de no poder tener una charla con la mujer que en ocasiones, su recuerdo le había quitado el sueño, que ansiaba con todo su corazón verla aunque fuesen unos 5 o 10 minutos, pero mirarla para constatar que en ella no había cambiado nada, que era el mismo ser angelical que conoció, que la reconocía por la voz de ángel que escuchaba al otro lado de la línea.

Sobra decir, que en esos momentos ella se sentía en las nubes, esas palabras tan llenas de romanticismo, la hacían flotar en el misticismo de su vanidad, ¿cuánto tiempo ha pasado de que en la boca de su esposo no han brotado frases tan hermosas? Ya había perdido la cuenta y también las esperanzas, su marido era muy metódico, solo existían adulaciones a su persona y al modo de atender su pequeña empresa ahí es donde volcaba su ego, pero a ella, si a ella, ya no le hacía ningún piropo, ni siquiera advertía lo bien que se arreglaba para él, por eso se sentía en las nubes, porque ahí se encontraba alguien que reconocía su valor moral, su belleza externa, sobre todo su trato a una mujer.

Por ese detalle, es que ella, con un poquito más de deseo que de curiosidad, fue ablandando su postura y le sugirió que por el momento no podía salir, pero que a más tardar en una hora tenía que salir a depositar el dinero de la venta del día anterior en el banco, y si él se decidía se podían ver afuera de la institución bancaria. Claro que él accedió, y haciendo a un lado su felicidad para no demostrar su ardiente interés, le dijo que iba a hacer todo lo posible por acudir a tiempo, pero que le pedía que no lo fuera a plantar, porque no resistiría un desdén o engaño.

Quedaron de verse en un lugar conocido por los dos, pero más por él, porque sabía que en esa zona se localizaba un establecimiento de 4 letras (la h es muda) el cual vulgarmente lo conocemos como hotel.

Ella con el pretexto de ir a depositar y de ir a ver una ropa para los niños, pidió la autorización a su esposo para salir, el esposo tan ingenuo como siempre, le dio dinero para que tomara un taxi y no se le hiciera tarde. Arreglada su salida, se metió a la regadera a darse una ducha y arreglarse esmeradamente para satisfacer su aventura, la cual deseaba con todas las fuerzas de su ser.

El llegó primero a la cita, todo un caballero, elegante su forma de vestir, recientemente rasurado, con un aroma varonil producto del perfume con olor a maple, un traje acorde a la temporada actual, luciendo una sonrisa con unos dientes nacarados envidia de cualquier modelo. Espero a la dama en cuestión, con la disculpa de que a la mujer se le debe esperar el tiempo que sea necesario, pero no hubo tanto lapso de espera, allá enfrente de la acera se encontraba la damisela, sonriéndole y agitándole la mano para él la viera, y claro ni tardo ni perezoso procedió a cruzar la arteria, y en pocos segundos ya se encontraba a su lado.

Se saludaron tomándose de las manos, no hubo beso de por medio, no se podía hacer eso, estaban en plena calle y podían ser reconocidos, él le habló casi susurrándole al oído ¿adónde vamos?, ella sonriendo y bajando la cabeza, le contestó ¡adonde tu quieras, me pongo en tus manos!

Bueno no se si sea una buena idea, pero me gustaría un lugar donde estuviéramos solos, tengo mucho de que platicar contigo –volvió él a expresar-

Ella, aún sonriendo le pregunto: ¿Qué lugar sugieres para ir? Pues no cuento con suficiente tiempo.

¿Bueno que te parece si entramos a ese hotel, que se encuentra ahí enfrente? –Nerviosamente él preguntó-

¿Qué te pasa? ¿Por quién me has tomado? –Exclamó ella con una absoluta seriedad-

Él la agarró suavemente de las manos y le comentó:

-Perdón no quise ofenderte, lo único que deseo es que no tengas problemas con tu marido, y ese es el único lugar en el que podemos estar, sin que nadie nos vea o nos interrumpa, yo te prometo que nada malo pasara.

Ella un poco convencida (además de que también lo deseaba, ese tipo le gustaba mucho, fueron varias las ocasiones en que en sus cavilaciones se veía haciendo el amor con él, siempre que lo miraba, sentía que las rodillas le temblaban y que los labios la traicionaban para pedirle un beso, si, sólo un beso, con eso se conformaba) le puntualizó:

–Está bien vamos, pero ten en cuenta que soy una mujer casada y le debo respeto a mi esposo, no vayas a tomar mi decisión como otra cosa, por favor-

Claro que no –contesto él- sé que te debo un gran respeto y siempre te lo he manifestado, no quiero ser el causante de algún desaguisado con tu esposo.

Sin más que decir o aclarar, enfilaron sus pasos hacía el edificio que en la parte de arriba se podía notar un gran anuncio de neón con letras rojas (como la pasión que los envolvía) que decía: “HOTEL AVENIDA” Bienvenidos.

Les entregaron las llaves del cuarto, antes de entrar al mismo, él le estampó un ardiente beso, del cual ella correspondió de una forma más efusiva y de larga duración, haciéndola olvidar de su condición de casada, de su esposo, de su hogar, de sus hijos, y mirándolo a los ojos, suplicantes palabras salieron de sus labios:

-Por favor aquí no, pasemos dentro de la habitación, me siento mal de lo que estoy haciendo, pero la verdad es que deseo que me ames con una locura incontrolable, quiero pertenecerte en cuerpo y alma, quiero sentirme solo tuya y de nadie más, dame todo de ti, porque yo sin reservas te entregaré todo lo que he guardado con el tiempo para ti-

El, con ternura la tomó de la mano y con delicadeza la hizo pasar al interior del cuarto, ahí frente a ellos los esperaba el tálamo en el cual podían dar rienda suelta a sus instintos sexuales, ella con la razón nublada por el reciente ósculo recibido, pronto se olvidó de su condición de mujer casada y del respeto que debía darle a su marido.

Sin más preámbulo, apagando la luz y encendiendo el aire acondicionado se fueron acomodando en la orilla de la cama y prendados de su boca, sin comentario alguno, se dejaron envolver por el momento, se dejaron arrastrar por la pasión que como remolino los fue arrastrando poco a poco, el hurgando en las partes nobles de ella, haciendo a un lado su ropa, ella bajándole el cierre de su pantalón, metiendo delicadamente su mano tomó su miembro el cual fue erigiéndose como un noble guerrero que busca no quedar mal en la batalla, sus pezones de pronto se vieron acariciados por los labios de él, su vulva sintió la delicadeza de un dedo que le escarbaba tenuemente para llegar a un cosquilleo delicioso y sensual, sus cuerpos desnudos se juntaron y la complicidad de la oscuridad hizo que llegaran al clímax desbordado del sexo.

Ella con la sensación del beso proporcionado, de las caricias en sus partes intimas, con el roce de sus piernas y con la visión nublada, sólo deseaba llenarse totalmente de él, esos besos en su cuello, el roce de los labios en sus pezones la tenían al borde del paroxismo. No dejaba de gemir, sus manos arañaban el cuerpo atlético, sus labios jalaban con mordidas suaves los de el, ese encanto de saberse tan amada la llevaban a enloquecer de pasión inusitada, se sentía en la gloria, sus ojos no observaban más que el rostro de su pareja, su cuerpo cual ola embravecida lo quería atrapar para siempre y tenerlo junto a él todo el tiempo, toda ella sentía una electricidad que le recorría su cuerpo y que la hacía enloquecer, si ahí estaba la creación más grande de nuestro Señor fundidos en uno solo.

No salieron palabras, sólo gemidos de placer, alaridos de satisfacción; pero justo cuando todo el torrente de felicidad salía del miembro de él, para depositarlo en su vagina, exactamente en ese momento, cuando el volcán tenia su erupción vomitando lava, cuando la lujuria llegaba a estallar en su máxima expresión, justo en ese momento, sintió un leve jalón en su brazo y escuchó una voz que le decía:

“Arriba floja, es hora de levantarse y llevar los niños a la escuela”

Ella exclamó: -Dios mío, todo fue un sueño, tan sólo un sueño.

Efectivamente, ahi frente a ella, sonriendo como siempre, se encontraba su esposo, quien habia salido después de haberse dado un buen regaderazo.

viernes, 19 de marzo de 2010

AMOR INOCENTE


Ahi estaba enseñando la materia que le tocaba impartir, pero también enseñando su anatomia tan bien proporcionada, ese cuerpo voluptuoso que era la envidia en las demás maestras, pero que por igual era el motivo para que algunos dejaran de tomar los apuntes, para tomar un mejor ángulo y ver en toda su proporción a esa gran hembra que era su maestra.

"Geografia es la ciencia que tiene por objeto la descripción y explicación de los fenómenos fisicos y humanos en la superficie de la tierra"

Y nosotros tratando de describir y explicarnos a ese gran fenómeno que teníamos por delante impartiéndonos la materia, que ¿acaso no había quien definiera el raro sentir en nuestro tan tierno cuerpo?, sentiamos un raro hormigueo en todo nuestro ser, que no alcanzábamos a definir de que se trataba, no lo asimilábamos ni con la propia instrucción de la quimica ni de la física, los polos positivos se atraen, los negativos se rechazan, ¿y como diablos saber que polo era la maestra y cual nosotros? Muchas dudas, pocas explicaciones.

Nos decían que el orden de los factores no alteran el producto, pero si la maestra en el orden era la número uno y nosotros como alumnos pasábamos a segundo termino entonces ¿qué pasaba? En donde quedaban todos esos técnicismos, ¿no era cierto que también nos explicaban que todo lo que sube tiende a bajar? y por que la maestra no bajaba a estar con nosotros?, ¿por qué sólo arriba en el templete donde estaba su escritorio?, ¿por qué ese deseo de llevar vestidos y sentarse con las piernas cruzadas?, ¿acaso no se daba cuenta que frente a ella había un sinnúmero de adolescentes?

Que algunos materiales al calor del fuego se funden, pero si nada más con tocarle su mano yo ya me estaba fundiendo; Me he preguntado ¿Cuántas veces me miró sentado en mi pupitre? Sin embargo yo podría decirle que todo el tiempo en su horario de clases me pasaba mirándola, que hacía castillos en el aire, en el cual ella era la Reina y yo su pobre vasallo, dispuesto a obedecerla en todo. Ese era mi amor imposible, era mi amor de estudiante.

Era la esperanza de un nuevo día para acudir a clases, era el largo esperar para que me tocara su materia, era el hacerme el encontradizo cuando la veía llegar a la escuela, era mi justificante para poder estudiar y superarme, me gustaba su presencia, su persona, su hablar, su explicar, en fin toda ella me atraía, lo más triste es que nunca lo supo, nunca se dio cuenta que tenía un admirador, un amor inocente que apenas podía disimular el cariño que sentía por ella.

Hoy que han pasado varios años, rememorando mis años en la escuela, evoco la grata figura de mi maestra y con agrado veo, que la sigo recordando con mucho cariño, a solas me digo de verdad, como es que de joven se sabe apreciar la belleza de la mujer; Si existiese la labor de saber catar la belleza femenina y el amor juvenil, ahí estaría en primera fila, porque no hay amor más inocente y limpio, que un amor de juventud, sin malicia, sin revanchismo, con mucha pasión y demasiada fogosidad, pero también con mucho dolor, por no saber amar a tan temprana edad,. Así me pasó.


miércoles, 17 de marzo de 2010

ORACION

Jesús mio, a ti dedico mi oración, para tratar de hacerme una persona diferente a la que he sido hasta el dia de hoy;

He de desterrar de mi alma el odio, la lujuria, la envidia y todos los males que padece el ambiente mundano;

Tratare de amar a mis semejantes, como Tú nos has amado, creeré sinceramente que el amor limpio, no es necesario otorgarlo ni pedirlo a la fuerza;

Rezare por todos mis pequeños hermanos, que sufriendo están hambres y privaciones, de las cuales la mayoría no estamos acostumbrados


Creere en el sufrimiento que has soportado en la Cruz, seguire el camino que Tú me has trazado, he de adaptarme a las cosas tal y como son, sin pretender cambiarlas a lo que yo quiera, y he de perdonar a los que me ofenden, porque asi nos lo enseñaste;


Trataré de hacer a un lado las malas amistades, en cambio frecuentare las que sean buenas, las que puedan tener habitos sanos y sin ninguna perversidad;


Tratare de ser lo menos orgulloso, ya que el orgullo conduce al fracaso y al destrozo del alma. Por todo esto, te doy mi más profundo y sincero agradecimiento, oh mi Señor Jesucristo.

viernes, 5 de marzo de 2010

SOY LESBIANA. ESE ES MI PROBLEMA.


Mi vida siempre fue un misterio, mi niñez fue tan misteriosa como incierta, yo no pedí venir al mundo, jamás expuse que quería a tal o cual padres, fue la voluntad de mi Dios la que me trajo a morar a este mundo, y por pretexto de ese Dios en que la mayoría creemos, se me ha discriminado e incluso mirarme como si fuera un bicho raro.

Así empezó la plática que sostenía con mi amiga Narcisa, mujer introvertida y quizás extrovertida, pero un ser tan lleno de bondad como de mucho amor.

Mi niñez transcurrió en un hogar de diferencias, y digo diferencias porque mis padres eran muy diferentes en su carácter, diferentes en su comportamiento, diferentes en su forma de pensar e incluso diferentes en su forma de quererme, por un lado mi madre siempre me trató como a una niña que ese era mi sexo, pero mi padre como su gran anhelo era tener un varoncito, me trataba como tal, vistiéndome como un niño e incluso fomentando en mi el deporte que el practicaba, que era el futbol.

Los pleitos en mi hogar eran frecuentes, mi padre apasionado al deporte bacanal, jamás se enteró de las necesidades de la familia, el vivía en su mundo y eso lo hacía muy feliz, mi pobre madre, trabajando de sol a sol, para cumplir las necesidades de mis hermanos y las mías, cuando el llegaba trastornado por el vino, se volvía una persona irracional que ofendía a medio mundo y el otro medio mundo lo ofendía a él, y nosotros recibíamos la peor parte de su arrebato, a mi madre amenazándola con matarla y a mi jalándome de los cabellos cual si fuera una piñata, y todo esto me lo aguantaba, sufría en silencio, lloraba hacia adentro, tragándome mis lagrimas amargas.

Me creerás que ni yo misma sé porque me aguante tanto, pero eso sí, mi carácter se fue templando y agarrando una fortaleza de la cual yo misma desconozco, pero que sé de donde se origina. Me fui acostumbrando a estas dramatizaciones en mi hogar, ya no era raro que siempre mis padres estuvieran como perros y gatos (con el perdón de estos animales), y nosotros en una esquina temblando de miedo, por la reacción final de mi padre.

Muy poco recuerdo si es que tuvimos fiesta por nuestros cumpleaños, en mi hogar escondíamos todo lo que oliera a licor, pero al no encontrarlo en la casa, lo buscaba en la calle con sus amigos, es cierto da tristeza hablar de la irresponsabilidad de un padre, pero ojala mi relato tuviera cabida en muchas conciencias de los hombres, ya que su machismo solo surge al calor de unas copas, sin darse cuenta que el alcohol además de trastornarlos los transforma en otros seres distintos a lo que aparentan delante de los demás, surgiendo confusión en sus mentes en el momento en que se encuentran sobrios, sin recordar lo que hicieron cuando en ese estado de ebriedad sufrían una metamorfosis.

Así transcurrió mi existir, entre pleitos, reconciliaciones, llamadas de atención, la zozobra en mis estudios, la privación de diversión por no tener los recursos económicos para cubrir esos gastos, jugando al futbol en lugar de muñecas, usar pantalones y short en lugar de faldas, o tenis en lugar de zapatillas o zapatos femeninos, no usar maquillaje y no era porque me lo prohibieran, simplemente lo veía como algo ridículo de una mujer el pintarse, de verdad no me agradaba, pero eso sí, me gustaba verlo en otras mujeres, las cuales desde mi corta edad me atraían.

Se llegaron mis quince años, la fecha memorable para toda mujer que ansia dar a conocer los atributos que la diosa naturaleza nos ha dotado, ser presentada en sociedad, bailar con los chambelanes, disfrutar la fiesta, en fin miles de recuerdos, y sin embargo, a mi eso no me interesaba, jamás pedí que me festejaran, no lo quería, no lo deseaba, pero por insistencia de un familiar tuvieron que hacérmelo.

En esa fiesta acudieron todos mis familiares, amigos y amigas, padrinos, conocidos de la escuela en fin gente que ni yo misma sabía de dónde habían salido, pero ahí estaban en esa fiesta que daban en mi honor y de la cual ni quisiera acordarme, mi padre en su afán de saldar esas cuentas que por su alcoholismo tenía conmigo, fue el encargado de presentarme en sociedad, sus palabras las encontré tan sinceras que me arrancaron las lágrimas que no pude contener, y que me hicieron abrigar la esperanza de que mi padre cambiaría.

Soy sincera al decirlo, a mi padre lo quiero, pero lo quiero muy a mi manera, probablemente él pensara que lo odio, pero no se puede odiar a quien te dio la vida, tengo resentimiento eso sí, que quizás pueda ligarse con un rencor, pero más que nada es quizás el sentirme desligada de su vida, esa vida tan comprometida para sus amigos y para su vicio, que aunque hubo formas y ocasiones en que se lo comenté, jamás tuvo la delicadeza de acercarse a nosotros para acariciarnos o para con un simple gesto sentirnos que nosotros éramos la razón de su vida, pero en fin.

Pero Narcisa (la interrumpo) ¿crees que estos fueron los motivos para que tu cambiaras en tu forma de pensar, me refiero exactamente a tu forma de tratar con personas del mismo sexo?

No, no lo creo, ya te lo dije anteriormente mi carácter se fue templando conforme se iban desarrollando los acontecimientos en mi familia, lo otro no va ligado con mi forma de sentir, te diré algo que quizás yo he analizado y a muchos les enferma decirlo, y ¿sabes por qué? Porque les da pena confesarlo, yo lo he sostenido, la primera vez que yo me sentí atraída fue más por la persona que por el sexo, quizás se vea mal, quizás nos han satanizado y muchos puritanos cierran los ojos para no ver la realidad de nuestros tiempos, hay un dicho muy popular que quizás aquí encajaría “No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”.

Muchos me critican diciéndome que las relaciones que tengo con personas de mi mismo sexo, son coas del demonio, que Dios creo únicamente un hombre y una mujer, que donde se ha visto a un animal teniendo relaciones con su mismo sexo, que me va a castigar Dios, que no voy a entrar al reino de los cielos, que me van a excomulgar, PANPLINAS, son mojigaterías, pensamientos de personas anticuadas o chapadas en estricto apego a una religión, no se ponen a pensar que antes de vernos el sexo, vean nuestra naturaleza, somos seres humanos, personas que necesitamos afecto, cariño y comprensión, no a todos nos gusta la lluvia, pero esta llega por efecto de la naturaleza, son pocos los que aman la oscuridad y sin embargo es la gran confidente de los enamorados.

Que me acosan por decirme que soy descarada por haber salido del closet, acaso ¿no se me debe de reconocer el gran valor de tener que aceptar mi condición sexual? ¿Es delito expresar nuestro amor delante de los demás?, que algún letrado me diga en que parte de la biblia esta anotado de que no deben de existir las lesbianas y los homosexuales, considero que el mundo está preparado para dejarnos existir sin andar escondiéndonos, nuestro sentimiento es dar nuestro amor, a veces el hombre lo único que desea es seguir abusando de nosotras, mirarnos como en la época de la revolución se tenía contemplada, como una escopeta, en la esquina y cargada, ya eso es arcaico, déjennos vivir, queremos también tener los derechos de todos los que viven en este mundo.

La vida sería diferente si todos viviéramos en armonía, amándonos y libres de prejuicios, compréndannos y déjennos convivir con ustedes, no somos seres anormales, ni tampoco visitantes de otro planeta, somos personas que fuimos hechas con amor y criadas con ese mismo sentimiento, no somos un mal ejemplo ni tampoco una plaga de la naturaleza.

Me causa tanta extrañeza mirar a Narcisa, ella tan bonita, mujer preparada, estudiando una carrera redituable, con un cuerpo tan bien delineado, pero quizás lo más admirable en ella, su carácter, esa forma tan bonachona y despreocupante de los problemas que aquejan a la humanidad, cansando a mi mente de tanto pensar como este monumento de mujer pueda tener el defecto de ser lesbiana, y pareciendo que adivina mis pensamientos arguye:

A veces no es necesario o quizás una causa por la que uno es lesbiana el factor de la belleza, he escuchado comentarios perversos que dicen: con esa cara cuando va a conseguir novio. No, están equivocados el amor llega también en la fealdad, nosotras buscamos la comprensión, el respeto a nuestra forma de desenvolvernos, queremos el mismo trato que a otras personas, y quizás lo más importante, nosotras no nacemos siendo lesbianas, con el paso del tiempo nos convertimos.

En el diario trajinar de nuestra vida, encontramos a nuestra pareja, la identificación surge espontanea, sin necesidad de forzar los acontecimientos, simplemente dejamos correr los hechos, y nos dejamos llevar por las circunstancias, lo único que pedimos es fidelidad (por eso nos califican como seres demasiados posesivos), pedimos respeto a nuestra forma de ser y a nuestras ideas de ser como somos, con nuestra conducta, no lastimamos, herimos o faltamos el respeto a ningún miembro de la ciudadanía.

Cuando tenemos cierto enfado con nuestra relación, nos separamos por un tiempo, pero primeramente hablamos, dejamos en claro nuestra situación, que alguien me diga, ¿Cuándo un hombre hace esto? Ellos se separan de sus parejas sin decirles nunca el motivo, tienen miedo, les falta ese carácter que a nosotras nos sobra, porque nosotras sabemos de lo real que es el sentir en nuestro interior, no jugamos con los sentimientos, queremos con toda el alma y con toda nuestra fuerza, por eso nos verán que en el parque, en el cine o en la calle, no ocultamos nuestro amor, lo demostramos en cada momento de nuestra vida, porque somos felices con nuestra pareja.

Hoy, que ya se empiezan a legalizar estas relaciones, con mi pareja hemos empezado a hacer planes para vivir juntas, tener un hogar lleno de amor, ¿Qué no podemos tener hijos? Eso no es factor importante, ellos llegaran cuando mi pareja o yo estemos realmente seguras de tenerlo, y no es necesario tener una relación con un hombre, lo podemos tener por inseminación artificial, así estaremos muy seguras de nuestra fidelidad. En nuestra vida no es necesaria la relación masculina, porque lo que ellos nos puedan proporcionar nosotras lo podemos obtener, natural o artificial pero lo tenemos.

La verdad me quedo sorprendido de todos estos razonamientos, pero no puedo más que darle la razón a Narcisa, son validos sus argumentos aunque, algunos no estemos de acuerdo con estas relaciones, no puedo decir que sean asquerosas, porque aunque sean mujeres su amor quizás sea más limpio y sincero que el de una pareja normal, si es cierto, se ve algo mal esas parejas del mismo sexo, nos causa extrañeza porque no habían sucedido, pero lo más sano es que nos debemos acostumbrar.

Ya pasó mucho tiempo, y no he vuelto a ver a Narcisa, más sin embargo hace pocos días viendo el periódico de mi predilección, ese que no es amarillista, me entero que Narcisa contrajo nupcias con su pareja, fue una boda múltiple de gays y lesbianas pero ahí estaba ella feliz y sonriente dándole un beso a su pareja, cuando vi la foto sentí un gran estremecimiento, porque jamás pensé que ella iba a terminar así, considere que su relación era una locura y que pronto se le iba a pasar, pero me equivoqué, tenía una base muy solida su relación y lograron hacer a un lado tantas críticas, tantas humillaciones y tantos desprecios, triunfó su amor, triunfó su deseo y lo más importante triunfó su razón. Felicidades Narcisa, que seas muy feliz, te lo mereces.

Y quiero finalizar como los cuentos que nos contaba nuestra Madre: Y VIVIERON FELICES.

jueves, 4 de febrero de 2010

ESTOY ORGULLOSO.

Me preguntaban, si yo me sentía orgulloso de la mujer que había tenido como Madre, mi respuesta fue que me siento muy orgulloso, porque creo que Dios no se equivoco cuando me la asignó como mi protectora en esta vida, y realmente se que no necesito palabras sacadas de algún libro para expresar el eterno agradecimiento que le tengo a mi progenitora.

¿Que fue una persona que se ganó la vida, trabajando primero en una lavandería de un hotel y posteriormente se dedicó a lavar ropa ajena, para cubrir nuestras necesidades?, de eso me lleno de orgullo.

Pues a pesar de ser una persona sin estudios, no dejo de sorprenderme como le hacía para saber si mi tarea estaba bien o mal hecha, y se dedicaba a corregirme, eso me valió buenas calificaciones, de eso me siento también orgulloso.

Jamás me habló mal de mi padre y me enseño a tenerle amor y afecto a pesar de que jamás se preocupó por nosotros, además de que casi cada fin de semana me mandaba a verlo en compañía de las hijas de mi papá, créanme que me siento henchido de tanto orgullo.

Por su pobreza y por la falta de dinero en el hogar, me enseño a trabajar a temprana edad y a valorar lo monetario, sin despilfarrar lo poco que ganaba, muy al contrario me demostró que aunque sea un peso, pero se puede ahorrar para futuras necesidades, hoy que soy un hombre con responsabilidades, me enorgullece que mi madre se haya preocupado por enseñarme a ser un hombre útil.

Mucho la criticaban por sus alimentos sencillos que ingería, pero eso me demostró que no se necesita de manjares esplendidos para tener un cuerpo sano y lleno de vitalidad, y viendo a mi hijo comer tan sabroso como lo hacía su abuela me enternece tanto, llenándome de orgullo que se me derraman las lagrimas.

Hubo un momento en que me separé de su lado, porque ella me dejo volar y esperó para ver que tanto había aprendido de ella, cuando regrese diciéndole cuanto la había extrañado, llorando me dijo que cada día que pasaba sin mi presencia era como si le arrancaran pedazos de su corazón, esa era mi madre, esa era mi gran amor y esa personita tan menuda y sencillita, fue y ha sido mi gran orgullo, porque todo lo que soy a ella se lo debo, por eso desde aquí te digo y quiero que lo escuches estés donde estés, madre querida, que un gran ejemplo y un amor tan lleno de orgullo lo eres tú JUANA LOPEZ.

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿VERDAD QUE DUELE?


Eran días que me pasaba dando vueltas por los mismos lugares;

Noches largas en que me asaltaba el insomnio, y sólo la almohada sabía cuantas vueltas daba en mi cama;

Tardes en que trataba de apaciguar mi deseo de ir a buscarte, mirarte o saber algo de ti;

Fueron días, semanas, meses o tal vez años, en que de todas las formas posible, trate de sacarte de mi corazón, de mi mente y de mi cuerpo;

Dios fue testigo de todo mi sufrimiento, de todo mí pesar, porque a veces en él me refugiaba, en él depositaba mi dolor, en mis oraciones, supe transportar toda mi carga de abatimiento, sólo él pudo mandarme el consuelo y la recuperación;

Hoy, que tus amigas me cuentan que por tu orgullo no me buscaste, que lamentas demasiado todo el daño que me hiciste, que has buscado el momento o circunstancia para aparecer en los lugares que frecuento, que tu vida =según tú= es un infierno, que no puedes vivir porque no has encontrado un amor noble y sincero como el que te di;

Hoy que te suceden muchas cosas que jamás te imaginaste, hoy con gran tranquilidad y regocijo en mi corazón, sólo te puedo expresar: “¿VERDAD QUE DUELE?”

AMIGO DE MI ALMA.

Héroe de mil batallas, compañero fiel de toda mi infancia, orgullo inquebrantable, tesón siempre sostenido, todo eso y toda la grandeza lo eres tu mi fiel compañero.

Te he visto bregar por la vida con todo el ímpetu que te caracteriza, jamás te me doblaste cuando tenía que cumplir con ciertas citas, siempre fiel, siempre leal, por causa mía sufriste enfermedades, pero era lógico que yo jamás te dejaba solo, siempre te atendía y te daba lo necesario para que siguieras fuerte y sano.

Jamás tuviste límites, nunca te puse un freno, siempre rebelde, siempre erguido, atento a los reclamos de tu amigo para poder hacer un buen papel. Nunca oí de ti un quejido, un reproche o un acto de rebeldía que me hiciera suponer que ya estabas harto de mí, porque fuiste consecuente y quizás un poco alcahuete, pero, como dicen los chavos de hoy, “siempre aguantaste vara”.

Hoy que han pasado los años, hoy que te veo un tanto cargado del costal del tiempo, siento que abuse mucho de ti, y nunca fui para darte un agradecimiento, porque te lo reconozco, creciste a la par mía, a la forma tan mezquina que siempre he tenido, no dejo de lamentarme que quizás te hice madurar a muy temprana edad, cuando tu eras solo un polluelo y necesitabas tener otra clase de diversiones, pero no, ahí estaba mi terquedad para que hicieras lo que a mí me satisfacía, lo que me daba un gran gozo y alegría a todo mi cuerpo.

Siempre de mis extravagancias, salías derrotado todo golpeado y amedrentado por tener que estar en lugares tan inhóspitos en los cuales te hacía entrar, pero jamás te rebelaste, seguías el curso de mis instintos y de mis pasiones tan desbordadas.

Hoy que mi cuerpo necesita reposo, que los años me han vuelto más prudente y cauteloso, hoy que mi pelo se ha llenado de esa riqueza plateada, que mis manos poco a poco se van encogiendo, que en ellas aparecen las primeras pecas, que mi andar se esta volviendo un poco lento, que algunas enfermedades me rondan como pretendientes, hoy que mi rostro se ha transformado, regreso mi vista hacía ti, y, veo con mucho asombro que tal parece que en ti, los años no han pasado, sigues igual de jovial, igual de atrevido aunque con un poco de retardo en tu accionar y en tu actuar, pero desafortunadamente sigues complaciéndome.

No puedo más que agradecerte por todos los años que me has dado felicidad, que me has llenado de tanta emoción y cosquilleo dentro de mi cuerpo, que junto hemos andado por ese sendero que se llama la vida, y de la cual tu me diste lo mejor que yo podría haber recibido, que has sido la sangre de mi sangre, carne de mi carne, ferviente latido de mis sentimientos desbordados, hoy, con todo mi amor y de corazón de te lo digo, GRACIAS MI QUERIDO PENE.

domingo, 21 de junio de 2009

TE DESEO LO MEJOR.



Deseaste que te amara, y como a nadie te llegué a amar;
Me pediste fidelidad y cariño, las dos cosas sin reserva te entregue;
Me exigiste toda mi atención, y aún con el temor de terminar con mis amistades te la di;
Renuncie a mis habitos, para acostumbrarme a los tuyos, porque mi tiempo era solo de ti;
Me exclamabas que te recordara a cada rato y aquí me tienes sin poderte olvidar;
Muchas cosas me pediste y a todos tus caprichos me doblegue, y de nada sirvio porque muy pronto me llegó tu olvido y junto con el la separación.
Y aquí me tienes, esperando tu regreso y tu amor también, pero sé que ninguno de los dos retornara a mi, porque jamás fuiste sincera , solo querías llenar tu vanidad y lo conseguiste al precio de lastimarme.
Pero sabes, no me arrepiento de haberte amado, de entregarte mi corazón y todo mi ser, porque en el tiempo que lo hice fui feliz.
No te deseo ningún mal, al contrario, te deseo todo lo mejor de la vida, porque supiste ilusionarme, y también tuviste la primicia de ser quien destrozara mis ilusiones.

Más sin embargo, todo esto me quedó como una lección, porque jamás llegaré a amar a otra persona como a ti, porque seré más reservado en demostrar mi sentimiento, sobre todo tendré la precaución de poner a prueba el amor que me ofrezcan.
No será culpa tuya mi actuación, será culpa de mi pobre corazón que se enamoró sin fijarse de quien, fue tan ciego y torpe que no se conectó con la mente para poder decidir, pero viendolo bién el tampoco es el culpable, le echare todo el pecado a mis ojos, porque ellos te vieron primero y quedaron prendados de tu figura, si, esa es la mejor solución.
Desearte algún mal, o que te hagan lo mismo que me hiciste a mi, sería demostrarte que jamás tuve un gran sentimiento por ti, sería fingirte una gran indiferencia u odio, cuando por dentro mi pecho esta gritando tu presencia, anhelando tu cuerpo, extrañando tus caricias, no, jamás pensaré en desearte alguna deficiencia en el transcurrir de tu existencia, de corazón, solo te deseo que seas feliz, porque viendo que lo eres, yo también me sentire igual.

¿VERDAD O MENTIRA?


En un país encantado en donde lo increíble se vuelve realidad, lo ficticio se hace creíble, ahí donde las más hermosas flores son cultivadas, lugar en el cual existen todos los dones otorgados por la naturaleza, ahí vivía un padre desolado, sin animo de disfrutar de todas las bondades que existían a su alrededor.

La vida para él transcurría igual que siempre, para él no había cambios en su rutina, todos los días era lo mismo, se sentía solo, deprimido, abandonado, encerrado en sus mismas cavilaciones, asaltándolo los mismos recuerdos, viviendo de sus añoranzas y muriendo en sus tristezas.

¿Cómo hacer para realizar cambios? ¿Cuál debería ser su actitud ante tal situación? cuantas veces se preguntaba siempre lo mismo, y siempre eran las mismas respuestas, no encontraba salida a sus tormentos, solución a sus dudas, calma a sus remordimientos, ¿Por qué a mi Señor, por que? y jamás le llegaba la respuesta. A pesar de estar en un lugar maravilloso, a él jamás le llegaban sus beneficios.

Un día a su vida llegó la persona que siempre estaba esperando, pero imaginaba que venía en un plan de rebeldía, de reproches y de verdad no lo entusiasmo mucho la idea de verla, pero, se equivocó rotundamente, ella llegó en un plan cordial y podría decirse que llena de amor hacía él, con sus palabras lo desarmó completamente, sus argumentos fueron tan convincentes que él estuvo a punto de derramar unas lagrimas, pero su orgullo las supo retener, se quedó impávido, sin palabras, sin reproches, sin ganas de explicar nada, ella lo había dicho todo, fue tan explicita que poco tenía que agregar, sólo reconocer que ante él atesoraba a la joya que un día había extraviado.

Se ilusionó, hizo planes, reactivo su vida, todo tenía que cambiar, el sol nuevamente brillaba para él, existían razones para seguir viviendo, coexistía un motivo para levantar el ánimo, su panorama cambió totalmente, ahora veía hermoso ese lugar en donde por mucho tiempo todo le parecía oscuro y tétrico, hoy era otro, le habían inyectado nuevos ánimos para seguir viviendo, se preguntaba: ¿acaso estoy soñando? si es así, por favor no me despierten, porque es el sueño más hermoso jamás tenido. Si esta felicidad llegaba tarde, no importaba, más vale tarde que nunca.

Pero bien se dice que lo bueno tarda poco y se disfruta igual, y cuando uno cree que la felicidad que tocó a su puerta es para toda la vida, vuelve a uno a la realidad, esa realidad que creía uno se había alejado para siempre. Esa persona que un día llegó de una forma diferente a su vida, volvía a mostrar la careta de la indiferencia, del importa poco, nuevamente las frustraciones, el desencanto, y otra vez la misma interrogante: ¿Por qué a mi Señor, por que? y nuevamente el silencio, no existía el eco a esa interrogante, eran palabras al viento que el viento se encargaba de alejarlas para que no se escuchara ese lamento.

Y, como al principio, en ese lugar encantado y encantador, en donde lo increíble se hacía realidad y lo ficticio se hacía creíble, ahí en ese lugar se encontraba un hombre solo, esperando a que su suerte cambiara, esperando encontrar nuevamente a esa joya que otra vez se le volvió a extraviar.

domingo, 29 de marzo de 2009

NO LE TEMO A LA VEJEZ.


De niño soñaba y ansiaba ser joven, siendo joven pensaba lo mismo pero de ser un señor con una familia, cuando tuve mi familia deseaba llegar a la madurez, en este momento no temo llegar a ser un anciano.

Existen personas que menosprecian llegar a esta edad, -según la tercera edad- pero yo no, porque pienso que es en esta etapa en la cual llega uno a la reflexión, a pensar más detenidamente en sus actos, a disfrutar mas calmadamente la vida, a sonreír con la familia, a disfrutar a los nietos, volver a ser padres con ellos, porque uno no termina de criar a los niños.

Mi niñez la disfrute en medio de tantas carencias pero lleno de mucho amor, no creo que haya sido sufrida, sino más bien de una vasta muestras de superación, tuve una rápida transformación pues a temprana edad tuve que madurar, tanto física como emocionalmente, pero fue algo hermosa mi niñez.

En mi juventud el transitar fue un poco entre espinas y obstáculos, pero la disfrute, porque en esta etapa fue que conocí lo que era el amor, -o al menos lo que yo creí que lo era-, me amaron, tuve la fortuna de tener toda clase de mujeres de las cuales de cada uno tengo un singular recuerdo, quizás sea un poco presumido al externar que fui amado, pero esa es la verdad, no me considero guapo, pero si con suerte.

Mi vida ya de adulto, ha sido la más esplendorosa, han sido momentos de calma, mucha tranquilidad respecto al amor, me he asentado en ser feliz con una hermosa mujer, acompañándonos un muy sincero y noble hijo. Tengo la dicha en mi hogar, tengo la paz en mi corazón, tengo la serenidad en mi mente pero también la firmeza en mis decisiones. He cambiado totalmente y en todos aspectos, ya pienso y razono mis actos y me conduzco con toda la rectitud para ejemplo de mi familia.

Avizoro los tiempos de la vejez, pero no me asusta, he conocido gentes que viven su ancianidad con tanta dicha, que los envidio, parejas que pasan por mi vista y todavía derrochan mucho amor, familias con sus abuelitos bonachones y felices que acuden a la iglesia, un poquito de tranquilidad en nuestro alocado ser es necesario a esa edad, personas que a pesar de tener que usar bastón para moverse lo hacen con una candencia que tal parece que el tiempo no ha podido vencer.

Dice la poesía Juventud divino tesoro que te vas para no volver, quizás yo diría Vejentud divina etapa, que te tardas para disfrutar, ya me veo en mi sillón con mis nietos en mis piernas disfrutando las caricaturas de Tom y Jerry o de los Power Rangers, o si bien me va, la de Cenicienta o la de Blanca Nieves y los 7 enanos, con mis pantuflas o mi pijama, con mi mujer a mi lado poniéndome un poco de alcohol en las piernas por mis reumas, o dándome masajes en la espalda.

A poco no se siente bonito exponerlo, por eso lo repito, a mi no me asusta la vejez, siento que es el premio que la vida nos da, por llevar una vida ordenada fuera de tantos problemas y sinsabores, dentro de los parámetros que nos indica la naturaleza para llegar a esa edad, noto más paz en los rostros de esas personas, un remanso de tranquilidad, siempre rodeados de sus familiares, consentidos de todos y mimados por todos, de verdad siento que incluso sus canas son el tesoro que nunca pudieron tener sus arrugas son los surcos de tantos caminos tan accidentados que tuvieron que transitar, la caída de sus dientes fueron por tantas visitas que le hizo el ratón, su cuerpo doblegado por los miles de problemas que tuvieron que resolver pero que jamás los quebraron.

Esa es la vejez, que muchos jóvenes menosprecian porque creen que la juventud les va a durar toda la vida y hacen mofa de los ancianos, sin saber que quizás esa etapa es la mejor forma de demostrar que aún se tienen ganas de seguir viviendo, que el tiempo aún no los ha podido vencer, que nuestro Padre Eterno todavía tiene asuntos pendientes que encomendarle, que todavía faltan miembros de la familia por conocer, en fin cosas que podría seguir escribiendo para demostrar que no hay que temer a la vejez.

A MI FLAQUITA.


AMOR, sentimiento diseñado por nuestro padre eterno, para vivir en armonía con nuestros semejantes;

MUJER, ser existente para proporcionarnos la felicidad;

SILVIA, nombre de la mujer llena de amor que es la razón de mí vivir.

Así como el mar no tendría razón de ser sin sus olas, así como el firmamento se vería incompleto sin su sol, luna y estrellas, así mi vida sin ti no tendría razón de ser.

Cada latido de mi corazón es un suspiro para tu persona; podrán morir los cedros, podrá morir el día, pero mi amor por ti seguirá vivo y firme como un roble y resplandeciente como una nueva alborada.

Dios creo a la mujer para ser compañera del hombre, pero el mismo Dios te mandó a mi vida para que seas el aliciente que mueva el motor de todo mi cuerpo.

Siempre bendeciré a tus padres por haberme otorgado a esta criatura que es el iris de mis ojos, eres el aire que inunda mi cuerpo y sobre todo, eres la única razón de mí existir. Jamás imagine que mi Padre Eterno se fijara en mí, y dejase a su reino sin un ángel para mandármelo y fuera la compañía ideal en este mundo terrenal.

Te amo sobre todas las cosas, te llevo siempre dentro de mi, y con el corazón en la mano te expreso: tu significas mucho para mi, porque sin ti la vida no tiene ningún significado, tu has llenado mi mundo con tu presencia, me has enriquecido y fortalecido, me has dado la dicha de ser padre, con ese hijo que es un dechado de bondad y de humildad, por eso, no encontrando unas palabras tan fuertes que resuenen y te hagan vibrar, solo puedo decirte: Gracias mi flaquita adorada, te quiero mucho y por siempre te amaré.

jueves, 12 de febrero de 2009

¡QUE DIFICIL!


Que difícil es vivir la vida cuando no se tiene el ánimo de seguir viviendo;

Que difícil es convivir con nuestros semejantes, cuando no se tienen las ganas de seguir respirando el aire de este ambiente;

Que difícil es encontrar un amor, cuando no se tiene la suficiente fuerza para seguir amando;

Que difícil es mirar con ternura, cuando se tiene el alma tan dañada;

Que difícil es decir te quiero, cuando nuestros labios han sido corrompidos por tantas mentiras;

Que difícil es besar a alguien, cuando nuestra boca esta envenenada de tantos ósculos llenos de hipocresía;

Que difícil es escribir poemas llenos de amor, cuando nuestra mente esta estacionada en tantos deslices;

Que difícil es creer en un Dios, cuando la adversidad nos está dominando;

Que difícil es madurar, cuando nuestra mente se ha quedado estancada en una época;

Que difícil es salir de un apuro, cuando te sobran muchas necesidades, pero te faltan brazos que te tiendan para ayudarte;

Que difícil es tener recursos económicos, cuando tienes muchas deudas monetarias;

Que difícil es poder ayudar a alguien, cuando no se deja que lo ayuden;

Que difícil es ser Padre, cuando tu pareja no te deja acercarte a tus hijos;

Que difícil es amar a nuestros recién nacidos, cuando te separan de ellos, te los esconden y te los niegan para que no puedas ofrecerle tu cariño;

Que difícil es mirar el mañana, cuando tienes todavía compromisos en tu pasado;

Que difícil es enseñar cuando se es analfabeto;

Que difícil es llorar a nuestros muertos, cuando te tachan de ser hipócrita;

Que difícil es entender a nuestros hijos, cuando se creen suficientemente capaces y apenas les vienen saliendo las alas;

Que difícil es llevarse un bocado, cuando sabes que hay mucha gente hambrienta en el mundo;

Que difícil es hablar de Dios, cuando tu alma esta llena de egoísmo y rencores;

Que difícil es volver a vivir la vida, cuando le han quitado la vida a tu Madre;

Que difícil es pronunciar la palabra perdón, cuando te han ofendido demasiado;

Que difícil es decir Papá a aquel que un día maldijo cuando tú naciste;

Que difícil es presenciar a un hijo cuando esta sufriendo y tu no puedes hacer nada;

Que difícil es cuando sin tener trabajo, tus hijos te piden regalos para un día de reyes o de Santa Claus;

Que difícil es mirar tanta comida y no tener siquiera para un taco;

Que difícil es decir adiós a una persona que tanto amas;

Que difícil es mirar a tu Madre dentro de un ataúd;

Que difícil es querer y no poder, poder y no tener, tener y no saber, saber y no compartir;

Pero que difícil es vivir, sin querer vivir, amar sin querer amar;

Más difícil aún es dejar a tus hijos que vivan su propia vida, cuando los tuviste a tu lado toda una vida;

Que difícil, que difícil y que difícil, pero aún con todos estos inconvenientes lo más difícil es que sin tener fe, sin creer en los milagros, sin desear tener una religión, te aferres a la idea que no existe un Dios que nos hace ser y deshacer, amar, querer, y sobre todo a decir que por algo estamos en esta vida.

¿Tú crees que todo esto es muy difícil?

viernes, 9 de enero de 2009

ADIOS, AMIGO MIO.

(EN TU MEMORIA AUGUSTO *27 ags.1962 +25 nov 08)
De verdad, me causo un hondo pesar la noticia que por conducto de mi hija se me daba, no podía creerlo, de verdad, no quería creerlo, pero era verdad, momentos antes de la llamada tu habías emigrado hacía un lugar desconocido para todos los mortales, habías partido como siempre en vida lo habías hecho, sin decir nada, ni una explicación ni siquiera una señal, pero te habías marchado.

Tu ausencia deja un enorme vacio en muchas vidas, en muchos seres, que supimos o más bien tratamos de entenderte para saber convivir contigo, porque fuiste algo especial, porque fuiste una persona no tan fácil de comprender por tus inquietudes, pero así fuiste, no tratare de justificar tus acciones, no me corresponde hacerlo, pero si podré expresar el porque te llegue a estimar demasiado.

Podría decirte cuñado o compadre, pero el termino más aceptable para mi sería el decirte mi amigo, porque eso fuiste para mi, una persona que me supo entender en el poco tiempo que conviví con tu hermosa familia, aún tengo presente todos los conceptos que vertiste cuando me conociste y además todas las prevenciones que me hiciste para que pensara seriamente en el emparentar con tu familia.

Sabes, no sabes cuanta razón tenías, pero sin embargo fui terco y emparentamos, como olvidar los pequeños momentos que convivimos, o la ocasión en que me prestaste tu pequeño datsún blanco, para llevar mi ropa que me habían tirado al patio de la casa en la que yo pagaba la renta, jamás lo olvidaré.

Tampoco olvidaré, cuando veías que las cosas se ponían de color de hormiga con tu familia y mejor, con cualquier pretexto me sacabas y nos íbamos a otro lugar a platicar, creo que sería ingrato no reconocer que por ti pude estar en la ceremonia del bautizo de mi hija, y, claro que me gustó que tu fueras el padrino de mi nena, porque sabía del gran amor que le tenías, pero también el gran aprecio que gozaba de tu parte.

No mencionaré tus títulos o especialidades que tenías, no, porque esos se quedaron contigo, esos ya nadie los va a utilizar, fueron solamente tuyos, de verdad muy tuyos, fueron el orgullo de tu familia y porque no decirlo fueron los alicientes para seguir mejorando, yo osare tomar para mi, tu amistad esa que quizás solo este conmigo, no pienses que por haberte ido de este mundo terrenal debe uno hablar muy bien de ti, no, porque sería pecar de muy zalamero y tu me conociste, yo no soy así, yo soy franco y digo las verdades aunque duelan, aunque lastimen sensibilidades, pero así soy yo.

Y, quizás esa característica también tuya, haya sido la que nos hermanó, la que hizo entendernos, que aunque a veces tenías un genio disparejo que lo mejor era salir por piernas, pero todo eso dentro de lo normal, te lo vuelvo a repetir, de verdad sentiré mucho tu ausencia, porque quizás fuiste la segunda persona en el orden de tu familia, que me supo tratar como quería ser tratado, me hablaste con verdades que me hicieron pensar que tu no querías ser mi cuñado, pero que con el tiempo fue realidad lo que me advertías.

El sentir de todos los que te pudimos tratar, es de tristeza, es de dolor, es de rabia de ver que nuestro señor, se lleva a la gente buena, a la gente trabajadora, a la gente que busca su superación para el bienestar de su familia, pero en fin, a lo mejor, ya no había algo en que te ocuparas aquí en la tierra que nuestro Padre Eterno te llevo con el para emprender un nuevo proyecto allá arriba.

Sé que lograste obtener un beneficio para tu querida escuela, te felicito, pero quizás mi felicitación vaya más allá, porque por ese detalle obtuviste el reconocimiento de muchos alumnos que te consideran como amigo benefactor, todo eso lo oí en los comentarios cuando fui a tu velada, me imagino que tu ahí en el lugar en que te encontrabas acostado durmiendo, también los escuchaste y presiento que tu querías ampliar aun más ese sueño que se cumplió, porque ese fue tu afán el de ayudar, no por algo en una visita en que nos vimos en la ciudad de México, te dije que tenías alma de guerrillero, y tu explotaste en una carcajada, contestándome que ocurrencias las mías, pero ya vez yo también le atine.

Podría ser recordando miles de cosas más, pero no es necesario, porque al igual que yo, existen muchas personas que tienen buenos detalles tuyos, solo puedo decirte algo que desde el fondo de mi corazón brota muy sinceramente, de verdad no sabes cuando te voy a extrañar, porque sé del gran amor que le tenías a tu familia, a la vida, a tu profesión, a tus amistades, pero sobre todo ese gran cariño que tenías por mi hija, y eso con nada podré agradecértelo, más que con una frase, aunque un poco trillada pero representa todo el sentimiento que uno puede expresar, Gracias compadre, gracias cuñado pero el mejor concepto GRACIAS, QUERIDO AMIGO.

jueves, 1 de enero de 2009

SE ME OLVIDO.


Al momento de conocerte se me olvidó mi forma de vivir, tú lo cubrías todo, eras lo que tanto había esperado, ese ángel que me miraba, que estaba atenta a lo que yo dijera, sé que te apasione con mi forma de ser, pero la verdad tu me enterneciste mas por esa hermosura que cubre todo tu cuerpo, por esa sonrisa angelical que emiten tus delgados labios, por esa voz tan bien timbrada que se apodera de mis oídos, por todo lo que tu representas, por todo eso fue que algo se me olvidó.

Cuando empezamos a andar como amigos, me gustó demasiado tu forma de cubrir todos los temas que me exponías, me agradó tu amplio conocimiento sobre diversos tópicos de la vida, además me cautivo ese gran amor que le tienes a la existencia, así te conocí tan amena, tan amable, tan cordial pero sobre todo tan sencilla, todo eso me hizo cada día enamorarme más y más de ti, eran noches y amaneceres en vela siempre pensando en ti, te tenía tan metida en mi corazón que se me hacia imposible hacerte a un lado, aun en los momentos mas tediosos de mi trabajo, ahí estabas, en las platicas con mis amigos tu nombre surgía, pero algo se me olvido decirte.

A los pocos días de conocernos o quizás fueron semanas, te pedí que si deseabas ser mi novia, me contestaste que si, ese día fue el más maravilloso de mi vidorria, empecé a tomar la vida con más calma, volví a sonreírle a todos, me torné más tratable, en mi trabajo me convertí en una hormiguita, en todas partes estaba, tu amor me cambió en único, volví a amar, reanudé a creer en la mujer, porque tu fuiste el bálsamo que se untó a mi cuerpo para devolverle la vitalidad que creí que ya había perdido.

Pero dentro de mi me sentía muy culpable, porque a pesar de todo lo que me has dado, al estar contigo se me ha olvidado algo, sé que no he sido sincero contigo, de mi amor ten la certeza de que es verdadero, te quiero con todas las fuerzas que mi pobre cuerpo pueda desarrollar, mi corazón sólo tiene una dueña y esa eres tu; Los momentos más felices que últimamente he pasado han sido a tu lado, tu transformaste mi vida, tu cambiaste mi semblante, ahora río, gozo, disfruto y me convenzo que esta vida es la que quiero vivir.

De ti no tengo la menor duda que soy el amor de tu vida, me lo has demostrado, sé que soy el hombre ideal para una mujer ideal como lo eres tu, me has hecho sentir todo tu cariño, lo puedo sentir en el calor de tu cuerpo, lo puedo ver en el brillo de tus ojos, puedo presentirlo por el latir de tu corazón, pero quiero que sepas que lo mismo que sientes por mi es reciproco, porque te quiero, te adoro y te extraño en los momentos en que no te encuentras junto a mi, eres la media naranja que por mucho tiempo estuve esperando, pero que quizás por algo que se me olvido decirte no sea el prototipo de hombre que tu esperas para poder unir tu vida.

Me siento tan ilusionado que desearía contigo formar un hogar; Un hogar en el cual me estuvieras esperando para dar rienda suelta a nuestro cariño, un hogar que bien podríamos formarle al hijo o hijos que deseáramos tener, ese hogar que sería nuestro cómplice en nuestras noches de amor y de entrega total en la intimidad de nuestra recamara, ese nidito de amor que serviría para ver a nuestras familias reunidas, ver a nuestros hijos correr por todo lo largo y ancho del lugar, pero me entristezco demasiado ver que estos sueños jamás se podrán realizar por algo que se me olvidó.

Sé que te debo una explicación y como hombre, o tal vez como un enamorado insaciable de tu persona debo de expresarte lo que se me olvido decirte cuando te conocí, que se me siguió olvidando cuando te pedí que fueras mi novia, pero ahora que soy yo el que quiero tener una relación tan sería como el llegar al altar los dos juntos, antes de que suceda algo más en nuestras vidas, debo de tener la entereza de decírtelo antes de que comentes con tu familia nuestra relación, sabes, se me olvido decirte que SOY CASADO.

LA YEGUA Y EL GARAÑON








Cuantas veces he acudido al zoológico para deleitarme la vista con los animales, me gusta ver que en el reino animal, se tenga también ese sentimiento tan bonito que es el amor, leones feroces lamiendo a su pareja en señal de cariño, esas focas que se unen con sus aletas para abrazarse, los monos colgándose y así boca abajo uniendo sus cuerpos para balancearse y besarse, los mismos elefantes elevando sus trompas para pasarse la comida, en fin, esos habitantes del reino animal se ven tan felices que olvidan su condición de estar encerrados para disfrutar y amarse sin que los cohíba el hecho de que son objetos de las miradas de los miles de paseantes -¿o curiosos?- que se detienen en sus jaulas a admirarlos.

Hace tiempo tuve un sueño, me vi convertido en un caballo compañero de un garañón, el cual disfrutaba de la compañía de las yeguas, sin importarle si tenían pareja o no, si tenían potrillos o no, en fin era un corredor incomparable, me gustaba verlo, era mi admiración, a todas partes lo acompañaba, el me dejaba hacerlo, porque era un vanidoso, le gustaba lucir sus conquistas ante mi, pero, ese Garañón tenía algo de especial, le gustaba conversar, era un maestro en el arte de hablar, con esa facilidad emitía consejos, lo que tenía de conquistador lo tenía de buena persona al preocuparse por el bienestar de los demás, aconsejaba para que las parejas tuvieran una buena relación marital.

En una ocasión trotando en las praderas, se encontró con una potranca de muy buena estampa, con ancas bien delineadas, un rostro bien formado, todo en ella era perfecto, el único defecto que él le encontró fue que esa bestia tenía su macho, junto con una familia de lindos potrillos, le sedujo esa familia, se acerco a ellos en plan cordial, ella lo aceptó como su consejero, lo llegó tanto a estimar que nada le ocultaba a su macho, quien ocupado en galopar por la pradera, se pasaba todo el tiempo fuera de la manada, ausencia que bien aprovechaba el Garañón para frecuentar a esa familia. Era un seductor, un calavera, pero desafortunadamente pecaba de sentimental, ya que le ganaba el cariño por esos potrillos, pensando que así fue él en su infancia, era muy cariñoso con esa familia.

Sucedió un día en que a la Yegua se le antojó cabalgar en compañía del Garañón, salieron a la campiña a retozar, a admirar el resplandor del día, a disfrutar del agua gélida de la cascada, el alba era propicia para trotar y llenarse los pulmones de ese aire tan limpio y puro que sólo existe en el campo. Con la complicidad de la espesura de los matorrales, se unieron en uno solo, cruzaron sus miradas, comprendiendo al instante que se atraían el uno al otro, se revolcaron, hicieron eso que los humanos llaman el amor. Tuvieron una relación sexual muy a su manera, pero disfrutaron del momento, solo el eco fue el reflejo de sus relinchidos de felicidad; esperaron en el campo la llegada del atardecer para volver donde estaba el resto de la manada.

El Garañón se sintió molesto consigo mismo, porque no era eso lo que él quería, él admiraba a esa Yegua, quería mucho a los potrillos, respetaba a la manada, pero sucedió y no era momento de arrepentirse, el sabía lo que eso significaba, no en vano ya había andado correteando con varias yeguas, nunca sintió remordimientos, pero ahora era diferente, había correteado con esa Yegua sin pensar en correrse, el sólo quería estar con ella, admirar esa belleza equina, contemplar sus formas, acariciar con su hocico sus sedosas crines, mirarse en sus ojos tan cristalinos como el agua del hermoso lago que se encontraba frente a ese campo frondoso.

Pero él era así, solo le gustaba vivir la vida, porque él era libre, no le ataban ninguna clase de ligaduras, a los amos que había tenido se les había fugado, porque su vida era el campo, su Padre el Sol y su Madre la Luna, así era él. Más la desilusión llegó tiempo después, cuando constató que la Yegua no era la clase de animal que el se había imaginado, les gustaba trotar con otros, correteaba a campo abierto, importándole poco sus potrillos, ella vivía su vida, sin importarle el mal que le hacía a su macho, no hacían efecto todos los consejos que ella recibía, solo quería vivir la vida sin tener que adoptar ninguna obligación, era triste verlo, pero así la miraba el Garañón.

Después de su encuentro amoroso, jamás la volvió a buscar, no quiso ser participe de su desgracia, porque en cualquier momento le echarían el lazo y acabaría encerrada en cualquier corral, lejos de su gente, lejos de su campiña, lejos del amor de su familia, pero lo más importante lejos de su libertad. El Garañón ya no volvió a cruzar relinchido con ella, solo se limitaba a verla de lejos, pensando que él la creía otra clase de animal, pero que rápido lo desilusiono; Él, que tanto se había arrepentido de lo sucedido, que en las noches volvía el rostro hacia el firmamento, con la esperanza de que en alguna estrella se reflejara su estampa; Ella, que quería separarse de la manada para relinchar en otras campiñas.

Cuantas veces no relinchó de coraje por no poder hacer nada para remediar este fracaso, las muestras de cariño ya no encajaban, los modelos de vida tampoco, los mordiscos menos, entonces sólo había que esperar un milagro, pero habría que tener paciencia para esperarlo, el Garañón sólo pedía la felicidad de esa Yegua, sólo quería ver la alegría de una nueva vida; Para el importaba la Yegua, el lograba seguir vagando, sabía seguir correteando a las yeguas que se le pusieran enfrente, porque así vivía feliz, ese era su gusto, pero le preocupaba la Yegua, con gusto daría toda su vida si ella lo hubiera entendido, que el jamás quiso retozar con ella, porque el tenia mejores amantes que correteaba con placer por el campo, a el no le enseñaban el enseñaba, por eso era un Garañon.

Más todo acabo, la ultima vez que lo vi, me contó que se iba triste por no haber sido realmente comprendido por esa Yegua, se iba lejos a otras llanuras, a buscar otra manada, que no tiene hogar, ni tierra, ni manada; Sus padres eran el Sol y la Luna, su hermana la Oscuridad, su hermano el Resplandor, su ilusión vivir la vida, su meta: Llegar a ser el mejor, su gran sueño encontrarse una Yegua que le ofreciera todo su cariño y sobre todo que supiera darle esos Potrillos que tanto añoraba, para enseñarlos a ser como él y así seguir viviendo en ellos.

martes, 23 de diciembre de 2008

SIMPLEMENTE, ADIOS.


Que fácil fue para ti el decirme, me equivoque me voy lo siento, sin reparar siquiera que dejabas todo mi ser completamente destrozado.

Mientras que Yo me seguía haciendo ilusiones contigo, recordando desde el primer momento en que nos conocimos hasta cuando tuvimos nuestra primera relación.

Tu en cambio utilizabas cada día para olvidarme enredándome en las redes de tus caricias y en fingir un amor que jamás sentiste por mi.

De verdad no sé como no fui capaz de percibir que lo tuyo solo era un capricho, una vanidad de tener en tu haber una persona más que caía en tus veleidades de niña inconsciente y falta de sensibilidad, lo tuyo era solo un afán de presumir que tenias dones para conquistar a quien se te pusiera enfrente.

Lo mío era amor, amor limpio más cristalino que el agua de un rio, mi amor era sublime, era amor por alguien a quien se le creía digna de este amor, que chasco me llevé cuando me enteré de todos tus deslices, porque no fuiste capaz de hablarme de frente, porque tuviste miedo de mirarme cara a cara, porque sabías que se enfrentaba la maldad con la nobleza.

No te deseo mal en la vida, ni tampoco que te hagan lo que tu me has hecho, créemelo porque de corazón te lo digo, deseo que te vaya bien que seas amada, que formes una familia y que esta sea el motivo principal para que cambies de actitud, te lo mereces, porque eres mujer, porque eres la persona que más quise en esta vida, además de que serás siempre la fuente principal dentro de mis pensamientos, porque siento que jamás podré olvidarte, ya que fuiste el único ser en el cual deposite toda mi confianza y todo mi amor.

¿Qué será de mi? No te preocupes, seguiré buscando a la persona idónea para vivir toda una vida, que me dé una familia, me entregue todo su amor, para vivir en paz el resto de mis días. No pienses que a lo mejor atento contra mi vida, no, en ese aspecto te equivocarías, porque no tendría el valor de desprenderme de algo tan valioso que mi Padre Eterno me entrego, además de que yo no soy quien debe de acabar conmigo mismo, jamás cruzara por mi mente esa idea.

¿Sabes por qué? Porque mi mente esta adaptada para conservar buenas ideas, porque en ella deposito lo mejor que me sucede, las cosas malas las desecho y trato de olvidarlas lo más pronto posible, así como te amé, así mismo tratare de olvidarte, porque a lo mejor no estabas destinada para mi, además un fracaso sentimental no me hará decaer en mi animo de seguir amando, de seguir creyendo en la mujer o más bien formulado de seguir teniendo fe en el amor.

No te digo adiós porque ninguno de los dos se esta muriendo, simplemente te digo hasta la vista haciendo votos porque el día en que nos encontremos cada quien esté feliz con la pareja que el destino supo acomodar, que tengas suerte pero más que nada que logres ser feliz y hacer feliz a quien deposite en ti todo su amor.

lunes, 22 de septiembre de 2008

TENGO SIDA.


UN PEQUEÑO RELATO.

En un día normal, como todos los sucedidos en mi vida, desperté después de una ardua noche de trabajo, me sentí feliz como nunca lo había experimentado en todo el tiempo en que me encontraba en este lugar trabajando, sin imaginar que el destino tenía preparada para mi una de sus grandes jugarretas.

Me elabore algo para almorzar, cuando de pronto sonó el timbre del teléfono, ¿Quién podría ser a estas horas?, me pregunté, por lo regular nadie me hablaba tan temprano, así que descolgué el auricular y tras la bocina escuché la voz de mi hermana.

Hola, buen día, te hablo para recordarte que hoy tienes cita con el doctor, -me dijo-, caray, de verdad, no me acordaba para nada que tenía que acudir al consultorio para una revisión de mi garganta, que se encontraba inflamada y me estaba produciendo mucho dolor.

No te preocupes -le contesté- en este momento me estaba arreglando para irme al consultorio, te hablo cuando este de regreso.

Acudí ante el galeno, sin pensar que en ese día, iba a ser el principio de mi calvario de sufrimiento y un sin fin de dolores, tanto físicos como morales, pero en fin, déjenme seguirles platicando.

Me reviso el doctor, además de mostrarse sorprendido por algo que me notó y que al momento no me quiso decir.

Sabes, voy a mandarte a hacer unos análisis, solo de rutina -me comentó- quiero que en la tarde vengas con tu hermana para explicarle lo referente a tu salud -terminó diciendo-, lo que usted diga doctor, -le conteste-.

Me hicieron análisis de sangre, quizás el principal y los demás cosa rutinaria dentro de un hospital.

Por la tarde, acudimos con mi hermana a entrevistarnos con el galeno, saliendo del consultorio, vi toda apesadumbrada a mi hermana, pero no quise comentar nada, fue llegando a mi domicilio que le pregunte a bocajarro.

¿Es mortal mi enfermedad? ¿Cuántos días me quedan de vida? -le pregunté- pero esto en broma, porque así era con mi hermana.

Ella muy seria y tomándome por los hombros, me expreso casi llorando.

Sabes, el doctor me dijo que por el grado avanzado de tu enfermedad en la boca, me ha hecho notar que descubrió que tienes unos tumores cancerosos y que desgraciadamente el mal, ya esta muy avanzado, que tenemos que acudir nuevamente para saber que tratamiento te va a dar, pero que quiere estar muy seguro, por eso te mando a hacer los análisis.

Me quedé de una pieza, yo a mi corta edad de vida, condenado a morir, no puede ser posible, Dios mío, esto es una pesadilla, que alguien me despierte, no puede ser verdad, ¿Por qué a mi, Señor? No te entiendo, en que fallé, ¿cual fue mi error?

Para todo esto, déjenme les cuento el porque de la preocupación de mi hermana que fuera al doctor, aparte de mi garganta inflamada, tenía todo el cuerpo golpeado, producto de una golpiza que unos días antes, me habían propinado unos delincuentes, que me asaltaron y me dejaron todo golpeado y con la idea de que me habían dado chicharrón, pero no fue así, todavía me dejaron con vida, unas personas que me conocían le fueron a avisar a mi hermana, ella como pudo me llevo a mi domicilio, estando ahí me fue a revisar un doctor recetándome unas medicinas y sugiriendo que fuera a verlo después, ya que pudiese caminar.

Debido a los golpes recibidos y como dice el dicho vulgar al perro flaco se le cargan las pulgas, así a mi, se me vinieron los males, tenia suelto el estomago, calenturas, vómitos y una sed espantosa, quería estar bebiendo liquido todo el día, desafortunadamente estaba solo y a nadie podía contarle mis dolencias, a mi hermana, mi pobre flaquita, se me hacía penoso molestarle, ya tenía muchos problemas atendiendo a su marido y a sus niños, para venir a atenderme a mi.

Pero como ella se entero de lo sucedido, así que me hablaba a diario, para saber como seguía, claro, yo me daba valor y le contestaba que me sentía bien, que mejor no podía estar, que lo único que me preocupaba era el dolor de la garganta y de unas bolas que percibía en el interior, pero de ahí pa’l real todo normal.

Bueno, pues me hicieron los análisis, por cierto fueron casi generales, pero quizás noté que fueron enfocadas a mi sangre, a lo mejor me encontraba diabético, anémico, en fin que se yo, porque según mis conocidos yo estaba muy flaco, pero según yo me encontraba en mi peso, la verdad es que si, al verme todos los días al espejo, comprobaba que poco a poco mi rostro se iba demacrando y mis pantalones ya me quedaban holgados, pero yo lo achacaba a tanto trabajo que tenía y las desveladas que me ponía, bueno, ya lo veremos a ver que sale en los análisis, me contestaba a mi mismo, quizás para darme ánimos y pensar que no era algo mortal mi enfermedad.

Se llegó la fecha del resultado de los análisis, mi hermana Lorena los recibió e inmediatamente vi su cara de asombro y de angustia, con la mirada le preguntaba ¿Cuál era mi enfermedad?, pero ella en ese preciso momento no me dijo nada, me hizo salir del consultorio y se quedó a solas con el doctor, de verdad, yo todo preocupado no alcanzaba a entender que me habían encontrado en mi organismo, ¿Por qué ese misterio de mi hermana?, pero en fin ya que salga, me va a oír, me tendrá que contar toda la verdad, no quiero mentiras piadosas que al final me hagan sufrir mucho más, no estoy dispuesto a eso, cual sea la enfermedad, es su obligación decírmela.

Salió mi hermana me hizo de señas que nos fuéramos, condujo su auto hasta su casa acompañándonos un sepulcral silencio, no pregunté nada, no era lo adecuado, quería que se calmara para que me contara todo lo que el galeno le haya dicho, además, la verdad yo también me sentía un poco nervioso, con mucho miedo, no quería saber la verdad, lo presagiaba, era algo maligno y mortal el resultado de mi enfermedad, por esa razón me abstenía de preguntar.

Llegando a la casa, Lorena me llevó a su recamara y con toda la solemnidad que el caso ameritaba, me empezó a explicar el resultado de los análisis, sentí que se le quebró la voz, de espaldas empezó a decirme: Mira José los resultados no son tan alentadores, pero existe cura, todo es que tu estés dispuesto a someterte al tratamiento que el doctor va a darte, yo con el rostro desencajado, me le puse frente y así cara a cara le cuestioné, ¿Qué enfermedad tengo para que no me hables de frente, tan maligna es que sientes pena de verme morir poco a poco?, cual sea la verdad suéltala de una vez, porque no quiero ser esclavo de la duda y atormentarme por tanta incertidumbre.

Jamás olvidaré ese gesto tan adusto en su rostro cuando me lo dijo a bocajarro, ¡tienes cáncer en la garganta! y tu mal ya está muy avanzado, es necesario que te sometas a una radioterapia-
Pero como es eso, -le espeté- sé que esa enfermedad solo se da en personas mayores de 50 años, o a personas que fuman mucho o abusan de la bebida, yo no puedo estar enfermo de eso, dime que es mentira, dime que no es verdad.

Quizás me quería negar a la realidad, pero yo mismo sabía que mi voz había cambiado, que mi respiración era anormal y a veces emitía sonidos chillones, así sea que siempre andaba con la tos de perro, una ronquera que no era mi característica, además de dolor en el cuello y de una perdida de peso inexplicable, pero me aferraba a la idea de que a lo mejor los análisis estaban equivocados, o los habían cambiado en fin, algo que me alentara a pensar en que no podía yo ser el portador de esa enfermedad.

Mi hermana Lorena, con los ojos llenos de llanto y temblando tanto de su voz como de sus manos, me explico todo lo que el doctor le había mostrado, análisis, resultados y opiniones de otros médicos, no había duda, tenía cáncer. Me notifico que me iban a hacer una biopsia y análisis de mis tejidos para confirmar la presencia del tumor canceroso.

Todo apesadumbrado, sacado totalmente de onda, salí apresuradamente de la habitación de mi hermana y me fui a mi casa, estando en ella, no pude contener el llanto, me desahogue totalmente, me rebelé, hable fuerte con Dios, ¿Por qué a mi? ¿Por qué? ¿Cuál fue mi pecado o en que te fallé Dios Mío? ¿Madre donde estas, ayúdame, oriéntame, que hago?

Pero nada, ninguna respuesta, silencio en mi cuarto, solo mi llanto y quejidos se oían, no recuerdo cuanto tiempo pasó, hasta que sentí la mano de mi hermana sobre mi hombro, no conteniéndome más me refugie en sus hombros y me puse a llorar como un niño recién nacido, ¿Por qué Lore, por que me tuvo que suceder a mi? Contéstame.

Silencio total, una bóveda blindada y a prueba de ruidos, todo era solo eso un enorme silencio, mi hermana me dejo que me descargara de mi dolor, no me interrumpió mi llanto, no me dio palabras de serenidad, solo dejo que mi llanto corriera libre, sin obstrucción, quería verme calmado y sereno para poder hablar y que yo pudiera escucharla, para entender lo que se tenía que hacer.

Al fin después de un largo rato, ya tranquilo, me empezó a decir, que el cáncer era curable, solo era cuestión de someterme al tratamiento que se me iba a dar en el hospital, ya se había puesto de acuerdo con el doctor para empezar la radioterapia en combinación con la quimioterapia, teníamos que apurarnos, no podíamos darnos por vencidos, debemos de vencer al cáncer.

Más sin embargo, de verdad créanmelo, yo sentía que mi hermana me ocultaba algo, no sé pero dentro de mi sentía como que faltaba algo que ella me dijera, o quizás estaba equivocado y veía moros con tranchete, más en fin, siempre he sostenido que la verdad aunque tarde pero siempre llega.

Los días junto con mi enfermedad, seguían su ritmo, seguía laborando en el centro comercial en el cual me había instalado, vivía aparte como ya lo dije de mi hermana, pero esto no era motivo para que no la fuera a visitar, me encantaba saber que contaba con alguien a quien contarle todos mis pesares, aunque debo de ser claro en decir, que mi padre Artemio, quien se encontraba con mi otra hermana Martha Lorena al otro lado del charco, casi a diario me hablaba para saber como me encontraba, claro que me caía de sorpresa, porque al ser la oveja negra de la familia, pues como que veía que derrochaban mucha atención en mi persona, tenía un presentimiento, pero no lo sacaba a flote por no lastimarlos, que caray, agradecido debería de estar que ellos se preocuparan de mi, e incluso me enteré que Martha Lucrecia era la que me enviaba dinero para mis medicinas, tan solo por eso, debería ser un poco más agradecido con ellos, pero en fin el ser humano es el único animal que por naturaleza es mal agradecido.

De verdad lo digo con mucha honestidad, yo sentía que dentro de mi enfermedad yo no tenía ningún alivio, en ocasiones había momento en que me desesperaba, jalándome los pelos alzaba los ojos para preguntarle a mi Padre ¿dime que enfermedad tengo? ¿Cuál es el motivo por el que no me veo aliviado?, claro eran preguntas sin respuestas, pero que sin embargo, yo quizás la sabía, pero por temor de lastimar a mi familia, no quería exteriorizarla, me seguía aferrando a una enfermedad quizás ficticia o disfrazada que me habían dicho para no atormentarme o no lastimarme tanto, quizás tal vez por la vergüenza que hubieran sentido si se sabía, se preguntaran porque lo digo, ¿verdad?

Llevaba varios días con una espina clavada dentro de mi pecho, que de verdad no me dejaba dormir, algo que yo hubiese preferido nunca conocer, pero como dijera un buen conocido mío todo llega en su momento solo hay que saberlo esperar. Y es que los males se me estaban extendiendo, ya sufría de Pérdida de peso diarrea crónica y fiebre prolongada de más de un mes, por lo cual era tiempo de salir de duda, claro no me resignaba a tener esa enfermedad que en mi mente bullía, pero sin embargo ahí estaba presente esa idea, y es que quizás mi vida se desarrollo en una vorágine de locura, de sexo desenfrenado, de fiestas agotadoras, de bebidas sin limites en fin, una vida tan llena de perversión que tuve en jaque a mi pobre madre, por mis salidas continuas del hogar y la ausencia a mis labores tanto en el trabajo como en mis estudios.

Créanmelo que lo digo sinceramente, no tenía temor a saber la verdad, el temor era por la vergüenza que le heredaría a mis familiares, porque cada quien debe de hacerse responsable de sus actos, y estos fueron los míos, no me arrepiento de nada, viví mi vida como yo quise, tal vez equivocado, tal vez fuera del contexto familiar, pero así era mi forma de ser, nadie supo o mejor bien dicho nadie pudo someterme, porque como era mayor de edad, me sentía con la suficiente fuerza para derribar a todo aquel que se me pusiera enfrente, no era rebelde, jamás, fui un buen hijo, como compañero tuve demasiadas amistades, como familiar gocé del cariño de todos los míos, pero mi vida fue transitada por mis caprichos y por mis deseos de ser diferente, tuve relaciones con quien yo quise, jamás me até a nada ni a nadie, pero en fin, como dijera la tía goyita, esa es otra historia.

Un día cualquiera que fue mi hermana a visitarme a mi casa, porque déjenme decirle que por lo avanzado de mi enfermedad, ya no me permitieron seguir laborando, razón por la cual me la pasaba en la casa, pues si, teniendo a mi hermana frente a mí le dije con todo el valor que reuní en ese momento:

-Sabes, no estoy conforme con lo que me has dicho de mi enfermedad, por lo tanto te exijo que me digas toda la verdad, basta de mentiras, basta de lastima o misericordia, no quiero que a solas llores o que mi padre y mi hermana me estén hablando para saber como estoy, sabiendo de antemano que ellos sufren por la enfermedad que saben que tengo, y que tu te niegas a revelarme, quiero toda la verdad, y si tu no tienes el valor para decírmela, iré al hospital a que me informen de la enfermedad que padezco, así que escoge, o me lo dices tu o busco la verdad en otra parte.

Me le quedé mirando fijamente, su rostro desencajado no acertaba a mirarme de frente, dándome la espalda me contestó: No sé que verdad quieres que te diga, si todo lo que me han dicho tu ya lo sabes, no se quien te ha metido ideas tan absurdas en la cabeza, porque yo…………………..

Cállate ya no quiero seguir escuchando tus mentiras, has el favor de salir de mi cuarto, porque me arreglaré para ir al hospital, ya que tu te niegas a hablarme con la verdad, serán otras personas quienes me saquen de la duda, gracias.

Ella, se me acerco, vi claramente como sus manos temblaban, su voz apenas se percibía hablaba entrecortado y balbuceando, yo firme en mi decisión me le quedaba viendo fijamente, ella, no acertaba a como empezar otra vez el dialogo, la sentía toda sacada de onda, pienso que el piso se hundía bajo sus pies, entonces claramente oí su sollozo y gimoteando y con palabras entrecortadas me dijo:

Esta bien, por los resultados de los análisis que te hicieron te detectaron una enfermedad maligna, tenía la esperanza que se hubieran equivocado los médicos, pero ya esta confirmado, TIENES SIDA, me oíste, la enfermedad que aqueja tu cuerpo es SIDA, conforme, es lo que querías escuchar, pues ahí tienes la respuesta, por eso mi preocupación, por eso los telefonazos de mi papa y de mi hermana, porque ellos como a mi aun no nos cae el veinte de tu enfermedad, nos sentimos todos desorientados, apagados de la fe de dios, huérfanos de la comprensión de nuestro padre eterno, descobijados del manto de nuestra madre celestial, triste por lo que pasa contigo, pero con la fortaleza necesaria para que tu no te derrumbes, te queremos fuerte.

Para esto y semanas antes, se había comunicado conmigo mi tío y padrino Candelario, quien vivía en el puerto de Cancún en el estado de quintana roo, el cual noté en su voz cierto dejo de tristeza y de preocupación, no entiendo ni como se dio cuenta del numero de mi celular, pero no era tiempo de preguntar, me dijo que como me sentía, que se había enterado por mi hermana de mi enfermedad de la garganta (¿sería lo único que le dijo mi hermana Lorena?) y que el estaba conmigo en lo que se me ofreciera, claro que todo lo que me dijo y lo que platicamos, me hizo entender que el sabía más que yo, pero lo más hermoso que sentí fueron sus palabras de aliento, de verdad a veces estando sano jamás se da uno cuenta de lo hermosa que es nuestra familia, es necesario una enfermedad un deceso, para ver la solidaridad de todos ellos.

En fin, me confortó el saber que mi hermana seguía a mi lado, mi familia estaba unida a mi, y yo, la verdad ya estaba enterado de todo y sin embargo aún no daba crédito a todo lo sucedido, pensé que era un sueño, una pesadilla, pero no, era mi realidad, esa realidad que me lastimaba, me hería como sable de guerrero en plena batalla, pero quería darle a mi hermana Lorena la impresión de que no pasaba nada, claro, yo lo sabía, me hacía a la idea que era eso lo que mi cuerpo albergaba, pero quería hacerme tonto pensando otra cosa, claro que me sentía triste, no es tan fácil digerir que tienes una enfermedad mortal, incurable, enfermedad que era la vergüenza en quien la tenía, por hacer miles de historia sobre ella, yo no quería pensar más en eso, por lo tanto, le pedí a Lore que me dejara solo, quería asimilar muy bien la noticia, que no se preocupara, no pensaba hacerme ningún daño, porque los quería y también me quería demasiado como para huir por la puerta falsa, pero tenía que pensar que iba a hacer, como enfrentar a todos esos preguntones, como preparar a mi cuerpo para soportar lo incesante de los dolores, en fin, quería estar solo, para darme ánimos y hablar a solas con Dios.

Realmente, cuando uno se encuentra al borde de la tumba, miles de cosas le bullen en la mente, a veces, no se aprecia lo hermoso que es la vida, muchas ocasiones nos sentimos todopoderosos y queremos destrozar a medio mundo para sobresalir, pobres gusanos de la naturaleza que no nos damos cuenta que el todopoderoso con un soplido nos hacer ver nuestra realidad, así me sucedió, sentí que ya estaba apto para emprender el vuelo yo solo, pero aún no conocía el verdadero significado de vivir la vida, mis juegos, mis arrebatos y mi inexperiencia en el sexo, me llevaron a la situación en que me encontraba, no puedo echarle la culpa a nadie, no puedo decir que Dios es injusto e incomprensible, tampoco diré que fue por las malas compañías, nada de eso es cierto, fueron mis deseos de acabarme el néctar de la vida, quise ser como pensé que era el ideal de hombre.

De verdad, viendo la perspectiva de la vida en la situación en que me encontraba, puedo decirles que el amor no nada más es el sexo, ni tampoco es más hombre el que tiene más mujeres y demasiado sexo, el cuerpo es tentación y la tentación poco a poco va muriendo, el amor es vida y la vida con los años florece y jamás muere. Hombre, detente por un instante y contempla tu obra, sé feliz con una sola mujer, ten sexo seguro y blindado, ama con locura pero en tus cinco sentidos, forma una familia para que cuando estés en la edad de la senectud tengas quien te cuide o quien se preocupe por ti. Haz un depósito en tu mente y guarda los consejos de tus padres y de tus mayores, jamás desprecies las lecciones de una persona por muy humilde que sea, vive tu vida con orden y transparencia.

Todas estas cavilaciones bullían en mi mente al encontrarme solo, y así mirando hacía arriba con los sentimientos desbordados me dirigí a mi Padre Eterno en una plegaria que me salió con toda la honestidad que en toda mi vida no había tenido, con lágrimas en mis ojos me sinceré y empecé a musitar:

Señor, encontrándome en esta situación, he podido asimilar todo el dolor que he ocasionado a mi familia, te pido me des un poco más de vida para enmendar mis errores, sé que de todo lo acontecido nadie es culpable más que yo, no supe diferenciar entre tener sexo o abusar de el, me conforta pensar que aún con vida puedo pedir perdón a todos aquellos que he ofendido.

Padre mío, no te pido que me quites los dolores, ni tampoco que me lleves al lado de mi madre, porque es más grande el dolor de saber que defraudé a muchas personas, que de verdad no me dejan conciliar el sueño, te pido me des entereza para soportar mi enfermedad, valor para no flaquear ante mis seres queridos, fortaleza para terminar en mis facultades mentales. Dame paciencia, porque esta enfermedad irrita demasiado y sé que debo de tener atenciones por parte de los que ejercen la medicina para tratar de sobrellevar mi enfermedad.

Señor, comprendo que tu me diste la vida y yo no la supe aprovechar, te agradezco por los padres que enviaste a cuidarme, aunque me hayas quitado a mi Madre antes de tiempo, también reconozco que me rodeaste de buenas amistades y me otorgaste a una familia maravillosa, gracias señor por las dos hermanas que me legaste, las cuales me llenaron de mucho amor y ternura, aunque debo de reconocer, que solo dolores de cabeza les pude dar.

No te reprocho nada señor, porque tú fuiste quien me dio la vida, y yo fui el arquitecto de mi propio destino, desafortunadamente escogí el sendero equivocado y hoy pago las consecuencias. Padre hazme fuerte para soportar todas las murmuraciones que de mi hagan, haz entender a mis conocidos que fui una victima más de mi vida desenfrenada; de mis actos yo solo habré de darte explicaciones, de mi vida turbulenta nadie puede reprocharme, porque viví la vida como pensé que era lo correcto, sin ofender a nadie y amando a todos.

Tuve la mala fortuna de haber tenido relaciones sexuales sin protección, porque jamás pensé que me iba a atacar una infección o una enfermedad, erróneamente me sentí confiado, tomé la vida como un reto, y al final salí vencido, Señor hazle entender a la gente que esta enfermedad que padezco no se contagia con un beso, un abrazo o un apretón de manos, que no nos miren como leprosos, que no se alejen de nuestro lado, porque estando así, es cuando más necesitamos la comprensión y ternura, nos refugiamos en la soledad, porque nos tratan con indiferencia y eso duele más que los efectos de la enfermedad.

Padre mío, a mis conocidos dale la entereza para que me recuerden como siempre fui, no tengo el mínimo deseo que me vean como una piltrafa humana, soy humano, merezco cariño, necesito mucho amor, requiero de atenciones y no de desprecios, no quiero lastimas ni falsos afectos, quiero comprensión, necesito de palabras tiernas que me hagan sentir como lo más importante de esta vida, nuevamente lo digo, no quiero que me vean con repulsión, ni tampoco que se limpien las manos con alcohol después de saludarme, que no tengo lepra, ni que platiquen conmigo a medio metro de distancia, orita es lo único que me conforta que me hablen, que platiquen que me hagan sentir que yo también participo en sus conversaciones.

Padre Supremo, en tus manos confió mi pobre existir y en ellas deposito mi alma, para que con tu amor infinito, me lleves al lugar en donde dejaré de sufrir, porque solo tu eres el alivio y la calma, tu eres el protector y el bálsamo que adormece los dolores, padre, deseo que en el momento en que tu lo decidas, me lleves cuando este dormido, quiero llevar en mi mente y en mis ojos la imagen de lo hermosa que es la vida, y porque quiero que sea la postal que lleve para mostrarla a mis seres queridos, Padre dame a beber del néctar de la vida eterna, porque creo en ti, porque tu eres amor y vida y sobre todo, señor, tu eres mi esperanza para dejar de sufrir. Amén.

No había más que decir, de verdad, ya me sentía más tranquilo, mi ser tan atontado por la noticia, recobraba su lucidez y su apostura, no esperaba un milagro, no esperaba una curación en mi ser, me puse sereno y de verdad recapacite en que sucedería después de mi muerte, debería de tener un poco de aplomo, para enfrentar esta situación, por muy difícil que sea debemos de afrontarla, no crean, dentro de mi existía esa rebeldía de no aceptar a ver el fin de mi existencia, más sin embargo, me consolaba al pensar que la ironía del ser humano es de venir al mundo para morir, es la ley de la vida o de la naturaleza, pero es la ley.

Mi hermana Lore regresó en la tarde, me preguntó como me sentía, yo todavía hosco, le contesté llorando:

“Y como quieres que me sienta, tu crees que la noticia que me diste es para ponerme a festejar o que, es duro aceptarlo pero ni modo este mal yo me lo busqué”

Mi pobre hermana compungida evitando las lagrimas me comunicó, que estaba viendo la posibilidad de internarme en un sanatorio, ya que ella no podía estar atendiéndome todo el día, debería atender a su esposo y a sus hijos, además de que yo necesitaba quien viera por mi tanto en mi alimentación como en el tratamiento de mi enfermedad, me dijo que me había conseguido a una señora para que se pasara todo el tiempo conmigo, pero que también tenía que poner todo de mi parte.

Se llegó la fecha, me llevaron a un Sanatorio, no era necesaria la presencia de la señora, pues en el nosocomio tenían a personal adiestrado para el tratamiento de personas con mi enfermedad, por lo tanto quede hospitalizado y con la firme promesa de mi hermana que ella pasaría todos los días a visitarme. Tuve la sensación de que era el principio del aislamiento de mi familia, pero tal vez era lo mejor, necesitaba de cuidados a cada instante, medicamentos con horario definido, sé que esto es difícil para una persona que tiene a su esposo e hijos que estar cuidando, además de trabajar para poder llevar una vida más desahogada. Razonando todo esto, jamás, en ningún momento sentí que se me esta relegando, al contrario esto me dio ánimos para también yo echarle los kilos y así al menos apaciguar un poco esta enfermedad.

Si quisiera claro al decir lo siguiente, humanidad, ténganos un poquito de consideración, no nos vean como a un bicho raro, no tengan miedo de acercarse a nosotros, no tenemos lepra, nuestra platica y nuestros besos no contagian, cuando platiquen con nosotros, háganlo de frente, no escondiendo la cara, el sida solo se contagia a través de las relaciones sexuales o transfusiones de sangre, no por otro método, al menos es lo que nos han enseñado aquí, háganos la vida un poco más soportable, a veces no es tanto el dolor de la enfermedad como el de la indiferencia, cometimos un error, un pecado y lo estamos pagando, no sean ustedes nuestros jueces aquí en la tierra, nosotros tenemos que responder ante nuestro Creador por esta falta, mientras ustedes, dennos felicidad, mucho amor pero sobre todo mucha comprensión, que sepamos que nos quieren así con nuestra enfermedad, no sean indiferentes, ya lo dije, este gesto es más maligno que tener esta enfermedad.

Los días, las semanas y los meses fueron pasando, así como esta enfermedad fue pasando por todo mi organismo, ya no soy el mismo, he bajado demasiados kilos, mis ojos muestran la fatiga de varios días en vela, mi cuerpo poco a poco va perdiendo su fortaleza, me cuesta trabajo levantarme y caminar, tengo el apoyo del personal que me cuida, pero quizás eso me irrita demasiado, sentirme un inútil me desquicia totalmente, hay momentos en que quisiera de una vez morirme, de que me sirve esta vida si madamas estoy sufriendo, pero además de todo esto, mi familia se esta desmoronando de tanto dolor, ellos creen que no me doy cuenta, pero en los ojos de mi hermana Lore se ven grandes ojeras de tanto llanto que ha de derramar, mi hermana Lucrecia al llamarme se le nota en su voz un dejo de tristeza igual que a mi padre, todos dándome ánimos y diciéndome que estaban conmigo.

Incluso mi Padrino Candelario también me hablaba para preguntarme como seguía, aunque el con sus bromas en ocasiones me hacía reírme un poco, pero también a él se le notaba la voz quebrada como también a su esposa, quien me nombraba con cariño mi nombre, yo con temor y con vergüenza jamás les preguntaba si estaban enterados de mi enfermedad, no para que, mejor lo dejamos así, total todos ellos han demostrado un gran amor por mi, no creo que sea oportuno acongojarlos si es que no saben, con una pregunta que podría incomodarlos, es mejor así, si la conocen que me perdonen, lo único que deseo es que me recuerden como el familiar tan alegre como ellos me tienen conceptuado.

La enfermedad me ha acabado totalmente, me he convertido en un guiñapo que ni siquiera puede mover un musculo, me siento totalmente abatido, pero conservo la lucidez, conozco a las personas que se encuentran a mi alrededor y contesto todo lo que mi hermana quiere saber, es lo mismo de siempre, como me siento, si ya vinieron a darme mis medicinas, si ya me checaron esto o lo otro, que me veo muy bien, que tengo otro semblante, en fin, mentiras piadosas para no sufrir más de lo que ya estoy sufriendo, tres días antes mi padrino se comunico conmigo y también me comentó que ya se me oía mejor la voz, con más ánimos y con unas ganas de dejar el sanatorio, dentro de mi les agradezco de verdad tantas atenciones, por eso es que agradeciendo a mi Padre Eterno, le he musitado:

Gracias Padre por los padres que me enviaste, por los familiares que anotaste para mi, por las amistades de las que me vi rodeado, por la libertad que me otorgaste, pero te doy una inmensa gratitud, por el corazón tan grande que pusiste en mi cuerpo, para amar a tanta gente, Señor gracias por la religión que mi Madre me inculcó, porque gracias a ella, te conocí, sé que no tardaré mucho tiempo en reunirme con mi Madre y así podré tener la dicha de ver tu lindo rostro, señor, quiéreme como a tu hijo Jesús, dame tu salvación y otórgame la luz del entendimiento, para que pueda irme de este mundo sin amarguras o rencores, no tengo nada que perdonar a nadie, pero si mucho de pedir perdón por todas mis faltas cometidas, Padre, dame la paz, permite a mi cansado cuerpo que descanse y deje de estar sufriendo, Gracias Dios Mío.

Por mi avanzada enfermedad, tuve que dejar el sanatorio, necesitaba cuidados de personal especializados en esta enfermedad, por lo cual me alojan en un albergue para enfermos de sida, estando ahí es cuando ya mi cuerpo abandona todo intento de luchar, me dan de comer, de beber, incluso de limpiarme porque ya no puedo hacerlo, es triste reconocer como termina uno, cuando no sigue los consejos de sus padres o personas mayores, cuando uno se aleja de su religión, creyendo que por nuestra juventud podemos vencer el mundo damos vuelta al reloj en sentido contrario a sus manecillas, vivimos como si estuviéramos inmunes a todo, y oh desafortunado mortal, no sabes cuan equivocado estas en tus razonamientos, pero no hay problema el padre tiempo te espera para darte tu escarmiento.

Mis últimos momentos han sido para pedir perdón a mi Dios, los he utilizado para reencontrarme yo mismo, quizás algo demasiado tarde, pero no lo creo, porque me presentaré ante Dios como alguien que al final reconoció que su vida la vivió en un total desorden, todos creemos tener la vida comprada, pero siempre a nuestro lado esta la suerte echada, somos conductores de nuestra vida pero como copiloto tenemos a la desgracia, hay que vivir bien la vida para terminarla mejor.

Un día cualquiera de cualquier mes e incluso de cualquier año, (ya perdí la noción del tiempo)despierto con la alegría de notar que mi cuerpo no siente ninguna molestia, ningún dolor, puedo mover mis brazos y mis piernas, puedo levantarme de la cama, al hacerlo, noto que al borde de la misma se encuentra mi Madre, con los brazos abiertos me llama a su lado, con una felicidad indescriptible me apresuro a atender su llamado, acurrucado en su seno como un niño recién nacido, con la felicidad de tenerla conmigo, le expreso que me hacía mucha falta su amor, sus atenciones, que extrañaba sus brazos y ahora me sentía protegido y libre de esa maldita enfermedad, era otro, dios escucho mis oraciones y mandó a mi madre a consolarme, ella, con esos ojos tan llenos de bondad y ternura me besó en la mejilla y así junto a ella nos dispusimos a emprender una nueva relación familiar, atrás, si allá atrás, quedaba el cuerpo que Dios me prestó para transitar en la tierra, a lo lejos solo veía a personas llorando a su alrededor y entre esos humanos noté la presencia de mi hermana.

JOSE ALBERTO BELESTER HERRERA, falleció el 12 de enero del 2009 en San Antonio de los Buenos, Baja California, a las 8 de la mañana a la edad de 18 años, la causa anotada en el certificado de Defunción fue Síndrome de Inmunodeficiencia adquirida, su cuerpo fue cremado y sus cenizas las llevó su hermana Lorena al puerto de Cancún, en donde se le realizó una misa de cuerpo (cenizas) presente, posteriormente se llevaron a la cripta familiar en donde descansa en compañía de su Madre, Abuelitas y Tía. Con todo el cariño que se puede llegar a sentir por una persona y con todo mi amor, de corazón te digo: DESCANSA EN PAZ JOSE.