lunes, 18 de marzo de 2013

LA HISTORIA DE ELEUTERIO.



 Eleuterio Godínez Plazoleta, tipo que siempre se andaba lamentando de su suerte, gustaba de visitar lugares de ciertos peligros, esto no era de extrañarse, él nació en un lugar cuya característica era que siempre estaba en movimiento su corteza terrestre, cuando no eran los temblores, eran las replicas, pero siempre había algo que ponía en movimiento ese lugar, incluso el carácter de Eleuterio, ya que por tener como su lugar de origen una localidad en la cual era cuna de conjuntos que tocaban música cumbiera, salsa o merengue, por lo cual como lo habíamos hecho notar era un lugar que siempre estaba en movimiento. Además su gente era bravía, gente de la costa que prefiere morir en la raya antes de que mancillen su nombre o apellido, era la gente que no conocía el miedo, porque vivía siempre dentro de él, acostumbrados desde chiquillos por el carácter indomable de la mujer. 

Cuando nació, un gran temblor tuvo su percusión en la capital de la república mexicana, pero el epicentro fue en ese lugar donde venia llegando a la vida, lo más raro de él es que a pesar de que sus padres fueron gentes de color, el nació con la piel clara y los ojos verdes, nadie se lo explicaba, pero todos lo veían como un fenómeno, esa fue una de las características que lo hicieron sobresalir entre sus paisanos, y la admiración entre el sector femenino. 

Con el correr de los años Eleuterio, decidió salir de su terruño, emigró hacía la parte norte de su estado, en donde se encontró un pueblo lleno de pescadores y una bahía tan hermosa, que solo en la imaginación de los poetas que se dedicaban a componer canciones las había escuchado, jamás se imaginó que se iba encontrar un paraíso, pero tampoco de que al llegar lo iban a asaltar y a dejar con lo poco que traía, que era una modesta cantidad de dinero que traía oculta entre sus pies y la suela de sus huaraches. 

Como era un tipo que jamás se quedaba estacionado en un problema, se dirigió al mercado de ese pequeño poblado, donde después de haber ingerido una suculenta comida, encaminó sus pasos a las bodegas de dicho inmueble, con tan buena suerte que al llegar consiguió que le ofrecieran trabajo de cargador de las cajas de frutas que ahí expendían, como no tenía donde dormir, el dueño de la bodega, le dio permiso a que pernoctara en ese pequeño local, con la condición de que levantándose, abriera el local y arreglara la fruta para su venta. 

A los pocos meses de haber llegado, en pleno sueño, oye el alboroto de gente corriendo por los pasillos, intrigado se levanta y asomándose al exterior, se da cuenta de que cerca de los locales se están quemando los establecimientos donde venden comida, luchando por su humanidad, con el temor de que los tanques de gas explotaran, logra salir a lo que es el estacionamiento, lugar donde llega su patrón y le pregunta que estaba pasando, le comunica que no sabe nada, solo que vio unas grandes llamaradas que salían de la nave de fondas, que decidió salirse pues temía perder la vida en ese incendio. 

Como es lógico de pensarlo, Eleuterio se queda sin trabajo y sin lugar para dormir, por lo tanto se dirige a otros establecimientos a ofrecer su servicio, pero sin resultados positivos, por lo tanto se dirige a las colonias, donde logra colocarse en un puesto de venta de discos piratas, ayudándole al dueño, consigue que lo dejen todas las tardes vendiendo y sea quien cierre el establecimiento para aprovechar el lugar y quedarse a dormir. Todo transcurre normal y el vive feliz, haciendo amistades con los comerciantes establecidos en ese lugar, ya que su carácter jovial lo ayuda para entrelazar contacto con la gente. Claro que para él no es desconocido el escuchar la música que lo acompañó durante su niñez y su juventud, para lo cual hasta se daba el lujo de recomendar las canciones que en ese momento estaban de moda tocándose. 

Pero el destino trágico y tan cruel tiende su maraña sobre el pobre Eleuterio, un domingo que había acudido a una playa a refrescarse, después de haber comido un platillo hecho de mariscos (vuelve a la vida), de haberse tomado unas coronitas bien frías y como platillo para bajar ese banquete unas ricas pescadillas acompañadas de un ceviche con pulpo, regresa a hacerse cargo del local, justo en el momento en que bajando del autobús se dispone a atravesar la avenida, ve un raro movimiento de unas camionetas en el negocio de su patrón, quedando parado en el camellón de dicha vía, observa como rafaguean el local, aprecia que parte de los disparos alcanzan la humanidad de quien se encuentra en el puesto, asustado de esta escena corre al lado contrario de donde están sucediendo estos hechos, yéndose a refugiar al local de una casa de empeño. 

Pasado el susto, se dirige adonde en esos momentos el área se encuentra acordonada, con policías federales, soldados y de la marina, temblando y con el rostro desencajado se cerciora que el muerto no es otro que Filemón (su patrón), como notan que su insistencia de acercarse es demasiada, se le acerca un oficial de la marina, preguntándole que si era su familiar la persona que se encontraba tirada en el suelo, le dice que no, que solamente le interesaba pasar porque tenía que llegar a su casa, que ese era el camino, por lo tanto, se vio precisado a transitar por ahí y que la curiosidad lo llevó a echar una mirada a la escena de los hechos violentos. 

Otra vez, sin techo donde dormir, sin trabajo y sobre todo sin paz interior, preguntándose a cada rato, ¿Por qué sucedió esto?, no lo entendía, jamás vio algo anormal dentro de las actividades de su patrón, solo discos, películas y nada más, pero entonces ¿por que cayeron a matarlo?, definitivamente su cabeza era un caos, no lograba hilvanar ninguna idea, no quería recordar nada, pero involuntariamente las escenas volvían una y otra vez, no podía creerlo, apenas en la mañana al despedirse vio a Filemón muy contento, haciendo planes, pidiéndole que a partir de la semana entrante, se quedara todo el día, ya que iba a abrir otro negocio a unas cuadras más adelante. 

Cuando llegó la esposa de su patrón, entró rápidamente a sacar sus pocas pertenencias y además el botecito, donde tenía guardado el dinero que poco a poco iba a ahorrando, no pudo hablar con la señora, se encontraba totalmente destrozada por la pena de haber visto a su marido en un gran charco de sangre y con la cabeza destrozada por los impactos de bala que le dispararon, Eleuterio no la buscó, solamente agarró sus cosas y desapareció del lugar, ya que tenía miedo de que también a él le pudiesen hacer un daño, es que el estruendo de lo que después supo eran “cuernos de chivo”, lo dejaron todo traumado sin ánimos de preguntar nada, mejor era tirarse a perder a otro lugar, donde no fuera a ser reconocido por las personas que transitaban por ahí. 

Se llegó la noche, no consiguió trabajo, se dirigió a los puestos de tacos y se dispuso a comerse una orden, pero siempre mirando a todas partes, se sentía vigilado y temía que en cualquier momento le cayeran, terminando de cenar, se dirigió a la iglesia del lugar, no era muy afecto a la religión, pero se acordó de lo que le decían sus mayores, en cualquier problema recurre a Dios y pídele que te ayude a resolver tus problemas, por lo cual, haciendo acto de presencia en el templo, hincado frente a la imagen de Cristo en la cruz, se dispuso a elevar una plegaria, que con toda sinceridad salió de su corazón. 

Dios mío, en tus manos pongo mi vida, no he hecho nada malo, siempre me he comportado de acuerdo a lo aconsejado por mis padres, nunca en mi vida que yo recuerde he tenido una arma, jamás he lastimado a nadie, Padre, protégeme, dame la sabiduría para encontrar el camino que me haga salir de este problema, no entiendo que pudo haber hecho la persona con quien trabajaba, pero no deseo que esa violencia me alcance, señor te lo pido por tu amorosisima madre, que siempre estuvo pendiente de tu persona, amen. 

Acto seguido sale del templo y sin rumbo fijo se encamina hacía el cinema de esa colonia, aprovecha que en la parte trasera no existe alumbrado público, busca entre los botes de basura unos cartones y junto a ellos se acomoda para disponerse a emprender el camino al descanso de su cuerpo y de sus ojos. No tarda mucho en caer dormido, la preocupación y el cansancio lo hicieron que esa noche, nada ni nadie perturbaran su sueño reparador, aunque entre sueños volvía a ver las escenas del homicidio de su amigo y patrón, pero solo se inquietaba, pero no despertó. Al día siguiente el ruido del claxon del camión repartidor de gas lo hicieron levantarse. 

Echo a andar buscando donde emplearse, pero no encontró nada, resolvió comprar ropa en los puestos de los comerciantes ambulantes, para ir a venderlos al tianguis, se surtió de una buena cantidad de ropa, y esperó un día propicio para acudir a la vendimia, poco a poco Eleuterio iba agarrando el hilo de lo que era vivir en un lugar lleno de peligros, por lo cual decidió una noche dormir donde instalaría su puestecito para vender lo poco que había comprado, pero claro con un porcentaje extra de ganancia, ya que también había resuelto salir de ese lugar, porque sabía perfectamente que corría peligro, ya que diario se escuchaban estruendos de balas y eso en ocasiones lo atemorizaba. 

Serían las 5 de la mañana, cuando empezó a oír ruidos y a ver mucho movimiento de los comerciantes que empezaban a montar sus tiendas para expender su mercancía, se levantó y de inmediato empezó a tender su ropa sobre unos pedazos de cartón que le habían servido para dormir, sabía más o menos a que precio los iba a dar, así que asiendo la garrafa con agua que ex profeso había llenado, comenzó a limpiarse la cara para despabilarse. 

El movimiento empezó a las 7 de la mañana, así que a esa hora Eleuterio empezó a gritar promocionando su mercancía: 

Agárrele, agárrele, métale la mano, métale la mano, todo rebajado lléguele, lléguele, solo aquí mercancía fina traída del distrito federal a precios muy económicos. 

Pero nunca falta la de malas, que le suceden a personas que tienen el firme propósito de trabajar para salir de su pobreza, en ese momento se oye un alboroto inusual y todos empiezan a correr, nuestro amigo no sabe que hacer, más que amontonar su mercancía al lado suyo, esperando que termine todo este desorden, sin embargo no pasa mucho tiempo, cuando observa que a escasos 10 o 15 metros, se encuentra un artefacto dando de vueltas, llegando a quedarse quieta al pie de una jardinera, intenta agarrarla, pero una mano férrea, se lo impide, aunado a esto oye una voz que le dice: 

“Que haces pendejo, hazte a un lado, es una granada, lárgate de aquí no vaya a ser la cosa que explote” 

Cuando alza la vista se da cuenta que quien lo toma del brazo es un policía, de aspecto de un mastodonte, con una mirada cargada de coraje, con los ojos vidriosos, quizás de miedo o tal vez inyectados de odio a quien tiró esa armazón destructiva, como puede recoge lo que más pudieron atesorar sus brazos y corre al parque a refugiarse, para ese momento ya se encuentran varias personas curiosas tratando de ver lo que esta sucediendo, pero que son detenidos por la fuerza publica para que no sigan avanzando al lugar en que se encuentra reposando esa armadura, acordonan el área, no falta el atrevido que llega hasta el punto de referencia con su cámara y se pone a tomar fotografías poniendo en riesgo su propia vida. 

En unos cuantos minutos toda el sitio se ve inundado por las fuerzas del orden a nivel federal, los cuales con sus unidades bloquean el lugar donde sucedió el incidente, y como si estuvieran en combate, con sus armas apuntan a todos lados pero a ninguna parte en especifico, se oye que dicen que esperaran al ejercito para que la venga a desarticular, pero, como siempre, los militares tardan y aproximadamente a los cuarenta y cinco minutos que sucedió el hecho, se observan varios convoy acercándose a inspeccionar, posteriormente arrastran una maquinaria pequeña toda blindada, donde introducen la granada y acto seguido se retiran del lugar. 

Eleuterio, se había quedado a presenciar todo el acto de limpieza, al momento de quedar sola la plaza de las fuerzas federales, toma su mercancía, la mete en un costal, amarrándolo, pasa a retirarse también él, pero lo hace en la dirección que conduce a la terminal de autobuses foráneos que esos que su destino es la costa chica, ha tomado la decisión de regresarse a su pueblo, no quiere saber nada de modernidad y progresos, lleva el firme propósito de emplearse en la bajada de cocos, que para eso se pinta él solo, ya no quiere sufrir tantos sobresaltos, quiere vivir en paz junto a su familia, con su gente, con su pueblo. 

Al llegar a su tierra natal, cuando está bajando del autobús, en su mente se le oye decir, “Jamás debí de haber salido de aquí, esta es mi gente, mi pueblo, que tanto quiero, que jamás volveré a dejar aunque la vida me cachetee o trate mal, como dijo ese cantor que tanto he admirado “Esta es mi gente que por nada dejo aunque volviera yo a sufrir igual” 

Al salir de la terminal, siente el afecto de las personas que va encontrando a su paso, el saludo que le transmiten lo hacen sentirse muy querido, de pronto al llegar a la plaza cívica, oye al carro sonido que vendiendo el periódico en su nota principal vociferaba “vea usted, tremendo granadaso en una plaza comercial en el puerto de Acapulco” , riéndose por la nota, se apresura a comprar un ejemplar, el cual empieza a leer cuando llega a su hogar, en compañía de los suyos lee la noticia de la cual el tuvo participación. 

Producto de una balacera en la cual resultaron varios uniformados privados de su vida, después de haber arrojado a un desmembrado, un grupo de hombres encapuchados y fuertemente armados con rifles de alto poder, Cuernos de chivo y R-15, arrojaron una granada la cual cayó a los pies de una mujer de la tercera edad, quien al verla caer cerca de ella se desplomó sin vida, siendo presa de un infarto al miocardio, hasta el momento se encuentran fuerzas publicas de los tres ordenes de gobierno resguardando la escena de los hechos y haciendo indagatorias para saber con certeza a que se debieron estos tan lamentables hechos. Posteriormente se supo que un infortunado vendedor de ropa fue alcanzado por los proyectiles y su cuerpo quedó tirado en el interior de la jardinera, donde se supone corrió a refugiarse. 

Al terminar de leer la noticia, Eleuterio no se aguantó y dejó escapar una sonora carcajada, diciéndole a sus familiares, Padres, ya quedaron sin su hijo, tienen que ir a reclamar mi cuerpo, jajajajajaja, estos periodistas caray de verdad no se miden en sus notas, con tal de vender su producto inventan cosas que ni sucedieron, aquí estoy vivito y coleando, y en esa “dizque” balacera, la verdad no sucedió nada, solo el abandono de una granada vieja y mohosa de la cual ya no existía peligro de que explotara, pero en fin, lo único cierto es que murió ese pueblerino que con entusiasmo busco el progreso fuera de su pueblo, sin saber que la verdadera riqueza que todos tenemos el cariño de todos nuestros familiares y además de todos nuestros conocidos, jamás volveré a salir en busca de tesoros, aquí están mis raíces y aquí enterraran mi cuerpo.

miércoles, 30 de enero de 2013

CERRANDO CIRCULOS.

En la vida, tenemos que cerrar ciclos, adaptarnos al tiempo en que realidad vivimos, sin tener que estar viviendo en épocas equivocadas, ni edades llenas de fantasías, todos como humano que somos, debemos de adaptar nuestra mente a nuestro cuerpo, por igual educar a nuestro sentido de visión a colocarnos en el sitio que debemos de encontrarnos.

Un hombre mayor debe inspirar respeto y no sarcasmo, una adolescente debe recordarnos nuestra juventud, un niño nos debe de dar ternura y un anciano un gran respeto.

No seamos viejos rabos verdes, que andemos detrás de una niña que todavía huele a pañales, ubiquemos nuestra realidad, respetemos nuestros años que son nuestra mejor carta de presentación de la vida que hemos llevado.

Tampoco nos portemos como niños cuando debemos de asumir nuestra responsabilidad, en nuestro hogar, en el trabajo o en cualquier actividad que tengamos, dejando que otros asuman ese compromiso por nosotros.

El polluelo no vuelve al huevo, ni tampoco la tortuga, si el hombre no regresa al vientre de su madre, tu tampoco puedes volver a las acciones de cuando eras joven, el mirar a una menor con lujuria, es estarte faltando a ti mismo.

Se maduro al pensar, razona tus acciones porque en ella se reflejara el respeto que te deban de tener los demás, dice un dicho que la escuela te educa y después te hace la prueba, en cambio la vida te manda una prueba y eso es lo que te educa, no tropieces con experimentos.

Las jovencitas ven en ti el conocimiento y sabiduría, por lo mismo te ven como a una persona en la que pueden beber de esa experiencia para no tropezar con la piedra que te hizo caer, pero en tu imaginación piensas que le gustas, sin darte cuenta que te toman como una figura paternal, buscan tu cariño no el amor, quieren tu sapiencia no tu sexo, están sedientas en ocasiones de la comprensión de un padre y por eso te hacen algunos cariños, pero no confundas todo esto porque puedes darte de topes en la pared.

Es mejor que tengas miles de jovencitas sedientas de tus conocimientos, a que busques una aventura que te pueda causar problemas familiares; cuando no se tiene conciencia de la edad que vives, acumulas decepciones y fracasos, cuando aceptas tu edad, permites a tu cuerpo habituarse a tus años. No trates de volver a vivir una vida que fue esplendorosa en su momento, disfruta tu madurez o tu vejez, goza a tus hijos o a tus nietos, pero lo más importante, alégrate de vivir tus años más felices, esos de completa tranquilidad y regocijo, de total armonía con tu familia.

Por eso nuevamente te repito, ya es hora de cerrar círculos, no vivas de recuerdos ni de esperanzas, vive tu vida diariamente y prepárate para tu fin, no te aferres demasiado a la vida porque sería como renegar a la misión que quizás ya hayas cumplido.

AL FINAL.

En el ocaso de cada vida que se está esfumando, se debe de pensar en el sincero arrepentimiento que se debe de tener, hacía esas personas a las que les hemos faltado o hemos ofendido, al amor que hemos dañado o al Dios del cual hemos blasfemado. Debemos de mantenernos en cama e irnos en completa paz y tranquilidad, suponiendo que hayamos vivido como nosotros quisimos, sin nada de que arrepentirnos, sin nada que no hayamos logrado, dejar todo arreglado y en orden, no dejar pendientes para que no andemos vagando esperando que nos escuchen, debemos de ir como llegamos con la total y completa felicidad en nosotros y en los que estén junto a nuestro lecho.

No te asustes al ver llegar tu hora de morir, al contrario debes de preocuparte por dejar de vivir, porque no sabes hacía donde vas, sin embargo si conoces el lugar del cual vas a partir, mira a todos los que tienes junto a ti, perdónalos y pídeles perdón, por lo que hiciste o por lo que quizás involuntariamente dejaste de hacer, perjudicando de esta manera a muchas personas, no te vayas en medio de lagrimas, márchate lleno de alegría y de todo el amor que te puedan prodigar en ese momento. No reproches a Dios por tu enfermedad, al contrario agradécele que te alargue tu existencia para poder despedirte de los tuyos.

Si al mirar hacia dentro de tu alma, te das cuenta de que has cometido algunas faltas, no te preocupes, habla con el Redentor para que te perdone y pídele que te aguarde ahí donde está su reinado, que te enseñe el camino para llegar a Él, pero sobre todo que te deje ver la luz de su divino rostro, para que puedas contemplar y disfrutar de la paz eterna en compañía de todos sus elegidos, admítelo en tu corazón, que sea parte de ti, confíale tus temores, para que el pueda llenarte de serenidad y sosegué a tu cuerpo intranquilo, pídele que al final del ultimo latido de tu corazón te deje conservar la felicidad en tu rostro, para que todos admiren la tranquilidad con que te fuiste de esta vida.

Si jugaste con las reglas que impone la vida, si cumpliste tu misión que te asignaron, de nada debes de preocuparte, piensa que la vida, solo fue un paso para tu completa realización, que todo lo que hiciste ha quedado grabado en el corazón de todos los que te conocieron. Tus temores son infundados porque no conoces el lugar adonde vas, si alguien te comentó de algún lugar que se dice que se van las almas que dejan este universo, debes de saber que están equivocados, nadie ha regresado a la vida después de muerto.

Jamás tengas miedo a lo desconocido, con lo que aprendiste de la vida, todo ese mundo que desconoces, se abrirá muy pronto a los ojos de tu inteligencia, porque solo el hombre que tuvo una vida ejemplar, podrá transitar en total calma y sin temor, por los caminos ignotos del sueño eterno. El dormir es entrenar para emprender el viaje sin regreso, allá donde duermen el justo sueño los que se nos adelantaron, las almas que Dios mandó llamar a su presencia, las que gozan del paraíso prometido por el Redentor, un mundo mejor al que estamos viviendo, eso rezan nuestros ancestros, según lo inculcado por los doctos de la religión.

Muestras con tu partida, la serenidad que se debe de tener cuando el libro de la vida, fue escrito con las mejores conductas, cuando el disco que guarda todas las acciones, puede mostrar que por el camino que Dios señaló para andar, fue sorteado a pesar de todas las tentaciones que se cruzaron, incluso después de los tropezones que se llevan con las envidias convertidas en piedra, porque has dejado en la mente de los que te trataron la imagen de alguien que supo vivir con rectitud y honestidad, del padre que convivio con sus hijos como su verdadero amigo, del esposo fiel y atento con su pareja, del abuelo que supo volver a ser padre con sus nietos, a los amigos que siempre lo recordaran por las anécdotas que gustaba contar, a todos los que supiste tratar y respetar, todos ellos sabrán que en ti tuvieron a la persona que supo escucharlos, pero que con tu partida, extrañaran demasiado.

Quizás pensaste que podrías sortear a la muerte, pero ella te mando muchos avisos para que te encontraras preparado, pero desafortunadamente, tu jamás te preocupaste por atender tu persona, viviste tu vida a la manera que pensaste era la correcta, jamás dejaste que otro cambiara el rumbo de tus pensamientos, pero supiste dejar el baúl de tus pecados, totalmente vacio, porque en el momento, que sentiste la presencia de un Ser Divino, comprendiste que tu hora había llegado, pediste perdón y también perdonaste, esto deja una gran lección en todos los que rodearon tu lecho de dolor, porque recordaran que: La magia del perdón es algo muy hermoso, porque el perdonar hace sentir bien a quien lo otorga, quien lo recibe incluso bien puede no enterarse, de ninguna manera denigra , por el contrario engrandece cuando en un acto de verdadero buen corazón y una gran calidad humana nos desprendemos del orgullo, la soberbia, y con toda humildad nos decidimos a perdonar, y así con ese gesto de humildad, ya puedes partir en paz.





jueves, 20 de septiembre de 2012

NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ

Me gustan los que se callan y me gustan los que cantan, y de tanto andar conmigo me gusta lo que me pasa. Me pasan cosas como estas...Aunque no tenga importancia andar contándole a todos todas las cosas que pasan. Porque uno no vive solo y lo que a uno le pasa le está sucediendo al mundo; única razón y causa. Pues todito es tan perfecto, porque perfecto es Dios, que se mueve alguna estrella cuando arranco una flor. Por eso si hay uno... hay dos. Supe del diablo la noche que al hambriento dije "No" también esa noche supe que el diablo es hijo de Dios. Ando solo por la vida con un tono y dominante modestamente cantor sin pretensión de enseñar. Porque si el mundo es redondo, no sé que es ir adelante. Andar y andar siempre andando nada más que por andar. No vine a explicar al mundo, solo vine a tocar. No quiero juzgar al hombre, al hombre quiero contar. Mi condición es la vida y mi camino cantar cantar y contar la vida, es mi manera de andar. Un día llegue a Tandil y conocí a un anciano, que a falta de inteligencia, se le dio por ser muy sabio. Le pregunte por Jesús una noche al lindo viejo, y ahí mismo lo conocí; cuando me alcanzo un espejo. Yo bailo con mi canción y no con la que me tocan, yo no soy la libertad; pero si el que la provoca. Si ya conozco el camino, pa que he de andar al costado, si la libertad me gusta, pa que a de vivir de esclavo. Elegir yo siempre elijo, más que por mí, por mi hermano y si he elegido ser águila, fue por amor al gusano. Prefiero seguir a pie y no en caballo prestado, alguien por una manzana pa siempre quedó endeudado. Siempre se llega primero el que va mas descargado. El día que yo me muera no abra que usar la balanza, pues pa velar a un cantor con una milonga alcanza. Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque si acepta un halago empieza a ser dominado. El hombre le hace caricias al caballo, pa montarlo. Perdón si me propase y me puse moralejo nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo. Me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo. Me gusta andar, pero no sigo el camino, pues lo seguro ya no tiene misterio, me gusta ir con el verano, muy lejos, pero volver donde mi madre en invierno y ver los perros que jamás me olvidaron y los caballos... y los abrazos que me dan mis hermanos. Me gusta, me gusta. Y ser feliz es mi color de identidad. Hay una sola religión, el amor, hay un solo lenguaje, en el corazón, hay una sola raza, la humanidad, hay un solo Dios y está en todas partes.

miércoles, 2 de mayo de 2012

UN LOCO ENAMORADO.
Quiero decir que no te extraño pero no puedo, deseo por sobre todas las cosas ser indiferente a la indiferencia tuya que tanto me lastima. intentento separar tu recuerdo de mi vida y tu voz que siempre me acompaña. olvidar que compartimos tantos momentos tantos sin sabores y tantas alegrias, le exijo al corazon que no te llame y a mi sangre que no te necesite tanto como mis labios necesitan el besarte. quiero imaginar tantas cosas pero no puedo. 

ni deseo que perdones mi error ni mi pecado ni tampoco que regreses por lastima o pensando que a mi me has lastimado. 

solamente quiero pedirte algo, que me digas tus razones y te propongas a escuchar las mias que tratemos de recomenzar lo nuestro o si tu lo prefiertes guardar nuestra historia para siempre...............para siempre en el pasado

jueves, 1 de marzo de 2012

¿POR QUE ESCRIBO?

¿POR QUÉ ESCRIBO?

Félix Romeo

Escribo porque soy diferente.

Escribo para ser diferente.

Empecé a escribir porque era diferente. Empecé a escribir porque quería ser diferente. Nadie quería ser escritor cuando yo decidí ser escritor. Recuerdo a un niño que quería ser dentista y a otro que quería ser mecánico. Tenía doce años. No conocía a ningún escritor. Nunca había hablado con un escritor. Había leído a Rimbaud. Había leído una biografía de Rimbaud. Había leído los manifiestos dadaístas y El hombre aproximativo de Tristan Tzara. Siempre había leído.
Había leído los libros de Enid Blyton. Había leído los siete secretos y los cinco. Había leído otros libros que no eran de Enid Blyton pero lo parecían, como los de los tres investigadores.

Y, antes de que supiera leer, mi madre me leía cuentos y me contaba historias que yo entendía a medias: historias de su pueblo, Castejón de Tornos, Teruel, junto a la Laguna de Gallocanta, que para mí estaba tan lejano como Tokio; historias de estraperlos; historias sobre la obstinación de los burros, sobre todo cuando hacía un frío del demonio y al parecer lo hacía siempre; de los maquis y sus razias; historias del azafrán y la dificultad de conseguirlo; historias de los carnavales secretos de la posguerra, con ensabanados y rondas; de las cartas de amor que le enviaba mi padre... personajes abandonados en mitad de la nada que trataban de escapar no se sabe de dónde ni cómo. Unas historias que luego leí en Agota Kristof.

Quería ser un escritor porque era diferente y quería ser un escritor de los diferentes. Digo escritor, pero lo que yo quería era ser un poeta diferente. En 8º de EGB fabriqué mis primeras plaquettes fotocopiadas. Las destruí poco después porque me daba vergüenza escribir tan mal. Ahora puedo decir que en esas plaquettes está lo mejor que he escrito.

Quería escribir para robarle la máquina de escribir a mi padre, su más precioso tesoro: la cuidaba con esmero y no nos dejaba tocarla. Thomas Mann escribió un ensayo en el que hablaba de la gran cantidad que hay de escritores huérfanos de padre. El padre de Truman Capote desapareció y el padre de Alejandro Gándara se fue sin dejar rastro y el padre de… Mi padre era huérfano de padre, huérfano desde los dos años, pero a él se le pasó la vez y el que se hizo escritor fui yo.
Huérfano heredero. Aunque mi padre escribía a máquina todo el tiempo: su Olivetti gigante con forma de ballena. Mi padre escribía informes sobre sus servicios de policía y sobre el tráfico y sobre las incidencias del trabajo. Tenía unas hojas de calco y guardaba copia de todo lo que escribía.

Me hice escritor para robarle esa estupenda máquina de escribir. Me hice escritor para consumar un incesto raro. Mi padre me puso una condición para poder usar su Olivetti: aprender mecanografía perfectamente... una práctica que él, que escribía sólo con dos dedos, no conocía.
Quizá pensaba que yo no conseguiría escribir a máquina, pero pasé el verano de mis trece años sacrificando la piscina y aprendiendo a escribir a máquina en una academia con un calor sofocante: asdf ñlkj etcétera. Así rendí a mi padre y le quité su bien más preciado. Truman Capote escribió algo sobre la mecanografía y la literatura, y es posible que, pese a su afirmación, se trate de ramas de la misma actividad. Durante un tiempo tuve que usar la máquina siempre en la mesa del comedor, bajo vigilancia, y guardarla siempre en su maleta. Mi madre cosía en su máquina de coser y yo escribía en mi máquina de escribir. Unos meses más tarde llevé la Olivetti ballena a la mesa de estudio de mi cuarto.

Tenía catorce años y escribía poseído. Escribía todo el tiempo. Nunca he vuelto a escribir de esa manera y cuando escribo deseo poder volver a escribir así alguna vez. Febril. Enfermo. Escribía poemas. Escribía minúsculas vidas imaginarias. Escribía obras de teatro. Era diferente y quería ser un escritor diferente. Leía a Beckett, y mis obras de teatro querían parecerse a Esperando a Godot. Leía a Jack Kerouac. Leía a Henry Miller, al que había llegado siguiendo a Rimbaud, un camino excéntrico. Leía a Joyce, pero las piezas más raras, Poemas manzanas. Leía solo. Escribía solo. Entonces yo era el único escritor. Rey soberano.

Aunque quizá leía más solo que escribía solo, porque entonces publiqué mis primeros poemas en una revista. No guardo ni un ejemplar. Me avergonzaba esa revista, sabía que estaba mal hecha, que era cutre... y aunque sabía que la revista estaba mal hecha y que era cutre, me sentía feliz porque publicando en esa revista que me avergonzaba me convertía en escritor. Nadie lo sabía, pero yo había cruzado una línea y ya no podía volver atrás. Recuerdo el nombre de la revista.

Escribo porque tengo miedo: antes cuando tenía miedo me metía debajo de la cama. Escribo para levantarme cuando quiera. Escribo para acostarme cuando quiera. Escribo para imponer mi versión de los hechos. Escribo por envidia. Escribo por fascinación. Escribo para ser feliz. Escribo para ganar dinero. Escribo para saber cómo escribo. Escribo para que se publique lo que escribo.
Escribo para seducir. Escribo para ser apreciado. Escribo para existir. Escribo para ser visible.
Escribo para despertarme cada día en un lugar del mundo. Escribo para que me insulten. Escribo para seguir vivo. Escribo para no matarme. Escribo para saber lo que pienso. Escribo para mentir.

Escribo porque soy feliz. Escribo para pedir perdón. Escribo para no pedir perdón. Escribo porque cuando escribo no vivo. Escribo para vivir más tiempo. Escribo porque me lo piden.
Escribo porque no me reconozco en las fotografías. Escribo porque quiero dar mi versión de la historia. Escribo porque en mi escritura sólo mando yo. Escribo porque me gusta escribir.
Escribo porque no sé conducir. Escribo porque soy vanidoso. Escribo para perder el sentido.
Escribo porque busco el sentido. Escribo como el cultivador de champiñones: con los pies enterrados en mierda y con la certeza de que el producto no es un manjar. Escribo como el pescador de un barco congelador. Escribo para follar. Escribo para respirar. Escribo para no tener que escribir. Escribo para mirar todo y todo el tiempo. Escribo para recordar. Para recordarme. Para volver a alcanzar ese estado febril. Febril y fabril. Escribo por insatisfacción.
Escribo por venganza. Escribo por remordimiento. Escribo para confesar mis pecados. Escribo para esconder mi vergüenza. Escribo para reírme. Escribo porque me da miedo el fuego.

Escribo porque tengo algunas historias viejas que contar. Las que me llenan la cabeza ahora sucedieron todas antes de que cumpliera veintiocho años: la de un asesino que mató a su mujer y con el que compartí celda en 1995 en la cárcel de Torrero de Zaragoza, que ya ha desaparecido, demolida por la piqueta; la de una loca, prima de mi padre, a la que visitamos en un manicomio de Valencia en el verano de 1975; la de unos curanderos de Petrel, Paco y Lola, que visitamos cuando mi abuela Rosario había sido desahuciada por los médicos.

Mi padre me cedió su máquina de escribir. Y una vez que se la arrebaté ya no podía cambiar: tenía que escribir y tenía que ser escritor. Ahora, más que diferente, me siento extraño.

martes, 17 de enero de 2012

UN HOMBRE LLAMADO JESUS. (3)

Debemos de anotar, porque no lo hicimos anteriormente, el lugar en que estas mujeres, estaban rentando, era un cuarto instalado al fondo de una vecindad que se encontraba, donde ahora se encuentra el edificio Mina, lo que es hoy la tienda de Salinas y Rocha, a unas cuadras de ahí, se encontraba el Mercado el Parazal, así que les quedaba cerca su centro de labores, por lo tanto en la madrugada que se iban se llevaban a sus chiquillos, todo el día en el mercado, ya que les diré, ahí almorzaban, comían y cenaban.

Pero sigamos dando rienda suelta a los recuerdos que a veces fluyen y en otras se detienen, ya que la memoria es un poco traicionera y nos hace cada travesura con las fechas. Cuando esta familia de tres hermanas con sus respectivos hijos se cambian, para ese entonces, Jesús con el miedo reflejado en su interior, había abandonado a su Madre y se fue a vivir junto con su hermana Margarita al lado de su señor Padre, con esto Doña Juana descansaba de tantas amenazas de muerte, pero le llegaban más preocupaciones por conocer a la persona de referencia, ya que era muy estricto (al fin militar) y sus hijos, no es por alabarlos pero eran pan de Dios, tan buenos como el agua que les cae a las cosechas, eso le inquietaba a la buena señora, pero tenía que seguir viviendo la vida, ya que también tenía a su pequeño hijo Enrique que por igual la necesitaba o quizás aún más, por ser tan pequeño.
Con el correr del tiempo, las hojas del calendario fueron cayendo una por una, los muchachos, creciendo y tomando las formas físicas de sus padres, cada uno adoptando su carácter, su templanza y su genio, Enrique al lado de su madre, creció de una forma tranquila y pacífica, Margarita, dominada por la cultura déspota de ese entonces, tener el concepto de que la mujer sólo sirve para el metate y el petate, ideología tan estúpida que rayaba en lo absurdo y denigrante, muchachita, sumisa ante las ordenes de su padre, ocupada en el quehacer y la atención al mismo, otra cosa era Jesús, quien debido a la actitud de su padre, creció con su carácter hosco, serio, responsable, con cierto coraje hacía su Progenitor y con mucho, pero mucho amor a su Madre.

Ese sentimiento tan noble del muchacho, lo hacía de vez en cuando buscar a su madre al mercado, lo cual le acarreaba problemas con su Padre, pero a él le valía gorro y la seguía viendo, pero hubo un momento en que quizás por los golpes o el maltrato hacía su persona, lo hace que se fugue del domicilio paterno; se refugia con su Madre, le comenta el trato que su papa le daba, su madre, no iba a permitir que su hijo siguiera soportando los desplantes de su padre, por lo cual lo conmina a que se quede en su hogar en ese pobre refugio, fabricado con huesos de palapa y cubiertos de cartón, el día en que se fue, su padre lo va a buscar, su pobre madre antes de que llegara, le dice a su hijo que se esconda, así que recibe al Señor en compañía de su hijo Enrique.

El padre de Jesús, se le enfrenta a Doña Juana, sacando la pistola le ordena que le entregue a su hijo, la pobre señora con el miedo y los nervios invadiendo su cuerpo, armándose de valor le contesta, que ella no lo tiene, que si quiere que pase a buscarlo y si lo encuentra que se lo lleve, al punto de estallar como volcán, el señor tira un balazo al aire, y le dice: “Vengo a las ocho de la noche, si a esa hora no me entregas a mi hijo, date por muerta, no me tentaré el corazón para meterte una bala en tu cuerpo” . Jesús, que se encontraba escondido debajo de una meseta de una pequeña barda, después le comentó a su madre que se quería salir para irse con su papá y así evitarle problemas, pero tuvo miedo, de que al salir, su papá fuera a lastimarla.

Se llegó la hora, pero antes, quizás una hora, Jesús le dice a Enrique, que se había lastimado un dedo del pie, resultado de haberse cortado con un vidrio, efectivamente, se le ve el pie manchado de sangre e incluso todavía chorreándole el liquido sanguíneo, por lo cual decide ir a curarse a la cruz roja, instalada en ese entonces en la parte trasera de la Catedral, ahí donde también se encontraban los bomberos. Enrique, le pregunta que si se va a tardar, porque ya no tarda en llegar su mamá para llevarse las tortillas a vender, él le dice que no, en tan pronto le hagan la curación se regresa de inmediato, que le diga su Mamá que no se tarda.

Habremos de comentar un poco aparte de la narración que desde ese momento, quizás año del 56, hasta los años noventa, Jesús no regresaba, era de suponerse que no encontraba las instalaciones de la Cruz Roja, o se perdió y ya no supo llegar a su casa.

A eso de las 9 de la noche, llega al domicilio el Padre de Jesús, a Doña Juana la tuvieron que mandar a traer al mercado, cuando llegó, viene el militar y saca la pistola y le dice: Te dije que si no me dabas a Chucho te iba a matar, la pobre señora, toda acongojada y no con miedo por la pistola, sino porque su hijo no regresaba, le comenta al fulano, que Jesús había tenido un accidente y se había ido a curar al Centro, pero que ya se había tardado y no volvía, el militar al ver el rostro desencajado de la señora, guarda el arma y sale a toda prisa a buscar al chamaco, pero este no es encontrado, nadie sabe de él, se esfumó, fue tragado por la tierra, todos preguntaban ¿Adonde se habrá ido? Pero era una interrogante que nunca fue contestada, porque el tiempo verdugo del reloj, siguió su marcha sin detenerse, dejando una huella de tristeza y de dolor en el hogar de la pobre mujer, que todavía con el paso de los años se preguntaba, ¿Dios Mío, por que se fue? (Continuara........)

lunes, 16 de enero de 2012

UN HOMBRE LLAMADO JESUS. (2)

El padre de Jesús, sigue frecuentando a su madre, ella le rehúye pero a la vez le tiene miedo, ya que como militar él no entiende de razones, motivo por el cual la vuelve a embarazar y procrea a una linda niña, morena como todos los de la familia, a quien le ponen por nombre Margarita, a ella se la lleva el padre casi a unos cuantos meses de haber nacido, la madre nada puede hacer, ya que al individuo lo amparan sus relaciones con el gobierno, pero si defiende a capa y espada a Jesús al cual se lo esconde cada vez que lo va a buscar, consiguiendo con esto que el militar se irrite y la amenace de muerte.

En virtud del acoso del padre de Jesús y de sus amenazas, las mujeres –que ya para ese entonces eran conocidas como hermanas- deciden mudarse de domicilio, aprovechando que el mercado iba a ser cambiado, para lo cual rentan un pequeño cuarto en una vecindad del populoso barrio de la fábrica, ya Jesús y Margarita son los únicos hijos de Doña Juana, ah pero antes de todo, déjenme explicarles algo muy importante.

Como toda mujer de la costa, se juntan desde el domicilio anterior, tres mujeres que fueron engañadas por diversos hombres, claro sin decir esto, que eran mujeres fáciles, simplemente eran personas ingenuas y que se enamoraron de un hombre de ciudad, sin saber que sólo buscaban el placer y después dejarlas, por lo tanto, las tres mujeres viendo sus fracasos amorosos, deciden compartir el techo y la sal.

Trataremos de anotar sus nombres, ya que la memoria muchas veces es traicionera y cuando se le necesita falla, pero en fin haremos el esfuerzo y también haremos un recuento de la prole que engendraron.

Doña Amalia Hernández, mujer de color, bonachona, dicharachera, de buen carácter y sobre todo muy alegre, era la dueña de la fonda, posteriormente dentro del mercado vendía tortillas de molino, ella fue engañada por un hombre ya casado, que se dedicaba a la carpintería, de buen ver y apostura varonil, esta pareja trajo al mundo a Jaime y Bibiana, posteriormente se juntó con otra persona de la cual desconozco su nombre y profesión y de cuya relación surgió una linda niña de ojos verdes a quien le pusieron de nombre Teresa, de ahí siguió una niña producto de una relación con un campesino exitoso, propietario de una huerta y animales de campo, así como de una residencia ubicada en el poblado de Coyuca de Benítez, Gro., el ultimo de la generación fue Nicolás, hijo de un individuo que poco le importaba vivir su existencia, era muy destrampado, desmadroso y todo fodongo, su nombre Gonzalo, chilango de nacimiento, caído por algún motivo en esta tierra suriana.

Doña Rosita Soto, mujer de color que vulgarmente llamamos Güera, con un carácter entre reservado y bromista, ella fue madre de dos chavos, uno de ellos de nombre Víctor, quien se caracterizo por su famosa palabra tan célebre “día deme una moneda, porque no puedo andar sin un centavo en la bolsa”, hombre trabajador en lo que pusieran, terminó siendo mecánico de los aviones de Aeroméxico, fue despedido por una falla en un motor que se detectó a tiempo en tierra, su hermano Juan Carlos, lo contrario a él, jamás le gustó trabajar vivía a expensas de la madre y de andar vagando por los caminos del señor, a él le pusimos el Vago, quien sabe porque, a él lo recordamos, por su falta de interés con su madre, últimamente lo vimos de Pechuguero en una de las populosas colonias de Acapulco.

Doña Juana López García, mujer costeña, emanada de la clase trabajadora, proveniente de una familia de campesinos del poblado de Juchitán, Guerrero, que se rebela a los designios de su familia para seguir en el seno familiar, quien decide emigrar a la gran ciudad en ese entonces llamada Acapulco, donde al no saber de que ocuparse pide trabajo en un hotel, ubicado a orillas de una famosa playa de ese paradisiaco puerto, llamado Papagayo, propiedad en ese entonces del empresario y militar Juan Andreu Almazán, la contrataron para laborar en la lavandería, que se encontraba en la planta baja del hotel, podría decirse que estaba en los sótanos, cuya mirillas para ver hacía afuera estaban a ras de la calle. Esta humilde mujer ya lo dijimos fue víctima de abuso por parte de un militar con el cual procreo dos hijos: Jesús y Margarita. Posteriormente trata a un hombre lleno de un hablar florido, pero seco y ríspido en su trato, de cuya relación queda embarazada y nace un lindo bebe a quien le ponen por nombre Enrique Asunción, anotemos el nombre del padre de este niño: Florentino Ríos Rodríguez.

Estas tres mujeres, cada una de una población distinta, diferentes en su carácter e incluso en su comportamiento, estas mujeres cual tres mosqueteros que deciden luchar para salir avante, con un corazón emprendedor y de mucha garra, estas tres mujeres que viéndose solas y desamparadas, deciden formar equipo para sobrevivir a esa pequeña o monstruosa serpiente de mil cabezas llamada sociedad. Porque habremos de decirlo claro y con sus palabras respectivas, en ese tiempo, se pecaba de tanto puritanismo, de tanta rectitud, tanta gente mustia, que sólo miraban a la mujer como ama de casa, una vil sirviente a la sacra obediencia del hombre machista, que esperanza que existiera una liberación del sexo femenino, los golpes y los ojos morados eran la vía practica para abortar cualquier intento de insubordinación. Así era la generación de ese entonces, se vivía en un patriarcado, que lo que el padre decía se hacía, los hijos no tenían voz en la casa, es más no se atrevían de mirar de frente a sus progenitores y cuando en la calle veían a sus, tíos, abuelos etc., se hincaban y le besaban la mano, ¡Dios mío!, que tiempos.
Así las cosas, en completa unión estas mujeres deciden compartir el pan y la sal, son tres jóvenes comprometidas con la vida, con el deseo de superación, con el ferviente anhelo de demostrar a sus familiares, que en la ciudad estaba el progreso y la superación, no les importaba empezar a sufrir privaciones y carencias, ellas tenían un solo objetivo: Salir triunfantes de esa prueba que ellas mismas se habían impuesto. Pero en la ciudad, en un puerto de pescadores, llenos de hombres que sólo piensan en lucir su machismo, no falta el individuo que las acose, pero ellas se dan a respetar, pero por su ingenuidad y su alma provinciana las hace caer en las garras de aquellos que con frases refinadas o rebuscadas saben llegar al ego de estas mujeres pueblerinas, que como los mosquitos, se enredan en las redes de la terrible telaraña.

Pero sigamos el peregrinar de estas mujeres.

Jesús, hijo de Doña Juana, aún estando en el domicilio anterior, por temor a que su padre le haga un daño a su señora Madre, decide irse a vivir con él, evitando de esta manera que continuara el calvario para la pobre mujer. Por ese tiempo es cuando nace Enrique Asunción, nombre que no se sabe a ciencia cierta porque se lo pusieron, pero que nunca fue del agrado de Doña Amalia, quien le empieza a llamar por Carmelo, nombre que jamás podrá quitárselo, debido a la costumbre y usos de la gente de ese tiempo, que usa en su escuela y en todos los lugares a los que acude, pero esa es otra historia, como lo dijera la Mamá Chonita.

Al llegar al nuevo domicilio, las únicas que rentan un cuarto son Doña Amalia y Doña Juana, Rosita se pierde por un tiempo, quizás debido a su relación con el padre de Víctor o tal vez al encuentro de algún nuevo empleo.

La vida sigue su curso, se inaugura el Mercado Central en el año de 1969, anteriormente allí era una gran extensión de terreno, el cual era ocupado como campo de fut-bol, donde logró sus grandes glorias el Equipo de fut-bol soccer Inter de Acapulco, posteriormente por el aumento de la población se tuvo que habilitar como Mercado, por cierto en ese lugar, llegaban grandes atracciones, Carpas de circo, juegos mecánicos e incluso en ocasiones llegaba un Teatro ambulante denominado Tayita, propiedad de los hermanos Padilla (uno de ellos el Chato, célebre por haber personificado a Don Jaimito en la serie del Chavo del 8). Bueno creo que nos salimos un poco del tema, así que sigamos con la vida del Negro Aparicio. (continuara..........)

UN HOMBRE LLAMADO JESUS.

Jesús, hijo de una mujer pueblerina de la costa chica, primogénito de una pareja que jamás logró contraer matrimonio, debido a los convencionalismos de la época, ella mujer iletrada condenada a ser únicamente una escopeta en la esquina de la casa bien cargada, él un hombre macho por naturaleza y por la nublazón de su razón, con carrera militar, autoritario y déspota como todo hombre dedicado a la milicia.

Habremos de hacer notar que esta mujer se salió de su hogar materno ubicado en un poblado de la costa chica de nombre Juchitán, con el firme deseo de buscar prosperidad, ya estaba cansada que su juventud estuviera solo rodeada de tanta pobreza y demasiado trabajo, sin avizorar ningún cambio o prosperidad en su vida, para dirigirse al puerto de Acapulco, Guerrero, en donde conoce o mejor bien dicho donde se da a conocer este individuo de baja ralea.

Él aprovecha la inocencia e ingenuidad de la mujer para proponerle matrimonio, cosa que nunca sucede, ya que lo que él buscaba, eran las caricias y los dones del sexo gratuito, como buen militar, que en cada plaza en que eran destacamentados, logró su cometido, con gran labia, le propuso matrimonio pero antes tenía que dar la prueba de su amor, logrando su cometido, como vil ladrón desapareció en la oscuridad de su cobardía, jamás se preocupo de la pobre mujer costeña.

Al paso de los meses, con el peso de su hijo en su vientre, empleándose como ayudante en una fonda ubicada en el mercado de la localidad, buscando un mejor nivel de vida para ella y su hijo que está a punto de nacer, acepta la oferta de la dueña de la fonda, quien al verla desvalida, le ofrece un rincón en el cuarto donde habita, claro que será poco lo que gane, pero comida y casa no le faltaran, Juana =que es el nombre de esta mujer= acepta la propuesta y con sus pocas pertenencias (un cartón de huevos el Calvario, con dos mudas de ropa y su enseres de limpieza), acondiciona un lugar en donde será el sitio en que se quedará a dormir.

Es así como en el año de 1944, en un mes que casi nadie se acuerda por no tener a la mano un lugar donde registrarlo y, que además nadie se tomaba la molestia de tomar datos del recién nacido, llega a la vida un niño de color moreno igual que su padre, a quien la madre le pone por nombre Jesús, quizás por haber sido el nombre del Redentor que le ayudo en sus momentos difíciles, o quizás por haber sido el día en que se festejaba a los que se llamaran así.

Sus primeros meses, sufrió quizás la falta de alimentación a sus hora, unas ocasiones por la falta de recursos económicos para comprarle su leche, otras por lo atareada en que se encontraba su madre; eran continuos los llantos del bebé en la fonda, lo curioso era en que las personas que ahí acudían a ingerir sus sagrados alimentos en vez de molestarles, veían la oportunidad para cargarlo y arrullarlo, habremos de decir que por gratitud de la naturaleza, Jesús nunca estuvo privado de brazos que lo estuvieran atendiendo.

Pero, no olvidemos al padre, ese militar de cuyo nombre no quiero acordarme y que no viene al caso mencionarlo, para no hacer sentir culpables a quienes lo tengan, decíamos, el padre al enterarse de que el niño había nacido y que ya contaba con varios meces de edad, buscó la manera de quitárselo a su madre, pero ella como leona furiosa defendiendo a su cachorro, jamás lo dejo ni que se acercará, mucho menos que el bebé tuviera alguna relación con él.

Mujeres de los establecimientos anexos a la fonda, le “aconsejaban” a la madre que dejara al niño en tutela con su padre, ya que con ella iba a sufrir privaciones y quizás la oportunidad de tener estudios, que no fuera tonta, el niño necesitaba de su padre, y ella –la madre- necesitaba de tiempo para trabajar y tener recursos para sostenerlo, claro que esto a ella le molestaba y les suplicaba a las personas que no se metieran en lo que no les importara, la vida de su hija era sólo competencia de ella y de nadie más, jamás dejaría al niño de un padre que jamás se molesto en saber cómo había nacido o en qué condiciones se encontraba, no, ella jamás iba a permitir que le arrebataran a su hijo de su lado, el niño crecería a su lado, primero muerta antes de que su hijo se fuera con su padre, ella estaba dispuesta a dejar de comer, privarse de alguna otras cosas, con tal de que a su hijo no le faltara nada. (continuara........)

sábado, 3 de diciembre de 2011

NO PUEDO AMARTE COMO ME LO PIDES.

Como me gustaría amarte como tú me lo pides, pero créemelo, te quiero más de lo que tú te imaginas, te has metido a mi vida como la persona que tanto he deseado tener; Sabes, no te miento, desde el primer día que te conocí, sentí que tú ibas a formar parte de mi vida, que el destino se encargaría de unirnos, yo jamás lo busqué, las cosas se dieron así al natural, pero jamás pensé que el amor que iba a sentir por ti, iba a desencadenar en una pasión prohibida de tu parte.

Sé que jamás podrás tener mi amor como los deseas o quizás como lo has soñado, es que mi amor es tan limpio que no lo ensuciaría jamás ni con un mal pensamiento, porque llegaste a mi vida cuando estaba más hambriento del amor de una hija, tu presencia me trasladaba al momento en que Dios me bendijo con la fortuna de ser Padre, pero sinceramente te lo digo, jamás me dejaron tener la presencia de mi hija, me la negaron, me la escondieron, no sé el porqué, pero así sucedió, a nadie puedo echarle la culpa, porque entiendo que yo tuve algo o mucho de esa culpa, no supe defender el cariño de mi hija, dejé que mi ex esposa me humillara, me vilipendiara e incluso me ofendiera, pero lo hice por no tener que darle un mal ejemplo o quizás una mala figura a mi nena.

Por eso cuando te conocí, en ti desborde todo ese amor, te abrí mi corazón como un Padre lo hace con su retoño, para darte la confianza, para que en mi vieras al personaje que te protegería, que te enseñaría lo bueno y lo malo de la vida, por eso me gustaba platicar contigo, para darte consejos, orientarte, yo sé que tenías muchos problemas con tus padres, pero mi insistencia siempre era en el sentido de que los respetaras, que siempre los obedecieras, porque eran tus padres. Pero noté que ellos no te entendían, por eso te refugiabas en mi hogar, me gustaba mucho cuando al llegar me saludabas diciéndome PAPA, que hermoso sentía.

Jamás dudé de tu cariño, siempre las puertas de mi casa estaban abiertas para ti, me gustaba que estuvieras mucho tiempo con nosotros, pero la verdad, no me parecía nada bien, que te mantuvieras alejada de tus verdaderos Padres. Cuando me enteraba que te maltrataban, así como tú llorabas en mi hombro, así lloraba yo en mis noches de insomnio, eras mi princesita y me dolía bastante que te hicieran daño, pero no podía hacer nada, yo representaba solo una amistad para tus padres, no tenía voz ni voto, pero aún así, me le enfrenté a tu Papá y tuve la oportunidad de ponerlo en su lugar.

Quizás esas defensas hicieron que tú te fueras enamorando de mi, nunca me imagine, que tu forma de quererme era muy diferente a como yo lo sentía, estaba ciego por tanto amor de padre que te ofrecía, incluso te di las llaves de mi hogar, para que tu llegaras de tu escuela y te pusieras a hacer tu tarea en la computadora, yo vivía y sigo viviendo para amar a mi esposa, probablemente esa era la razón que jamás me di cuenta del amor que tú sentías por mí, un amor enfermizo y obsesivo, el cual fue inundando todo tu ser hasta llegar al punto de que delante de todos me abrazabas y me besabas en la mejilla, pero mi familia y yo pensábamos que lo hacías por el gran amor que me tenías, que veías en mi al Padre que siempre quisiste tener.

Pero el tiempo pasó y junto con él también mis dudas se incrementaron, no podía creer que una chiquilla como tú, sintiera un amor carnal hacía mi, un amor quizás desvirtuado por tu corta edad, por tu experiencia novata, quizás por la exagerada atención a tu persona por mi parte; podría tener su origen la falta de cariño y atenciones que tu familia te ha negado, pero que en nosotros has recibido, quizás yo tuve la culpa de ese falso enamoramiento, ya que te brinde y volqué en ti todos mis sentimientos, porque te veía como a la hija que siempre quise tener.

Sólo te puedo decir, mi pequeña princesita, tus sentimientos están equívocos, no puedo verte como una mujer, mis ojos sólo ven a esa niña desprotegida, huérfana de amor, sedienta de cariño, piensa que nuestras edades son diferentes, casi triplico la tuya, ¿qué sería de nosotros si yo hiciera caso a tus intenciones?, ¿te imaginas estar batallando conmigo y con mis enfermedades?

Yo necesitaría tiempo para mis descansos, y tu para divertirte, tu alma joven buscaría la intimidad, mi cuerpo ya cansado estaría reclamando sus siestas acostumbradas, en el sexo tu serias muy ardiente yo más pausado en mi acción, tus besos serian impetuosos, apasionados llenos de fogosidad, los míos serían de ternura de inocencia paternal, tu vestimenta seria moderna, de actualidad, la mía recatada y quizás antigua, quizás al principio no te importaría que nos vieran abrazados pero con el tiempo a lo mejor sentirás vergüenza, yo, no soportaría que me dijeran suegro al ir abrazado contigo, pero lo más preocupante, tú me podrás ofrecer tu juventud, tus ganas de vivir, tu irrefrenable deseos de divertirte, por mi parte buscaría el sitio ideal para meditar el ocaso de mi vida, te ofrecería lo que queda de mis años o probablemente la amargura de mis problemas.

No mi niña, no te equivoques conmigo ni contigo misma, piensa que tienes un porvenir fabuloso, conocerás a chicos de tu edad, podrás dar rienda suelta a tus emociones, tu cuerpo no resentirá tanto ajetreo, porque eres joven, porque eres bonita. Piensa que conmigo tendrás la experiencia pero jamás la sexualidad deseada, tendrás mis consejos pero ya no el ímpetu para poder amarte.

Te quiero demasiado, que jamás podré hacerte daño, quiéreme como yo te quiero, con un amor fraternal, con un amor de hija hacía su padre, mírame como a un ser lleno de cariño y mucho amor para ti, porque eres un tesoro que no deseo perder.

A veces pienso y quizás reniego del momento en que te conocí, porque nunca me imagine que mi cariño fuera tan desvirtuado, mi amor por ti es tan limpio como el alma de un recién nacido, mis ojos ya cansados se entristecen aún más cuando advierte en tu mirada ese amor erróneo que sientes por mí, pero que me anticipo a decírtelo, lo tuyo no es amor, es solamente un deslumbramiento, una admiración hacia mi persona, me crees muy inteligente y has dicho que yo todo lo sé, pero mi niña te lo digo, todo lo que yo sé, con el paso del tiempo tu lo sabrás, porque al pasar el tiempo adquirimos la madurez que los golpes de la vida nos instruyen, mi forma de hablar es porque siempre te he hablado con el corazón, no te finjo nada, no pretendo tampoco algo contigo, lo único que me interesa es que tú me veas como una persona que te puede llegar a defender en los problemas que se te puedan enfrentar, ahí estaré contigo, seré tu escudo, seré tu protección y nunca te sentirás desvalida.

No pretendo sustituir a tu Padre, pero déjame quererte como tal, tampoco me digas Papito, porque insultarías al tuyo, ya no me insinúes que deseas tener una relación intima conmigo, porque dañas a mi corazón, no me pidas que te ame como tú lo deseas, porque jamás lo podré hacer, tus ideas no son compatibles con las mías, tus sentimientos difieren mucho de los míos, ¿acaso no te pones a pensar que ofendes a mi esposa? ¿no sabes que denigras tu hermosa juventud?, vive tu vida de acuerdo a tu edad, de acuerdo a tus amistades, olvida a este pobre viejo que lo único que desea en ti, es ver en tus ojos todo el amor limpio de una hija, en tus caricias el sentimiento noble de un ser especial como lo eres tú.

No sabes que orgulloso me sentiré, al mirarte del brazo del hombre que probablemente pueda ser tu esposo, por consiguiente también admirar a tus pequeños en tus brazos, dejármelos acariciar y figurarme que son mis verdaderos nietos, por eso mi niña, separa tus pensamientos obsesivos de esa pasión que no debes anidar dentro de ti, ámame como a un padre, quiéreme como a un protector, disfruta nuestro cariño y el calor de la familia, nunca olvides que te queremos y por siempre te lo demostraremos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

POR FAVOR TOMA TU TURNO.

Cuantas cosas sucedieron cuando tú y yo éramos pareja, de mi parte te ofrecía todo mi amor, por la tuya toda la indiferencia, frialdad y despotismo, pero aún siendo así como eras, yo te amaba. Jamás tomé en cuenta lo que mis amigos y mi propia familia me decían acerca de tu persona, todos ellos coincidían en que tú no me querías, sólo pretendías jugar conmigo, sólo buscabas divertirte a costa de mi persona, pero aún así, yo te seguía amando con locura y con una pasión desenfrenada, todo mi mundo lo veía a través de tus ojos, mi vida seguía el mismo curso que la tuya, lo eras todo para mi, representabas mi manera de ser y de comportarme, estaba cegado por tu figura y porque yo creía que era amor lo que me ofrecías.


Así transcurrieron meses, los cuales estuve con una venda en mis ojos; pero al pasar el tiempo te enfadaste de mí, me pediste que te dejara, que me olvidara de ti, que todo había sido una tontería, una estupidez, un capricho de tu parte, y ahí quedé con todo el corazón destrozado, con mi alma fragmentada y mi rostro cubierto de llanto, te supliqué para que no me dejaras, te imploré que siguiéramos con nuestro amor, hincado, tomándote de tus rodillas y besándolas, te prometí que haría lo que tu desearas, pero que por favor no me dejaras, que no soportaría tu abandono, no resistiría ni tu indiferencia mucho menos tu desamor; pero mis suplicas te valieron gorro, me dejaste ahí en medio de ese espacio sombrío, de ese lugar cubierto de tinieblas, porque tú eras la luz que alumbrabas a mi pobre vida.


Traté de olvidarte con otros amores, me refugie en otros brazos queriendo ocultar mi desdicha, busqué en otros labios la suavidad de los tuyos, pero cuando más deseaba olvidarte, sucedía lo contrario, más me acordaba de ti, en un momento de locura traté de quitarme la vida, más alguien evitó que cometiera tal locura, y esa persona se convirtió en mi ángel de la guarda, día tras día, con sus cuidados primero, con su cariño después y al final con su amor, logró hacerte a un lado de mis recuerdos. Esa es la persona que en la actualidad vive conmigo, mi esposa, la mujer más linda y comprensiva, la que se enteró de mi fracaso contigo, quien se enteró de mis aventuras desafortunadas, esa persona que me vio hecho un guiñapo por tu amor, fue la que supo rescatarme de las garras de la desesperación y de la desventura, quien tuvo la paciencia de aguantar mis locos desvaríos, quien me llevo poco a poco a recobrar la lucidez de mi mente, la calma de mi alma y el total restablecimiento de mi corazón, dejándolo listo para volver a amar.


Ahora que has comprendido tu error, cuando me has visto sonriendo y saludando a la gente con un gesto diferente al que tenía cuando me dejaste, hoy que te diste cuenta que mi amor era sincero y honesto, cuando a tus amigas les has expresado que estas súper arrepentida de haber terminado conmigo, varias veces me has buscado en los sitios que siempre frecuentábamos, resultando que ahora eres tú la que me mandas mensajes de que anhelas volver, que deseas que nos sigamos viendo y tratando como lo fuimos antes, te asomas por mi casa materna y frecuentas mucho a mi madre para decirle que no puedes vivir sin mí, que me amas demasiado como para perderme para siempre.


Pero sólo puedo decirte, no aquilataste el valor de mi amor cuando lo tuviste, te burlaste de él todo el tiempo, dejaste ir la oportunidad de haber sido felices por toda la vida, no puedo volver contigo, porque tengo un amor que me ha sabido comprender, tengo a una mujer que me ha sabido dar calor emocional, pero quizás lo más importante se me ha entregado en cuerpo y alma sin reservas, ha sabido acoplarse a mi temperamento apasionado, hemos hecho una amalgama de sentimientos que no tan fácilmente pueden deshacerse, porque nos hemos sabido comprender y fundirnos en uno solo, somos las almas gemelas que el destino puso en el camino para ser felices y amarse para toda la vida.


No me queda ni un rincón del alma para poderlo compartir contigo, mi corazón ya no admite ser fraccionado, es totalmente entero y de una sola persona, mis sentimientos jamás los podré desviar porque en la actualidad están bien cimentados, jamás podré ser ingrato con la persona que me ayudo a salir del hoyo de la desesperación y del fracaso, la única que admitió solamente ser mi amiga y no un amor frustrado, la que tuvo paciencia y soportó con estoicismo mis desplantes cínicos de no querer aceptar mi situación, esa mujer que me dio todo de ella y que al principio la rechacé, la humille, la desprecie y trate de herirla con mis impertinencias.


No, no puedo aceptarte de nuevo, vive del recuerdo, sigue en tu mundo de fantasía, déjame vivir mi momento, permíteme ser feliz, si en un momento sentiste algo por mí, o si apreciaste en algo el amor que te brindé, dame la oportunidad de reivindicarme con la vida, te agradezco que te fijes en mi y desees tener una relación estable conmigo, pero como te lo dije anteriormente, en mi corazón no hay lugar para ti, pero…… sabes, por el sentimiento que en su momento tuve por ti, te ofrezco algo que sin pensarlo mucho te lo doy, como ya te conozco, sé la clase de persona que eres, conozco tu vida, tu cuerpo, tus besos, tus caricias, dentro de mi sólo te brindo la oportunidad de que seas mi amante.


Pero quiero dejarte bien claro, jamás obtendrás el privilegio de ser la primera en mi vida, así que deberás aceptar el papel que en este momento te estoy otorgando, tendrás que saber que para amar se necesita tener dignidad, ser sincero pero sobretodo ser amante del amor, tú serás mi amante pero de mi cuerpo, podrás tenerlo pero jamás volverás a tener entre tus manos a mi corazón, ese ya tiene dueña, ya está comprometido. Por cierto, si aceptas mi propuesta debes de saber que antes de ti hay otras, así que lo mejor que puedo aconsejarte es que te apures y que por favor tomes tu turno.

jueves, 5 de mayo de 2011

EL LOCO (4)

En mis ratos de total lucidez, pienso y hablo para mí mismo, que me faltó por darle mucha comprensión a mi mami, ahora comprendo y entiendo a ese cantante famoso que compuso amor eterno, porque tanto a él como a mí nos faltó tiempo para amar a nuestra madre, sabemos que pudimos haber hecho mucho más por ella, pero que por nuestros tontos compromisos, siempre lo dejamos para la próxima ocasión, por eso, es esta oscura soledad que estoy viviendo, soledad que muchos catalogan como una locura, pero quizás preguntaría, ¿Quién me ha preguntado por que soy así? NADIE, ¿Quién me ha prestado su atención cuando les he pedido algo? NADIE, para ellos soy el loco y nada más. Y a ti te preguntaría, ¿si me vieras en la calle, te detendrías y me preguntarías que me pasa?



El juego que nos presenta la vida, nos lo presenta equilibrado, sin ventajas ni desventajas, sin vencedor ni vencido en el tablero nos pone oportunidades, pero también dificultades, nos pone amor y a la vez odio, talento e ignorancia, respeto y altanería, honradez y deslealtad, riqueza y pobreza, blanco y negro, belleza y fealdad, todos esos ingredientes nos lo deja la vida, nos toca a nosotros saber elegir, poder llevar a cabo nuestra sapiencia o nuestra ignorancia, la educación se amamanta, no se adquiere, los principios son nutridos en nuestro hogar y el respeto nos lo infunden nuestros padres, el vivir bajo todas esas premisas nos vuelven locos, pero también nos heredan cordura, no es más loco aquel que no disfruta los dones de Dios, sino aquel que teniéndolos a manos llenas los desprecia.



¿Quién podrá ser más despreciable, aquel que teniendo riquezas y se preocupa por tener más o aquel que viviendo en su pobreza anhela superarse pero dentro de la honradez? Mi locura es aprender a vivir con lo necesario sin envidiarle nada a nadie; cierto día me encontré una cartera repleta de billetes, pero también de imágenes religiosas y fotografías familiares, al ver la felicidad en esas fotos, la locura me invadió y busque al dueño de la cartera y la devolví, quizás más demencia cometió el dueño, que en lugar de darme las gracias, me preguntó que a que horas se la saqué de su pantalón. Y me pregunto ¿obrar con rectitud es una locura?



Cuando me toca descanso en mi trabajo, por lo regular voy a la oficina, pero cuando trabajo como quisiera estar descansando, no me entiendo, no me comprendo, a veces ni yo mismo sé quién soy, unos dicen que un soberano inocente y otros que un ser gruñón, me hablo frente al espejo, me sincero conmigo mismo, me reprocho mis defectos, incluso me increpo por el rostro que tengo, un rostro adusto, rezongón, me tranquilizo cuando pienso que esa faz es la misma de mi padre, pero aquí es donde raya por completo mi locura, ¿Cómo puedo estar orgulloso de tener el rostro de mi padre, si fue un señor que jamás se preocupo por mi? Y me lleno de satisfacción y también de mucho orgullo, porque la cara es de mi Jefe, pero los sentimientos, esos son de mi Jechu, mi cabecita de algodón, porque de ella herede esta hermosa locura, de querer sin ser querido, de amar cuando me lastiman, de perdonar cuando me ofenden, de ayudar cuando me insultan, de reír cuando tengo un gran dolor, de besar cuando me muerden, de dar miel cuando me ofrecen vinagre, de hablar de frente cuando hablan a mis espaldas, esa paranoia, queridos amigos, esa gran locura la heredé de mi Madrecita. (CONTINUARA......................)

EL LOCO (3)

Tal atrevimiento causó pena en ella, que se echó a llorar, sentada en su pupitre, sus amigas la calmaban ofreciéndole frases de consolación, pero ella seguía llorando, posteriormente arribó su maestro y al ver la bolita de niñas preguntó que sucedía, entonces dejaron al descubierto a la niña que seguía llorando, se acercó a ella y le preguntó que le pasaba, si se sentía mal, pero ella le contestó que no, que lo que pasaba, es que un niño del salón de enfrente se había atrevido a darle un beso en la boca, me mandó a llamar, y delante de mis compañeros y los del otro salón, me dio cinco reglazos en cada palma de mis manos, los golpes, fue lo de menos, la satisfacción de haberle dado un beso a mi princesa fue el bálsamo que alivio el dolor de ese castigo.


Siguiendo con ese plantel educativo, en compañía de los demás chavos del salón, nos fuimos al patio de la escuela a jugar beisbol, la jugada era de sólo dar un golpe quedo y fino con el bate, para que la bola no se fuera estrellar al edificio de enfrente, que era una fábrica, al tocarme el turno para batear, me hice el propósito de meter la bola en una de las ventanas de la fábrica, lo logré, al disparar la bola esta se fue a estrellar a la ventana, rompiendo cristales y una jarra con café que estaba en la misma, lógica la reacción, corrimos para que nadie nos viera y nos fueran a culpar.


Pero de antemano los de la fábrica ya sabían quiénes habían hecho tal maldad, por lo cual un representante de tal negocio, acudió a la dirección para saber cómo solucionar ese gran problema, el director investigó por su cuenta y posteriormente nos mandó llamar, nosotros con una cara de yo no fui nos presentamos a escuchar la perorata del profesor, se nos dijo que teníamos que pagar el cristal y su colocación, así como la jarra del café que quedó hecha añicos, por lo tanto se nos fijo una cantidad, además de llevar a nuestro padre, se me olvidaba decirles que esto ocurrió un fin de semana, así que el lunes teníamos que llevar lo acordado.


Sobra decir que al salir de la dirección, todos quedamos de acuerdo en llevar el dinero, pero no decirle a nuestros padres (en caso mío, mi padrino) que acudieran. Por mera suerte, tocó que ese día a mi padrino le notificaron que salía a Manzanillo, Colima, el domingo por la tarde, jamás me puse contento como ese día, por lo cual mis padrinos jamás se enteraron de la locura que cometí, el domingo por la mañana, preparamos nuestras cosas, nos despedimos de nuestros anfitriones y en la tarde ya estaba diciéndole adiós al puerto de Salina Cruz, Oaxaca. Más vale suerte que dinero, ¿no lo creen?


A veces la vida nos pone en circunstancias especiales, a veces las aprovechamos y en ocasiones, casi siempre las dejamos ir en espera de algo mejor, ¿Verdad? Lo anterior lo digo, porque con mis padrinos quizás pude haber tenido estudios superiores a los que ahora tengo, pero mi locura era estar junto a mi madre, por eso yo jamás cambie la vida cómoda y llena de oropeles a cambio de no estar con mi jefecita, no me arrepiento, con ella tuve una vida pletórica de amor, ternura y mucha comprensión, que cuando ella murió, ahí es cuando empezó mi verdadera locura, ahí de verdad perdí la noción del tiempo, de la vida y de mi propia religión, con mi madre se fueron todos esos adjetivos, con mi madre murió la esperanza por vivir la vida, ella se llevó mi alegría, mi serenidad, mi tolerancia, mi equidad, pero sobre todo se llevó mi amor, jamás volví a sonreír, nunca más se oyó un chascarrillo de mis labios, murió ese ser tan recto, quedó ese adefesio encorvado. (CONTINUARA......................)

jueves, 28 de abril de 2011

EL LOCO (2)

Llegan a mi mente esos consejos que las personas adultas dan a los jóvenes, me decía un buen amigo, ¿quieres conservar tu cordura y no llegar a perderla? Jamás te enamores. Pero que podía hacer este pobre humano, la cordura ya la había perdido desde hace tiempo; pero una mujer no me hizo perder la razón, al contrario yo la hice perder el juicio al haberse enamorado de mí, jamás me logró entender y optó por dejarme en libertad de amar a quien me pudiese entender.


Ya ven que en cuestión de amores, la locura es más extrema, por ese sentimiento, se puede uno morir o llegar a matar, como fue el caso de mi buen amigo Robertico, el cual al saber que su esposa lo engañaba, se tiró de la azotea al patio de su casa, por tan tremenda decepción, se quería quitar la vida, pero solo recibió raspones en la cara y una clavícula fracturada; cuando su esposa se entero de tal decisión de su esposo, le dijo a su hija “dile a tu papá que le puse cuernos, no alas”, que cosa tiene la vida mariana, caray.


Locura y más locuras, que nos hacen pensar, ¿de verdad la humanidad estará cuerda? Recuerdo en una ocasión, en que me entró la desesperación por ver la crítica situación que vivíamos, mirar a mi pobre Madre y a mi tía, frente a ese gran comal, en el cual hacían tortillas de mano para vender, una tarde en complicidad de mi hermano y en un arranque de locura (no de coraje) con martillo y marro primero quebramos el comal y posteriormente derrumbamos el horno sobre el cual se encontraba, limpiamos y tiramos el escombro. Cuando llegó mi Madre y vio nuestra “magna” obra, nos acomodó semejante golpiza de la cual tardamos dos días para salir a la calle, además de ponernos a ganar dinero para restituir lo destruido.


En mi vida laboral, nunca acabé de digerir un comentario que me hizo el Contralor de la institución, con aire serio y dirigiéndose a mi expresó: Me gustaría saber cuál es el punto donde se corta el hilo de la lucidez para entrar a la locura, caray, me quede de a seis, pues supuse que el que lo supiera, jamás iba a dejar que se cortara ese hilo, pero en fin, son cosas que tiene la vida, cuando vemos a un gran ejecutivo centrado y nos hace ese comentario, nos damos cuenta de que le andan fallando las neuronas, bien lo decía ese gran filosofo Sócrates: Yo solo sé que no sé nada, o el gran filosofo y pensador mexicano Cariolo que expresó: De tanto leer y escribir, siento que me estoy volviendo loco.


Por igual llegan a mi mente los recuerdos de mi transitar por la vida de los marinos, he de decirles que mi padrino es maestre de maquinas en un buque naval, cuando me fui en compañía de él y de su esposa, esto fue en un lapso de tres meses, a recorrer algunos puertos del pacifico, estuvimos en Salina Cruz, donde estuve en una escuela primaria, esto para que yo no me atrasara en mis estudios, en ese plantel tuve la dicha de conocer a una linda niña, que desde que la conocí me hice el propósito de que fuera mi novia, pero lógico como era fuereño ella no se fijaba en mi, a la semana de mi estadía, pregunté su nombre y me trasladé a su salón de clases, me plante frente a ella y le confesé que me gustaba para enseguida plantarle un beso en la boca. (CONTINUARA..................)

martes, 26 de abril de 2011

EL LOCO

Me siento enfermo, ya perdí la cuenta desde el momento en que sentí que mi cuerpo no era el mismo, los días me han parecido más tediosos e insoportables, la gente, esa gente que me ve y me trata, me parece de lo más despreciable, no encuentro lugar donde estar, ya ni sé adónde ir, todo me parece rutinario e insoportable, la ciudad, esa ciudad que tanto amé hoy es la más ruin, perdió su belleza, perdió su tranquilidad, hoy es un caos, no se sabe cuando ira a terminar esta zozobra.


He acudido a los diversos hospitales, en todos, los médicos me dicen que mi enfermedad es muy extraña, esto para mí no es patético, porque yo mismo tengo un cuerpo extraño que ni siquiera conozco, le he dado muchas vueltas a mis pensamientos y créanmelo no he podido hilvanar ningún pensamiento, esto es una locura, es algo fuera de lo normal, pero a veces me pongo a pensar, no soy igual yo también, por algo la gente me grita EL LOCO.


A veces se piensa que la locura es la falta de lucidez, pero yo diría que la locura es vivir el mundo como está, eso sí es locura, al menos yo me envuelvo en mi mundo, este que no admite riqueza o pobreza, religión, pulcritud, refinamiento en el hablar, es mi locura la que vivo y la disfruto a plenitud, porque sólo yo sé que soy muy feliz, no tengo techo donde dormir ni lugar donde comer, pero tengo un mundo que es todo mío y del cual agarro lo que necesito, porque disfruto la libertad y gozo la naturaleza.


Recuerdo cuando tenía mi hogar materno, porque he de decirle que yo crecí en un hogar normal, con una madre, que vivió sin el sostén de un hombre, que decidió tenernos por el gran amor a los niños (a veces creo que la locura la heredé de mi madre), que nos supo dar techo, alimento y educación, que vivíamos en un bajareque hecho de huesos de palapa y laminas de cartón, del cual yo me avergonzaba, y que por una locura pensé en quemar, si así como lo oyen, rocié toda la estructura con petróleo y le prendí fuego, pero por la oportuna intervención de los vecinos, no se llegó a quemar totalmente, esto me valió una buena tunda con un el hule de un cable.


La locura, no es perder la visión de las cosas, para mí la locura es la perspectiva de esas cosas, muchos vemos el fuego y nos asusta y sin embargo a otros les enardece y excita, vemos sangre y nos desmayamos, en cambio existen otros que la ven y se regocijan, todo es de acuerdo al cristal con que se ven las cosas, más sin embargo ese concepto en mi persona quizás me lo endilgaron por mi forma de vivir, por ser arrebatado en mis decisiones y locuaz en mis actos, mi locura es pacifica, totalmente inofensiva, jamás he pensado hacerle daño a alguien, menos a mí, porque me quiero, porque sé que soy único en mi genero, pero sobre todo porque entiendo que fui formado por un ente maravilloso que me elaboró en base a un modelo irrepetible. (CONTINUARA............)

miércoles, 23 de febrero de 2011

EL DEMONIO PUEDE LLORAR

Y ahora les transcribo un trabajo de mi hijo JUAN ENRIQUE, esto debido a su inspiración e imaginación, espero les guste.
En la época de el año 2011 un chico nació con un extraño don, el don de paralizar y viajar a través del tiempo, su nombre era ankann , el al saber de sus poderes se impresiono y le dijo a su madre:

-Mamá, ¿por qué tengo estos extraños poderes?

Hijo -dijo- tu padre era un demonio y es por eso que tienes ese don.

A los 15 años cumplidos ankann supo que otros sabían de sus poderes, ellos lo querían para fines malignos, pero a ankann no le importo y usaba sus poderes para ayudar a la gente y corregir cosas en el pasado.

Pero los que querían eso lo observaban todos los días en la escuela.

-Hay que capturarlo-dijo el ayudante.

-No tonto-dijo el otro.

De pronto el jefe se comunico con ellos y las dijo:

-¿Cómo es el?

-Es alto, güero, y pelo blanco.

-Perfecto.

Después ellos inventaron una clase de androides para capturarlo él supo porque un par de ellos entraron a su casa y mataron a su madre, el lleno de coraje se armo de la espada de su padre salió para derrotar a los androides.

-ustedes mataron a mi madre.-dijo enojado-¡no de los perdonare! y aventó su espada y mató a uno.

El quiso paralizar el tiempo y no funciono por que el robot era aprueba de eso. Entonces el androide transformo su mano en un sable ankann se sorprendió y dijo:

-¿Entonces, estas armado eh?

Lanzo su espada y lo corto en dos, tomo su espada y fue directo a la torre donde se encontraban los malhechores.

Pero la distancia de la torre era muy retirada y tardo 3 días tuvo que enfrentar a varios androides. Cuando casi llegó le faltaban 10 km, se enfrento a varios androides.

-¡Hora del rock!-gritó.

Y arrojo su espada y mato a la mitad de ellos, como la espada estaba tirada se rió.

-jajajajajaja-exclamo-no esperaban con esto.

Y sacó dos pistolas y mato a todos excepto uno y le dijo:

-Dile a tu jefe que estoy aquí ,y que voy por él.

El androide llegó y le dijo:

-El chico ah llegado-jefe.

-jm-dijo-no creo que llegue tan lejos.

El androide se cayó y por su cabeza se vio la espada de ankann.

-Con que, tu eres el “jefe”

-Exacto-

-¡Entonces pagaras por lo que le hiciste a mi madre!

Ankann estaba furioso con el jefe.

-Vamos a pelear o que-y se transformo en un demonio con cuernos en los brazos y alas, ankann quedo impresionado, pero recordó lo que le sucedió a su madre y le salieron unas lagrimas.

-Acaso estas llorando, pobre, jajajajajaja.

-¡no, los demonios nunca lloran!.

Y se convirtió en un demonio rojo con alas y tomo su espada y los dos se dieron un ataque el jefe con sus garras y ankann con su espada.

El jefe empezó sacar sangre de su pecho y ankann un rasguño en el brazo, después los ayudantes entraron y vieron a ankann enfurecido en forma demoniaca y dijo:

- van a morir- y les disparo en la frente a los dos.

Después ankann destruyo la máquina de androides pues paralizo el tiempo.

-todo termino-dijo alegre tomando el collar de su madre.

Después a los 18 años abrió un negocio en donde cazaba demonios llamado:

EL DEMONIO PUEDE LLORAR

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 28)

Mira Freddy –le contesta ella- he atendido todas las sugerencias y métodos que me han aconsejado, he acudido a especialistas, me han recomendado ciertas técnicas para inducir en el embarazo y salga un varoncito, mi amor no te niegues, yo quiero darte un hijo, ese que tu deseas, con el cual va a continuar tu apellido, el que espero que herede tu inteligencia, tu carácter, la formalidad de todo un hombre tanto en su hogar como en el trabajo, por favor no me niegues ese deseo, te lo pido por el gran amor que sé que tú me tienes. Además la niña necesita compañía, alguien que crezca junto con ella, un hermanito que sepa defenderla, creo que he cumplido con todos los cuidados que me han recomendado y tengo la esperanza, que este embarazo siga su curso normal sin ningún contratiempo, ni sobresaltos, ten fe en mi amor, no te voy a fallar.

La fecha del alumbramiento llegó, dentro del quirófano se encontraba Dulce Purificación con los médicos que la iban a intervenir, fue una noche desgastante y sufrida, ella con la presión alta, no tenía conocimiento de lo que sucedía, afuera en la sala de espera, Freddy como reo a punto de ser fusilado, daba vueltas y vueltas como león enjaulado, ya era de día, pero él sentía que el tiempo no transcurría, toda la noche se la pasó sin dormir esperando noticias de su esposa, hasta en la mañana que le enteraron de que ya la iban a operar, le volvió a suceder lo mismo, cuando nació Juana Iris, los doctores la misma cantaleta “Estamos haciendo todo lo humanamente posible para salvarlos a los dos”.

Evodia y Eleuterio tratando de tranquilizar al muchacho, pero ellos también eran un manojo de nervios y desesperación, los compadres de Freddy, que lo habían acompañado, por igual no podían contener ese nerviosismo que presagiaba una tragedia; como eran los que más o menos estaban serenos, se encargaron de cuidar a Juana Iris, la cual, raro en ella, permanecía tranquila.
“Como tardan, ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué nadie sale a darnos información del estado de salud de mi mujer? -Se quejaba Freddy- quien no cesaba en su corto caminar por la sala, el ir y venir lo hacían más desesperarse, se comía las uñas de los dedos, se sentaba, se paraba, salía, entraba, en fin, era una inquietud tan tremenda que el sueño, el cansancio y la falta de alimento se le borraron de su mente.

De pronto, de las puertas de un consultorio, sale el doctor que se encargó de la intervención médica asistida a Dulce, con pasos firmes se dirige hacía Freddy, al tiempo de tomarlo por los hombros, le dice:

Fue una intervención un poco complicada pero al fin nació su hijo, es un lindo bebé, con un peso de 3.800 Kg. y .50 cm de largo, se encuentra en perfectas condiciones, más tarde pueden pasarlo a ver a……

“Pero mi esposa, ¿cómo se encuentra Doctor?” – Lo interrumpe Freddy-

La señora desafortunadamente, no resistió, al momento de estarse efectuando el parto, dio un último esfuerzo y expulsó al niño, pero no pudimos estabilizarla y murió, de verdad lo siento mucho.

En ese momento el ambiente se tornó tenso, nadie hablo, todos quedaron con el rostro mirando al piso, Evodia y Eleuterio no podían dar crédito a lo que habían escuchado, escudándose uno con el otro, empezaron a soltar el llanto. Contrario a todo lo que todos esperaban o pensaban, Freddy, triste, cabizbajo y con el alma toda destrozada por tan enorme perdida, se dirige a los cuneros, en donde pide le muestren a su hijo, las enfermeras enteradas de lo sucedido, lo hacen pasar a un cubículo, hasta donde le llevan al niño, tomándolo entre sus brazos, con el rostro perlado de lágrimas, lo mira tiernamente y acercándolo a su rostro le susurra:

Sé bienvenido Hijo mío, ninguna culpa tienes tu de lo sucedido, tu madre supo tenerte dentro de su vientre y cuidarte todos estos meses, dio su vida por engendrarte, para darme la satisfacción de tener un hijo varón, que perpetuara mi apellido, al volar ella, surgiste tú a la vida, quiero decirte que siempre te cuidare y estaré a tu lado, porque con tu presencia, sé que conmigo estará tu mami, esto lo tomo como un milagro de salvación de un Ser Supremo que tiene una gran estima hacía mi persona, por eso, únicamente por eso hijo mío, y también porque tengo la certeza de que tu mamá lo hubiese aprobado, a partir de hoy, serás reconocido como Jesús Salvador, te quiero mucho Hijo Mío, nuevamente bienvenido, a tu madre mi profundo agradecimiento y la firme constancia que sabré recordarla como lo fue en mi vida, mi Gran Amor.

Y así con esa figura paternal que en muy pocas ocasiones puede darse, con un hombre que no salió derrotado por la muerte de un ser tan querido, más bien fue fortalecido por ella misma y por la llegada de una nueva vida, esa nueva existencia que fue concebida con todo el amor de una pareja, de esos esposos que supieron entenderse y respetarse, darse mucho cariño y también recibirlo, pero quizás lo más importante, un matrimonio que supo salir adelante a pesar de todas las adversidades que con amor supieron afrontar. Y ahí en ese pequeño espacio se sentía la presencia de Dulce Purificación, quizás sus familiares vieron como esa pequeña familia se fundía en un caluroso abrazo en torno a la criatura que venía llegando a poblar este mundo tan problemático, tan desconocido, pero tan lleno de amor, o tal vez observaron como Dulce les dirigía una mirada llena de ternura, pero también repleta de una petición: CUIDENMELOS, AHÍ SE LOS ENCARGO.
FIN