viernes, 21 de marzo de 2014

CAPRICHOS DEL DESTINO.

Poco a poco las aguas van tomando su nivel, el engaño sufrido se va quedando sólo en el recuerdo, el dolor levemente amainando, el odio, rencor o la amargura se van desapareciendo, porque todo tiene su ciclo, porque nada es eterno ni tampoco dura 100 años, porque todo pasa, nada se queda, ya que debemos seguir la vida como ella misma no los marca, porque debemos dar prioridad a lo bueno que a lo malo, porque amor es sinonimo de sufrimiento, y este de resignación, amar no es solamente dulzura, porque para merecer debemos de buscar y al encontrar saber conservar.

Hoy me toca el tiempo del perdón, saber hacerlo y también pedirlo, tener el alma en paz para recobrar la calma, entender que vivir con sobresaltos es vivir con el miedo de perder más de lo que ya se perdió, tenemos que aceptar lo sucedido sin ofender a quien nos lo hizo, total sus motivos tuvo y debemos de estar conscientes que no todo sale como nosotros queremos, entendamos que siempre nos faltara tiempo para conocer a las personas, nuestros estados anímicos son camaleonicos son variables, no nos extrañe que nos digan si y después no.

Por eso nunca dejemos de valorar a quien este a nuestro lado, demosle su importancia en nuestro hogar, expresándole todo lo que nos puede hacer falta si llegara a faltar, ya que nos acostumbramos a la forma que nos tratan, y de verdad, nos hace falta reconocer la parte fundamental que representa nuestra pareja, dejemos de ser orgullosos, tengamos la humildad para expresarle día a día que ella es la piedra angular que forma nuestro hogar, que es el motor principal de esta maquinaria que mueve nuestra vida.

Quizás eso me faltó a mi, decirle a la flaquita lo importante que era en mi vida, que ella movía los hilos de mi vida para poder desplazarme por ella, porque entró a suplir las funciones de mi señora madre, porque me acostumbré tanto a su forma de conducirse, que hoy en día me cuesta trabajo ubicar mi conducción en la forma apropiada, hemos sorteado con mi hijo algunos detalles, pero aún no nos acostumbramos a comer lo que podamos encontrar o lo que sepamos hacer, es difícil entre hombres ejecutar el arte culinario de la casa, por eso extraño tanto a la flaca.

Pero debemos de tener en nuestra mente que esto ya murió, debemos de ejecutar el acto de saber vivir sin ella, duele y mucho, pero todo dolor siempre tiene su analgésico, y lo tenemos que aplicar, porque no podemos estar todo el tiempo sin poder dormir, extrañando, lamentándonos o arrepintiéndonos de lo que debimos haber hecho y no lo hicimos, no hay vuelta de hoja, necesitamos cerrar este capitulo y empezar a escribir en un libro con hojas limpias y blancas, el otro que quizás dejamos inconcluso debe de quedar ya archivado en el estante de nuestro pasado.

Reza una gran frase: Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre, cuanta verdad, desafortunadamente las cosas malas llegan cuando uno menos lo piensa y te agarran desprevenido, sin poder tomar algún tipo de precaución, pero en la brega de la vida, debemos de asumir la responsabilidad que nos toca, dejar de lamentarse o llorar por algo que pudimos evitar, ahora, ya no hay que voltear a ver para atras, ni detenerse a tomar aire, sigamos adelante, de los errores se obtienen las experiencias, porque tienes que perder para poderte hacer entender en lo que estas mal, pensar dos veces antes de precipitarte.

No puedo aceptar los caprichos del destino, porque una desilusión me avienta a los brazos equivocados y en lugar de salir de mi problema más me hundiré en ella, por eso es mejor razonar con sentido común y no obrar por un impulso visceral, porque no siempre se olvida tan facilmente, existen muchos recuerdos que sepultar, limpiar mi corazón no es tarea sencilla, porque cualquier lugar, sitio, persona o cosa, me habrá de recordar lo que siempre estuvo en mis manos y que por orgullo dejé ir. No esperaré a que las olas del mar me regresen lo que se llevo, no deseo que las cosas vuelvan a ser como antes, pediré mejor que sean mejores, pero primero debo de cambiar y mejorar en mi forma de ser, de sentir, de entregar y de valorar.

Me daré un tiempo de vigilia, dejaré en paz a quien se fue y me pondré en paz yo mismo, porque lo necesito, debo de seguir mi vida normal y sin sobresalto, no pensaré en amores furtivos ni en relaciones clandestinas, al contrario fomentaré el amor de mi hijo, viviré más cerca y al pendiente de él, porque me necesita y yo lo necesito aún más, porque necesitamos poner orden en nuestras vidas y en nuestro hogar, limpiaremos totalmente nuestro entorno de los recuerdos que nos puedan lastimar, dejaremos nuestras pertenencias visibles y haremos nuestra vida más estrecha, viviremos el uno para el otro.

Si el destino tiene sus caprichos, yo solamente los mirare pero jamás caeré en sus redes, mi vida estará enfocada en tratar de entenderme y conocerme para que así pueda pedir perdón a quien lo tenga que pedir, reconocer lo valioso que fue en nuestras vidas y poder expresarle que quizás nosotros perdimos más con su ausencia que ella con la nuestra, porque siempre ha sido mi lema, la mujer siempre será el pilar de un hogar, el hombre es el cemento que la cubre para poder ser fuerte y resistir todos los embates que se presenten, porque los hijos son la consistencia y resistencia de toda esa construcción, porque si falta un solo ingrediente el hogar puede sucumbir y caer en una total destrucción.

Por eso debo de ser fuerte, resistir hasta donde mis fuerzas me puedan sostener, esa fuerza, ese apuntalamiento es mi hijo, mientras me siga dando su amor y diciéndome que le de muchos abrazos y besos, serán las inyecciones que tanto necesito para vitaminar mi cuerpo, porque es hora de demostrar de que estamos hecho, porque ya no debemos de lamentarnos sino de remediar el mal que hemos hecho, por eso, con la mirada fija en el horizonte buscarnos nuevos caminos de prosperidad, porque lo merecemos, porque aún caídos tenemos de derecho de una nueva oportunidad.

SINCERO AGRADECIMIENTO.

En estos momentos en que mi Padre Eterno me ha enviado la calma, que he podido serenar mi interior, despojándome de todo sentimiento que envenene mi alma, te quiero decir:

Con tu partida me he dado cuenta de la falta que me has hecho, quiero sincerarme contigo para así poder reconocer lo que en su momento perdí, estoy consciente de que jamás te supe valorizar como una verdadera compañera, todo se me hacía fácil con tu presencia, tenía mi ropa lista para ponerme, la comida en su hora y momento, la cama tendida para poder descansar y miles y miles de cosas que jamás tuve noción de cómo sucedían, por lo mismo, con toda humildad te expreso que gracias a ti mi mundo fue fácil de vivir, no tenía problemas de ninguna índole.

Debo reconocer que siempre llevaste nuestro hogar como una maquinita de reloj, bien limpio y aceitado, las labores de una ama de casa los hombres las ignoramos y desconocemos hasta que punto tienen que robar tiempo para poder cumplir con todas nuestras exigencias, porque lo puedo decir, que hasta nos enojamos cuando no salen las cosas como nosotros esperamos, pero que ahora que tú no estás me doy cuenta que el mayor enemigo de uno es el tiempo, ese que yo siempre te exigía que cumplieras para que yo lo tuviera e irme temprano a ingerir mis alimentos o a asearme.

Debo admirar tu capacidad para haber sabido administrar el gasto del hogar, sabiendo en los momentos que se debía economizar y explicándonos lo que íbamos a consumir, y a pesar de eso te llamaba la atención, desafortunadamente siempre he tenido una forma de proceder muy practica ¿sabes por qué? Porque crecí en un hogar lleno de carencias y mucho me dolía gastar dinero que no tenía, dinero que pedía prestado y que me costaba demasiado pagar, todo eso me convirtió en una persona meticulosa para el dinero, no era avaricia o como se dice que era Codo, no, simplemente siempre he sido previsor, pero en ti no lo entendía a pesar de que veía como estirabas el dinero.

En ocasiones te expresaba que tu adoptaste el modo de mi Madre, porque siempre me tenías mi ropa lista para ponerme, nunca te decía si esto combinaba o no, tú sabías lo que hacías y la forma en que me podría ver bien, tu escogías mi ropa, yo la verdad jamás me preocupé por saber de qué talla era en mis pantalones, camisas o playeras, eras tú quien te encargabas de mi repertorio, en la comida siempre sabías complacerme, conocías mi lado débil y en ese me dominabas, las aguas frescas sabías cual era mi preferida, tú me indujiste al gusto por el café, sabes hasta me acuerdo de la letra de una canción que decía: Me encanta mirarte cuando me preparas el café, te preocupas tanto de lo mío que se te olvida y no te importa, que el tuyo se esté quedando frió Siempre piensas antes en mi que en tú siempre....

Supiste aconsejarme en la distribución de mis libros en mi cuarto de estudio, incluso siempre dabas el visto bueno a las locuras que escribía, aunque en este ramo me puedo

sentir orgulloso de que fui yo quien te inicio en la lectura de los libros, por eso cuando recolecte mis primeros CIEN PENSAMIENTOS, con todo mi amor te los regalé, porque deseaba que eso fuera como un homenaje al amor que tú me tenías, porque con tu presencia supiste infundirme muchísimas ideas para elaborar narraciones cortas, que en este momento son mi orgullo, porque ni yo mismo me la creo que las escribí.

Ahora que ya no estás conmigo, me siento vacio, hace falta tu presencia en nuestro hogar, pero también, te deseo decir y con toda la sinceridad del mundo lo manifiesto, con tu salida y ausencia hemos podido remediar y tapar todos los huecos que has dejado, porque era lógico que teníamos que buscar la forma de solucionar los problemas que se nos presentaron y con orgullo podemos decirlo, lo hemos logrado, incluso hemos vaciado el hogar de cosas que ya no son prescindibles para nosotros, nuestra recamara luce más amplia porque deseche todo lo que denote que un día viviste con nosotros, es doloroso, si, pero cuando no se corta de tajo, jamás se vive feliz, por un lado lamento tu partida, porque nos hiciste mucho daño, pero siendo optimista agradecemos que te hayas ido porque nos has enseñado a que seamos capaces para llevar a buen destino este hogar.

Sería hipócrita decir que ya no te quiero, ese sentimiento en mi nunca morirá, siempre te querré y será con todas las fuerzas de mi ser, ¿sabes por qué? Porque me entregaste tu vida en otra vida, porque me diste un hijo el cual me ha sabido llenar de mucho cariño y demasiado amor, él ha sabido compensar tu ausencia, me ha dado la fortaleza que contigo había perdido, me ha hecho ser más responsable, pero sobre todo me ha dejado adoptar el hermoso titulo de ser Padre, como desearía que pudieras ver las grandes veladas que tenemos al comentar todo lo sucedido en el día, yo en el negocio y él en su escuela, así como lo hacíamos cuando tú estabas ¿Recuerdas?.

Te deseo lo mejor y recuerda aquí siempre tendrás un hogar que puede recibirte, una pareja y un hijo que nunca te olvidaran, pero debes de saber y con franqueza te lo digo, no lo tomes como un ruego, porque no te estoy pidiendo que regreses, no te lo sugiero, porque ahora nos hemos vuelto más exigentes, pero a lo mejor me equivoco en mis planes y tú has de estar disfrutando una mejor forma de vivir que cuando estabas con nosotros, por lo tanto, es mejor que cada quien adopte la vida que desde este momento estamos llevando, lo único que puedo lamentarme es que yo perdí a una esposa, mi hijo se quedó sin su madre, pero tú, si tú, has perdido a un ser lleno de ternura, amor, humildad, sencillez y todos los adjetivos que ya conoces, porque jamás volverás a tenerlo en tus brazos, ya que él ha decidido hacer su vida a su manera y en esa forma ya no te encuentras.

Quiero finalizar diciéndote: Te reconozco que fuiste un ser muy especial para mí, me confortaste en mis momentos muy tristes, lloraste conmigo, supiste darme la sensación de que mi madre no había muerto porque en ti vi la continuación, supiste darme atenciones, me diste lo mejor de ti, supiste desarrollar tu papel de esposa, de amante pero lo importante supiste amarme como yo lo quería y eso no tiene precio, todo esto, hará que

jamás te olvide, siempre estarás en mi mente, en mi corazón, en mi pensamiento y en todo lo que yo llegue a realizar, porque formaste parte de la etapa en que gocé de demasiada felicidad, sólo tú con tu presencia me hiciste renacer cuando yo pensaba que la vida era una porquería para mí, porque tú lo sabes bien, como me desplomé cuando perdí a la persona que tanto ame y por siempre he de amar, pero también quiero ser demasiado claro ahora solo formas parte del álbum de mis recuerdos.

Recapitulo todo lo que he escrito, te pido perdón por no haber sabido lo valiosa que fuiste en mi hogar, tú tienes la culpa porque me acostumbraste a todas las comodidades y jamás me dejaste que agarrara responsabilidades, es tiempo quizás un poco tarde de decirte: Gracias amor por haber hecho de nuestro hogar, un lugar lleno de amor, gracias por haber tenido mi ropa lista, por tu arte culinario que siempre estaba encaminado a que yo sintiera satisfacción por lo que comiera, gracias por recordarme todas las fechas de los principales acontecimientos en nuestro círculo de amistades, por las fechas significativas que rodearon nuestra vida, por mi hijo, pero sobre todo muchísimas gracias por haberte salido de nuestro hogar, porque ahora somos responsables de llevar a buen puerto esta pequeña familia que formamos mi hijo y yo, nunca podré pagarte todos estos gestos, porque ni con todo mi amor puedo recompensarte.

Por último solo te hago una recomendación: Cuídate mucho, porque ya no me tendrás a tu lado para estarte insistiendo en que tomes tus medicinas, ni estarte dando masajes, mucho menos llevarte casi arrastrando con el doctor o dejarte descansar cuando más lo necesitabas, porque fui original, porque en su momento representaste el amor ideal que se convirtió en una linda mujer, recuérdame como cuando nos conocimos, que de esa forma yo siempre te recordaré, más si algún día tenemos la fortuna de juntar nuestras familias, que mi hijo sepa que tu eres su madre a pesar de vivir en otro hogar y con otra persona, eso es todo lo que puedo decirte, muchas gracias por haber sido mi esposa.

CRISTO CAMBIO MI VIDA.

Yo estaba equivocado en mi manera de vivir hasta que un día tropecé, caí y besé la tierra, fue cuando me di cuenta que el orgullo, la pedantería y la soberbia nunca permanecen de pie, Dios me mandó la señal de que la altivez se tiene que doblegar con la humildad. Estando en el suelo, me percaté de la grandeza de las hormigas al buscar y llevar su comida la cual en ocasiones supera más del doble el peso de su cuerpo, ellas no se vanaglorian de esta hazaña.

Jesucristo cambió mi vida, permutó como la veleta con el viento, creía que por tenerlo casi todo yo era lo máximo, sin darme cuenta que el interior de mi cuerpo estaba vacío, totalmente hueco, mi corazón sin ninguna esperanza de sentir la felicidad, su mismo color de sangre denotaba la falta de un amor, porque yo mismo se lo negaba, me resistía a abrir su válvula para que sintiera el calor de ese sentimiento.

El tiempo transcurrió, pero mi mente permanecía estacionada en lo material, en querer atesorar riquezas y bienes materiales, olvidando que estos se quedan cuando se llega el momento de morir, mi vida sentimental la tenía rezagada, totalmente olvidada. Años atrás había tenido una relación de pareja, pero me faltó reconocer lo que esa mujer significaba en mi hogar y en mi vida, jamás le di los meritos suficientes para hacerla sentirse importante en mi relación marital, lo tome como si fuera su obligación atenderme, sin poder percatarme que todo lo hacía por el gran amor que me tenía y lógicamente ante mi total indiferencia, ella me abandonó.

Con su ausencia comprendí cuanta falta me hacía, que para vivir ya era un inútil, me había acostumbrado a que ella todo me lo daba en la mano, para vestirme, para comer, incluso hasta para mi aseo personal, fueron momentos en que sentía que me volvía loco, mi casa se sentía sola asustaba su soledad, la cama se me hacía muy grande, las sabanas me estorbaban y la almohada me sofocaba, faltaba ella, no concebía pasar la noche con la ausencia de su cuerpo, me faltaba ella, para abrazarla, para que me ofreciera la seguridad ya que la oscuridad me atemorizaba.

Cuando en el paroxismo de mi desesperación, corrí a refugiarme en los brazos de mi religión, el Señor Todopoderoso me brindo su calor protegiéndome en su manto de amor, haciéndome sentir que no estaba solo, de su Madre escuché esas palabras que con mucho amor le expresó: ¿ Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre? No temas ni te inquietes.

Hoy con la serenidad en mis actos, con mi cuerpo totalmente tranquilizado, espero con una gran ansiedad un nuevo día, para vivirlo con la dinámica que la ley divina nos impone, con esta experiencia adquirida, he de saber valorar a quien vaya a estar a mi lado, sabré amarla con toda la capacidad de la que esté dotado, aplicaré mis sentimientos sinceros, sabré recompensar todo el amor que me entregue, porque gracias a este tropiezo, gracias a que pude levantarme, hoy puedo expresar con total humildad. JESUCRISTO CAMBIO MI VIDA.

jueves, 27 de febrero de 2014

UN PRUEBA MUY FUERTE.

Esto es algo que en su momento escribí, cuando la violencia empezaba a tomar vuelo en mi bello puerto,narración que solo dejare por uns días posteriormente la eliminaré.

Mi bello puerto ha pasado de ser una ventana de México al mundo entero, en un charco de sangre que mancha nuestro océano Pacifico, han pasado varios años desde que como ciudadanos, nos dimos cuenta de esas escenas de horror y terror a la cual no estábamos acostumbrados, corrían los primeros días del año 2006 (enero 27), por los diarios nos enteramos de una balacera en la colonia la Garita, hubo varios muertos y unos tantos desaparecidos, que nuestra autoridad no tuvo el valor de reconocer en su boletín y por consiguiente no salió toda la noticia en los periódicos, manejaron la versión de que habían sido 4 los muertos y 3 heridos, entre ellos 2 policías, declarando que todo se inició con una persecución de la policía contra hombres que circulaban por la ciudad fuertemente armados. Se rumoró que habían matado a Carlos Landeros, lugarteniente del Chapo Guzmán, el policía que le dio el tiro de gracia fue Mario Núñez Magaña, a este hecho se le conoce como el Viernes Negro en la garita.

Quizás todo estos sucesos se debían –según rumores- de que la plaza se había vendido al Chapo Guzmán y las autoridades no respetaron ese pacto que había entre la autoridad municipal y los delincuentes, por cierto tiempo después se rumoró insistentemente que el delincuente en cuestión fue al palacio municipal y cacheteo en ese entonces al presidente Municipal Manuel Añorve, por haberle vendido la plaza a otra persona, pero todo esto solo se ha caracterizado por eso, por ser solo rumores, nada confirmado, puras voces que se alzaron en la oscuridad de la clandestinidad, ya que ni los periódicos dieron razón de esto. Por cierto he de hacer un pequeño retroceso, porque no es posible que un gobernador emita palabras sin sentido y sin razón, el 2 de agosto del 2005, el gobernador Zeferino Torreblanca, emitió estas palabras en rueda de prensa: Ni quiero, ni puedo ni tengo que combatir al narcotráfico.

Pasó quizás un mes o dos, en ese mismo lugar aparecen unas cabezas ensartadas en la reja de una oficina gubernamental, con una leyenda demoledora “Para que aprendan a respetar”, se rumoró que las cabezas pertenecían a un comandante llamado Mario Núñez Magaña y un oficial de nombre Alberto Ibarra Velásquez (adscritos al grupo Relámpago), que habían participado en la matanza de la garita, en ese entonces no sabíamos a que hacían referencia, todos estábamos llenos de un temor indescriptible, de verdad no sabíamos que estaba sucediendo, oíamos de drogas, narcotráfico, carteles, pero ignorábamos el fondo de todas estas muertes, los diarios se volvieron de nota roja, les producía más ganancias que una plana de sociales, los reporteros se mantenían ocupados buscando la noticia, los atropellados, las mujeres golpeadas, los niños violados, etc., pasaron a un segundo término, la palabra muy en boga era Narcotráfico.

Lo que a mí en lo particular me causó más escalofrío, fue esa mañana del 15 de marzo del 2010, cuando según por versiones de personas conocidas me platicaron que como a eso de 5:45 de la mañana, un convoy de al menos 15 camionetas con sicarios vestidos de playera negra con logotipos de la PGR y chalecos porta cargadores, pasaron por el maxi túnel sin pagar peaje y justo frente a la entrada de la populosa colonia Emiliano Zapata, ya los estaban esperando un comando contrario, originándose una balacera que duró aproximadamente 30 minutos, ahí quedaron siete vehículos entre camionetas y autos de lujo, la mayoría sin placas y otros con matrículas del Distrito Federal con siete hombres muertos, dejando el inmueble donde expenden comida rápida, todo rafagueado, una vitrina donde se encuentra una imagen de la Virgen de Guadalupe con los vidrios rotos, los muertos tirados en la carretera unos y otros al pie de una escalera.

En lo particular, cuando salí al centro, me tocó presenciar los cuerpos tirados en el pavimento, y la avenida llena de soldados, policías federales, estatales y municipales, tomando fotos y anotando; hubo personas vivillas que antes de que llegaran las autoridades, les quitaron sus pertenencias a los difuntos, pero por versiones extraoficiales, todos los que cometieron esas pillerías, amanecieron en taxis colectivos ejecutados, cuando presencie estas escenas, sentí un frio recorrer por todo mi cuerpo, algo lógico, jamás en toda mi vida, había visto esas escenas, claro se dirán ¿ni en la tele?, si, pero esto era en vivo y a todo color, como vulgarmente se dice, las corvas se me aflojaron y las manos me temblaron, me preguntaba, ¿Qué está pasando? ¿Por qué tanta violencia?, preguntas que jamás obtuvieron una respuesta, jamás llegue a pensar, que esto, solo era un inicio de todas las ejecuciones, balaceras y decapitaciones que habrían de suceder en el tiempo por venir.

Por cierto en el año del 2010, agosto 30 para ser exactos, pensábamos que la delincuencia organizada había llegado a su fin con la captura de Edgar Valdez Villarreal (a) La Barbie, y posteriormente el 12 de septiembre de este mismo año, personal de la marina capturó en Puebla a Sergio Villarreal Barragán (a) El Grande, pero un poquito antes el 16 de diciembre del 2009, elementos de la marina se enfrentaron a balazos con sicarios de Beltrán Leyva en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, donde en un intento por huir muere abatido a tiros Arturo Beltrán Leyva (a) El Barbas o El Jefe de Jefes, con estas noticias, muchos respirábamos aliviados pensando que todo iba a cambiar, que Acapulco volvería a su normalidad, pero que equivocados se intensificó aún más tanto las balaceras como las ejecuciones, decapitaciones, desmembramientos, etc.,etc.,

A principios del año 2011 en la entrada principal de un centro comercial ubicado en las afueras de Acapulco, dejan 15 cuerpos la mayoría decapitados, que estaban esparcidos junto con sus cabezas y la totalidad desnudos a quienes se les apreciaban impactos de arma de fuego en todo su cuerpo con leyendas que decían: Esto les pasará a los que intenten entrar en la plaza, Atentamente el Cartel Pesado. Chapo Guzmán Atentamente a toda la ciudadanía ya no se cobrarán cuotas. Atentamente el Chapo Guzmán. Pero antes en la madrugada de este mismo día se reportaron varios incidentes violentos, entre ellos levantones, encerrones a varios autos y múltiples disparos de arma de fuego en varios puntos, en donde participaron alrededor de seis a ocho camionetas de lujo.

En el mes de enero siendo las 10.30 de la mañana, un comando armado se enfrentó a una camioneta de la policía preventiva, esto sucedió en la colonia Simón Bolívar, pero a los delincuentes se les trabaron los cuernos de chivo, los policías contestaron la agresión al momento de salir huyendo hacia la comandancia, hasta donde los persiguió otro comando, resultando un elemento herido, al llegar a la comandancia rafagueron la misma pero los elementos policiacos ya se encontraban preparados, los cuales sostuvieron un encuentro, dejando a dos delincuentes heridos y que posteriormente según por versiones extra oficiales murieron.

LA LAVANDERA (capitulo 10)

Aquí deseo insertar lo que en mi relato de MI VIDA anote:
Salimos de Tenosique rumbo al Triunfo, tardamos aproximadamente unos 45 minutos para llegar a la villa del Triunfo, estando ahí, me señaló Jorge una casa, diciéndome “ahí vive el viejo”, como tenía unas rencillas con la mujer de Chucho, le mandó a llamar con un niño, nosotros fuera del carro, enfrente de donde se encuentra la Delegación Municipal, procedimos a esperarlo, no tardó en aparecer, un gran hombre, casi barbado de un color serio moreno, tirándole a negro como la noche, iba en short sin camisa, se acercó a nosotros, Jorge lo saludó diciéndole: “Que tal viejo, venimos a que veas este carro, porque está fallando, quiere ver que es lo que tiene, para que lo repares”, mi hermano serio contestó: “Claro orita lo vemos”, pero al estar diciendo esto, se nos quedó viendo como queriendo adivinar algo, pero ese algo yo creo que jamás imagino lo que era; Jorge volvió a decirle “Ya vistes negro de donde son las placas del taxi” mi hermano contestó “Si, son de mi tierra”, pero quería adivinar ese algo que tal vez presentía, pero como lo vuelvo a repetir jamás se imaginó lo que iba a suceder, volvió al ataque Jorge “¿Negro no te recuerda nada ese taxi?”, Mi hermano “Claro que si, a mi familia que tengo allá”, Jorge “Pues mira te presento a Enrique, tu hermano que vino a verte desde Acapulco”, creo que Chucho no oyó todo lo que Jorge le dijo, porque casi con los ojos nublados por lo que quizás fueron el asomo unas lagrimas, me miro fijamente a la cara, se quedó petrificado como que quizás creía que era una broma o porque no decirlo un sueño con los ojos abiertos, yo como es lógico me acerqué a él, lo abrace, también porque no decirlo con lágrimas en mis ojos, de alegría de ver a ese hermano del cual yo tenía muchos años de no ver.

Ahí estaba el primer hijo de mi Madre, el producto de sus tantas preocupaciones, pero en fin él estaba delante de mí, yo lo tenía tan cerca, que también no podía creer que lo íbamos a encontrar tan bien, con esa panza de borracho tequilero, pero ahí estaba, el ya repuesto de la sorpresa se dejó abrazar, preguntando cómo estaba mi Mamá, le dije: “Mira no vengo solo, el es Nicolás (por referencia ya sabía de Nico), en Tenosique se encuentra mi Jefa esperándote, porque la traje especialmente a verte, a comprobar que aún vives, arréglate porque te vas a ir con nosotros”, él accedió, se regresó a su casa a traerse su camisa, volvió donde nosotros estábamos, nos subimos al taxi, volviendo de regreso a Tenosique, al encuentro de dos seres que tenían muchas ganas de verse, se tenían mucho amor, mucho cariño y también un gran recuerdo.

Tanto Jesús como doña Juana no midieron el caudal de sus lagrimas, él, llorando sobre su hombro y ella tratando de abrazar a ese gran gigante que tenía en sus brazos, todo un cuadro recordando las santas escrituras evocando el regreso del hijo prodigo, jamás ninguno de los dos se imagino que un día se volverían a encontrar, lejos del ogro que represento el padre de Jesús, pero ahí estaban los dos sin querer despejarse, los que presenciamos esta escena, se nos hizo un nudo en la garganta, quien narra esto, no pudo y desbordó en un llanto silencioso, me dio mucho gusto ver a mi hermano pero más satisfacción sentía de que mi Madre hubiese tenido la dicha de volver a abrazar a su hijo, aunque ya la desgracia se cernía sobre nuestra familia.

Aún recuerdo cuando llegamos a Tenosique, le dije a Chucho: “Mira ella es mi Mamá,” -pobre iluso, si el, sin verla y con sólo tocarle la mano supiese que ella era su Madre, porque el físico podrá cambiar a través de los años, pero el sentimiento jamás- mi Madre ya conocía a su hijo, creo que salieron sobrando mis presentaciones; Lo hermoso fue ese abrazo tan lleno de cariño, inmenso en amor, repleto de ternura, que comprendí que era lo que faltaba para que mi Madrecita fuera completamente feliz, vi esa felicidad reflejada en los ojos de mi Jefecita, lo tedioso del viaje se disipó, ella estaba radiante de felicidad; Como es el cariño de una Madre, que perdona todo, al solo encuentro del hijo –no descarriado- que desde hace tiempo se le había perdido, pero frente a ella, él estaba, ahí se encontraba el motivo de sus tantas noches de desvelos, noches llenas de llanto, también por así decirlo, noches de consumo de cigarros por el nerviosismo, pero nuevamente estaban juntos, sentí que esa felicidad se extendía hacía mi, claro, porque yo formaba parte de esa unión, además de que me sentía realmente contento, porque le había cumplido un deseo –casi sin saberlo- para poderse ir feliz mi Madre de este mundo, pero ese será un comentario aparte.

Ya pasada la emoción, procedimos a irnos con Jesús al lugar donde él vivía, a El Triunfo, emprendimos el viaje sólo la familia, los familiares de Tenosique como es lógico no nos acompañaron, porque según tenían diferencias con la mujer de Chucho; Llegando al Triunfo se nos presentó a la familia de mi hermano, su mujer y sus tres hijos, algo bueno sucedió pues en ese momento mi Jefa se identificó con la familia, fueron días que pasaron en completa armonía, pero es lógico toda felicidad no es duradera, después de pasear por el Triunfo y lugares aledaños, como sitios arqueológicos, procedimos a hacer maletas para regresar al “rancho”, con el dolor reflejado en el rostro de mi hermano por nuestra partida, el quiso que nos quedáramos otros días mas, pero no podíamos extender por más tiempo la visita, arreglamos todo, revisamos el carro y vamos de retache, pasamos a Tenosique a despedirnos de la ex=familia de Chucho, prometiendo volver pronto.

Llegando a Acapulco, seguimos en nuestra rutina, doña Juana sin querer dejar el lavadero, ya que pues era su modo de pasar el día en compañía de sus amigas, comiendo unas buenas enchiladas o picadas, acompañadas de un rico y frio chilate, quien esto escribe, cuando tenía oportunidad me descolgaba con el taxi y me tomaba mi buen vaso de chilate. La señora por lo regular vivía en la Zapata, pero como no dejaba solo a su hijo se venía a su departamento y ahí le preparaba su desayuno para irse a trabajar, quedándose a hacer el aseo y de ahí, irse a la lavandería aproximadamente a las 12 del día, en ocasiones se quedaba a dormir, pasaba largas temporadas en el departamento, ya a la zapata iba en el transcurso de la mañana.

Podemos anotar de que Doña Juana tenía un rostro adusto que la mayoría de las personas la catalogaban como una persona muy enojona, pero todo lo contrario, le gustaba mucho platicar y cuando lo hacía no había quien la parara, su gusto fue siempre el de tomarse una coronita al tiempo en la mañana, por las tardes o en las noches fumaba sus cigarros delicados o cuando había para más unos fiesta, claro este material se lo proveía Enrique, quien siempre le llevaba su paquete de cigarros y le compraba su cartón de cervezas.

LA LAVANDERA (capitulo 9)

Ya para ese entonces se separan las hermanas, Rosita se va a vivir con su hijo Víctor, que ya se encontraba casado, Mayòn se queda en el domicilio de la fabrica, ya que como seguía vendiendo tortillas, prácticamente le quedaba cerca el mercado, doña Juana con el terreno que le regalaron se trasladó a la Zapata, pero no dejaba de venirse a lavar ropa a la fabrica, por consiguiente pasaba a ver a Mayon, o se quedaba en la casa de la fábrica, en ese tiempo, le ofrecen a Enrique empleo en Zihuatanejo, por lo cual se ve precisado a vivir 5 días en esa ciudad y solamente dos en Acapulco, por lo cual los fines de semana se las pasa en compañía de su madre, pero mientras Enrique descansa en dicha colonia, la señora se sale a lavar la ropa, dizque porque tenía mucha y no quería quedar mal con sus clientes.

Doña Juana se sobresalta demasiado cuando su hijo le cuenta (esto cuando se fue a trabajar a la Mira, Mich.,) que habían sufrido un asalto y que el delincuente le puso el arma en la nuca, a lo cual le pide que renuncie y que se venga a Acapulco, pero su hijo le dice que no se preocupe, que nada pasara, por cierto estando Enrique trabajando en la Mira, le comunican que su padre había muerto en el estado de Oaxaca, le dan permiso de ausentarse y se viene a Acapulco, donde le dice a su mamá que lo acompañe, pero como todo es de improviso doña Juana se queda, es de notar y muy meritorio, de que la señora a pesar de todo lo sufrido por sus 2 parejas anteriores y con ese mal sabor de su relación, jamás le habló mal de su padre a Enrique, al contrario, siempre le ordenaba que fuera a visitarlo, pero el muchacho no lo hacía hasta que iban sus hermanas por él, además decidió no volverse a casar, se quedó muy jovencita sin pareja, podemos decir, usando la calculadora que a partir de los 23 o 25 años en que nació Enrique, ella se dedicó en vida y alma al cuidado de su pequeño hijo, quien esto narra y que tuvo conciencia de lo que fue su madre, le consta que jamás le conoció alguna aventura o un noviazgo fugaz, siempre me pregunté porque mi madre no se volvió a casar, nunca lo supe porque no tuve el valor de preguntárselo, pero ya no viene al caso, ella no está presente y no quiero manchar su memoria con deducciones o presunciones que pueden rayar en lo estúpido.

Como los problemas de los asaltos seguían, Enrique le hace caso a su madre y renuncia al banco y se pone a trabajar como ruletero (chofer de un taxi), así que aprovechando que en el año de 1990 Enrique con su liquidación compra un automóvil de agencia, después de varios meses de adquirirlo, doña Juana le pide a su hijo Enrique ir a buscar a Jesús, es que con la relación por medio de las cartas, a la señora le entró la inquietud o el deseo de volver a ver a su hijo, ya teníamos una nueva dirección y teníamos entendido que se había establecido en Tenosique, tabasco, había formado una familia. Su hijo acepta a llevarla, con la condición de que fuera preparada para lo que fuera a suceder, esto es de encontrar a Chucho vivo o irlo a visitar al panteón si es que se encontraban con la noticia de que a había muerto, y es que podremos decir que la ultima carta ya tenía varios años de que la habíamos recibido, por lo cual pues no sabíamos nada de el incluso si el domicilio que nos anotó era todavía el lugar donde el vivía, ella acepta y es así como se preparan para realizar el viaje, esto sucedió como a fines de agosto o septiembre del 91.

Para tal efecto, acompañan a la madre y al hijo, Nicolás y su hija Jessica, va también la hija de Enrique, Gabriela Denisse y también su hija de crianza Leticia, para ir disipando poco a poco los nervios, primero llegan a México, visitan la catedral y es de imaginarse que las oraciones van encaminadas de que les vaya bien, pero sobre todo, de que encuentren con vida a Jesús, de ahí siguen su viaje, llegando al atardecer casi de noche a Puebla, donde pernoctan y al día siguiente muy temprano se dirigen al centro, visitan la catedral de nuestra señora de la Inmaculada Concepción, degustan el famoso mole poblano en el zócalo de la ciudad que es nombrada como centro histórico, de ahí parten y llegan a Veracruz casi anocheciendo, se hospedan en un hotel cercano al malecón, saliéndose a caminar un poco, es cuando conocen el famoso norte, que hacen que se vayan a refugiar en los locales de artesanías que se encuentran o se encontraban frente al famoso café de la Parroquia, al otro día muy temprano se van a visitar San Juan de Ulúa, se toman fotos donde estuvo preso Chucho el roto, compran las famosas muñecas de trapo negritas, en fin todo un día se la pasan en la calle buscando la manera de divertirse, en la noche se van a cenar a un restaurant de un señor que dice ser acapulqueño, esto sirve para que le den un buen precio en la cena, yéndose a dormir temprano, ya que al otro día les espera el ultimo tramo para llegar a Tabasco.

Salimos casi a medio día, llegando a los límites de tabasco después de casi 8 horas de camino, pero como no conocíamos la ruta, nos fuimos de largo y llegamos hasta una gasolinera en donde nos dijeron que estábamos en el estado de Chiapas, nos indicaron como llegar a la entrada o desviación hacía Tenosique un punto llamado Emiliano Zapata, de ahí nos fuimos guiando por los letreros que en ocasiones veíamos, por fin llegamos a Tenosique, alrededor de las 11 o 12 de la noche, quizás por intuición nos estacionamos mero en la casa donde se encontraba la persona que después nos dijo que había sido esposa de Jesús, pero como desconfiaron de nosotros o quizás porque ya era muy noche, no nos prestaron mucha atención, nos dijeron que ellos no sabían nada, que buscáramos más abajo, así que allá vamos, unas cuadras más adelante nos encontramos con unos tipos que se estaban peleando a pedradas, motivo por el cual metimos reversa y nuevamente llegamos al mismo lugar, Enrique se baja y pregunta, ahora si ya dando pormenores, diciendo que él era el hermano de Jesús, es cuando sale una persona que se presentó como Jorge, nos hace pasar a su casa, al hacer las presentaciones nos comentan todo lo sucedido con Jesús y nos hacen ver que Chucho ya no se encuentra viviendo ahí, pero que esta en un lugar cercano llamado el Triunfo, nos ponemos de acuerdo en que al otro día, nos acompañara Jorge a visitarlo.

ESA SOMBRA.

El día de hoy justo cuando leía unas notas en el periódico, viendo la triste noticia de un ex-repartidor de periódicos del Sur que se había ahorcado por falta de empleo, de frente veía la noticia pero de reojo podía vislumbrar como una sombra se deslizaba de arriba hacia abajo, entonces dejaba la lectura y volteaba a mirar al lado, pero no veía nada, solo el resplandor del sol que daba en la acera, entonces me enfrascaba otra vez en la lectura, viendo al cuate pendiendo de una soga dentro de su casa, como lo conocí sentía escalofrío y lamentaba que hubiera tomado esa decisión, pero bueno, cada cabeza es un mundo y la verdad yo no sé que pudo haber pensado en ese momento de ponerse la soga al cuello, pero nuevamente de reojo veía claramente la sombra como subía y bajaba, nuevamente interrumpía mi lectura y regresaba mi vista hacía un lado y se los juro no veía nada anormal.

Yo siento que esta ingrata huesuda como que se burla cuando veo noticias de alguien conocido o de una persona que aprecie y que ya haya partido al más allá, me preguntaba, ¿qué es lo que veo de reojo?, pero no podía contestarme con algo que se apegara a la realidad, ya que cuando regresaba al lugar donde veía la sombra, todo era un reflejo del sol sobre el cemento de la banqueta, no quise ponerme nervioso, todo se debía quizás al cansancio que últimamente he estado experimentando, y que es lo que me hace ver cosas fuera de la realidad, pero que las aprecio en mi entorno, por lo cual decidí ya no hacer caso, así que tomé la determinación de ponerme a leer una revista, tomé una novelita de Marcial Lafuente Estefanía, nada de monos, pura letras, la historia lucía interesante, así que cruzado de piernas disfrutaba de su contenido, justo cuando se encuentran los muchachos de la película batiéndose en un duelo, nuevamente aprecio por el rabillo de mi ojo, esa mancha (no voraz) porque ignoraba de que se trataba.

Nuevamente a dejar la lectura, tratar de indagar qué demonios estaba sucediendo, así que ahí me tienen bajando poco a poco mis gafas y rápidamente dirijo la mirada hacía donde veía esa figura, pero nada, solo el resplandor del sol en esa plancha de cemento que es la acera peatonal, ya molesto conmigo mismo, decidí no hacer caso y ahora si en serio, porque me estaba inquietando sobre esta visión, a lo mejor la gente que me observaba, pensaba que estaba loco, porque hasta me paraba de la silla para buscar, incluso, pensaba que era alguien que trataba de gastarme una broma poniéndose a mis espaldas o moviéndose rápidamente de arriba hacia abajo.

La lectura se tornaba más interesante, ya aparecía en escena la mujer mancornadora culpable del duelo de estos dos valientes, ella una mujer con un cuerpo robusto, de unas piernas bien torneadas ocultas por el faldón y las grandes botas femeninas, su busto amenazaba con romper ese botón que sufría pegado en su blusa, sus labios mojados esperando premiar a quien saliera victorioso de esta lid, justo cuando los duelistas deciden dar por terminada tanta platica, decidiéndose que a la cuenta de diez sacarían sus revólveres y ganaría quien fuera más rápido, en el momento de llegar a 9, surge la maldita sombra otra vez a un costado de mi ojo, ya verdaderamente sacado de quicio, decido poner fin a tan grande molestia, así que cerrando los ojos violentamente, me despojo de las gafas, abriendo poco a poco mis ojos pero en dirección a las esquinas de cada uno (o sea, me puse bizco al revés, no junté mis ojos, sino que hice lo contrario los separé, uno en cada lado de mis cuencas orbitales, jajajajaja, creo que se dice así y si no, pues búsquenlo en el diccionario).

Poco a poco, voy abriendo mis ojos, pero ayudado por un pequeño espejo que usa mi mujer cuando se pinta los ojos, voy observando detenidamente, paso a paso y con gran calma el entorno de mis ojos, sin lentes no veo ninguna sombra, entonces clavo detenidamente la mirada sobre el espejo, es cuando caigo en la cuenta que esa maldita sombra, no es otra cosa que un pedazo de pestaña que con el viento ondeaba en la esquina de mi ojo, que susto de verdad, yo pensando en fantasmas e incluso en un coqueteo de la puros huesos, así que lleno de alegría vengo y me despojo de ese pequeño vello, sonrío y digo, ahora si a leer mi novela en paz, pero justo cuando me estoy poniendo mis cristales, con tremendo terror nuevamente veo esa sombra, ahora si es el acabose, pero no, fue solo la sombra de un colectivo que pasó raudo y veloz por ganarse el pasaje.

Lo más triste de todo, es que por hacerla de Sherlock Holmes, ya es hora de cerrar el negocio, así que la lectura debe de esperar, ya que no puedo cambiar las reglas que me rigen en el manejo de mi horario laboral, en mi casa ya me esperan mi esposa y mi hijo, ¿les contaré lo que me sucedió?, no mejor no, de por si tengo fama de que escribo muchas fantasías y de que vivo en las nubes, así que lo mejor me bajo de ellas y aterrizo en mi hogar para disfrutar de mi pequeña familia y de una buena serie de televisión, sin quererlo llené todo un espacio de las tonterías que a veces me suceden.

domingo, 26 de enero de 2014

MI NIÑA.


Cuanta Tristeza y rabia siento al verte con tu enfermedad, la que sin embargo no te doblega para brindarme la mejor de tus sonrisas y la cordialidad de tu atención.
Créeme, me da coraje ser impotente a tu desgracia, no tener económicamente los recursos para aliviarte, yo sé que existen métodos para que tu lleves una vida normal, pero tanto tu sordera como la ausencia de voz, te hacen difícil la comunicación ante los demás.

Cuando tengo la dicha de verte pasar y que me saludes, te juro que me siento el humano más feliz de la tierra, porque concibo muy orgulloso del afecto que quizás me puedas tener, pero también me veo como la persona más desafortunada de que no me puedas oír lo mucho que te quiero, que oigas mi voz que te dice que eres la niña más hermosa que mis ojos hayan visto, porque el silencio de tu boca y el oscuro fluir de sonido en tus oídos, lo compensas con la chispa alegre de tus ojos, esos ojos vivarachos que denotan la felicidad que vives en tu mundo.

Hoy que te detuviste y tomaste mi mano para indicarme que ahí estabas frente a mí, ha sido el bálsamo que atenúo mi tristeza, porque sólo al mirar tus lindos ojos, me sentí tan miserable al estarme lamentando de mi situación y observar en ti ese derroche de alegría, a pesar de tu incapacidad; me puse a pensar si era necesario tener una discapacidad para vivir en armonía y sin resentimientos con la vida.

Por cierto ese beso que me diste en la mejilla, quedará como una huella de que jamás había recibido un ósculo con tanta inocencia y mucha sinceridad, porque con ese mimo, me diste la oportunidad de agradecer a la vida que personas como tu demuestren que son felices a pesar de las limitantes que la misma naturaleza le ha puesto, pero que jamás se declararan vencidas porque su corazón esta fuerte, rojo de las ganas de seguir viviendo para entregar su amor espontáneamente.

Créeme mi niña, si ya había decidido cambiar, con sólo verte el día de hoy, con haber admirado tu rostro, me propongo olvidar todo lo malo que haya cruzado en mi camino o las cosas indebidas que yo haya hecho, seré más receptivo en las criticas que me hagan y más abierto al dialogo, porque ese hermoso rostro, me hizo comprender que Dios está contigo, que por eso eres feliz y no te importan tus limitaciones. Te amo mucho mi niña, tu figura en mí siempre permanecerá.

VIVE TU VIDA Y DÉJAME.


Si tan solo tuviera la entereza de que no me has olvidado, contigo volvería a recorrer el camino de ese amor tan lastimado;

Si pudieras verme como un ser humano y no el ideal que en tu mente formaste, tal vez volveríamos a ser felices;

Si recordaras los momentos que disfrutamos y que no veías mis defectos, tal vez los repetiríamos;

Si tan solo te pusieras a pensar que por tu amor enfrenté a tantas y tantas personas, volvería el amor que por ti concibo;

Cuando nos conocimos, sentimos que habíamos conocido el amor que tanto esperábamos, y a pesar de la distancia, luchamos por mantener nuestro amor vigente, aunque te separaron de mi, logramos tener esas citas clandestinas llenas de una pasión ardiente y avasalladora;

¿Recuerdas? Nuestro amor no se basaba en convencionalismos, ese sentimiento estaba asentado en el cariño y respeto que nos profesábamos;

Cuando sentados en una banca, nos deleitábamos viendo la puesta del sol, haciendo el juramento de nunca olvidarnos, permanecer juntos para siempre, y, que por cierto en el café que se encontraba ahí enfrente leyeron en nuestras tazas que nuestro destino era el que nuestras almas iban a permanecer por siempre juntas;

Pero fue más fuerte tu orgullo que todo el amor que según tú tenías por mi, te fuiste alejando poco a poco, sin dar explicaciones mucho menos razones. Me di cuenta de tus acciones pero no hice nada para retenerte, porque dejándote libre yo mismo me sentía feliz;

Porque un amor debe estar sin ataduras, sin presiones, sin chantajes mucho menos con sentimientos comprometidos. No quiero tu lastima, no deseo tampoco tu resignación, te puedo expresar con total convencimiento que la soledad me ha convencido que Tú y Yo fuimos solamente una ilusión un espejismo en el desierto de la vida;

Sé feliz, demuéstrame que existe otra persona mejor que yo, por mi parte te manifestaré que jamás estaré encadenado a una persona que vacile en sus sentimientos, porque tengo un corazón que jamás se cansa de amar, aunque en ocasiones salga lastimado, porque soy una persona que para vivir necesita amar, pero en correspondencia también necesita ser amado. Vive tu vida, pero por favor déjame vivir la mía.

UN DÍA MÁS.


Nuevamente como varios años atrás, me dispongo a vivir un día más, mi Padre Eterno me da la posibilidad de tratar de seguir honrando la vida que me ha confiado.

Quizás sea un día igual que otros, tal vez sea diferente, pero al menos tengo que agradecer que se me da la oportunidad de estar viviendo, de que puedo con un granito de arena tratar de ser diferente, amar a los míos y dejar que ellos me demuestren su cariño, porque no todos tenemos la dicha de abrir los ojos para disfrutar de un día más.

He de afrontar las tareas que me propuse realizar, buenas o malas pero todas las tengo que resolver, porque haré de cuenta que quizás sea este el ultimo día de mi existencia y no deseo dejar cosas pendientes que sean un problema para mi familia, por no saber como resolverlas.

Limpiare el saco de mis congojas, aunque el día de ayer haya recibido alguna mala noticia, hoy con toda calma trataré de descifrar ese enorme misterio para poder disfrutar más tarde la benevolencia de ese Ser Eterno que me brinda la oportunidad de vivir un Día Más.

A mis amigos o personas que se me acerquen, trataré de disfrutarlos en toda su magnitud, porque sé que ellos me dan la oportunidad de demostrar que soy una persona que todavía merece ser tomado en cuenta, porque como humano tengo el deseo y las ansias de seguir viviendo, mis problemas siempre estarán ahí junto a mi, pero tengo un escudo poderoso que es mil veces más potente que ellos, y ese es el Dios en que yo creo.

A mi familia le otorgaré todo mi amor, a las personas que de mi se alejaron con toda humildad esperare a que regresen a mi y cuando lo hagan, les abriré mi corazón para decirles con toda la honestidad que me caracteriza, que me han hecho falta, que me he sentido huérfano de sus caricias, de sus afectos, de sus palabras, de sus besos, pero sobre todo que extraño mucho su presencia.

Por eso bendigo estos momentos, los voy a vivir como si fueran los últimos de mi existencia, ya no me interesa lo que haya vivido, hoy solamente por el día de hoy disfrutaré la oportunidad de vivir un Día más, porque siento que aún tengo tareas pendientes por realizar, tengo el deber de seguir sirviendo a mis semejantes, dar y recibir amor, pero sobre todo vivir esta gran oportunidad que se me está brindando, que es el vivir un día más.

Por eso al empezar este nuevo día, mis propósitos son el de fortalecerme con la atención que me puedan dispensar, con el cariño que me puedan regalar, con el amor que se atrevan a proporcionarme y con el saludo que puedan extenderme, porque solamente puedo expresar Padre: Gracias por darme la oportunidad de vivir UN DÍA MAS.
Nuevamente como varios años atrás, me dispongo a vivir un día más, mi Padre Eterno me da la posibilidad de tratar de seguir honrando la vida que me ha confiado.

Quizás sea un día igual que otros, tal vez sea diferente, pero al menos tengo que agradecer que se me da la oportunidad de estar viviendo, de que puedo con un granito de arena tratar de ser diferente, amar a los míos y dejar que ellos me demuestren su cariño, porque no todos tenemos la dicha de abrir los ojos para disfrutar de un día más.

He de afrontar las tareas que me propuse realizar, buenas o malas pero todas las tengo que resolver, porque haré de cuenta que quizás sea este el ultimo día de mi existencia y no deseo dejar cosas pendientes que sean un problema para mi familia, por no saber como resolverlas.

Limpiare el saco de mis congojas, aunque el día de ayer haya recibido alguna mala noticia, hoy con toda calma trataré de descifrar ese enorme misterio para poder disfrutar más tarde la benevolencia de ese Ser Eterno que me brinda la oportunidad de vivir un Día Más.

A mis amigos o personas que se me acerquen, trataré de disfrutarlos en toda su magnitud, porque sé que ellos me dan la oportunidad de demostrar que soy una persona que todavía merece ser tomado en cuenta, porque como humano tengo el deseo y las ansias de seguir viviendo, mis problemas siempre estarán ahí junto a mi, pero tengo un escudo poderoso que es mil veces más potente que ellos, y ese es el Dios en que yo creo.

A mi familia le otorgaré todo mi amor, a las personas que de mi se alejaron con toda humildad esperare a que regresen a mi y cuando lo hagan, les abriré mi corazón para decirles con toda la honestidad que me caracteriza, que me han hecho falta, que me he sentido huérfano de sus caricias, de sus afectos, de sus palabras, de sus besos, pero sobre todo que extraño mucho su presencia.

Por eso bendigo estos momentos, los voy a vivir como si fueran los últimos de mi existencia, ya no me interesa lo que haya vivido, hoy solamente por el día de hoy disfrutaré la oportunidad de vivir un Día más, porque siento que aún tengo tareas pendientes por realizar, tengo el deber de seguir sirviendo a mis semejantes, dar y recibir amor, pero sobre todo vivir esta gran oportunidad que se me está brindando, que es el vivir un día más.

Por eso al empezar este nuevo día, mis propósitos son el de fortalecerme con la atención que me puedan dispensar, con el cariño que me puedan regalar, con el amor que se atrevan a proporcionarme y con el saludo que puedan extenderme, porque solamente puedo expresar Padre: Gracias por darme la oportunidad de vivir UN DÍA MAS.

lunes, 13 de enero de 2014

LA LAVANDERA (capitulo 8 )

Doña Juana, mucho sintió la ausencia de Bibiana, a pesar de que su consentida era Vicky, ella mucho protegía a Bibiana, quizás por ser una mujer que desde niña dio a demostrar su gran responsabilidad en los deberes hogareños como en los de la fonda, jamás se quejó de que se iban temprano y que regresaban tarde de la fonda, la cual por cierto ya era propiedad de Mayon, se veló y se enterró a Bibiana, además de que por iniciativa de Doña Juana, se le hizo una pequeña lapida, con sus dos flores a los lados y una placa en la cual anotaron que en ese lugar descansaba la Señorita Bibiana Galeana Hernández, su fecha de nacimiento: 2 de diciembre de 1950 y su fecha de defunción 9 de mayo de 1973, recuerdo de su madre, tía y hermanos. D.E.P.

Quizás ese haya sido el motivo por el cual Mayòn vendió su fonda, así que las piezas del ajedrez en la vida de estas tres mujeres se movieron, Mayòn y Rosita en la venta de tortillas, Juana se dedico a seguir lavando ajeno, a pesar de que su hijo Enrique ya no quería que lo hiciera, y no es porque le diera vergüenza, sino que pues el ya trabajaba en un banco y ya podía darle más dinero, pero como dice una canción: No cabe duda, que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor, de la locura de haber deshecho el horno en donde hacían las tortillas, nadie se acordaba de eso, pero quizás doña Juana no se quería apartar de la lavada, no tanto porque llevara mucha ropa a lavar, sino que para no quedarse sola en la casa prefería irse a cotorrear con la banda de las demás lavanderas, ese era más que nada el motivo por el cual ella iba todos los días a la lavandería, excepto los domingos que es cuando se quedaban en casa a descansar, es que anteriormente Enrique trabaja hasta los sábados en el banco.

Un nuevo golpe le da la vida a Juana López, a mediados del año de 1979, su hijo Enrique sufre un accidente casi llegando a su casa en la fábrica, en este accidente quedó todo destrozado el automóvil de su hijo, un Volkswagen, la gente comentó y así se lo hizo saber a la señora, de que su hijo estaba muerto, ella se encontraba acostada en una hamaca, cuando llego una mujer diciéndole “Doña Juana, vaya a recoger a su hijo, tuvo un choque y esta muerto” de verdad bonita la forma que tiene la gente de mi pueblo para dar las noticias, ella acudió al lugar del accidente, pero ya lo estaba atendiendo el hijo de un Diputado, el cual insistió en llevarlo a un hospital, lo internaron en el Centro Medico, se podría decir que no tenía ninguna fractura de consideración, solo un golpe en el mentón y los huesos todo adoloridos por el golpe del choque que fue de frente.

Doña Juana, se va con su hijo y se queda en el hospital a esperarlo que se recupere, pero no le dan tanto tiempo, ya que al otro día, casi al mediodía, se lo llevan detenido y es recluido en la cárcel municipal por delitos en propiedad ajena, Doña Juana no sabe que hacer, Jaime por ser el hermano mayor se encarga de arreglar todo, pero debido a que el es demasiado practico, le dice a Enrique que no lo van a dejar salir hasta que pague todos los daños, después de golpeado, aporreado. Pero el tipo del otro carro, rectifica y reconoce que el tuvo la culpa, Enrique sale en compañía de su madre y de Jaime, y se lo llevan a vivir al hogar de Jaime (quien ya estaba casado). Todos los días que Enrique estuvo con Jaime, doña Juana se la pasó cuidando a su hijo, hasta que este cansado, quiso dejar la comodidad de estar puro acostado y decidió junto con su mamá, irse a su casa en la zapata.

Pero doña Juana se queda aún sorprendida, cuando al llegar a su casa, les dice su hijo: se preparan porque nos vamos de vacaciones (en ese entonces la señora tenía en su casa viviendo a Leticia, su nieta, hija de Victoria), diciendo y haciendo, Enrique se quita todas las vendas tanto del cuerpo que le tenían sujeto el brazo, como los de las costillas, se baña, hace maletas y junto con doña Juana y Leticia, salen fuera del puerto. Primero llegaron a Monterrey, donde Enrique tenía amigos que había conocido cuando en sus vacaciones lo invitaron a conocer esa ciudad regiomontana, pasados algunos días, se fueron a Guanajuato (Leòn, Irapuato, Guanajuato, Silao y el Cerro del cubilete). Pasearon, se divirtieron, visitaron las momias, al Cristo, la alhóndiga, la catedral, el monumento al Pípila, en fin un bonito paseo, posteriormente enfilaron sus pasos a la ciudad de México y de ahí a Acapulco.

La vida sigue su curso, Enrique aprovecha una ocasión en que su madre se enferma y la lleva al doctor a que la revise, estando en el consultorio, entra primero a hablar con el galeno y le pide a este, que le diga a su mamá que ya no siga lavando, porque le hace daño, ya que puede llegar a enfermarse de los pulmones o a sufrir fatiga por el exceso del trabajo, pero el doctor interroga a Enrique respecto a esta actividad, al ultimo le dice que no le prohíba lo que le gusta a su mamá, ya que si lo hace se le puede enfermar y quizás esta tristeza la lleve a la muerte.

A Enrique le dan un departamento por parte del infonavit, pero veamos antes que es lo que pasó con el lugar en donde vivían, así que retrocedamos el tiempo.

A principios de los años 80’s, después de haber estado como paracaidista en las colonias del Jardín, campo de tiro y barranca de la laja, a doña Juana le asignan un terreno ubicado, en lo que eran unas huertas localizadas en las afueras de Acapulco, concretamente a un costado de la carretera federal que conduce a la ciudad de México, D. F., al que le denominaron colonia Emiliano Zapata, donde estableció lo que posteriormente sería su hogar, empezando con una estructura hecha de fajillas y hojas de palmera cubriéndola, con un techo de laminas de cartón, como en ese entonces no llegaba la energía eléctrica, se ayudaban con candiles de latón y un mechón.

sábado, 11 de enero de 2014

UNA PLATICA CON MI MADRE.

Hola Mamá, feliz cumpleaños, después de 20 años y 6 meses vengo a desearte felicidades por tu 85 aniversario, y aprovechando, deseo platicar un momento contigo.

Sabes, todos estos años en que no te he visto físicamente, en algunas noches puedo ver tu hermoso rostro, esa mirada dulce que siempre se te observaba y de la cual jamás olvidaré, a mi me corroe la duda desde el momento que tan precipitadamente me dejaste, ha sido saber como fue tu partida, porque hasta el momento ninguna persona se me ha acercado para comentarme la versión de tu accidente, ¿Mami, que pasó ese día?

Hola hijo, antes de contestar tu pregunta, quiero decirte que por fortuna, yo puedo mirarte todos los días, he visto tus penurias y debo decirte que siempre he estado a tu lado, nunca te he dejado porque aún aquí donde estoy te sigo queriendo con todo mi amor y mi corazón, siempre serás mi niño consentido, mi Melito del alma. El momento de mi partida, se debió quizás a una imprudencia del chofer que rebasó en sentido contrario, no lo sé, esto porque al llegar fue lo que me notificaron. Como todas las tardes venía saliendo de la fábrica, iba rumbo al departamento, pero como rutina ya lo sabes, pasaba a ver a Amalia, ahí al mercado, por lo cual al atravesar la calle, me di cuenta que todos los carros estaban parados, el semáforo tenía la luz roja por lo cual había un alto, con total seguridad me dispuse a cruzar, cuando de pronto vi dos luces sobre mi rostro, después, todo fue una completa oscuridad.

Cuando desperté vi que alrededor mío, había demasiada gente mirándome, algunas de las señoras llorando, un policía escribiendo en una libreta, una persona con bata blanca y con unas letras azules en ella, que de verdad no sé que significaban preparando una camilla, me dispuse a levantarme y con gran sorpresa me percate de que mi cuerpo seguía tendido, yo me toqué, me golpee la cabeza para despejarme, miraba a la gente y escuché que decían, “pobre señora, la pasó a traer el urbano”, yo no entendía, volví la vista a mi cuerpo, lo vi ensangrentado, con las piernas todas reventadas y la cabeza destrozada, ahí junto a mi quedó la bolsa que siempre me acompañaba, entonces con verdadero espasmo recapacite y me dije “Dios Mío, no puede ser, estoy muerta”, pero aún así, trate de decirle a alguna persona que te hablara para poder avisarte que había tenido un accidente, nadie me hacía caso todos estaban pasando por mi cuerpo como si fuera fantasma, deseaba llorar, pero no podía, en ese momento pensé en ti mi Hijo, en el gran dolor que te iba a causar, e ilógicamente pensé en morir antes de causarte alguna pena, pero claro no podía, porque ahí estaba el cuerpo similar al mío con las piernas reventadas y el rostro todo desfigurado por el golpe.

Mamá, ¿Por qué tuviste que irte así? , cuando noté que no llegabas, fui por mi novia –que hoy es mi esposa- y me acompañó a buscarte a todos los hospitales, clínicas del puerto, incluso fuimos a ver a Mayòn y ella nos comentó que escucho decir que habían atropellado a una mujer frente a una tienda, pero que no sabían quien era, ahí mismo les dije: Es mi mami, es mi mami, vamos al semefo a buscarla, todavía mi chava me hizo ir a buscar a mi hermano Nicolás para que nos ayudara a buscarte, yo empecinado en decirles que mejor nos dirigiéramos al Servicio Medico Forense, ellos no quisieron, volvimos a buscarte otra vez en los centros médicos en los cuales podrías estar por algún accidente, pero todo fue inútil, no había nada, hasta que nos dirigimos al lugar que les indicaba, en el momento en que preguntamos por ti, el encargado nos comunicó: “Deben de ser fuertes, ahí dentro se encuentra una señora con las características que ustedes me están dando, pásenle a ver si es ella”.

Efectivamente cuando te vi con tus piernas cosidas y por igual tu rostro, Madre, no sabes que gran dolor me causó verte ahí tendida en una mesa fría, sola, tan sola, como quizás lo estuviste mucho tiempo, y créemelo me sentí la persona más despreciable de todo el universo, me tire a tu cuerpo, lo abrace, lo llene de besos y recrimine al Dios, al que tu me enseñaste a querer y respetar, quizás blasfeme, pero no era para menos, me había quitado al ser que siempre se ocupó y preocupó por mi, mi novia y mi hermano me jalaban de los brazos queriendo que te soltara, los hice a un lado, en ese momento lo que más deseaba era estar para siempre a tu lado, no dejarte, pero pudo más el dolor de verte ahí y me desvanecí, no supe ya de mi.

Lo sé Melo, porque sentí el calor de tu cuerpo, yo también quise abrazarte y besarte mucho, pero mucho, más no se me tenía permitido que mi cuerpo se moviera, ya no era de tu mundo, ya estaba con seres que me cuidaban, créemelo mi Hijo, que quizás te hubieras percatado pero en mi rostro pálido y en mis ojos un pocos hundidos, una lagrima alcanzó a correr por mis mejillas, eso era para demostrarte que yo me sentía terriblemente mal, al verte ahí solo, como quizás así serian tus años siguientes.

Lo más irónico Madre, cuando recuperé el sentido, me llevaron a declarar, pero yo solo quería estar contigo, no deseaba hablar con nadie, deseaba seguir estrechando tu cuerpo y porque no, morirme junto a ti, porque la vida desde ese momento ya no me interesaba, me habían cortado la fuente de vida, no quería vivir, no deseaba vivir y además de todas las cosas, no merecía vivir, porque descuidé al brillante mas hermoso de mi vida, porque no te brinde todo el amor del cual eras tu merecedora; al no querer yo hablar, le dijeron a Jaime, que si yo no cooperaba me iban a encerrar, te das cuenta aparte de privarme de tu presencia, se me iba a privar de mi libertad, pero así es la justicia de los hombres, entonces Jaime se comprometió a declarar por mi y el fue el que dio todos tus datos.

Si mi niño, todo eso lo sé, porque todavía seguía esperando mi turno para que se me recibiera y me dejaran entrar, algo que se me explicó ya que mi muerte no fue natural y aún no me tocaba partir, pero en fin, quiero que sepas que me dio gusto de ver nuevamente a mis tres hijos juntos, ahí mirándome y cayendo sus lagrimas sobre mi cuerpo, de verdad mi melito, todo lo que dijiste y lo que tus hermanos expresaron los oigo como si apenas hubiese sido ayer que los deje.

Mami, yo no quisiera enfadarte con tantas preguntas, pero quizás aprovecho este momento para que tu me contestes algunas cosas que han hecho de mi vida un mar de dudas, y es que, a los pocos días que te fuiste, en el departamento sucedieron cosas extrañas, como por ejemplo, estando dormido te vi sentada en el sillón de tu preferencia, claramente observé como estabas sentada y hasta le dije a mi mujer que estabas en el departamento, al otro día le comenté que te había soñado ahí en tu sillón, me sorprendió cuando me dijo: No mi amor, no la soñaste, porque estabas despierto, todavía no te dormías…….

Efectivamente mi niño, mi Melito del alma, ese día ya me andaba despidiendo, se me estaba esperando, quizás te diste cuenta que te sonreí, y antes de que me preguntes otras cosas, yo te las diré, efectivamente, yo te apagaba la televisión, también la luz y te cerraba las puertas, quería darte señales de que aún seguía contigo y que lo haría mientras se me diera la licencia y la oportunidad de estarte haciendo “Travesuras” , miré con demasiada alegría como regalaste mi ropa a las personas que de verdad lo necesitaban, mi nuera se quedó con mi vestido de india, que hermosa se veía, también me di cuenta todo lo que te sucedía por el dolor de que me fui, no creas Melito, estando acá, todo eso me dolía, porque lo que siempre desee era verte alegre.

Otra cosa Mami, mi hijo no te conoció físicamente y jamás le habíamos enseñado tus fotos, ¿Por que en las noches lloraba y nos decía que había sido su “tita” quien le pegaba? y un día en la mañana, mirando la foto donde estas con mi abuelita, claramente nos dijo: “Ella Tita, pegó aquí” y nos señalaba sus pompis, ¿Que sucedió con tu nieto Mami?

En efecto, mi nieto me miró, no sabes que gusto me dio cuando vi que los preparativos para su nacimiento estaban hechos, vi como tu esposa sufrió por ese embarazo y como te dijeron que eligieras a uno de los dos porque solo uno se salvaría, por eso nos viste en la sala de espera con tu hermana, porque habíamos pedido una indulgencia para que se te concediera que tus seres queridos siguieran viviendo y no me aguanté y le acaricié los cabellos a mi nuera, como para manifestarle mi solidaridad y decirle “No temas, aquí estoy y estoy para cuidarte, no temas, nada te pasara, porque traíamos una instrucción de mi Padre Celestial, que ellos salieran bien de la operación, pero tu lo tomaste en otro sentido, pero no podía hacer nada para explicártelo, ya no podías oír mi voz. Por eso de mucha alegría pasaba por la cuna de mi nieto y le daba su nalgada, porque aquí donde me encuentro me sentía satisfecha del nacimiento de esa criatura, por cierto gracias por haberle puesto mi nombre, aunque tu bien sabes que si hubiera sido mujer, que nombre me gustaba.

Si Mamá, nunca se me va a olvidar cuando me pediste que si se me daba tener un hijo y salía mujer le pusiera Juana Iris pero ya vez fue un hombrecito, oye mami, tú tuviste muchos secretos para mí, ¿por que nunca me hiciste saber de las ofensas que te hicieron y que te dijeron? Cuando me lo comentaron créeme que me hirvió la sangre, porque por muy humilde y sencilla que fuiste, como persona valías mucho más que aquellas que te ofendieron, pero claro, tenías que sacar siempre tus mismas palabras: No fue nada, mi hijo.

Yo no deseaba amargar tus momentos felices por el nacimiento de tu hija, no, yo te veía muy feliz y era lógico, habías tenido varios hijos, pero no eran tuyos, eran tus hijos de crianza, más sin embargo con el paso del tiempo vi que no pudiste salvar la situación y el divorcio llegó a tu vida, pero corazón, creo que fue lo mejor, si seguías empecinado en llevar ese matrimonio con el pretexto de tu hija, a la larga te iba a salir demasiado caro e ibas a llorar demasiado, más ahora que con alegría puedo verte como has logrado rehacer tu vida, con la persona con la cual tuve poco trato, créemelo, yo también me siento feliz, por que siempre te decía, que mi único miedo era irme y que tu siguieras con esa forma tan inestable de vivir, siempre andando como las mariposas de flor en flor, y eso para mi créelo era desgastante, porque sufría al ver la edad que tenías y no sentabas cabeza, después me enteré que te habías casado por compromiso, porque no quisiste que esa mujer abortara a la niña y te felicito por tus buenos sentimientos.

Desde que aprendí a vivir la vida, me di cuenta que tu mucho sufrías en silencio, no es mi deseo preguntarte el por que, ya que viviste una vida muy desdichada, sin suerte en el amor y con personas que te engañaron sentimentalmente, yo no quiero ni debo de saber el por que de tus separaciones tanto con mi padre, como el de mis hermanos, porque con el de Chucho y Margarita, sé los motivos y créemelo Madre, que aunque no soy nadie para criticarlo, si me dio demasiado coraje cuando vi que te puso la pistola en la cabeza para que le entregaras a Chucho, también porque vi el gran corazón de mi hermano, que te amó demasiado y sacrificó la felicidad al lado tuyo por irse a emprender la aventura en busca de otros horizontes.

Pero si, lo que no alcanzo a comprender Mamá, es si estando joven y bonita, en ese entonces y haciendo mis cuentas cuando yo nací tu tenías 22 años, demasiado joven, como para que te hubieras vuelto a casar, además por las fotos que te vi con Petra y lo que me platicó Mayòn, tu eras muy bonita, así que con todos estos atributos yo todavía no logro comprender porque te sacrificaste, porque no buscaste tu felicidad, yo era pequeño no creo que hubieras tenido problemas conmigo, pero en fin, si me puedes decir ¿Por qué no te casaste?

Por todo eso que me acabas de decir, por eso no me casé, con mis dos anteriores parejas, sufrí demasiado, con el papá de tus hermanos, porque era soldado, de esos militares, tercos, ignorantes, que creían que a la mujer deberían tener como a las escopetas, en la esquina y bien cargada, soberana estupidez de esos hombres que a la mujer no la dominan con los sentimientos, sino a base de golpes, por eso me escapé de él, porque no deseaba que me siguiera maltratando, pero con tan mala suerte que me quito a tus hermanos, solo Jesús tuvo el valor para escapársele y venirse conmigo, con tu padre, un hombre hosco, de mal semblante, siempre con un carácter voluble, además de que me había engañado, me dijo que no tenía compromisos y atrás de él, ya había tenido a una mujer y dos hijas, cuando lo dejé, fácil encontró acomodo en otra mujer, ni siquiera tuvo la dignidad de buscarme cuando supo que había quedado embarazada, por eso no me casé, además no quería darte un padrastro, yo podía sola contigo, por eso me ocupé en tener trabajo tanto en el día como en la noche, trayendo con esto, que te descuidara, que te dejara encerrado junto con los hijos de Mayon, porque no deseábamos que te perdieras, por eso Melito, no quise felicidad a costa de la tuya, además te tenía a ti y a tus hermanos, que aunque no los veía sabia de ellos, ustedes eran mi felicidad, eran mi mundo, ustedes formaron con su ser el hombre que fungía como mi marido.

Madre, cuantas cosas quisiera estarte preguntando para saber más de ti, se que tu tiempo es limitado, pero solo quiero que sepas que nunca te he dejado de querer, jamás podré olvidarte, porque sé los sufrimientos que pasaste desde que nací hasta que me separé de tu lado, hay momentos de nostalgia que me hacen desear estar contigo, aunque ya tenga a mi familia, pero en ocasiones las cosas no funcionan como uno quisiera, es cuando alzo la vista al cielo, te busco en ese cielo estrellado, dirigiéndome a ti, pregunto: Madre, ¿Por qué tenías que haberte ido? ¿Por qué las cosas trágicas solo suceden en las personas buenas, las que jamás hacen daño, las que se preocupan por los demás, esas personas que todo su ser solamente es amor y bondad? ¿Por qué? ¿Por qué?

Mira hijo, todo el acontecer de la vida de un Ser Humano, esta marcada por los designios divinos a los que venimos sujetos cuando vemos por vez primera la luz de la vida, yo te diría que en el momento que en el departamento grite: Ya llévame Dios Mío, de una vez, era, porque presentía que tenía que ir a rendirle cuentas al Todopoderoso, pero sentía miedo, pero ese miedo no era a morir, te diré sinceramente que jamás tuve temor a morirme, tenia inquietud de saber que sería de ti cuando ya no estuviera contigo, tu que me demostraste una conducta inestable, tenía una cobardía a dejarte solo, desamparado, sin saber adonde dirigir tus pasos, pero el día que vi a tu novia llorando en el departamento, de verdad, créemelo vi en su rostro todo el amor que sentía por ti, pero que con tu carácter lo estabas destruyendo, por eso te dije, que si no la querías que mejor la dejaras, pero lo sabía de antemano, que ella iba llegar a ser algo más que una novia para ti, vi tu semblante y me convencí de que tu también la querías, pero lo primero que tenías que hacer era dominar tu carácter, tus arranques impulsivos.

Yo te conocía demasiado bien, melito, por eso te pedí que la dejaras; cuando sucedió lo de mi accidente, me fui con ese pendiente, porque mi mayor satisfacción, hubiera sido haberte visto nuevamente casado, en un hogar en donde se escuchara el llanto de un niño, o los gritos tuyos y de tu esposa, porque eso si te lo aclaro, yo me iba a ir a mi casa, te iba dejar que vivieras tu vida, no iba a ser la suegra molona, menos la madre consentidora o la abuela alcahueta, no, mi hijo, si en tu primer matrimonio me hice a un lado, en esta no iba a ser la excepción.

Todo lo que me has dicho Madre, me ha dejado una satisfacción, en todo mi cuerpo y mi corazón se encuentra radiante, porque siempre fuiste una buena madre, quizás si en este momento me sincero contigo, te podría decir que yo para ti no fui un buen hijo, me faltó mucho para compensar un poco todo lo que tu me diste, quizás ya sea demasiado tarde para reconocer todos mis errores, mis faltas y quizás mi forma de ser tan grosero contigo, si Dios me diera la oportunidad de tenerte otra vez, trataría de darte todo lo que te mereces y que comparado con lo que tu das, es muy poco, quizás mi error tan grande fue que traté de cumplir con las cosas materiales, pero jamás pude darte parte de mi tiempo, cuando no me encontraba trabajando, me encontraba descansando, tu esperando para platicarme tus sucesos en la lavandería, en el barrio o en el mercado con Mayòn, yo te escuchaba pero siempre me vencía el sueño.

No te culpes de nada Melito, quizás fuiste el único hijo que me dio todo, ya vez tu hermano huyendo para que su padre no lo encontrara y tu hermana viviendo a fuerzas con su padre, en cambio tu, permaneciste conmigo toda tu vida de soltero, aún casado me ibas a buscar a mi casa, a la lavandería o al barrio, no me puedo quejar de ti, fuiste lo que tenías que haber sido conmigo, me diste tu tiempo, platicaste conmigo cuando nos íbamos en el taxi, cuando te quedabas en la lavandería tomándote tu chilate, mi hijo, no te sientas mal, de verdad quiero decirte que al igual que tu, yo lamento también no estar al lado tuyo, pero quizás en este momento te veo feliz y a lo mejor sería un estorbo en tu vida conyugal, mejor déjame aquí, recuérdame, cuando puedas emite una oración para mi eterno descanso, trata de vivir tu vida sin mi, algún día nos volveremos a reunir, y, te prometo que entonces jamás nadie nos podrá separar, viviremos por siempre felices en este lugar en donde todo es amor.

Gracias Madre por esta charla, me siento contento de haber tenido la oportunidad de hablar contigo, celebro que estés de acuerdo con el matrimonio que llevo, solo te pido que desde allá arriba donde estas, envíame tus bendiciones, cuídame y evita que algo malo me pase o le suceda a mi familia, te quiero mucho Mamá y siempre te recordaré aunque mis amigos me recomienden que ya te deje en paz, tu sabes que así lo he hecho, pero nadie me puede pedir ni quitar, el estar pensando en ti, el extrañarte, el seguirte amando cada día más, ya que la persona que está allá arriba mirándome es el Ángel que Dios me dio para darme la vida y ahora se ha convertido en mi principal protector.

Y así colocando cuidadosamente la fotografía de mi Madre, ahí en la mesa de la sala, dándole un beso, procedí a retirarme, me sentía tan aliviado, de saber que mi madre, supo entender mi proceder, de constatar que cuando uno lo desea, puede tener una platica con su ser querido, podrán tacharme de loco, pero personas cuerdas y de alta jerarquía en la sociedad hablan solos, yo en cambio tuve una platica con mi Madre.

viernes, 10 de enero de 2014

LA LAVANDERA (capitulo 7)

Caray, es difícil de describir el estado emocional en que se ponía Doña Juana cuando recibía la carta de su hijo, el primer día que recibió noticias de Jesús, no paró en estarle dando gracias a su virgencita de Guadalupe, puso flores y veladoras en el altar de esa imagen, rezándole y prometiéndole que le diera la vida necesaria para nuevamente ver a su hijo, es notorio decir que desde que Chucho se fue, el militar dejó de molestar a doña Juana, motivo por el cual su vida transcurría más tranquila y sin tanto sobresaltos, ella se imaginaba que Jesús pudo haberle escrito a su papá y decirle donde se encontraba, porque solamente así se comprende que esta persona la haya dejado de estar acosando, lo que haya sido, la señora le dio gracias a Dios porque su hijo se encontraba bien, sobre todo se encontraba trabajando.

La comunicación por medio de las cartas se hizo frecuente, tal parecía que estaban cerca tanto la madre como el hijo, olvidaba decir que antes de que Enrique se fuera con su padrino de viaje por otros lugares de la Republica Mexicana, en un afán de ayudar a sus progenitoras, Jaime y Enrique se dedican a trabajar en lo que encuentran y es así como aparte de la canasteada, los vemos laborar en una carpa convertida en Teatro, el famoso Tayita, de ahí siguen en la venta de empanadas, doña Juana lavando ropa ajena en los lavaderos de la Fabrica, hacemos referencia a esta actividad ultima, en virtud de que cuando Enrique regresó de su viaje, se encontró con la novedad que Doña Juana, tenía el negocio de las empanadas, sin alabar mucho a esta señora, podríamos decir que era como una hormiguita, nunca estaba quieta, se movía de aquí, para allá y de allá para acá, temprano se levantaba para preparar todo para la hechura de este producto gastronómico de alimentación a bajo precio, pero que también lo consumían turistas extranjeros, ya que los muchachos se iban a vender a las playas del en ese entonces floreciente puerto de Acapulco, el lugar preferido Caleta y Caletilla.

La vida sigue su curso, las hermanas cada quien en sus labores, levantándose temprano cada una de ellas, Mayòn y Rosita para irse a la fonda y a la venta de tortillas, doña Juana en la mañana a elaborar el producto que más tarde se llevarían sus vendedores a expender, terminando, se iba a lavar la ropa, regresando por la noche, en que hacían cuentas todos los vendedores del producto que hubiesen vendido, por lo regular, nunca regresaban con alguna empanada.

Los jóvenes terminan sus estudios primarios y secundarios, el único que no siguió estudiando fue Víctor, Jaime ingresa a la preparatoria, pero debido a que en ese entonces se originaban los pleitos entre estudiantes de una prepa y otra, tiene que salir e interrumpir sus estudios, motivo de que en una bronca, por poco le sacan un ojo, así que tanto su madre real como su madre de crianza le piden que ya no vuelva, Enrique al terminar su secundaria se mete a una escuela particular y logra terminar una carrera corta, esto es la de Contador Privado. Jaime se dedica a la música, forma un grupo y empiezan tocando en la zona de tolerancia, pero lo hacen también a nivel de centros nocturnos, como el zorrito, graban dos discos, pero por desacuerdo entre los mismos integrantes se desintegra, pero bueno la historia es de doña Juana y con ella seguimos, perdón por haberme desviado pero muchas veces me gana el sentimiento y se mueve más rápido el sentir de mi corazón que mis dedos sobre el teclado.

Es en el año de 1973, el 9 de mayo para ser exactos, cuando el destino, mejor bien dicho y explicado, la muerte le da su regalo a Doña Juana y a Mayon, muere en un sanatorio del puerto, Bibiana, Juana siente volverse loca, entra y sale por toda la casa, gritando les dice a los vecinos que ha muerto Bibiana, Mayòn no se diga, esta hecha un mar de llanto, y pensar que un día antes, la jovencita había sido internada, le cortaron un pequeño trozo de su intestino, ya que lo tenía quemado y en su lugar le habían insertado un pedazo de tubo de plástico, se le había notificado a la familia, que la operación había sido un éxito, solo se esperaba la reacción de su organismo por soportar un objeto extraño y para eso se ponían un plazo de 72 horas, aquí deseo hacer mención, que Bibiana, siempre estuvo consciente y en estado lucido, durante toda su enfermedad, se le inflamó su vientre y se le acondicionó un lugar fuera de la casa, bajo la sombra de un tamarindo, donde la colocaron en un catre de jarcia, abajo le pusieron un tina con hielo, ya que ella sentía mucho calor.
Dos cosas podremos decir de ella, con lo cual manifestó siempre estar al pendiente de lo que sucedía, Primero: Le dijo a doña Juana: Tía Juana anoche soñé que la muerte me llevaba de la mano, yo no quería ir con ella, pero me jalaba, me dio mucho miedo y desperté llorando, esto sucedió quizás a los 8 días antes de su muerte, Segundo: casi por esas mismas fechas, Jaime le pidió a Enrique que lo acompañara a pedir a su novia para casarse, cuando salieron de la casa bien arreglados, Bibiana les gritó: Ya se van los arrechos a pedir la novia.

Sobra decir todo el sufrimiento pasado por toda la familia, pero quizás más por Doña Juana, la cual no se hacía a la idea, que esa persona que se encontraba en la caja, era su Bibiana, esa dientona como le decía ella, se enterró y con ella se fueron las ilusiones de una mujer que podría haber llegado muy lejos, su inteligencia y su responsabilidad, fueron sus mejores cartas de presentación. Lo sorprendente es que a su entierro acudieron demasiadas personas, amistades de Juana, de Mayon, de sus hijos que ya trabajaban por otro lado, amigos de sus escuelas, en fin, la casa ubicada en el barrio de Fabrica, fue insuficiente para albergar a tantas personas, que tuvieron que invadir la banqueta y el espacio que había entre las casas.

Los hijos de estas tres mujeres no cejaron en su intento de progresar, es así como Jaime sigue con su conjunto, dándose a conocer no solamente en el puerto, sino casi en toda la Republica Mexicana, y es que se puede decir que la música que tocaban era la que andaba de moda, la empezaron los del Acapulco Tropical, de ahí siguieron varios grupos, Enrique se dedicó a laborar en la rama contable, estuvo en la administración de mercados, posteriormente en una oficina de gobierno, ya como corolario trabajó en un banco, Víctor, se dedicó a la mecánica aeronáutica, Vicky estudiando y ayudándole a su mamá en la fonda, Nicolás, por igual estudiando, pero nuevamente me salí del tema.

LA LAVANDERA (Capitulo 6)

Pero ya lo anotábamos desde el principio, al parecer el estigma de Doña Juana, era el estar siempre tras de un lavadero. Quizás algo que se nos pasa decir, que tal parece que estas tres mujeres hicieron un pacto de no hombre en sus vidas, ya que ninguna tuvo amoríos con alguna persona, claro que fuera realmente conocido, Juana López se dedicó completamente al cuidado de su hijo Enrique, Rosita Soto en cuidar a Víctor y a Carlos, solo Mayon que quizás por lo cansado de su trabajo o de su carácter tan bonachón y alegre, decidió dejar el cuidado de sus hijos a Juana. Doña Juana aprovecha, después de algunos meses de estar yendo a lavar a las instalaciones de la fábrica, la proposición de la líder de las lavanderas de nombre Doña Vicenta (una mujer delgada con su rostro lleno de arrugas que parecía ciruela pasa) persona de un carácter tolerante, pero sobre todo con su gesto de bondad, que ayudaba a medio mundo, pues le propone que se quede como propietaria de un lavadero, lo único que tenia que hacer, era pagar mensualmente una pequeña cuota, ya que ellas estaban adheridas a la unión de mujeres revolucionarias.

Esta organización fue fundada por la Señora María de la O, mujer revolucionaria, ligada a las causas nobles de los hermanos Escuderos, por cierto su tumba se encuentra en el panteón de San Francisco, justamente esta en la calle paralela de los lavaderos de la fábrica.

Es la década de los sesenta, más o menos en el año del 60 o 61, Enrique acepta la invitación de su padrino de primera comunión el Contramaestre de maquinas José Esquivel Ayala, para salir fuera de Acapulco, claro con la anuencia de su señora Madre, fueron cuatro largos meses, en que doña Juana tenía sobresaltos en la noche por la ausencia de su hijo, aunque esto lo aligeraba con la presencia de Mayon y Rosita y el irse a lavar a la lavandería, en donde contaba que se sentía sola sin la presencia de su hijo, en el mes de abril, desesperada la señora de no saber nada de su hijo, aprovechando que su compadre, fue a visitarla para notificarle que Enrique se encontraba bien feliz en Manzanillo, Colima, le expresa en una forma de broma: Sabe que compadre, ya quiero que me mande a mi criatura, la extraño demasiado, si usted no lo hace, le voy a echar brujería, jajajajajajaja como si la señora se dedicara a esos menesteres.

Es el motivo principal por el cual, acompañado de un oficial del buque de Guerra Cañonero Potosí, llega Enrique a la lavandería que en ese entonces se encontraba ubicada junto a la planta de la Industria de Hielo y Agua, para lo cual el marino al hacer entrega del niño, le dice a la madre: Señora, vengo a entregarle a este joven, que durante el trayecto en el barco, se ha comportado de una forma excelente, me fue recomendado que lo dejara y entregara a usted en sus manos, dándole las más expresivas gracias mi contramaestre José Esquivel, pidiéndole de antemano la tardanza. Cuando quedan a solas, doña Juana ve a su hijo de forma muy diferente, gordo, cachetón, de color mas Blanco (él era de color moreno), el pelo grifo y güero, deja de lavar y notifica a sus amigas de lavadero, que su hijo ya había llegado, lo abrazaba y lo adelantaba para que sus amigas lo vieran, el chavo todo chiveado, nada más se escondía en las espaldas de su madre.

Al llegar su hijo, la señora con todo y pena acude a la escuela primaria en que estudiaba Enrique, para notificarle al director que su hijo ya iba a regresar a clases, este le indica que se lo comunique a su profesor, para que vea si sigue todavía en la lista de alumnos que el preside, todo se arregla, con la condición del maestro Zenón de que Enrique se pusiera a estudiar para que se regularice en sus estudios, ya que por la falta a clases de 3 meses se suponía que estaba atrasado. Pero esa labor para la señora era de lo más fácil, ya que ponía a su hijo a que le macheteara y esto era no dejándolo salir a jugar futbol con sus compañeros, Doña Juana no era una persona preparada, pero ante sus hijos daba la impresión de que había tenido estudios, era muy estricta en cuestiones escolares.

A principio de los años sesenta, Enrique termina sus estudios primarios e ingresa a la secundaria Técnica, escuela en la cual ya Jaime cursaba el tercer año, hemos de hacer notar que por estas fechas, le llegan noticias a doña Juana de su hijo Jesús, el le manda una extensa carta, en la cual le explica los motivos por lo cual tuvo que salir huyendo de su bello puerto, diciéndole que era mucho el amor que le tenía, que ella representaba para él lo más sagrado de la vida, motivo por el cual le dolía mucho que su padre la insultara y en ocasiones la golpeara, ya que el mismo sufrió en carne propia el mal genio por la ordenanza militar de su progenitor, le pedía perdón y le suplica que no le guarde rencor, ya que era mejor mantenerse alejado, en virtud de que comprendía que él era la causa por la cual su padre se comportaba de esa manera. Habremos de anotar que Jesús anduvo como emigrante en los estados de Quintana Roo, Campeche y Tabasco, cuando le envió esta carta la cual por cierto venía acompañada por unos cortes de tela, para que según él, su madre se hiciera unos lindos vestidos.

Cuando Enrique le leía las cartas a su madre, él se emocionaba mucho de lo que su hermano escribía, ya que en ellas indicaba que se encontraba trabajando en la selva lacandona y que por tiempos bajaba a la ciudad, que es cuando Jesús aprovechaba para comprar lo que necesitaba y mandarle la carta a su mamá, como todo joven, Enrique imaginaba la selva llena de animales, así que platicando con Doña Juana, le dijo que le iba a pedir un monito a su hermano.

sábado, 26 de octubre de 2013

LA LAVANDERA (capitulo 5)

Cuando la señora sale, Jesús sabrá Dios como le hace, pero finge o quizás de verdad se corta la planta de su pie, se dirige a su pequeño hermano Enrique diciéndole: Mira hermano, tengo que salir a que me curen la herida, dile a mamá que fui a la cruz roja que en tan pronto me curen me regreso, Enrique presintiendo quizás algo que haría mucho sufrir a su mamá, decide acompañarlo, pero Jesús no lo acepta y ya no es una petición sino una orden de que se quede hasta que el regrese. Podríamos anotar quizás el año de 1967 a 1968 en que a Jesús se le vio por ultima vez en Acapulco, no fue sino hasta el año de 1990 o 1991 en que madre e hijo se volvieron a ver, pero eso es parte de la historia que habremos de contar más adelante.

El padre de Jesús cumplió su promesa de acudir al otro día a buscar a su hijo, pero esta vez, quien le da la cara es Mayòn, ya que Juana se encuentra totalmente destrozada por no saber nada de su hijo, pensaba miles de cosas, le había pedido a Enrique que le leyera el periódico La Verdad y El trópico, si le pasó algo a Jesús ahí tendría que salir la mala noticia, pero se buscó en la nota roja y no se encontró nada, casi en la madrugada sin haber pegado los ojos, la señora ya había acudido a las instalaciones de la cruz roja, ahí le notificaron que no habían recibido a ninguna persona que estuviera cortada del pie, ella les dio la fisonomía de su hijo, pero, no, no acudió a esa benemérita institución, por lo cual, cuando arribó esta persona a buscarla a su casa, estaba en un trance depresivo, que en su rostro se reflejaba el dolor por no haber encontrado a su hijo.

Decíamos que fue Mayon quien recibió al militar, ella le explico, que efectivamente Jesús había llegado el día anterior a la casa, incluso que escucho cuando amenazaron a su madre, como quiso evitarle un problema a quien le dio la vida, él jamás seria el culpable que por su causa se la quitaran, así que decidió retirarse de la casa y no se sabia nada de el, explicándole que la noche anterior y casi toda la madrugada, lo estuvieron buscando en los diversos centros de asistencia medica que había en el puerto y en ningún lugar fue localizado.

Quizás al ver el rostro de doña Juana, el tipo comprendió que le estaban diciendo la verdad, por lo cual opto por retirarse y dejar en santa paz a la señora. Fueron varios días y sus noches que doña Juana se la pasaba afuera del bajareque, fumándose su cigarro delicados, en espera de que Jesús regresara, pero todo fue en vano, su hijo nunca regresó, pero ella tenía la corazonada de que no le había pasado nada a su hijo, pero la incertidumbre de adonde se habría ido, su depresión, producto de la perdida momentánea de su hijo, hizo que cayera enferma, su hijo Enrique no podía reanimarla a pesar de las miles payasadas que le hacía, pero la vida tiene que seguir su curso, enfermo, vivo o muerto, el mundo sigue su evolución, por lo tanto, doña Juana a pesar de su dolor, tenía que ser fuerte, existían otros 2 hijos que la necesitaban, aunque su hija no se encontrara con ella, con el transcurrir del tiempo, esta acción de no responderle al padre de su hija para quitársela, fue el motivo principal de que se pensara que ella no la quería, su destino quedó marcado como una madre insensible a lo que le pasara a la niña.

La buena forma y el toque de saber hacer las tortillas, hicieron a estas mujeres que fueran reconocidas por su producto, diariamente se veía en ese callejón como acudían personas a adquirir sus tortillas hechas a mano y calientitas, personas de posición económica holgada por no decir de ricos, mandaban a sus hijos a comprar las tortillas, como tenían que esperar a que les despacharan a los que primero habían llegado, esto era aprovechado por los chavitos que se ponían a platicar con los hijos de las vendedoras, es así como empiezan a socializar con personas refinadas y de buen vivir, cosa que las madres no miraban con buenos ojos, ya que esto podría ocasionar que sus hijos fueran humillados por la forma en como se vestían.

Podríamos decir que estas tres mujeres con sus respectivos hijos, lograron encontrar la química para poder convivir en familia, debemos de anotar, que a pesar de su temprana edad, Jaime, Enrique y Víctor, ya se lanzaban al nuevo Mercado a buscar ganar algo de dinero, se iban desde temprano a canastear, ellos se costeaban sus alimentos, juntando lo que ganaban en ocasiones podían comer un bolillo con relleno, o bolillo con queso y chile en vinagre y si no había para más solamente el bolillo, porque habrá que decir que aunque todavía eran unos niños, eran muy responsables, porque procuraban siempre llevar dinero a la casa y lo conseguían, haciendo con esto que sus respectivas madres se sintieran orgullosas por la actitud de sus hijos.

Pero, esta labor que realizaban, le hizo creerse con derechos para ya no permitir que sus madres estuvieran atizando el fogón para calentar el enorme comal donde cocían las tortillas que hacían, y un día bajo la sugerencia diabólica de Enrique, porque podríamos decir que el único chico con los sentidos bien puestos y con actitud responsable en sus actos era Jaime, el más atrabancado lo era Enrique y el que se sumaba a las intenciones era Víctor, aunque este ultimo siempre que había consecuencias se hacía a un lado y negaba todo mal acto que lo implicara. Pues decíamos que a Enrique se le ocurrió una locura, la cual fue secundada por Víctor y desaprobada por Jaime, ¿en que consistió esta travesura?, pues en que con un pico y una pala, rompieron el gran comal y tumbaron la estructura que sostenía tal utensilio, derrumbaron y limpiaron el lugar, dejando totalmente destruido el centro de manufactura de las tortillas, claro esto lo hicieron en un día que dizque descansaron las hermanas, consecuencias de esta diablura, fue una azotaina con unos cables de la luz, quizás quien llevo la peor parte fue Enrique, pues se descubrió que fue el de la idea y quien empezó a tirar toda la estructura ante la mirada atónita de Jaime y de Víctor, que ya empezada la labor tuvieron que sumarse, tomándolo como un juego.

Se quedaron estas pobres mujeres sin su fuente de trabajo, pero como ningún vendaval las abatía, retornaron a trabajar en las fondas del mercado el parazal, posteriormente lo harían en el recién inaugurado Mercado Central en el año de 1969, a Mayon le trapasan un local, el cual trabajan ella y Bibiana (por cierto la Bibis se caracterizo por ser una buena tesorera, el dinero que salía por las diarias ventas, reposaba bajo la cama donde dormía ella), Juana se dedica a la cocina, a ella le corresponde elaborar los alimentos, Rosita se dedica a la venta de tortillas, posteriormente Bibiana y doña Juana atienden el negocio, dedicándose Rosita y Mayon a la venta de tortillas. Así que los niños ya no comen nadamàs tortillas con agua y sal, ya hay un menú con diversos platillos.

viernes, 25 de octubre de 2013

LA LAVANDERA (capitulo 4)

Estando instalados, acuden a la escuela del lugar, para que Jaime continúe sus estudios y Enrique y Bibiana sean apuntados como primer ingreso, la suerte esta de su lado ya que consiguen lugares en una escuela que se encontraba instalada en el sindicato de trabajadores de la Industria de Hielo y agua “Elpidio Rosales”, el nombre de la escuela era “Francisco I Madero”, en donde tenían salones hasta para tercer año, pero el dinamismo de sus mujeres, madres de familia, logran junto con el director y las autoridades de la localidad, se les edifique un edificio que pueda albergar alumnos hasta el sexto año, y es en el año de 1958 0 1959 cuando el Lic. Adolfo López Mateos, acude al barrio de Karabali, esto cerca de la zona de tolerancia, a inaugurar la nueva escuela primaria federal matutina Francisco I Madero, en esa ocasión toco al personal (Madres y alumnos) llevar el mobiliario al nuevo plantel (tiempo después la dotaron de nuevo mobiliario).

Habremos de anotar, que es en este barrio de la fábrica, donde se le unen a estas dos buenas mujeres, una persona que se ignora su procedencia, pero por su color, su forma de expresarse y sobre todo por su forma de ser, puede identificársele como de la zona de la tierra caliente, ella se llamaba Rosa Soto, quien viene acompañada de sus dos hijos, Víctor (el minino) y Carlos (el vago), con esta persona se conforma el trío de mujeres quienes forman un escudo para su defensa, por lo cual ya el grupo de hijos se conforman de la siguiente manera: Jaime (el mayor) le siguen Víctor, Enrique Asunción y Bibiana casi de la misma edad, por igual hemos de anotar, aunque sería adelantarnos un poco a los acontecimientos, pero como solo trataremos de la vida de Doña Juana, ampliaremos las descendencias de la Señora Amalia.

Es en este barrio que nacen los otros hijos de Mayòn (así le decían de cariño a doña Amalia), Victoria y Nicolás, no podríamos anotar quienes son sus padres, porque nos extenderíamos en los comentarios y además nos meteríamos en la vida intima de otras familias, solo podríamos decir, que por circunstancias de la ocupación de Mayon y porque no decirlo por su carácter alegre de querer gozar su vida madura, yéndose a bailar a esos centros de convivencia familiar, que en ese entonces se encontraban en la colonia Progreso, a unos cuantos metros de lo que hoy es la Iglesia de San Cristóbal. Pero estábamos que por estas circunstancias, la señora Juana se hace cargo de la atención y crianza de los hijos de Mayon, es así como dentro de una gran confraternidad, se unen los lazos familiares entre, Jaime, Enrique, Bibiana, Vicky y Nicolás, también es necesario anotar que casi todos ellos le llaman Mamá, a excepción de Bibiana quien solamente le llama como Tía Juana, incluso Jaime aun en la actualidad la recuerda como su mamá Juana.

A los hijos de Rosita, los demás niños los conocen y los tratan como primos, hoy en día, quienes reconocen y se acuerdan de estas personas, distinguen en Juana, Mayon y Rosita, como unas hermanas, y a sus hijos como hermanos, aunque cuando llega la presentación se nota la diferencia en los apellidos, pero eso no es causa determinante para sentirse como unos verdaderos hermanos de sangre, aunque solamente lo sean de crianza. Quien esto escribe, le resulta un poco lleno de dudas el lugar donde vivía Rosita, pero tal parece por los acontecimientos por la fraternidad de todos ellos, vivían cerca, tal parece que se encontraban rentando un cuarto en una vecindad instalada en la parte de arriba, pero como dijera Mama Toñita, esa ya es otra historia.

La vida implacable sigue su curso, es quizás en esta época cuando Enrique cuenta con aproximadamente 6 o 7 años, llega su hermano mayor Jesús a la casa, diciéndole que se había escapado de la casa de su papá, en virtud de que ya no soportaba la forma como lo trataba, deseando a quedarse a vivir con su mamá, claro que esto le dio mucho gusto a doña Juana, pero también tuvo miedo a la reacción del militar, por lo cual le recomendó a Jesús que no saliera hasta que arreglara ese asunto, pero Jesús le pidió de favor a su mamá que no dijera que ahí estaba, porque si se daba cuenta su papá lo iba a obligar a regresarse a su casa y él ya no quería seguir viviendo en el mismo techo de quien no representaba un padre sino un verdadero verdugo, quería que su forma de comportarse fuera como la de los militares.

No tuvieron que esperar demasiado tiempo, ese mismo día que llego Chucho, en la tarde-noche, se presentó su papa, Doña Juana salió a enfrentarlo, preguntándole que hacía en su casa, ya que ella le había dicho muy claramente que jamás lo quería ver en toda su vida, más el señor en lugar de contestarle, sacó una pistola y poniéndosela en la frente de la señora la amenazó diciéndole: Yo sé que esta contigo Jesús y vengo a llevármelo, pero faltaba más que una arma, para poder intimidar a Doña Juana, así que aclarándose la voz le expreso: Aquí no ha llegado Jesús, pero si estuviera conmigo, jamás te lo llevarías, ya me enteré la forma que lo tratas, como si fuera tu entenado y no tu hijo, así es que te pido te largues por donde viniste y búscalo por donde creas conveniente, menos aquí en mi casa.

Con toda la prepotencia característica de los militares, subiéndose a una barda y quedándole a los pies de la señora, se hinca y cortando cartucho le dice: Vengo mañana y si cuando yo este aquí, no me entregas a Jesús, aquí vas a quedar muerta y con las patas para arriba, así que piénsalo, a mi ninguna mujer me ve la cara de pendejo y esto que estas haciendo va a costarte la vida, ¿me entendiste?, acto seguido y sin guardar el arma se baja de la bardita y se dirige hacía la calle, doña Juana sudando de frio se queda mirando a su hijo Enrique, el cual se encuentra amedrentado, sin color en el rostro y los ojos desorbitados a punto de salírseles, su madre lo abraza y junto con el se introducen en el bajareque que tienen por hogar, ahí dentro debajo de una cama se encuentra Jesús, quien al ver a su madre en ese estado, le dice que lo mejor es alcanzar a su padre, para que no le haga ningún daño, pero la señora le dice que por el momento se queda en la casa, pidiéndole tanto a Enrique como a Jesús que la esperen, ya que tiene que ir al mercado para ir a traer a Mayon quien había salido a vender las tortillas al mercado.