martes, 13 de agosto de 2013
QUEDAN CICATRICES.
Viendo a mi País, en especial a la ciudad que me vio nacer envuelta en un paroxismo de tanta violencia, me da por dirigir mi mirada a mi Padre Eterno y preguntarle: ¿Ha sido tanto nuestro pecado para que nos enviaras a la más terrible de las plagas? ¿Qué tanto daño hemos hecho Señor para que nos castigues de esta manera? ¿Acaso ya no veremos mucho menos sentiremos la paz en nuestros cuerpos? ¿Seguiremos viviendo en la zozobra y en el nerviosismo de no saber que nos pueda ocurrir en el transcurso del día o de los días venideros? , pero no encuentro respuestas, no escucho a ese Dios en quien tanto he creído y que por momentos dudo que exista, ya que la gente buena sufre, llora, se lamenta y por desgracia también muere.
Todavía mi mente evoca el ruido ensordecedor de las descargas de las armas que se encargan de liquidar a personas, que quizás tengan cuentas pendientes o quizás de las que nada tienen que ver, mi familia al verme tomar muchas medidas de seguridad no me comprenden, creen que exagero cuando al salir volteo de un lado para otro, o, al verificar de que no haya nada anormal a los lados de la calle, algún carro extraño o persona que no sea del rumbo, o levantarme temprano para enterarme de las noticias, y la verdad, hasta yo mismo, ya no sé si vivo o trato de vivir.
Yo recuerdo que todavía hace poco tiempo, tenía la costumbre de salir con mi familia, para disfrutar de las bondades que la naturaleza tenía para deleite de nuestros ojos, asistiendo a las hermosas playas disfrutando del oleaje pacifico, paladeando los buenos platillos que se nos ofrecían en los comercios que ahí existían, pensar que en nuestra colonia, también disfrutábamos de los paseos nocturnos, saliendo a hacer nuestras compras y regresarnos caminando por la acera de esa gran vía, no temíamos a nada, porque todavía nada malo e inquietante habíamos presenciado, en nuestro vocabulario no existían las palabras que hoy en día ya son normales de oír, nos encontrábamos quizás en lo que siempre se hizo famoso nuestro lugar de origen, el Paraíso, un paradisiaco puerto.
A cualquier hora disfrutábamos las funciones de cine, nos subíamos al taxi con una enorme confianza en su chofer, no teníamos temor a encontrarnos en el fuego cruzado (otra frase que se ha hecho muy famosa entre los políticos) tampoco a ser victimas colaterales, por encontrarnos en el lugar y la hora equivocada, todo esto nos ha quedado arraigado en nuestro pobre organismo, somos como muertos en vida pensando que a lo mejor, ya no vivimos sino que sobrevivimos.
Al recuerdo vienen todas esas personas que por una causa u otra, ya se fueron, pensar que entre ellos se encuentran amigos, conocidos y hasta familiares, lloramos su ausencia y en ocasiones nos preguntamos ¿Por qué? , y no llega la respuesta y sin ellas nos quedan mil y miles de interrogantes que quizás sabremos descifrar, solamente podemos expresar con tristeza ¿Por qué tuvo que ser Él? , y te encuentras con mujeres jóvenes ya viudas, con niños que preguntan por sus padres, con madres que todavía le lloran a sus hijos y que nunca encontraran la respuesta que les pueda dar tranquilidad a su corazón, el que día a día se va oprimiendo por el dolor de no saber nada, y son a veces personas que no tienen la fortaleza para cargar a cuesta esta pena y en poco tiempo, también fallecen, no por alguna enfermedad, sino por el dolor de no saber vivir sin la presencia del ser querido.
Me hago a la idea de que ya pasó todo, me pongo optimista y vuelvo a la rutina, me digo a mi mismo, que ya debo de dejar todos esos malos recuerdos en el olvido, tratar de vivir mi vida en paz y en completa tranquilidad, lleno de animo a mi familia, se me olvida por unos momentos esos fúnebres recuerdos y mi boca vuelve a esbozar esa sonrisa que por muchos años me ha caracterizado, con enorme satisfacción admiro a mi familia porque ellos también ríen, bromean y dejan a un lado toda medida de seguridad. Pero pasado un corto tiempo, vuelven a cabalgar los jinetes del apocalipsis por nuestras calles, provocando hambre, muerte y desolación, y nuevamente vulve a correr por nuestro cuerpo ese ligero estremecimiento, pero rápidamente nos sobreponemos y decimos que solamente es una pesadilla que viene a revivir escenas que ya pasaron con anterioridad.
Pero esta quizás insignificante pesadilla, significa que no se vuelva a conciliar el sueño, la frente llena de sudor como si estuviésemos a 40 grados, tratamos de distraernos con algunos programas televisivos pero ya no podemos enfocar nuestra mirada en el aparato y buscamos refugio en el calor de nuestra cama, es cuando escuchamos afuera de nuestro domicilio el chirriar de autos que pasan a alta velocidad, te estremece el ulular de las sirenas de las diferentes corporaciones policiacas, seguidas del aullar de la ambulancia y allá a lo lejos escuchas disparos, pero te haces a la idea que son figuraciones tuyas, y con esa idea logras pegar tus parpados y duermes plácidamente.
Al otro día por las noticias te enteras que a escasas cuadras de tu domicilio, ajusticiaron a 3 narcomenudistas, dejando un taxi con 2 ejecutados y con unas cartulinas explicando el motivo de estas ejecuciones. De verdad, quedan cicatrices.
ESE NIÑO.
Como me gustaría volver a ser ese niño, que en el regazo de su madre descargaba todo su dolor y todas sus frustraciones, pero también disfrutaba sus encantos y sus alegrías.
Ese niño que la vida la veía de un modo diferente pero que la disfrutaba intensamente, porque no había ningún tipo de zozobras o violencia.
Ese niño que salía a jugar, que no miraba fronteras ni espacios, ese niño que sólo buscaba la felicidad al estar con sus amigos, sin preocuparles ni la economía, ni el tiempo mucho menos los odios y rencores, que cuando no había comida en casa, salía a la calle a buscar el medio de obtener dinero para comprarse un pedazo de queso y unas tortillas.
Ese niño que jamás renegó de su posición económica, porque no sabía tanto el valor del dinero, porque ignoraba que aquel que tiene es el que más se divierte, y el que no lo tiene es el que tanto sufre por ver su vida cada día más gris, porque su mundo era vivir feliz en ese mundo y jamás pensó que el tiempo correría y con el mismo tiempo él crecería.
Porque en esa tan temprana edad no se conoce el sufrimiento, se ignora el dolor y aún no le han presentado a la muerte, porque llora cuando se lastima, ríe cuando le cuentan un chiste y se lamenta cuando lo que intentaba no se pudo realizar, ese niño que jugó con su trompo de madera, con su yoyo del mismo material, con sus carros hechos de cartón, su rayuela con corcholatas, sus apuestas en cuadro con rondanas, sus pistolas con palitos de paleta, su antifaz hecho de tela, con su bicicleta sin un pedal, con sus calzones remendados con telas de diferentes colores, con zapatos perforados por debajo de tanto patear el bote, jugar a la pirinola, a las escondidas, a las cebollitas, ese niño quisiera volver a ser.
Cuanto no daría por volver a ser ese niño, que gustoso iba a la escuela, mis primeros años de estudios, pero también mis primeros años de tratar de leer y escribir, esa infancia que tanto añoro, pero que se ha ido para no volver jamás. No quisiera seguir viviendo esta vida de violencia, de rencores, de odios y separaciones, ya que la vida es corta y me gustaría volverla a vivir como un niño.
Ese niño que le tenía miedo a la oscuridad, por temor a que me saliera el Coco, o que la llorona anduviera todavía buscando a sus hijos, o que al ir al mandado me saliera el jinete sin cabeza, o que me asustaran con la mano peluda, el miedo de acostarme por la noche en la hamaca y que los chaneques me llevaran, el ver a los duendes corriendo por el patio o el caballo negro con su jinete vestido de negro y espuelas de plata, yo de verdad prefiero esa niñez.
Ya no quiero saber de violencias, ni de metrallas, nada de ejecutados mucho menos destazados, no quiero oír mensajes dejados en escenas de crimen, no quiero ver colgados, quiero alejarme de este mundo lleno de locos, porque todos buscan el poder pero nadie quiere ayudar a sus semejantes, ya se me dio vivir en este espacio tan corrompido, yo quiero ser ese niño que jugando a las marionetas daba rienda suelta a su espíritu de un gran escritor, ese niño que con una caja de zapatos, dos muñequitos y una vela, hacía una buena función de cine, ese niño que demostraba su grandeza al realizar su sueño de ser alto haciéndose unos zancos, yo quiero volver a ser ese niño que jugando a las canicas lloraba cuando se las ganaban todas, o que juntando el poco dinero que le daban, compraba sus mondongas para asistir a la revancha, ese pequeño que tuvo la dicha de conocer los buñuelos, que a pesar de medir casi un metro se iba a vender gelatinas en una vitrina quizás 10 centímetros más alta que él.
Volver a jugar al burro castigado, a las cebollitas, a los casados, al columpio, a la resbaladilla, de verdad, yo quiero volver a ser ese niño. Porque quizás viviendo en ese mundo de fantasía pueda soñar como arreglar mi entorno, porque tal vez con la inocencia de un niño, pueda dar soluciones a las personas mayores para que ya no sientan tanto temor por vivir en tanta zozobra e indecisiones, ya no quiero modernidad, porque esta vino a entorpecer la rutina de la gente que siempre pensaba en ver a sus hijos hechos unos profesionistas, porque el futuro ha superado la ficción y la ficción ha desbaratado muchas vidas.
En mi niñez, resolvíamos nuestros problemas con puñetazos, poniendo la mano enfrente del rostro del contendiente a ve si se tenía el valor de escupir, o dando de cinturonazos, no teníamos tanta maldad para agarrar un cuchillo, un machete o una arma punzocortante para hacer daño, mucho menos pensabas en las armas de fuego, nos daban pavor al solo oírlas detonar en la navidad o año nuevo, éramos seres inocentes desprovistos de tanta maldad, en la mañana salíamos mal y por la tarde nos estábamos tomando un refresco, los pleitos eran callejeros, nunca nos extralimitamos, por eso deseo nuevamente ser niño.
Y es que la maldad muchas veces la transmiten por los medios de comunicación, cuando era niño teníamos prohibido ver escenas donde se estuvieran besando, nos dejaban ver como se abrazaban, una mujer jamás salía en ropa interior, los anuncios comerciales eran con escenas campestres, hoy en día, la mayoría de las mujeres salen solo en ropa interior, pasan escenas eróticas, antes la mujer se tapaba el seno para dar de comer al hijo, hoy en día traen descubierto el pecho, se ha desvirtuado mucho la moral, no existen los valores, se han perdido, recuerdo que a medio metro antes de llegar con la tía, abuela, madrina, se le hablaba y estando juntos se le tomaba la mano y uno la ponía en la frente diciéndole: Tía, y ella nos contestaba Dios te bendiga hijo, verdad que sería fabuloso volver a ser ESE NIÑO.
lunes, 12 de agosto de 2013
MI VIDA ES MAS BELLA, SI DIOS ESTA EN ELLA.
Un año más que esta agonizando y uno nuevo que nos esta esperando, las decisiones las tomas únicamente tú, el correr del tiempo es algo que esta fuera de tu alcance, recuerda que la vida te ofrece demasiadas oportunidades, en tus manos esta el aceptar las que sean de provecho y utilidad.
Los problemas siempre los tendrás, nunca pidas explicaciones de porque te suceden, son sucesos circunstanciales, mejor busca soluciones y esas siempre las tendrás, pero deberás estar sereno para que puedas verlas, la ofuscación lo único que hace es entorpecer el entendimiento y el poder razonar.
Hay un consejo que debes de aceptar como tuyo: Tus problemas no tienen fecha de caducidad, esos siempre estarán contigo, busca soluciones definitivas, no temporales, recuerda que si abres un pozo para tapar otro, jamás tendrás listo el terreno de tu vida, para poder vivir sin tantos sobresaltos.
Busca el acercamiento con tu familia, deja tu orgullo a un lado y permite que sea tu corazón quien hable por ti, no te apenes cuando tengas que pedir perdón, el orgullo a nada te conducirá, la nobleza rinde más frutos que la arrogancia. Es mejor llorar por la clemencia que te otorguen, a que derrames lágrimas por un sentimiento de culpa y ya no encontrar con vida a quien ofendiste.
A tus seres queridos siempre diles que los amas, no te de pena si se lo dices a tu hermano, jamás te avergüences si le das un beso a tu hijo, eso no te quitará la virilidad y a tu hijo no lo hará más engreído. Cuando de tus padres se traten, dales todo tu amor y atención mientras viven para que no los recuerdes con remordimientos, acuérdate que ellos te dieron la vida sin pedirte nada a cambio.
Por muy pequeño que sea tu compromiso, cúmplelo, en ocasiones lo que creemos insignificante, pasa a formar parte de lo más importante de nosotros mismos. Recuerda que como individuo vales según lo formal que seas.
No te pido que creas en un Dios o que adoptes una religión, pero si te aconsejo que siempre tengas fe, ella te abrirá los ojos y te demostrará que muchas veces teniendo fe, se nos resuelven algunas dudas o problemas.
Cuando te decidas amar, entrega tu corazón sin condiciones ni tampoco con chantajes, déjate ser como tú lo eres, natural y sin simulaciones, que la persona que se enamore de ti lo hará por tu capacidad de poder amar y no por tu físico.
Cuando te dirijas a tus mayores hazlo con mucho respeto, ya que de acuerdo a la naturaleza todos vamos a transitar por el camino que ellos ya llevan andado.
Cría y educa a tus hijos sin esperar que algún día te vayan a recompensar, esa es tu obligación, ellos no te pidieron venir a poblar este universo, tú lo quisiste. Y el día en que decidan volar buscando nuevos horizontes, déjalos libres, que si los supiste educar, ellos agradecidos siempre volverán a ti.
Nunca olvides a tus seres queridos que ya hayan partido de esta vida, mantenlos siempre en tu mente y que ocupen un pedazo de tu corazón, nunca se sabe si ellos desde donde estén, te envíen sus bendiciones.
Disfruta tu vida, no te amargues la existencia, la carrera en esta pista es una sola vez, no la desperdicies lamentándote o peleándote con personas que no merecen la pena, eres un mortal formado por una divinidad y por lo tanto tu mismo respétate.
Nunca busques riquezas, busca la amistad de personas que te puedan enseñar a ser útil en la sociedad, ya que ella será la que te arropará y te hará triunfar, la mejor fortuna que puedas encontrar, serán amigos desinteresados de tu posición, en ellos tienes un cofre de riquezas que podrás utilizar en el momento que lo desees, que si sigues conservando, te hará ser rico por toda la vida.
Cuando te sientas satisfecho de tus logros trata de elevar una oración a nuestro Padre Eterno, en la cual aparte de agradecerle, sepas hablar con El, diciéndole:
Cuantas cosas han pasado durante este año que se niega a morir, quizás por el miedo de haber sido testigo presencial de tantas personas que no alcanzaron a ver su fin.
Padre Santo, sé que tengo que agradecer por todos los momentos felices e infelices que me tocó pasar, porque acepto que fueron unas pruebas que pusiste en mi camino para demostrar tanto mi fortaleza como mi fe hacía ti.
Pasé por una crisis económica de la cual dudé que saldría de ella, quizás mis oraciones fueron de reclamo y no de petición, pero en ningún momento me abandonaste, al contrario me mandabas señales de que me habías escuchado.
Padre mío, te doy las gracias porque supiste enviarme a las personas que de verdad son mis amigos y los que se decían que eran como mis hermanos los supiste alejar de mi, en tiempos difíciles son contados los amigos que te tienden la mano, pero sin embargo, yo me siento satisfecho de haber comprobado quienes de verdad me estiman y me quieren.
No puedo dejar de manifestar que gracias a mis mensajes pude obtener la amistad de varias personas que se preocupaban por mi situación, Señor, fuiste el único que abrió sus brazos para transmitirme la serenidad y paciencia para resolver mi problema.
Sé que te pedía dinero, pero tu me enviabas personas que me ofrecían otras cosas, que a la larga comprendí que me iban a redituar lo que necesitaba, pero que desafortunadamente yo las rechacé, porque mi mente estaba enfrascada en ver la figura económica y jamás me detuve a pensar que también se te puede ayudar moralmente.
Padre Santo, me diste la fortaleza para superar los sobresaltos que debido a la situación de inseguridad me aquejaban, desafortunadamente hubo conocidos que fueron victimas de esta situación y que dejaron triste mi pobre humanidad, pero hoy cuando veo que he salido avante en todas estas situaciones, puedo exclamar: Gracias Padre por este año en que me diste la oportunidad para seguir viviendo.
Padre eterno, dame la capacidad para saber ubicarme en los tiempos, no permitas que mis labios emitan una frase que pueda herir a otros, inyecta en mis ojos lo que en realidad deben de ver y no reflejar en ellos visiones que me hagan crear fantasías con personas que no sean de mi edad, Señor, dame la fortaleza para además de la paciencia que deba de tener al criar a mis hijos, pueda entenderlos cuando me expongan sus razones.
Cuando llegue a la senectud déjame cumplir mi más grande deseo: vivir en completa tranquilidad para poder recoger los frutos que pude haber cosechado. Deseo que me infundas la tolerancia, para que llegado el tiempo de emigrar a otro lugar que no sea mi hogar, lo haga por la completa felicidad de mis hijos, déjalos vivir sus vidas, sin tener que arrastrar con la presencia de una persona inútil que no se pueda valer por si misma.
Señor, dame la fortaleza para aceptar el momento en que tenga que partir, no dejes que me aferre a las cosas materiales, ni tampoco que acepte a vivir por comodidad y no por el deseo de seguir viviendo, no conozco a la muerte, pero la he experimentado a través del sueño, del descanso y de la paz, dame esto ultimo para aceptar lo que en su momento me tenga que llegar.
A mis seres queridos infúndeles la resignación para que tranquilamente acepten mi partida, que quede en ellos mi imagen de que lo realmente fui y no inventen fantasias de mi persona, a mis hijos que se sientan orgullosos de su padre y mantengan mi recuerdo por toda su vida, que al final de mi existencia, en mi rostro se refleje la felicidad por la vida que a mi modo viví y por la familia que a mi alrededor supe mantener, porque aún con todo los problemas que se han presentado me has dado la oportunidad de mantener a mi familia tan unida, por todo y por este año que viene empezando, te doy mis mas infinitas gracias.
Los problemas siempre los tendrás, nunca pidas explicaciones de porque te suceden, son sucesos circunstanciales, mejor busca soluciones y esas siempre las tendrás, pero deberás estar sereno para que puedas verlas, la ofuscación lo único que hace es entorpecer el entendimiento y el poder razonar.
Hay un consejo que debes de aceptar como tuyo: Tus problemas no tienen fecha de caducidad, esos siempre estarán contigo, busca soluciones definitivas, no temporales, recuerda que si abres un pozo para tapar otro, jamás tendrás listo el terreno de tu vida, para poder vivir sin tantos sobresaltos.
Busca el acercamiento con tu familia, deja tu orgullo a un lado y permite que sea tu corazón quien hable por ti, no te apenes cuando tengas que pedir perdón, el orgullo a nada te conducirá, la nobleza rinde más frutos que la arrogancia. Es mejor llorar por la clemencia que te otorguen, a que derrames lágrimas por un sentimiento de culpa y ya no encontrar con vida a quien ofendiste.
A tus seres queridos siempre diles que los amas, no te de pena si se lo dices a tu hermano, jamás te avergüences si le das un beso a tu hijo, eso no te quitará la virilidad y a tu hijo no lo hará más engreído. Cuando de tus padres se traten, dales todo tu amor y atención mientras viven para que no los recuerdes con remordimientos, acuérdate que ellos te dieron la vida sin pedirte nada a cambio.
Por muy pequeño que sea tu compromiso, cúmplelo, en ocasiones lo que creemos insignificante, pasa a formar parte de lo más importante de nosotros mismos. Recuerda que como individuo vales según lo formal que seas.
No te pido que creas en un Dios o que adoptes una religión, pero si te aconsejo que siempre tengas fe, ella te abrirá los ojos y te demostrará que muchas veces teniendo fe, se nos resuelven algunas dudas o problemas.
Cuando te decidas amar, entrega tu corazón sin condiciones ni tampoco con chantajes, déjate ser como tú lo eres, natural y sin simulaciones, que la persona que se enamore de ti lo hará por tu capacidad de poder amar y no por tu físico.
Cuando te dirijas a tus mayores hazlo con mucho respeto, ya que de acuerdo a la naturaleza todos vamos a transitar por el camino que ellos ya llevan andado.
Cría y educa a tus hijos sin esperar que algún día te vayan a recompensar, esa es tu obligación, ellos no te pidieron venir a poblar este universo, tú lo quisiste. Y el día en que decidan volar buscando nuevos horizontes, déjalos libres, que si los supiste educar, ellos agradecidos siempre volverán a ti.
Nunca olvides a tus seres queridos que ya hayan partido de esta vida, mantenlos siempre en tu mente y que ocupen un pedazo de tu corazón, nunca se sabe si ellos desde donde estén, te envíen sus bendiciones.
Disfruta tu vida, no te amargues la existencia, la carrera en esta pista es una sola vez, no la desperdicies lamentándote o peleándote con personas que no merecen la pena, eres un mortal formado por una divinidad y por lo tanto tu mismo respétate.
Nunca busques riquezas, busca la amistad de personas que te puedan enseñar a ser útil en la sociedad, ya que ella será la que te arropará y te hará triunfar, la mejor fortuna que puedas encontrar, serán amigos desinteresados de tu posición, en ellos tienes un cofre de riquezas que podrás utilizar en el momento que lo desees, que si sigues conservando, te hará ser rico por toda la vida.
Cuando te sientas satisfecho de tus logros trata de elevar una oración a nuestro Padre Eterno, en la cual aparte de agradecerle, sepas hablar con El, diciéndole:
Cuantas cosas han pasado durante este año que se niega a morir, quizás por el miedo de haber sido testigo presencial de tantas personas que no alcanzaron a ver su fin.
Padre Santo, sé que tengo que agradecer por todos los momentos felices e infelices que me tocó pasar, porque acepto que fueron unas pruebas que pusiste en mi camino para demostrar tanto mi fortaleza como mi fe hacía ti.
Pasé por una crisis económica de la cual dudé que saldría de ella, quizás mis oraciones fueron de reclamo y no de petición, pero en ningún momento me abandonaste, al contrario me mandabas señales de que me habías escuchado.
Padre mío, te doy las gracias porque supiste enviarme a las personas que de verdad son mis amigos y los que se decían que eran como mis hermanos los supiste alejar de mi, en tiempos difíciles son contados los amigos que te tienden la mano, pero sin embargo, yo me siento satisfecho de haber comprobado quienes de verdad me estiman y me quieren.
No puedo dejar de manifestar que gracias a mis mensajes pude obtener la amistad de varias personas que se preocupaban por mi situación, Señor, fuiste el único que abrió sus brazos para transmitirme la serenidad y paciencia para resolver mi problema.
Sé que te pedía dinero, pero tu me enviabas personas que me ofrecían otras cosas, que a la larga comprendí que me iban a redituar lo que necesitaba, pero que desafortunadamente yo las rechacé, porque mi mente estaba enfrascada en ver la figura económica y jamás me detuve a pensar que también se te puede ayudar moralmente.
Padre Santo, me diste la fortaleza para superar los sobresaltos que debido a la situación de inseguridad me aquejaban, desafortunadamente hubo conocidos que fueron victimas de esta situación y que dejaron triste mi pobre humanidad, pero hoy cuando veo que he salido avante en todas estas situaciones, puedo exclamar: Gracias Padre por este año en que me diste la oportunidad para seguir viviendo.
Padre eterno, dame la capacidad para saber ubicarme en los tiempos, no permitas que mis labios emitan una frase que pueda herir a otros, inyecta en mis ojos lo que en realidad deben de ver y no reflejar en ellos visiones que me hagan crear fantasías con personas que no sean de mi edad, Señor, dame la fortaleza para además de la paciencia que deba de tener al criar a mis hijos, pueda entenderlos cuando me expongan sus razones.
Cuando llegue a la senectud déjame cumplir mi más grande deseo: vivir en completa tranquilidad para poder recoger los frutos que pude haber cosechado. Deseo que me infundas la tolerancia, para que llegado el tiempo de emigrar a otro lugar que no sea mi hogar, lo haga por la completa felicidad de mis hijos, déjalos vivir sus vidas, sin tener que arrastrar con la presencia de una persona inútil que no se pueda valer por si misma.
Señor, dame la fortaleza para aceptar el momento en que tenga que partir, no dejes que me aferre a las cosas materiales, ni tampoco que acepte a vivir por comodidad y no por el deseo de seguir viviendo, no conozco a la muerte, pero la he experimentado a través del sueño, del descanso y de la paz, dame esto ultimo para aceptar lo que en su momento me tenga que llegar.
A mis seres queridos infúndeles la resignación para que tranquilamente acepten mi partida, que quede en ellos mi imagen de que lo realmente fui y no inventen fantasias de mi persona, a mis hijos que se sientan orgullosos de su padre y mantengan mi recuerdo por toda su vida, que al final de mi existencia, en mi rostro se refleje la felicidad por la vida que a mi modo viví y por la familia que a mi alrededor supe mantener, porque aún con todo los problemas que se han presentado me has dado la oportunidad de mantener a mi familia tan unida, por todo y por este año que viene empezando, te doy mis mas infinitas gracias.
LOCURA QUE NO ENTIENDO.
Decir que bebes porque te sientes deprimido, sin embargo el alcohol te deprime aún más.
Hablar mal de tu mujer, precisamente cuando más la estas queriendo.
Divorciarte por incompatibilidad de carácter, cuando un matrimonio se distingue porque uno piensa diferente al otro.
Declararte un ateo consumado, pero cuando tienes algún problema te diriges implorando ayuda a una divinidad.
Cuando nacen tus hijos, deseas verlos ya grandes, pero cuando crecen evocas el recuerdo de su niñez y quieres verlos niños.
Amar cuando sientes admiración por la persona, pero cuando de verdad amas la oportunidad ya se te pasó.
Hablar mal de una amistad, solo porque ha triunfado más que tu, pero en el fondo desearías que te fuera mejor que a él.
En tiempo de calor, suplicas que llueva y cuando llueve quisieras que hubiera sol.
No dedicarle el tiempo suficiente a tus padres cuando viven, pero cuando mueren como los extrañas y quisieras estar con ellos.
En tiempo de enfermedades te deprimes y pides estar sano, pero cuando te sientes bien no te preocupas por cuidarte.
Cuando quieres conquistar a una mujer, te desvives por atenderla y cumplirle todos sus caprichos, pero cuando ya es tu mujer no te preocupas por saber de sus necesidades.
Le pides a la vida que te mande hijos, pero cuando los tienes contigo, te enfadan y prefieres estar fuera de tu casa en lugar de oír sus lloriqueos.
Cuando buscas trabajo, te esmeras en demostrar que eres el mejor para que te contraten, pero cuando logras quedarte, te dedicas a estar haraganeando.
Cuando tienes una bicicleta, deseas una moto, cuando tienes la moto quieres un auto, cuando adquieres el auto deseas andar en una bicicleta.
Cuando eres joven, quisieras ser ya un hombre para que te salgan bigotes y barba, pero cuando los tienes, te molesta rasurarte.
Dices que te quieres mucho, pero no te preocupas por tu cuerpo, bebes y fumas sin darte cuenta que le haces daño.
Pensar que nuestra madre con mucho amor nos engendra, para después con mucho dolor mirarnos morir.
Vivir para trabajar, trabajar para subsistir, atesorar bienes materiales que a la hora de nuestra partida no nos llevaremos.
Decir que gloria e infierno se encuentran en la tierra, porque aquí sufrimos y gozamos, sin embargo temes cuando oyes la palabra muerte.
Llorar cuando te ataca la risa o de plano reír cuando no puedes sobreponerte al dolor.
Pensar que tus problemas tienen fecha de caducidad y aguardar pacientemente hasta que llega esa fecha, más sin embargo tus problemas en lugar de disminuir ha crecido.
Creer que a ti no te puede llegar la muerte porque te ves saludable y con una posición económica envidiable.
Terminar tu carrera académica y pensar que se ha terminado tu época de estudiante y te dediques solo a trabajar, sin pensar que es cuando vas a empezar a estudiar.
Sentirte autosuficiente para dejar la casa de tus padres, pero no tarda mucho tiempo para darte cuenta de que aun eres un polluelo y necesitas la orientación de quienes de verdad saben como se vive la vida y son los que en verdad te quieren.
Enseñar a tus hijos siempre a decir la verdad, sin embargo cuando te van a visitar a tu casa de parte de la casa comercial a la que le debes, les pides que digan que no estas.
No cambiar el disco de tu mente, a pesar de los años que han pasado sobre ti, todavía te crees un joven conquistador y andas persiguiendo a niñas menores de edad.
Pensar que tus canas te han salido por todas las preocupaciones que tienes, sin ponerte a pensar que es debido a la edad que tienes.
Echarle la culpa a otros de tus errores, porque siempre te crees infalible y estar exento de cometer algunas fallas.
MI LIBERACIÒN.
Tú expresaste: “Te libero de mi consciencia, del desconcierto a fin de mes, de mis tropiezos, de mis confusiones, de mis angustias, de la vida que yo tengo contigo y sin ti, de la caída, de la llegada, de mi huida inevitable. Té dejo libre para que me dejes, para que me sueltes, para que vivas, para que eventualmente tu me veas de lejos y me quieras....menos"
Y yo de corazón te lo digo, me hubiese gustado que estas palabras me las hubieras dicho de frente y no sufrir con tu indiferencia, porque a veces duele más el desdén que las malas palabras, quizás yo habría recapacitado y entendido lo que realmente por mi sentías y desde ese momento te hubiera catalogado en mi archivo del olvido, pero no puedo, por el gran amor que te tengo, te sigo queriendo cada día más, los días, los meses y los años han sido grandes amigos tuyos para que te extrañe, pero quizás sea muy masoquista para no entender que jamás diste muestras de que yo significaba algo para ti, que todos tus actos iban encaminados a que siempre me sintiera mal, de tonto justificaba tus acciones y me sentía culpable, sin saber que con esto lo único que lograba era que me achacaras mas defectos.
Se que a lo mejor no fui para ti quien tu deseabas, pero tu para mi fuiste todo y te convertiste en mi mundo, eras mi necesidad, eras mi estimulo pero sobre todas las cosas del mundo, en ese momento, eras a quien más quería, por ti renuncié a todo y me quede sin nada, no me importó, porque contigo lo tenia todo y no me faltaba nada, porque eras la luz del camino que por iniciativa desee recorrer, no te pido que recapacites, porque es lo que siempre te he pedido, lo único que deseo es que comprendas que a pesar de todas las razones que te he expuesto y que jamás has comprendido, solo una la guardes para ti nada más, que desde que te conocí aprendí a quererte y pasado el tiempo junto con tu indiferencia he podido comprender, que mis palabras fueron vanas, cuando mi corazón se aferraba a ti.
Se dice que el tiempo cura toda ausencia, pero en mi ha sido ese tiempo el que me ha hecho sentir más amor por ti, quizás sientas el deseo de reclamarme cuando veas mi escrito, de verdad no te quito esa intención, pero antes de que lo hagas, quiero pedirte un favor, que lo hagas sin rencor, sin odio, sin coraje, hazlo con la serenidad de que vamos a aclarar algo y ten la plena seguridad de que solo amor y comprensión encontraras en mi, porque llegaste a mi existencia en el momento que tanto lo desee, y saldrás de mi vida, en el momento en que termine mi ciclo de permanencia entre los vivos.
PD: Yo se que jamás me dirigirías estas palabras, pero en un momento de inconsciencia pasional, las tomé para mi, perdóname si te incomodo, no era mi intención
"SE APAGÒ LA LLAMA DEL AMOR".
¿Sabes? , cuando escuché la frase: “Hasta que la muerte los separe”, sentí que todo mi cuerpo se enchinaba, porque me veía junto contigo ya viejitos, con muchos nietos jugando a nuestros pies, con una cabellera llena de copos de nieve y nuestro cuerpo todo arrugado, y sentí mucha felicidad al pensar que podría ser así; pero, ¿Qué ha pasado? ¿Dónde o cuando se terminó ese sentimiento en nosotros? ¿Cuál fue la razón o el motivo que cambió nuestras conductas?
Recuerdo que cuando nos conocimos, todo el tiempo nos la pasábamos platicando, así fue como nos conocimos interna y externamente, porque desnudamos a nuestras almas, nos tocó hablar con el corazón, compartíamos los mismos gustos, y a pesar de nuestras edades, lo principal, éramos amantes de cualquier tipo de música, películas incluso en series televisivas coincidíamos, todo era una perfecta combinación de todos nuestros sentimientos, en ocasiones acertábamos donde queríamos ir, nuestra simpleza se convirtió en una linda serie de atributos que nos hicieron resaltar ante los demás.
En el sexo nos acoplamos como dos excelentes maestros, siempre quedábamos realmente satisfechos, rendidos por entregarnos hasta que nuestras fuerzas nos abandonaran, para nosotros no había métodos, mucho menos reglas que nos indicaran con poses lo que en esos momentos deberíamos hacer, porque ni en el Kama Sutra se encontraron, ya que nosotros inventábamos, improvisábamos, porque al amor no se le dictan ni leyes, ni tampoco formatos, todo se da de acuerdo a como sea la temperatura de nuestro cuerpo, fuimos quizás los mejores amantes, porque bebíamos el néctar de la felicidad, sin quedar empalagados o ávidos de tener más, nuestros cuerpos al juntarse, sentían esa electricidad de atracción, porque todo embonaba en las partes de nuestro organismo, éramos la creación perfecta para tener un perfecto orgasmo.
Más después de pasado algún tiempo, ¿Qué ha pasado con nosotros? , ¿Será el trabajo quien nos ha cambiado o existirán personas externas que han hecho desestabilizar esta convivencia?, no lo entiendo, después de que nuestras personas experimentaron una situación muy critica, después de que por nosotros pasó un tremendo huracán y nos dejó con muchas cosas destruidas, como lo fue la fe, la confianza y hasta nuestra propia familia, habíamos logrado poco a poco a colocar todas esas piezas derruidas, logramos salir en partes no totalmente, la zozobra que existía en el interior de nuestros cuerpos, logramos aplicar que en esos momentos la enfermedad no existía, que aunque en la actualidad nos han aquejado demasiadas enfermedades, pero lo tomamos como una resaca de la borrachera que tuvimos.
En la actualidad vivimos nuestra vida por vivirla y no para gozarla viviendo, tenemos más momentos de enojo y pleito, que de armonía y convivencia, ya ni en nuestro lecho nos entendemos, con el pretexto del frio cada quien escoge su orilla y así dormimos separados, y aunque en ocasiones me he querido culpar de ello, sólo puedo decirte que cuando busco tu cuerpo, me das la espalda, trato de acariciarte y me dices que estas cansada, busco tu parte intima y haces a un lado mi mano diciéndome que estas enferma o sea que estas en tus días tristes, te beso en la nuca para encenderte, te volteas y me dices que te duele la cabeza, entonces me pongo a meditar y solo una razón viene a mi mente, se ha apagado la llama del amor.
Ya no coincidimos en nada, ni siquiera en la hora de salida, ya no pido pan porque se te olvido comprar, tenemos que desayunar afuera, ya tus comidas no tienen ese sabor característico de cuando empezamos nuestra relación, y aunque tu te empeñas en decirme que ya le encuentro defectos a todo lo que haces, es porque quizás ando con otra mujer, pero la verdad quiero ser franco contigo como siempre lo he hecho, y te pregunto ¿Dónde consigo a la chica, si todo el santo día me la paso en el negocio o en la casa reposando? , ya viste lo que pasó últimamente y ni siquiera eres para preguntarme como me encuentro, te digo que tengo fiebre y sales que es una irritación, hoy tengo que andarme medicando yo, porque veo que ya perdiste el interés por mi y pues créemelo no quiero tener el mismo fin del vecino, que su propia esposa le hizo la vida imposible, dándole comidas prohibidas por el doctor, medicamentos a otras horas, teniéndolo si tomar agua, en fin, como a mi me toco verlo morir, te seré franco, yo sé porque el señor falleció ¿tu lo sabes?, no verdad, pues te lo diré, el Señor se dejó morir, escondía sus medicamentos o decía que ya se los había tomado, tiraba la comida en la maceta y así poco a poco su cuerpo se fue consumiendo.
Todo eso yo lo vi, porque lo visitaba, y me dolía en el alma, ver como a una persona que dio mucho a la señora ella no le retribuyo ni siquiera el 10%, me correspondió junto con dos de sus hijos llevarlo al hospital y en la unidad en que lo llevábamos a mi me tocó sentir su cuerpo cuando quizás su alma ya iba camino a Dios, su cuerpo llegó a la clínica, pero su alma ya estaba con el Eterno. No sé ni como decírtelo para que no te ofendas, pero tal parece que esta película se está volviendo a transmitir por con otros personajes, créemelo, te lo digo con verdadero conocimiento en esta causa, tu lo sabes, ¿que pasó? Dice el dicho Dios castiga, sin palo y sin cuarta, y ya vez la señora anda huyendo por tantas deudas.
La mujer siempre y en cualquier parte es indispensable, pero no hay que olvidar que el hombre también forma parte del hogar que se construye, quizás te creas fuerte por lo que hace tiempo te dije, decidí volver a ser humilde y condescendiente, pero con tristeza veo que esto ha servido para que se me monten, pero aún con todos esos inconvenientes e incluso con tu forma de actuar conmigo, no cambiaré, seguiré siendo tolerante, aunque en ocasiones también tengo que contestar, porque una cosa es ser paciente y otra que quieran verte la cara de penitente, eso si jamás pondré la otra mejilla, porque duele mucho que te insulten cuando no lo mereces.
Fácil sería pedirte la separación para poder pensar quizás en el divorcio, pero sería una tontería de parte de los dos, porque hay alguien que no tiene la culpa de nuestras tontas estupideces, sería truncarle su alegría, sus estudios, su amor por la vida, el amor hacía sus padre o quizás lo más terrible, el amor a sus estudios, necesitamos dejarle el campo libre y limpio de espinas, necesitamos darle una educación que lo ayude a combatir su ignorancia, pero quizás, para que encuentre una posición estable en esta sociedad que nos sigue consumiendo en su violencia y apatía, por eso me detengo, no quiero ser el causante de que se pierda, la inteligencia y los valores de esta persona, cuando ya el se encuentre en una posición que nos pueda asegurar que podrá salir avante, entonces si, te invito a que nos juntemos, tomemos una taza de café, así como a ti te gusta, y decidamos el futuro de nuestras vidas, que lo mejor sería, cada quien por su lado, por mi no te preocupes, tuve el ejemplo de mi madre, para entender que no todas las cosas en la vida son eternas, que algún día el globo se tiene que romper y el niño tiene que llorar.
Por el momento sigamos haciendo nuestra vida social, como toda la gente nos conoce, que somos felices, que nunca peleamos, que siempre nos encuentran platicando, en fin, llevemos una mascara con la sociedad y en lo que queda de nuestro hogar, ahí en ese lugar nos las quitamos y cada quien a luchar por sus intereses, los problemas íntimos solo los resolveremos en nuestro hogar, fuera de el tendremos prohibido externar lo que nos aqueja, o lo que es lo mismo llevemos la vida en paz, seamos sensatos por el bien de un hijo que nunca nos pidió venir, pero que cuando se formó lucho por salir a la vida, porque sintió que afuera tendría más amor que allá dentro.
Ah, no te preocupes por la relación sexual, te diré con franqueza que desde niño aprendí a que lo sexual, no es algo importante en una relación, podemos seguir como hasta el momento, cada quien en su esquina.
Recuerdo que cuando nos conocimos, todo el tiempo nos la pasábamos platicando, así fue como nos conocimos interna y externamente, porque desnudamos a nuestras almas, nos tocó hablar con el corazón, compartíamos los mismos gustos, y a pesar de nuestras edades, lo principal, éramos amantes de cualquier tipo de música, películas incluso en series televisivas coincidíamos, todo era una perfecta combinación de todos nuestros sentimientos, en ocasiones acertábamos donde queríamos ir, nuestra simpleza se convirtió en una linda serie de atributos que nos hicieron resaltar ante los demás.
En el sexo nos acoplamos como dos excelentes maestros, siempre quedábamos realmente satisfechos, rendidos por entregarnos hasta que nuestras fuerzas nos abandonaran, para nosotros no había métodos, mucho menos reglas que nos indicaran con poses lo que en esos momentos deberíamos hacer, porque ni en el Kama Sutra se encontraron, ya que nosotros inventábamos, improvisábamos, porque al amor no se le dictan ni leyes, ni tampoco formatos, todo se da de acuerdo a como sea la temperatura de nuestro cuerpo, fuimos quizás los mejores amantes, porque bebíamos el néctar de la felicidad, sin quedar empalagados o ávidos de tener más, nuestros cuerpos al juntarse, sentían esa electricidad de atracción, porque todo embonaba en las partes de nuestro organismo, éramos la creación perfecta para tener un perfecto orgasmo.
Más después de pasado algún tiempo, ¿Qué ha pasado con nosotros? , ¿Será el trabajo quien nos ha cambiado o existirán personas externas que han hecho desestabilizar esta convivencia?, no lo entiendo, después de que nuestras personas experimentaron una situación muy critica, después de que por nosotros pasó un tremendo huracán y nos dejó con muchas cosas destruidas, como lo fue la fe, la confianza y hasta nuestra propia familia, habíamos logrado poco a poco a colocar todas esas piezas derruidas, logramos salir en partes no totalmente, la zozobra que existía en el interior de nuestros cuerpos, logramos aplicar que en esos momentos la enfermedad no existía, que aunque en la actualidad nos han aquejado demasiadas enfermedades, pero lo tomamos como una resaca de la borrachera que tuvimos.
En la actualidad vivimos nuestra vida por vivirla y no para gozarla viviendo, tenemos más momentos de enojo y pleito, que de armonía y convivencia, ya ni en nuestro lecho nos entendemos, con el pretexto del frio cada quien escoge su orilla y así dormimos separados, y aunque en ocasiones me he querido culpar de ello, sólo puedo decirte que cuando busco tu cuerpo, me das la espalda, trato de acariciarte y me dices que estas cansada, busco tu parte intima y haces a un lado mi mano diciéndome que estas enferma o sea que estas en tus días tristes, te beso en la nuca para encenderte, te volteas y me dices que te duele la cabeza, entonces me pongo a meditar y solo una razón viene a mi mente, se ha apagado la llama del amor.
Ya no coincidimos en nada, ni siquiera en la hora de salida, ya no pido pan porque se te olvido comprar, tenemos que desayunar afuera, ya tus comidas no tienen ese sabor característico de cuando empezamos nuestra relación, y aunque tu te empeñas en decirme que ya le encuentro defectos a todo lo que haces, es porque quizás ando con otra mujer, pero la verdad quiero ser franco contigo como siempre lo he hecho, y te pregunto ¿Dónde consigo a la chica, si todo el santo día me la paso en el negocio o en la casa reposando? , ya viste lo que pasó últimamente y ni siquiera eres para preguntarme como me encuentro, te digo que tengo fiebre y sales que es una irritación, hoy tengo que andarme medicando yo, porque veo que ya perdiste el interés por mi y pues créemelo no quiero tener el mismo fin del vecino, que su propia esposa le hizo la vida imposible, dándole comidas prohibidas por el doctor, medicamentos a otras horas, teniéndolo si tomar agua, en fin, como a mi me toco verlo morir, te seré franco, yo sé porque el señor falleció ¿tu lo sabes?, no verdad, pues te lo diré, el Señor se dejó morir, escondía sus medicamentos o decía que ya se los había tomado, tiraba la comida en la maceta y así poco a poco su cuerpo se fue consumiendo.
Todo eso yo lo vi, porque lo visitaba, y me dolía en el alma, ver como a una persona que dio mucho a la señora ella no le retribuyo ni siquiera el 10%, me correspondió junto con dos de sus hijos llevarlo al hospital y en la unidad en que lo llevábamos a mi me tocó sentir su cuerpo cuando quizás su alma ya iba camino a Dios, su cuerpo llegó a la clínica, pero su alma ya estaba con el Eterno. No sé ni como decírtelo para que no te ofendas, pero tal parece que esta película se está volviendo a transmitir por con otros personajes, créemelo, te lo digo con verdadero conocimiento en esta causa, tu lo sabes, ¿que pasó? Dice el dicho Dios castiga, sin palo y sin cuarta, y ya vez la señora anda huyendo por tantas deudas.
La mujer siempre y en cualquier parte es indispensable, pero no hay que olvidar que el hombre también forma parte del hogar que se construye, quizás te creas fuerte por lo que hace tiempo te dije, decidí volver a ser humilde y condescendiente, pero con tristeza veo que esto ha servido para que se me monten, pero aún con todos esos inconvenientes e incluso con tu forma de actuar conmigo, no cambiaré, seguiré siendo tolerante, aunque en ocasiones también tengo que contestar, porque una cosa es ser paciente y otra que quieran verte la cara de penitente, eso si jamás pondré la otra mejilla, porque duele mucho que te insulten cuando no lo mereces.
Fácil sería pedirte la separación para poder pensar quizás en el divorcio, pero sería una tontería de parte de los dos, porque hay alguien que no tiene la culpa de nuestras tontas estupideces, sería truncarle su alegría, sus estudios, su amor por la vida, el amor hacía sus padre o quizás lo más terrible, el amor a sus estudios, necesitamos dejarle el campo libre y limpio de espinas, necesitamos darle una educación que lo ayude a combatir su ignorancia, pero quizás, para que encuentre una posición estable en esta sociedad que nos sigue consumiendo en su violencia y apatía, por eso me detengo, no quiero ser el causante de que se pierda, la inteligencia y los valores de esta persona, cuando ya el se encuentre en una posición que nos pueda asegurar que podrá salir avante, entonces si, te invito a que nos juntemos, tomemos una taza de café, así como a ti te gusta, y decidamos el futuro de nuestras vidas, que lo mejor sería, cada quien por su lado, por mi no te preocupes, tuve el ejemplo de mi madre, para entender que no todas las cosas en la vida son eternas, que algún día el globo se tiene que romper y el niño tiene que llorar.
Por el momento sigamos haciendo nuestra vida social, como toda la gente nos conoce, que somos felices, que nunca peleamos, que siempre nos encuentran platicando, en fin, llevemos una mascara con la sociedad y en lo que queda de nuestro hogar, ahí en ese lugar nos las quitamos y cada quien a luchar por sus intereses, los problemas íntimos solo los resolveremos en nuestro hogar, fuera de el tendremos prohibido externar lo que nos aqueja, o lo que es lo mismo llevemos la vida en paz, seamos sensatos por el bien de un hijo que nunca nos pidió venir, pero que cuando se formó lucho por salir a la vida, porque sintió que afuera tendría más amor que allá dentro.
Ah, no te preocupes por la relación sexual, te diré con franqueza que desde niño aprendí a que lo sexual, no es algo importante en una relación, podemos seguir como hasta el momento, cada quien en su esquina.
ME CANSE DE VIVIR.
Me puse a analizar lo que últimamente me ha estado sucediendo, examinando quizás todo lo que gira a mí alrededor y esto es lo que he notado:
Que los programas de televisión, ya no me producen el mismo entusiasmo para estarlos viendo, las series policiacas de las que era asiduo, ya me parecen demasiado aburridas, es mejor lo que sucede en vivo en mi colonia, quizás ya perdí el interés por ver televisión; el gusto que sentía por elegir platillos para degustar hoy se han convertido en un hartazgo, no siento su delicia ni su sabor, he perdido el apetito en esas ricas comidas, como lo eran el rico salpicón costeño o ese platillo prohibido como lo era la carne de marrano en chile colorado, ni decir del mole o de los chiles rellenos.
En lo deportivo, antes cuando mi equipo favorito de futbol jugaba, todo pasaba a segundo termino mi atención se centraba en verlo jugar y salimos campeones, pero también esto ha pasado a formar parte de mi desinterés; recuerdo que me entusiasmaba salir al centro de mi ciudad, admirar sus edificios tradicionales, o extasiarme cuando escuchaba las bellas historias que los pescadores contaban, confundirme entre su gente, tomar fotos en todos los ángulos, pero hoy en día, ya esto me aburre.
Mi afición o hobbies ha sido siempre la lectura, casi toda mi vida ha sido estar rodeado de libros y más libros, siempre buscaba en las ofertas buenos ejemplares, cuando había la feria del libro, acudía para adquirir algunos, incluso cuando trabajé fuera de mi pueblo, el dueño de una librería siempre me llevaba las ultimas novedades, que me dejaba y poco a poco se los iba pagando, pero hoy en la actualidad, al mirar mi cuarto de estudio, lleno de tantos ejemplares, siento que todo ha sido un gasto inútil y me entran ganas de regalarlos.
Para tranquilizar mis inquietudes he recurrido al arte de escribir, mucha gente me ha felicitado por mis “obras”, tengo demasiado material que he realizado y que en ocasiones ni yo mismo sé como han salido, pero en estos momentos de escribir, me parecen muchas obras escritas de frustraciones, que rayan en la estupidez y con una gran angustia miro que, aparte de hojas y mucha tinta, he perdido inútilmente mi tiempo, son sueños ilusos de alguien que todavía cree que la vida es color de rosa, y la verdad me comen las manos, para hacerlos pedazos y quemarlos, total, yo mismo sé que jamás saldrán a la luz publica, convertidos en un libro, tal y como han sido mis sueños, y ha quedado en eso en un sueño.
Cuando en mi interior se apoderaba el aburrimiento, me sentaba frente a mi compu y dentro del facebook observaba comentarios, noticias y videos, a veces intercambiaba dialogo, pero poco a poco, también me fui alejando de este medio, ya no tengo tanto interés como para estar gastando mis ojos en ver conversaciones que para mi no tengan sentido, pero para otros si, por igual, notar que muchos de los que acuden a este medio, casi nunca leen todo el articulo, escrito o comentario, únicamente se conforman con poner me gusta, sin saber que, y se puede decir que en ocasiones salía que un compañero había tenido un accidente y había muerto, le ponían me gusta, si alguien necesitaba ayuda y estaba a punto de quitarse la vida, me gusta, si habían violado a un menor de edad, me gusta, para muestra un botón, últimamente salió un tipo que humilló a un niño indígena y fueron muchos que pusieron me gusta.
En la religión, ocasiones hay en que me aburre el sermón del cura, me enfadan las poses de su perfección o quizás de saber que les pinta la bondad como la gloria y la maldad como el infierno a sus fieles para congregarlos cada día en más cantidad a su templo, aunque el Papa ya haya externado que el infierno no existe; me molesta la actitud de algunos de sus miembros pastorales, de que sabiendo que la iglesia prohíbe el homosexualismo y la lesbiandad, se exhiban sin ningún empacho.
Ya no siento ningún placer por nada, pero tampoco estoy en contra de algo, simplemente manifiesto que lo que hay y existe a mi alrededor ha dejado de interesarme, pero lo más peligroso y delicado, porque debo confesarlo, como lo he expuesto en todo lo escrito, es que me estoy dando cuenta de que estoy perdiendo el interés por vivir, no le veo ninguna gracia al triangulo que se forma: enfermedad-doctor-medicinas, quizás porque he cuidado mucho mi cuerpo puedo decir que no acudo con frecuencia, pero esto también me hace enfadar, ir al medico, porque algunos doctores (no todos) son como el mecánico, dejan una tuerca suelta para que uno vuelva.
Es la misma rutina de siempre, vivir para trabajar y trabajar para poder a medias vivir, no sé de verdad, si somos esclavos de la vida o del trabajo, el cuerpo te aguanta todo lo que la mente le ordena, pero también la mente en ocasiones se enfada y es cuando cometemos tantas estupideces. Pero también debo de confesar, que ninguna de esas artes para huir de la realidad me convence, no he de cortarme las venas, tampoco me daré un tiro en la sien (porque no tengo pistola), no soy de la idea de tirarme a las ruedas de un auto o que me atropelle un autobús, tampoco dejarme hundir en el mar y ahogarme, ni colgarme de un puente, mi idea es dejarme morir poco a poco, tomar las manos de la vida y la muerte, así caminar juntos y al final de nuestro camino uno se soltará y con quien me pueda seguir sosteniendo, iremos en busca de la eternidad y la tranquilidad de nuestro Ser, entonces solo entonces podré decir: He llegado al lugar en el cual ya no podré lamentar de estar ahí.
Que los programas de televisión, ya no me producen el mismo entusiasmo para estarlos viendo, las series policiacas de las que era asiduo, ya me parecen demasiado aburridas, es mejor lo que sucede en vivo en mi colonia, quizás ya perdí el interés por ver televisión; el gusto que sentía por elegir platillos para degustar hoy se han convertido en un hartazgo, no siento su delicia ni su sabor, he perdido el apetito en esas ricas comidas, como lo eran el rico salpicón costeño o ese platillo prohibido como lo era la carne de marrano en chile colorado, ni decir del mole o de los chiles rellenos.
En lo deportivo, antes cuando mi equipo favorito de futbol jugaba, todo pasaba a segundo termino mi atención se centraba en verlo jugar y salimos campeones, pero también esto ha pasado a formar parte de mi desinterés; recuerdo que me entusiasmaba salir al centro de mi ciudad, admirar sus edificios tradicionales, o extasiarme cuando escuchaba las bellas historias que los pescadores contaban, confundirme entre su gente, tomar fotos en todos los ángulos, pero hoy en día, ya esto me aburre.
Mi afición o hobbies ha sido siempre la lectura, casi toda mi vida ha sido estar rodeado de libros y más libros, siempre buscaba en las ofertas buenos ejemplares, cuando había la feria del libro, acudía para adquirir algunos, incluso cuando trabajé fuera de mi pueblo, el dueño de una librería siempre me llevaba las ultimas novedades, que me dejaba y poco a poco se los iba pagando, pero hoy en la actualidad, al mirar mi cuarto de estudio, lleno de tantos ejemplares, siento que todo ha sido un gasto inútil y me entran ganas de regalarlos.
Para tranquilizar mis inquietudes he recurrido al arte de escribir, mucha gente me ha felicitado por mis “obras”, tengo demasiado material que he realizado y que en ocasiones ni yo mismo sé como han salido, pero en estos momentos de escribir, me parecen muchas obras escritas de frustraciones, que rayan en la estupidez y con una gran angustia miro que, aparte de hojas y mucha tinta, he perdido inútilmente mi tiempo, son sueños ilusos de alguien que todavía cree que la vida es color de rosa, y la verdad me comen las manos, para hacerlos pedazos y quemarlos, total, yo mismo sé que jamás saldrán a la luz publica, convertidos en un libro, tal y como han sido mis sueños, y ha quedado en eso en un sueño.
Cuando en mi interior se apoderaba el aburrimiento, me sentaba frente a mi compu y dentro del facebook observaba comentarios, noticias y videos, a veces intercambiaba dialogo, pero poco a poco, también me fui alejando de este medio, ya no tengo tanto interés como para estar gastando mis ojos en ver conversaciones que para mi no tengan sentido, pero para otros si, por igual, notar que muchos de los que acuden a este medio, casi nunca leen todo el articulo, escrito o comentario, únicamente se conforman con poner me gusta, sin saber que, y se puede decir que en ocasiones salía que un compañero había tenido un accidente y había muerto, le ponían me gusta, si alguien necesitaba ayuda y estaba a punto de quitarse la vida, me gusta, si habían violado a un menor de edad, me gusta, para muestra un botón, últimamente salió un tipo que humilló a un niño indígena y fueron muchos que pusieron me gusta.
En la religión, ocasiones hay en que me aburre el sermón del cura, me enfadan las poses de su perfección o quizás de saber que les pinta la bondad como la gloria y la maldad como el infierno a sus fieles para congregarlos cada día en más cantidad a su templo, aunque el Papa ya haya externado que el infierno no existe; me molesta la actitud de algunos de sus miembros pastorales, de que sabiendo que la iglesia prohíbe el homosexualismo y la lesbiandad, se exhiban sin ningún empacho.
Ya no siento ningún placer por nada, pero tampoco estoy en contra de algo, simplemente manifiesto que lo que hay y existe a mi alrededor ha dejado de interesarme, pero lo más peligroso y delicado, porque debo confesarlo, como lo he expuesto en todo lo escrito, es que me estoy dando cuenta de que estoy perdiendo el interés por vivir, no le veo ninguna gracia al triangulo que se forma: enfermedad-doctor-medicinas, quizás porque he cuidado mucho mi cuerpo puedo decir que no acudo con frecuencia, pero esto también me hace enfadar, ir al medico, porque algunos doctores (no todos) son como el mecánico, dejan una tuerca suelta para que uno vuelva.
Es la misma rutina de siempre, vivir para trabajar y trabajar para poder a medias vivir, no sé de verdad, si somos esclavos de la vida o del trabajo, el cuerpo te aguanta todo lo que la mente le ordena, pero también la mente en ocasiones se enfada y es cuando cometemos tantas estupideces. Pero también debo de confesar, que ninguna de esas artes para huir de la realidad me convence, no he de cortarme las venas, tampoco me daré un tiro en la sien (porque no tengo pistola), no soy de la idea de tirarme a las ruedas de un auto o que me atropelle un autobús, tampoco dejarme hundir en el mar y ahogarme, ni colgarme de un puente, mi idea es dejarme morir poco a poco, tomar las manos de la vida y la muerte, así caminar juntos y al final de nuestro camino uno se soltará y con quien me pueda seguir sosteniendo, iremos en busca de la eternidad y la tranquilidad de nuestro Ser, entonces solo entonces podré decir: He llegado al lugar en el cual ya no podré lamentar de estar ahí.
lunes, 18 de marzo de 2013
LA HISTORIA DE ELEUTERIO.
Eleuterio Godínez Plazoleta, tipo que siempre se andaba lamentando de su suerte, gustaba de visitar lugares de ciertos peligros, esto no era de extrañarse, él nació en un lugar cuya característica era que siempre estaba en movimiento su corteza terrestre, cuando no eran los temblores, eran las replicas, pero siempre había algo que ponía en movimiento ese lugar, incluso el carácter de Eleuterio, ya que por tener como su lugar de origen una localidad en la cual era cuna de conjuntos que tocaban música cumbiera, salsa o merengue, por lo cual como lo habíamos hecho notar era un lugar que siempre estaba en movimiento. Además su gente era bravía, gente de la costa que prefiere morir en la raya antes de que mancillen su nombre o apellido, era la gente que no conocía el miedo, porque vivía siempre dentro de él, acostumbrados desde chiquillos por el carácter indomable de la mujer.
Cuando nació, un gran temblor tuvo su percusión en la capital de la república mexicana, pero el epicentro fue en ese lugar donde venia llegando a la vida, lo más raro de él es que a pesar de que sus padres fueron gentes de color, el nació con la piel clara y los ojos verdes, nadie se lo explicaba, pero todos lo veían como un fenómeno, esa fue una de las características que lo hicieron sobresalir entre sus paisanos, y la admiración entre el sector femenino.
Con el correr de los años Eleuterio, decidió salir de su terruño, emigró hacía la parte norte de su estado, en donde se encontró un pueblo lleno de pescadores y una bahía tan hermosa, que solo en la imaginación de los poetas que se dedicaban a componer canciones las había escuchado, jamás se imaginó que se iba encontrar un paraíso, pero tampoco de que al llegar lo iban a asaltar y a dejar con lo poco que traía, que era una modesta cantidad de dinero que traía oculta entre sus pies y la suela de sus huaraches.
Como era un tipo que jamás se quedaba estacionado en un problema, se dirigió al mercado de ese pequeño poblado, donde después de haber ingerido una suculenta comida, encaminó sus pasos a las bodegas de dicho inmueble, con tan buena suerte que al llegar consiguió que le ofrecieran trabajo de cargador de las cajas de frutas que ahí expendían, como no tenía donde dormir, el dueño de la bodega, le dio permiso a que pernoctara en ese pequeño local, con la condición de que levantándose, abriera el local y arreglara la fruta para su venta.
A los pocos meses de haber llegado, en pleno sueño, oye el alboroto de gente corriendo por los pasillos, intrigado se levanta y asomándose al exterior, se da cuenta de que cerca de los locales se están quemando los establecimientos donde venden comida, luchando por su humanidad, con el temor de que los tanques de gas explotaran, logra salir a lo que es el estacionamiento, lugar donde llega su patrón y le pregunta que estaba pasando, le comunica que no sabe nada, solo que vio unas grandes llamaradas que salían de la nave de fondas, que decidió salirse pues temía perder la vida en ese incendio.
Como es lógico de pensarlo, Eleuterio se queda sin trabajo y sin lugar para dormir, por lo tanto se dirige a otros establecimientos a ofrecer su servicio, pero sin resultados positivos, por lo tanto se dirige a las colonias, donde logra colocarse en un puesto de venta de discos piratas, ayudándole al dueño, consigue que lo dejen todas las tardes vendiendo y sea quien cierre el establecimiento para aprovechar el lugar y quedarse a dormir. Todo transcurre normal y el vive feliz, haciendo amistades con los comerciantes establecidos en ese lugar, ya que su carácter jovial lo ayuda para entrelazar contacto con la gente. Claro que para él no es desconocido el escuchar la música que lo acompañó durante su niñez y su juventud, para lo cual hasta se daba el lujo de recomendar las canciones que en ese momento estaban de moda tocándose.
Pero el destino trágico y tan cruel tiende su maraña sobre el pobre Eleuterio, un domingo que había acudido a una playa a refrescarse, después de haber comido un platillo hecho de mariscos (vuelve a la vida), de haberse tomado unas coronitas bien frías y como platillo para bajar ese banquete unas ricas pescadillas acompañadas de un ceviche con pulpo, regresa a hacerse cargo del local, justo en el momento en que bajando del autobús se dispone a atravesar la avenida, ve un raro movimiento de unas camionetas en el negocio de su patrón, quedando parado en el camellón de dicha vía, observa como rafaguean el local, aprecia que parte de los disparos alcanzan la humanidad de quien se encuentra en el puesto, asustado de esta escena corre al lado contrario de donde están sucediendo estos hechos, yéndose a refugiar al local de una casa de empeño.
Pasado el susto, se dirige adonde en esos momentos el área se encuentra acordonada, con policías federales, soldados y de la marina, temblando y con el rostro desencajado se cerciora que el muerto no es otro que Filemón (su patrón), como notan que su insistencia de acercarse es demasiada, se le acerca un oficial de la marina, preguntándole que si era su familiar la persona que se encontraba tirada en el suelo, le dice que no, que solamente le interesaba pasar porque tenía que llegar a su casa, que ese era el camino, por lo tanto, se vio precisado a transitar por ahí y que la curiosidad lo llevó a echar una mirada a la escena de los hechos violentos.
Otra vez, sin techo donde dormir, sin trabajo y sobre todo sin paz interior, preguntándose a cada rato, ¿Por qué sucedió esto?, no lo entendía, jamás vio algo anormal dentro de las actividades de su patrón, solo discos, películas y nada más, pero entonces ¿por que cayeron a matarlo?, definitivamente su cabeza era un caos, no lograba hilvanar ninguna idea, no quería recordar nada, pero involuntariamente las escenas volvían una y otra vez, no podía creerlo, apenas en la mañana al despedirse vio a Filemón muy contento, haciendo planes, pidiéndole que a partir de la semana entrante, se quedara todo el día, ya que iba a abrir otro negocio a unas cuadras más adelante.
Cuando llegó la esposa de su patrón, entró rápidamente a sacar sus pocas pertenencias y además el botecito, donde tenía guardado el dinero que poco a poco iba a ahorrando, no pudo hablar con la señora, se encontraba totalmente destrozada por la pena de haber visto a su marido en un gran charco de sangre y con la cabeza destrozada por los impactos de bala que le dispararon, Eleuterio no la buscó, solamente agarró sus cosas y desapareció del lugar, ya que tenía miedo de que también a él le pudiesen hacer un daño, es que el estruendo de lo que después supo eran “cuernos de chivo”, lo dejaron todo traumado sin ánimos de preguntar nada, mejor era tirarse a perder a otro lugar, donde no fuera a ser reconocido por las personas que transitaban por ahí.
Se llegó la noche, no consiguió trabajo, se dirigió a los puestos de tacos y se dispuso a comerse una orden, pero siempre mirando a todas partes, se sentía vigilado y temía que en cualquier momento le cayeran, terminando de cenar, se dirigió a la iglesia del lugar, no era muy afecto a la religión, pero se acordó de lo que le decían sus mayores, en cualquier problema recurre a Dios y pídele que te ayude a resolver tus problemas, por lo cual, haciendo acto de presencia en el templo, hincado frente a la imagen de Cristo en la cruz, se dispuso a elevar una plegaria, que con toda sinceridad salió de su corazón.
Dios mío, en tus manos pongo mi vida, no he hecho nada malo, siempre me he comportado de acuerdo a lo aconsejado por mis padres, nunca en mi vida que yo recuerde he tenido una arma, jamás he lastimado a nadie, Padre, protégeme, dame la sabiduría para encontrar el camino que me haga salir de este problema, no entiendo que pudo haber hecho la persona con quien trabajaba, pero no deseo que esa violencia me alcance, señor te lo pido por tu amorosisima madre, que siempre estuvo pendiente de tu persona, amen.
Acto seguido sale del templo y sin rumbo fijo se encamina hacía el cinema de esa colonia, aprovecha que en la parte trasera no existe alumbrado público, busca entre los botes de basura unos cartones y junto a ellos se acomoda para disponerse a emprender el camino al descanso de su cuerpo y de sus ojos. No tarda mucho en caer dormido, la preocupación y el cansancio lo hicieron que esa noche, nada ni nadie perturbaran su sueño reparador, aunque entre sueños volvía a ver las escenas del homicidio de su amigo y patrón, pero solo se inquietaba, pero no despertó. Al día siguiente el ruido del claxon del camión repartidor de gas lo hicieron levantarse.
Echo a andar buscando donde emplearse, pero no encontró nada, resolvió comprar ropa en los puestos de los comerciantes ambulantes, para ir a venderlos al tianguis, se surtió de una buena cantidad de ropa, y esperó un día propicio para acudir a la vendimia, poco a poco Eleuterio iba agarrando el hilo de lo que era vivir en un lugar lleno de peligros, por lo cual decidió una noche dormir donde instalaría su puestecito para vender lo poco que había comprado, pero claro con un porcentaje extra de ganancia, ya que también había resuelto salir de ese lugar, porque sabía perfectamente que corría peligro, ya que diario se escuchaban estruendos de balas y eso en ocasiones lo atemorizaba.
Serían las 5 de la mañana, cuando empezó a oír ruidos y a ver mucho movimiento de los comerciantes que empezaban a montar sus tiendas para expender su mercancía, se levantó y de inmediato empezó a tender su ropa sobre unos pedazos de cartón que le habían servido para dormir, sabía más o menos a que precio los iba a dar, así que asiendo la garrafa con agua que ex profeso había llenado, comenzó a limpiarse la cara para despabilarse.
El movimiento empezó a las 7 de la mañana, así que a esa hora Eleuterio empezó a gritar promocionando su mercancía:
Agárrele, agárrele, métale la mano, métale la mano, todo rebajado lléguele, lléguele, solo aquí mercancía fina traída del distrito federal a precios muy económicos.
Pero nunca falta la de malas, que le suceden a personas que tienen el firme propósito de trabajar para salir de su pobreza, en ese momento se oye un alboroto inusual y todos empiezan a correr, nuestro amigo no sabe que hacer, más que amontonar su mercancía al lado suyo, esperando que termine todo este desorden, sin embargo no pasa mucho tiempo, cuando observa que a escasos 10 o 15 metros, se encuentra un artefacto dando de vueltas, llegando a quedarse quieta al pie de una jardinera, intenta agarrarla, pero una mano férrea, se lo impide, aunado a esto oye una voz que le dice:
“Que haces pendejo, hazte a un lado, es una granada, lárgate de aquí no vaya a ser la cosa que explote”
Cuando alza la vista se da cuenta que quien lo toma del brazo es un policía, de aspecto de un mastodonte, con una mirada cargada de coraje, con los ojos vidriosos, quizás de miedo o tal vez inyectados de odio a quien tiró esa armazón destructiva, como puede recoge lo que más pudieron atesorar sus brazos y corre al parque a refugiarse, para ese momento ya se encuentran varias personas curiosas tratando de ver lo que esta sucediendo, pero que son detenidos por la fuerza publica para que no sigan avanzando al lugar en que se encuentra reposando esa armadura, acordonan el área, no falta el atrevido que llega hasta el punto de referencia con su cámara y se pone a tomar fotografías poniendo en riesgo su propia vida.
En unos cuantos minutos toda el sitio se ve inundado por las fuerzas del orden a nivel federal, los cuales con sus unidades bloquean el lugar donde sucedió el incidente, y como si estuvieran en combate, con sus armas apuntan a todos lados pero a ninguna parte en especifico, se oye que dicen que esperaran al ejercito para que la venga a desarticular, pero, como siempre, los militares tardan y aproximadamente a los cuarenta y cinco minutos que sucedió el hecho, se observan varios convoy acercándose a inspeccionar, posteriormente arrastran una maquinaria pequeña toda blindada, donde introducen la granada y acto seguido se retiran del lugar.
Eleuterio, se había quedado a presenciar todo el acto de limpieza, al momento de quedar sola la plaza de las fuerzas federales, toma su mercancía, la mete en un costal, amarrándolo, pasa a retirarse también él, pero lo hace en la dirección que conduce a la terminal de autobuses foráneos que esos que su destino es la costa chica, ha tomado la decisión de regresarse a su pueblo, no quiere saber nada de modernidad y progresos, lleva el firme propósito de emplearse en la bajada de cocos, que para eso se pinta él solo, ya no quiere sufrir tantos sobresaltos, quiere vivir en paz junto a su familia, con su gente, con su pueblo.
Al llegar a su tierra natal, cuando está bajando del autobús, en su mente se le oye decir, “Jamás debí de haber salido de aquí, esta es mi gente, mi pueblo, que tanto quiero, que jamás volveré a dejar aunque la vida me cachetee o trate mal, como dijo ese cantor que tanto he admirado “Esta es mi gente que por nada dejo aunque volviera yo a sufrir igual”
Al salir de la terminal, siente el afecto de las personas que va encontrando a su paso, el saludo que le transmiten lo hacen sentirse muy querido, de pronto al llegar a la plaza cívica, oye al carro sonido que vendiendo el periódico en su nota principal vociferaba “vea usted, tremendo granadaso en una plaza comercial en el puerto de Acapulco” , riéndose por la nota, se apresura a comprar un ejemplar, el cual empieza a leer cuando llega a su hogar, en compañía de los suyos lee la noticia de la cual el tuvo participación.
Producto de una balacera en la cual resultaron varios uniformados privados de su vida, después de haber arrojado a un desmembrado, un grupo de hombres encapuchados y fuertemente armados con rifles de alto poder, Cuernos de chivo y R-15, arrojaron una granada la cual cayó a los pies de una mujer de la tercera edad, quien al verla caer cerca de ella se desplomó sin vida, siendo presa de un infarto al miocardio, hasta el momento se encuentran fuerzas publicas de los tres ordenes de gobierno resguardando la escena de los hechos y haciendo indagatorias para saber con certeza a que se debieron estos tan lamentables hechos. Posteriormente se supo que un infortunado vendedor de ropa fue alcanzado por los proyectiles y su cuerpo quedó tirado en el interior de la jardinera, donde se supone corrió a refugiarse.
Al terminar de leer la noticia, Eleuterio no se aguantó y dejó escapar una sonora carcajada, diciéndole a sus familiares, Padres, ya quedaron sin su hijo, tienen que ir a reclamar mi cuerpo, jajajajajaja, estos periodistas caray de verdad no se miden en sus notas, con tal de vender su producto inventan cosas que ni sucedieron, aquí estoy vivito y coleando, y en esa “dizque” balacera, la verdad no sucedió nada, solo el abandono de una granada vieja y mohosa de la cual ya no existía peligro de que explotara, pero en fin, lo único cierto es que murió ese pueblerino que con entusiasmo busco el progreso fuera de su pueblo, sin saber que la verdadera riqueza que todos tenemos el cariño de todos nuestros familiares y además de todos nuestros conocidos, jamás volveré a salir en busca de tesoros, aquí están mis raíces y aquí enterraran mi cuerpo.
miércoles, 30 de enero de 2013
CERRANDO CIRCULOS.
En la vida, tenemos que cerrar ciclos, adaptarnos al tiempo en que realidad vivimos, sin tener que estar viviendo en épocas equivocadas, ni edades llenas de fantasías, todos como humano que somos, debemos de adaptar nuestra mente a nuestro cuerpo, por igual educar a nuestro sentido de visión a colocarnos en el sitio que debemos de encontrarnos.
Un hombre mayor debe inspirar respeto y no sarcasmo, una adolescente debe recordarnos nuestra juventud, un niño nos debe de dar ternura y un anciano un gran respeto.
No seamos viejos rabos verdes, que andemos detrás de una niña que todavía huele a pañales, ubiquemos nuestra realidad, respetemos nuestros años que son nuestra mejor carta de presentación de la vida que hemos llevado.
Tampoco nos portemos como niños cuando debemos de asumir nuestra responsabilidad, en nuestro hogar, en el trabajo o en cualquier actividad que tengamos, dejando que otros asuman ese compromiso por nosotros.
El polluelo no vuelve al huevo, ni tampoco la tortuga, si el hombre no regresa al vientre de su madre, tu tampoco puedes volver a las acciones de cuando eras joven, el mirar a una menor con lujuria, es estarte faltando a ti mismo.
Se maduro al pensar, razona tus acciones porque en ella se reflejara el respeto que te deban de tener los demás, dice un dicho que la escuela te educa y después te hace la prueba, en cambio la vida te manda una prueba y eso es lo que te educa, no tropieces con experimentos.
Las jovencitas ven en ti el conocimiento y sabiduría, por lo mismo te ven como a una persona en la que pueden beber de esa experiencia para no tropezar con la piedra que te hizo caer, pero en tu imaginación piensas que le gustas, sin darte cuenta que te toman como una figura paternal, buscan tu cariño no el amor, quieren tu sapiencia no tu sexo, están sedientas en ocasiones de la comprensión de un padre y por eso te hacen algunos cariños, pero no confundas todo esto porque puedes darte de topes en la pared.
Es mejor que tengas miles de jovencitas sedientas de tus conocimientos, a que busques una aventura que te pueda causar problemas familiares; cuando no se tiene conciencia de la edad que vives, acumulas decepciones y fracasos, cuando aceptas tu edad, permites a tu cuerpo habituarse a tus años. No trates de volver a vivir una vida que fue esplendorosa en su momento, disfruta tu madurez o tu vejez, goza a tus hijos o a tus nietos, pero lo más importante, alégrate de vivir tus años más felices, esos de completa tranquilidad y regocijo, de total armonía con tu familia.
Por eso nuevamente te repito, ya es hora de cerrar círculos, no vivas de recuerdos ni de esperanzas, vive tu vida diariamente y prepárate para tu fin, no te aferres demasiado a la vida porque sería como renegar a la misión que quizás ya hayas cumplido.
AL FINAL.
En el ocaso de cada vida que se está esfumando, se debe de pensar en el sincero arrepentimiento que se debe de tener, hacía esas personas a las que les hemos faltado o hemos ofendido, al amor que hemos dañado o al Dios del cual hemos blasfemado. Debemos de mantenernos en cama e irnos en completa paz y tranquilidad, suponiendo que hayamos vivido como nosotros quisimos, sin nada de que arrepentirnos, sin nada que no hayamos logrado, dejar todo arreglado y en orden, no dejar pendientes para que no andemos vagando esperando que nos escuchen, debemos de ir como llegamos con la total y completa felicidad en nosotros y en los que estén junto a nuestro lecho.
No te asustes al ver llegar tu hora de morir, al contrario debes de preocuparte por dejar de vivir, porque no sabes hacía donde vas, sin embargo si conoces el lugar del cual vas a partir, mira a todos los que tienes junto a ti, perdónalos y pídeles perdón, por lo que hiciste o por lo que quizás involuntariamente dejaste de hacer, perjudicando de esta manera a muchas personas, no te vayas en medio de lagrimas, márchate lleno de alegría y de todo el amor que te puedan prodigar en ese momento. No reproches a Dios por tu enfermedad, al contrario agradécele que te alargue tu existencia para poder despedirte de los tuyos.
Si al mirar hacia dentro de tu alma, te das cuenta de que has cometido algunas faltas, no te preocupes, habla con el Redentor para que te perdone y pídele que te aguarde ahí donde está su reinado, que te enseñe el camino para llegar a Él, pero sobre todo que te deje ver la luz de su divino rostro, para que puedas contemplar y disfrutar de la paz eterna en compañía de todos sus elegidos, admítelo en tu corazón, que sea parte de ti, confíale tus temores, para que el pueda llenarte de serenidad y sosegué a tu cuerpo intranquilo, pídele que al final del ultimo latido de tu corazón te deje conservar la felicidad en tu rostro, para que todos admiren la tranquilidad con que te fuiste de esta vida.
Si jugaste con las reglas que impone la vida, si cumpliste tu misión que te asignaron, de nada debes de preocuparte, piensa que la vida, solo fue un paso para tu completa realización, que todo lo que hiciste ha quedado grabado en el corazón de todos los que te conocieron. Tus temores son infundados porque no conoces el lugar adonde vas, si alguien te comentó de algún lugar que se dice que se van las almas que dejan este universo, debes de saber que están equivocados, nadie ha regresado a la vida después de muerto.
Jamás tengas miedo a lo desconocido, con lo que aprendiste de la vida, todo ese mundo que desconoces, se abrirá muy pronto a los ojos de tu inteligencia, porque solo el hombre que tuvo una vida ejemplar, podrá transitar en total calma y sin temor, por los caminos ignotos del sueño eterno. El dormir es entrenar para emprender el viaje sin regreso, allá donde duermen el justo sueño los que se nos adelantaron, las almas que Dios mandó llamar a su presencia, las que gozan del paraíso prometido por el Redentor, un mundo mejor al que estamos viviendo, eso rezan nuestros ancestros, según lo inculcado por los doctos de la religión.
Muestras con tu partida, la serenidad que se debe de tener cuando el libro de la vida, fue escrito con las mejores conductas, cuando el disco que guarda todas las acciones, puede mostrar que por el camino que Dios señaló para andar, fue sorteado a pesar de todas las tentaciones que se cruzaron, incluso después de los tropezones que se llevan con las envidias convertidas en piedra, porque has dejado en la mente de los que te trataron la imagen de alguien que supo vivir con rectitud y honestidad, del padre que convivio con sus hijos como su verdadero amigo, del esposo fiel y atento con su pareja, del abuelo que supo volver a ser padre con sus nietos, a los amigos que siempre lo recordaran por las anécdotas que gustaba contar, a todos los que supiste tratar y respetar, todos ellos sabrán que en ti tuvieron a la persona que supo escucharlos, pero que con tu partida, extrañaran demasiado.
Quizás pensaste que podrías sortear a la muerte, pero ella te mando muchos avisos para que te encontraras preparado, pero desafortunadamente, tu jamás te preocupaste por atender tu persona, viviste tu vida a la manera que pensaste era la correcta, jamás dejaste que otro cambiara el rumbo de tus pensamientos, pero supiste dejar el baúl de tus pecados, totalmente vacio, porque en el momento, que sentiste la presencia de un Ser Divino, comprendiste que tu hora había llegado, pediste perdón y también perdonaste, esto deja una gran lección en todos los que rodearon tu lecho de dolor, porque recordaran que: La magia del perdón es algo muy hermoso, porque el perdonar hace sentir bien a quien lo otorga, quien lo recibe incluso bien puede no enterarse, de ninguna manera denigra , por el contrario engrandece cuando en un acto de verdadero buen corazón y una gran calidad humana nos desprendemos del orgullo, la soberbia, y con toda humildad nos decidimos a perdonar, y así con ese gesto de humildad, ya puedes partir en paz.
jueves, 20 de septiembre de 2012
NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ
Me gustan los que se callan y me gustan los que cantan, y de tanto andar conmigo me gusta lo que me pasa.
Me pasan cosas como estas...Aunque no tenga importancia andar contándole a todos todas las cosas que pasan.
Porque uno no vive solo y lo que a uno le pasa le está sucediendo al mundo; única razón y causa.
Pues todito es tan perfecto, porque perfecto es Dios, que se mueve alguna estrella cuando arranco una flor. Por eso si hay uno... hay dos.
Supe del diablo la noche que al hambriento dije "No" también esa noche supe que el diablo es hijo de Dios.
Ando solo por la vida con un tono y dominante modestamente cantor sin pretensión de enseñar.
Porque si el mundo es redondo, no sé que es ir adelante. Andar y andar siempre andando nada más que por andar.
No vine a explicar al mundo, solo vine a tocar. No quiero juzgar al hombre, al hombre quiero contar.
Mi condición es la vida y mi camino cantar cantar y contar la vida, es mi manera de andar.
Un día llegue a Tandil y conocí a un anciano, que a falta de inteligencia, se le dio por ser muy sabio.
Le pregunte por Jesús una noche al lindo viejo, y ahí mismo lo conocí; cuando me alcanzo un espejo.
Yo bailo con mi canción y no con la que me tocan, yo no soy la libertad; pero si el que la provoca.
Si ya conozco el camino, pa que he de andar al costado, si la libertad me gusta, pa que a de vivir de esclavo.
Elegir yo siempre elijo, más que por mí, por mi hermano y si he elegido ser águila, fue por amor al gusano.
Prefiero seguir a pie y no en caballo prestado, alguien por una manzana pa siempre quedó endeudado. Siempre se llega primero el que va mas descargado.
El día que yo me muera no abra que usar la balanza, pues pa velar a un cantor con una milonga alcanza.
Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque si acepta un halago empieza a ser dominado.
El hombre le hace caricias al caballo, pa montarlo.
Perdón si me propase y me puse moralejo nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo.
Me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo.
Me gusta andar, pero no sigo el camino, pues lo seguro ya no tiene misterio, me gusta ir con el verano, muy lejos, pero volver donde mi madre en invierno y ver los perros que jamás me olvidaron y los caballos... y los abrazos que me dan mis hermanos.
Me gusta, me gusta.
Y ser feliz es mi color de identidad.
Hay una sola religión, el amor, hay un solo lenguaje, en el corazón, hay una sola raza, la humanidad, hay un solo Dios y está en todas partes.
miércoles, 2 de mayo de 2012
UN LOCO ENAMORADO.
Quiero decir que no te extraño pero no puedo, deseo por sobre todas las cosas ser indiferente a la indiferencia tuya que tanto me lastima. intentento separar tu recuerdo de mi vida y tu voz que siempre me acompaña. olvidar que compartimos tantos momentos tantos sin sabores y tantas alegrias, le exijo al corazon que no te llame y a mi sangre que no te necesite tanto como mis labios necesitan el besarte. quiero imaginar tantas cosas pero no puedo.
ni deseo que perdones mi error ni mi pecado ni tampoco que regreses por lastima o pensando que a mi me has lastimado.
solamente quiero pedirte algo, que me digas tus razones y te propongas a escuchar las mias que tratemos de recomenzar lo nuestro o si tu lo prefiertes guardar nuestra historia para siempre...............para siempre en el pasado
Quiero decir que no te extraño pero no puedo, deseo por sobre todas las cosas ser indiferente a la indiferencia tuya que tanto me lastima. intentento separar tu recuerdo de mi vida y tu voz que siempre me acompaña. olvidar que compartimos tantos momentos tantos sin sabores y tantas alegrias, le exijo al corazon que no te llame y a mi sangre que no te necesite tanto como mis labios necesitan el besarte. quiero imaginar tantas cosas pero no puedo.
ni deseo que perdones mi error ni mi pecado ni tampoco que regreses por lastima o pensando que a mi me has lastimado.
solamente quiero pedirte algo, que me digas tus razones y te propongas a escuchar las mias que tratemos de recomenzar lo nuestro o si tu lo prefiertes guardar nuestra historia para siempre...............para siempre en el pasado
jueves, 1 de marzo de 2012
¿POR QUE ESCRIBO?
¿POR QUÉ ESCRIBO?
Félix Romeo
Escribo porque soy diferente.
Escribo para ser diferente.
Empecé a escribir porque era diferente. Empecé a escribir porque quería ser diferente. Nadie quería ser escritor cuando yo decidí ser escritor. Recuerdo a un niño que quería ser dentista y a otro que quería ser mecánico. Tenía doce años. No conocía a ningún escritor. Nunca había hablado con un escritor. Había leído a Rimbaud. Había leído una biografía de Rimbaud. Había leído los manifiestos dadaístas y El hombre aproximativo de Tristan Tzara. Siempre había leído.
Y, antes de que supiera leer, mi madre me leía cuentos y me contaba historias que yo entendía a medias: historias de su pueblo, Castejón de Tornos, Teruel, junto a la Laguna de Gallocanta, que para mí estaba tan lejano como Tokio; historias de estraperlos; historias sobre la obstinación de los burros, sobre todo cuando hacía un frío del demonio y al parecer lo hacía siempre; de los maquis y sus razias; historias del azafrán y la dificultad de conseguirlo; historias de los carnavales secretos de la posguerra, con ensabanados y rondas; de las cartas de amor que le enviaba mi padre... personajes abandonados en mitad de la nada que trataban de escapar no se sabe de dónde ni cómo. Unas historias que luego leí en Agota Kristof.
Quería ser un escritor porque era diferente y quería ser un escritor de los diferentes. Digo escritor, pero lo que yo quería era ser un poeta diferente. En 8º de EGB fabriqué mis primeras plaquettes fotocopiadas. Las destruí poco después porque me daba vergüenza escribir tan mal. Ahora puedo decir que en esas plaquettes está lo mejor que he escrito.
Quería escribir para robarle la máquina de escribir a mi padre, su más precioso tesoro: la cuidaba con esmero y no nos dejaba tocarla. Thomas Mann escribió un ensayo en el que hablaba de la gran cantidad que hay de escritores huérfanos de padre. El padre de Truman Capote desapareció y el padre de Alejandro Gándara se fue sin dejar rastro y el padre de… Mi padre era huérfano de padre, huérfano desde los dos años, pero a él se le pasó la vez y el que se hizo escritor fui yo.
Tenía catorce años y escribía poseído. Escribía todo el tiempo. Nunca he vuelto a escribir de esa manera y cuando escribo deseo poder volver a escribir así alguna vez. Febril. Enfermo. Escribía poemas. Escribía minúsculas vidas imaginarias. Escribía obras de teatro. Era diferente y quería ser un escritor diferente. Leía a Beckett, y mis obras de teatro querían parecerse a Esperando a Godot. Leía a Jack Kerouac. Leía a Henry Miller, al que había llegado siguiendo a Rimbaud, un camino excéntrico. Leía a Joyce, pero las piezas más raras, Poemas manzanas. Leía solo. Escribía solo. Entonces yo era el único escritor. Rey soberano.
Aunque quizá leía más solo que escribía solo, porque entonces publiqué mis primeros poemas en una revista. No guardo ni un ejemplar. Me avergonzaba esa revista, sabía que estaba mal hecha, que era cutre... y aunque sabía que la revista estaba mal hecha y que era cutre, me sentía feliz porque publicando en esa revista que me avergonzaba me convertía en escritor. Nadie lo sabía, pero yo había cruzado una línea y ya no podía volver atrás. Recuerdo el nombre de la revista.
Escribo porque tengo miedo: antes cuando tenía miedo me metía debajo de la cama. Escribo para levantarme cuando quiera. Escribo para acostarme cuando quiera. Escribo para imponer mi versión de los hechos. Escribo por envidia. Escribo por fascinación. Escribo para ser feliz. Escribo para ganar dinero. Escribo para saber cómo escribo. Escribo para que se publique lo que escribo.
Escribo porque soy feliz. Escribo para pedir perdón. Escribo para no pedir perdón. Escribo porque cuando escribo no vivo. Escribo para vivir más tiempo. Escribo porque me lo piden.
Escribo porque tengo algunas historias viejas que contar. Las que me llenan la cabeza ahora sucedieron todas antes de que cumpliera veintiocho años: la de un asesino que mató a su mujer y con el que compartí celda en 1995 en la cárcel de Torrero de Zaragoza, que ya ha desaparecido, demolida por la piqueta; la de una loca, prima de mi padre, a la que visitamos en un manicomio de Valencia en el verano de 1975; la de unos curanderos de Petrel, Paco y Lola, que visitamos cuando mi abuela Rosario había sido desahuciada por los médicos.
Mi padre me cedió su máquina de escribir. Y una vez que se la arrebaté ya no podía cambiar: tenía que escribir y tenía que ser escritor. Ahora, más que diferente, me siento extraño.
Félix Romeo
Escribo porque soy diferente.
Escribo para ser diferente.
Empecé a escribir porque era diferente. Empecé a escribir porque quería ser diferente. Nadie quería ser escritor cuando yo decidí ser escritor. Recuerdo a un niño que quería ser dentista y a otro que quería ser mecánico. Tenía doce años. No conocía a ningún escritor. Nunca había hablado con un escritor. Había leído a Rimbaud. Había leído una biografía de Rimbaud. Había leído los manifiestos dadaístas y El hombre aproximativo de Tristan Tzara. Siempre había leído.
Había leído los libros de Enid Blyton. Había leído los siete secretos y los cinco. Había leído otros libros que no eran de Enid Blyton pero lo parecían, como los de los tres investigadores.
Y, antes de que supiera leer, mi madre me leía cuentos y me contaba historias que yo entendía a medias: historias de su pueblo, Castejón de Tornos, Teruel, junto a la Laguna de Gallocanta, que para mí estaba tan lejano como Tokio; historias de estraperlos; historias sobre la obstinación de los burros, sobre todo cuando hacía un frío del demonio y al parecer lo hacía siempre; de los maquis y sus razias; historias del azafrán y la dificultad de conseguirlo; historias de los carnavales secretos de la posguerra, con ensabanados y rondas; de las cartas de amor que le enviaba mi padre... personajes abandonados en mitad de la nada que trataban de escapar no se sabe de dónde ni cómo. Unas historias que luego leí en Agota Kristof.
Quería ser un escritor porque era diferente y quería ser un escritor de los diferentes. Digo escritor, pero lo que yo quería era ser un poeta diferente. En 8º de EGB fabriqué mis primeras plaquettes fotocopiadas. Las destruí poco después porque me daba vergüenza escribir tan mal. Ahora puedo decir que en esas plaquettes está lo mejor que he escrito.
Quería escribir para robarle la máquina de escribir a mi padre, su más precioso tesoro: la cuidaba con esmero y no nos dejaba tocarla. Thomas Mann escribió un ensayo en el que hablaba de la gran cantidad que hay de escritores huérfanos de padre. El padre de Truman Capote desapareció y el padre de Alejandro Gándara se fue sin dejar rastro y el padre de… Mi padre era huérfano de padre, huérfano desde los dos años, pero a él se le pasó la vez y el que se hizo escritor fui yo.
Huérfano heredero. Aunque mi padre escribía a máquina todo el tiempo: su Olivetti gigante con forma de ballena. Mi padre escribía informes sobre sus servicios de policía y sobre el tráfico y sobre las incidencias del trabajo. Tenía unas hojas de calco y guardaba copia de todo lo que escribía.
Me hice escritor para robarle esa estupenda máquina de escribir. Me hice escritor para consumar un incesto raro. Mi padre me puso una condición para poder usar su Olivetti: aprender mecanografía perfectamente... una práctica que él, que escribía sólo con dos dedos, no conocía.
Me hice escritor para robarle esa estupenda máquina de escribir. Me hice escritor para consumar un incesto raro. Mi padre me puso una condición para poder usar su Olivetti: aprender mecanografía perfectamente... una práctica que él, que escribía sólo con dos dedos, no conocía.
Quizá pensaba que yo no conseguiría escribir a máquina, pero pasé el verano de mis trece años sacrificando la piscina y aprendiendo a escribir a máquina en una academia con un calor sofocante: asdf ñlkj etcétera. Así rendí a mi padre y le quité su bien más preciado. Truman Capote escribió algo sobre la mecanografía y la literatura, y es posible que, pese a su afirmación, se trate de ramas de la misma actividad. Durante un tiempo tuve que usar la máquina siempre en la mesa del comedor, bajo vigilancia, y guardarla siempre en su maleta. Mi madre cosía en su máquina de coser y yo escribía en mi máquina de escribir. Unos meses más tarde llevé la Olivetti ballena a la mesa de estudio de mi cuarto.
Tenía catorce años y escribía poseído. Escribía todo el tiempo. Nunca he vuelto a escribir de esa manera y cuando escribo deseo poder volver a escribir así alguna vez. Febril. Enfermo. Escribía poemas. Escribía minúsculas vidas imaginarias. Escribía obras de teatro. Era diferente y quería ser un escritor diferente. Leía a Beckett, y mis obras de teatro querían parecerse a Esperando a Godot. Leía a Jack Kerouac. Leía a Henry Miller, al que había llegado siguiendo a Rimbaud, un camino excéntrico. Leía a Joyce, pero las piezas más raras, Poemas manzanas. Leía solo. Escribía solo. Entonces yo era el único escritor. Rey soberano.
Aunque quizá leía más solo que escribía solo, porque entonces publiqué mis primeros poemas en una revista. No guardo ni un ejemplar. Me avergonzaba esa revista, sabía que estaba mal hecha, que era cutre... y aunque sabía que la revista estaba mal hecha y que era cutre, me sentía feliz porque publicando en esa revista que me avergonzaba me convertía en escritor. Nadie lo sabía, pero yo había cruzado una línea y ya no podía volver atrás. Recuerdo el nombre de la revista.
Escribo porque tengo miedo: antes cuando tenía miedo me metía debajo de la cama. Escribo para levantarme cuando quiera. Escribo para acostarme cuando quiera. Escribo para imponer mi versión de los hechos. Escribo por envidia. Escribo por fascinación. Escribo para ser feliz. Escribo para ganar dinero. Escribo para saber cómo escribo. Escribo para que se publique lo que escribo.
Escribo para seducir. Escribo para ser apreciado. Escribo para existir. Escribo para ser visible.
Escribo para despertarme cada día en un lugar del mundo. Escribo para que me insulten. Escribo para seguir vivo. Escribo para no matarme. Escribo para saber lo que pienso. Escribo para mentir.
Escribo porque soy feliz. Escribo para pedir perdón. Escribo para no pedir perdón. Escribo porque cuando escribo no vivo. Escribo para vivir más tiempo. Escribo porque me lo piden.
Escribo porque no me reconozco en las fotografías. Escribo porque quiero dar mi versión de la historia. Escribo porque en mi escritura sólo mando yo. Escribo porque me gusta escribir.
Escribo porque no sé conducir. Escribo porque soy vanidoso. Escribo para perder el sentido.
Escribo porque busco el sentido. Escribo como el cultivador de champiñones: con los pies enterrados en mierda y con la certeza de que el producto no es un manjar. Escribo como el pescador de un barco congelador. Escribo para follar. Escribo para respirar. Escribo para no tener que escribir. Escribo para mirar todo y todo el tiempo. Escribo para recordar. Para recordarme. Para volver a alcanzar ese estado febril. Febril y fabril. Escribo por insatisfacción.
Escribo por venganza. Escribo por remordimiento. Escribo para confesar mis pecados. Escribo para esconder mi vergüenza. Escribo para reírme. Escribo porque me da miedo el fuego.
Escribo porque tengo algunas historias viejas que contar. Las que me llenan la cabeza ahora sucedieron todas antes de que cumpliera veintiocho años: la de un asesino que mató a su mujer y con el que compartí celda en 1995 en la cárcel de Torrero de Zaragoza, que ya ha desaparecido, demolida por la piqueta; la de una loca, prima de mi padre, a la que visitamos en un manicomio de Valencia en el verano de 1975; la de unos curanderos de Petrel, Paco y Lola, que visitamos cuando mi abuela Rosario había sido desahuciada por los médicos.
Mi padre me cedió su máquina de escribir. Y una vez que se la arrebaté ya no podía cambiar: tenía que escribir y tenía que ser escritor. Ahora, más que diferente, me siento extraño.
martes, 17 de enero de 2012
UN HOMBRE LLAMADO JESUS. (3)
Debemos de anotar, porque no lo hicimos anteriormente, el lugar en que estas mujeres, estaban rentando, era un cuarto instalado al fondo de una vecindad que se encontraba, donde ahora se encuentra el edificio Mina, lo que es hoy la tienda de Salinas y Rocha, a unas cuadras de ahí, se encontraba el Mercado el Parazal, así que les quedaba cerca su centro de labores, por lo tanto en la madrugada que se iban se llevaban a sus chiquillos, todo el día en el mercado, ya que les diré, ahí almorzaban, comían y cenaban.
Pero sigamos dando rienda suelta a los recuerdos que a veces fluyen y en otras se detienen, ya que la memoria es un poco traicionera y nos hace cada travesura con las fechas. Cuando esta familia de tres hermanas con sus respectivos hijos se cambian, para ese entonces, Jesús con el miedo reflejado en su interior, había abandonado a su Madre y se fue a vivir junto con su hermana Margarita al lado de su señor Padre, con esto Doña Juana descansaba de tantas amenazas de muerte, pero le llegaban más preocupaciones por conocer a la persona de referencia, ya que era muy estricto (al fin militar) y sus hijos, no es por alabarlos pero eran pan de Dios, tan buenos como el agua que les cae a las cosechas, eso le inquietaba a la buena señora, pero tenía que seguir viviendo la vida, ya que también tenía a su pequeño hijo Enrique que por igual la necesitaba o quizás aún más, por ser tan pequeño.
Con el correr del tiempo, las hojas del calendario fueron cayendo una por una, los muchachos, creciendo y tomando las formas físicas de sus padres, cada uno adoptando su carácter, su templanza y su genio, Enrique al lado de su madre, creció de una forma tranquila y pacífica, Margarita, dominada por la cultura déspota de ese entonces, tener el concepto de que la mujer sólo sirve para el metate y el petate, ideología tan estúpida que rayaba en lo absurdo y denigrante, muchachita, sumisa ante las ordenes de su padre, ocupada en el quehacer y la atención al mismo, otra cosa era Jesús, quien debido a la actitud de su padre, creció con su carácter hosco, serio, responsable, con cierto coraje hacía su Progenitor y con mucho, pero mucho amor a su Madre.
Ese sentimiento tan noble del muchacho, lo hacía de vez en cuando buscar a su madre al mercado, lo cual le acarreaba problemas con su Padre, pero a él le valía gorro y la seguía viendo, pero hubo un momento en que quizás por los golpes o el maltrato hacía su persona, lo hace que se fugue del domicilio paterno; se refugia con su Madre, le comenta el trato que su papa le daba, su madre, no iba a permitir que su hijo siguiera soportando los desplantes de su padre, por lo cual lo conmina a que se quede en su hogar en ese pobre refugio, fabricado con huesos de palapa y cubiertos de cartón, el día en que se fue, su padre lo va a buscar, su pobre madre antes de que llegara, le dice a su hijo que se esconda, así que recibe al Señor en compañía de su hijo Enrique.
El padre de Jesús, se le enfrenta a Doña Juana, sacando la pistola le ordena que le entregue a su hijo, la pobre señora con el miedo y los nervios invadiendo su cuerpo, armándose de valor le contesta, que ella no lo tiene, que si quiere que pase a buscarlo y si lo encuentra que se lo lleve, al punto de estallar como volcán, el señor tira un balazo al aire, y le dice: “Vengo a las ocho de la noche, si a esa hora no me entregas a mi hijo, date por muerta, no me tentaré el corazón para meterte una bala en tu cuerpo” . Jesús, que se encontraba escondido debajo de una meseta de una pequeña barda, después le comentó a su madre que se quería salir para irse con su papá y así evitarle problemas, pero tuvo miedo, de que al salir, su papá fuera a lastimarla.
Se llegó la hora, pero antes, quizás una hora, Jesús le dice a Enrique, que se había lastimado un dedo del pie, resultado de haberse cortado con un vidrio, efectivamente, se le ve el pie manchado de sangre e incluso todavía chorreándole el liquido sanguíneo, por lo cual decide ir a curarse a la cruz roja, instalada en ese entonces en la parte trasera de la Catedral, ahí donde también se encontraban los bomberos. Enrique, le pregunta que si se va a tardar, porque ya no tarda en llegar su mamá para llevarse las tortillas a vender, él le dice que no, en tan pronto le hagan la curación se regresa de inmediato, que le diga su Mamá que no se tarda.
Habremos de comentar un poco aparte de la narración que desde ese momento, quizás año del 56, hasta los años noventa, Jesús no regresaba, era de suponerse que no encontraba las instalaciones de la Cruz Roja, o se perdió y ya no supo llegar a su casa.
A eso de las 9 de la noche, llega al domicilio el Padre de Jesús, a Doña Juana la tuvieron que mandar a traer al mercado, cuando llegó, viene el militar y saca la pistola y le dice: Te dije que si no me dabas a Chucho te iba a matar, la pobre señora, toda acongojada y no con miedo por la pistola, sino porque su hijo no regresaba, le comenta al fulano, que Jesús había tenido un accidente y se había ido a curar al Centro, pero que ya se había tardado y no volvía, el militar al ver el rostro desencajado de la señora, guarda el arma y sale a toda prisa a buscar al chamaco, pero este no es encontrado, nadie sabe de él, se esfumó, fue tragado por la tierra, todos preguntaban ¿Adonde se habrá ido? Pero era una interrogante que nunca fue contestada, porque el tiempo verdugo del reloj, siguió su marcha sin detenerse, dejando una huella de tristeza y de dolor en el hogar de la pobre mujer, que todavía con el paso de los años se preguntaba, ¿Dios Mío, por que se fue? (Continuara........)
Pero sigamos dando rienda suelta a los recuerdos que a veces fluyen y en otras se detienen, ya que la memoria es un poco traicionera y nos hace cada travesura con las fechas. Cuando esta familia de tres hermanas con sus respectivos hijos se cambian, para ese entonces, Jesús con el miedo reflejado en su interior, había abandonado a su Madre y se fue a vivir junto con su hermana Margarita al lado de su señor Padre, con esto Doña Juana descansaba de tantas amenazas de muerte, pero le llegaban más preocupaciones por conocer a la persona de referencia, ya que era muy estricto (al fin militar) y sus hijos, no es por alabarlos pero eran pan de Dios, tan buenos como el agua que les cae a las cosechas, eso le inquietaba a la buena señora, pero tenía que seguir viviendo la vida, ya que también tenía a su pequeño hijo Enrique que por igual la necesitaba o quizás aún más, por ser tan pequeño.
Con el correr del tiempo, las hojas del calendario fueron cayendo una por una, los muchachos, creciendo y tomando las formas físicas de sus padres, cada uno adoptando su carácter, su templanza y su genio, Enrique al lado de su madre, creció de una forma tranquila y pacífica, Margarita, dominada por la cultura déspota de ese entonces, tener el concepto de que la mujer sólo sirve para el metate y el petate, ideología tan estúpida que rayaba en lo absurdo y denigrante, muchachita, sumisa ante las ordenes de su padre, ocupada en el quehacer y la atención al mismo, otra cosa era Jesús, quien debido a la actitud de su padre, creció con su carácter hosco, serio, responsable, con cierto coraje hacía su Progenitor y con mucho, pero mucho amor a su Madre.
Ese sentimiento tan noble del muchacho, lo hacía de vez en cuando buscar a su madre al mercado, lo cual le acarreaba problemas con su Padre, pero a él le valía gorro y la seguía viendo, pero hubo un momento en que quizás por los golpes o el maltrato hacía su persona, lo hace que se fugue del domicilio paterno; se refugia con su Madre, le comenta el trato que su papa le daba, su madre, no iba a permitir que su hijo siguiera soportando los desplantes de su padre, por lo cual lo conmina a que se quede en su hogar en ese pobre refugio, fabricado con huesos de palapa y cubiertos de cartón, el día en que se fue, su padre lo va a buscar, su pobre madre antes de que llegara, le dice a su hijo que se esconda, así que recibe al Señor en compañía de su hijo Enrique.
El padre de Jesús, se le enfrenta a Doña Juana, sacando la pistola le ordena que le entregue a su hijo, la pobre señora con el miedo y los nervios invadiendo su cuerpo, armándose de valor le contesta, que ella no lo tiene, que si quiere que pase a buscarlo y si lo encuentra que se lo lleve, al punto de estallar como volcán, el señor tira un balazo al aire, y le dice: “Vengo a las ocho de la noche, si a esa hora no me entregas a mi hijo, date por muerta, no me tentaré el corazón para meterte una bala en tu cuerpo” . Jesús, que se encontraba escondido debajo de una meseta de una pequeña barda, después le comentó a su madre que se quería salir para irse con su papá y así evitarle problemas, pero tuvo miedo, de que al salir, su papá fuera a lastimarla.
Se llegó la hora, pero antes, quizás una hora, Jesús le dice a Enrique, que se había lastimado un dedo del pie, resultado de haberse cortado con un vidrio, efectivamente, se le ve el pie manchado de sangre e incluso todavía chorreándole el liquido sanguíneo, por lo cual decide ir a curarse a la cruz roja, instalada en ese entonces en la parte trasera de la Catedral, ahí donde también se encontraban los bomberos. Enrique, le pregunta que si se va a tardar, porque ya no tarda en llegar su mamá para llevarse las tortillas a vender, él le dice que no, en tan pronto le hagan la curación se regresa de inmediato, que le diga su Mamá que no se tarda.
Habremos de comentar un poco aparte de la narración que desde ese momento, quizás año del 56, hasta los años noventa, Jesús no regresaba, era de suponerse que no encontraba las instalaciones de la Cruz Roja, o se perdió y ya no supo llegar a su casa.
A eso de las 9 de la noche, llega al domicilio el Padre de Jesús, a Doña Juana la tuvieron que mandar a traer al mercado, cuando llegó, viene el militar y saca la pistola y le dice: Te dije que si no me dabas a Chucho te iba a matar, la pobre señora, toda acongojada y no con miedo por la pistola, sino porque su hijo no regresaba, le comenta al fulano, que Jesús había tenido un accidente y se había ido a curar al Centro, pero que ya se había tardado y no volvía, el militar al ver el rostro desencajado de la señora, guarda el arma y sale a toda prisa a buscar al chamaco, pero este no es encontrado, nadie sabe de él, se esfumó, fue tragado por la tierra, todos preguntaban ¿Adonde se habrá ido? Pero era una interrogante que nunca fue contestada, porque el tiempo verdugo del reloj, siguió su marcha sin detenerse, dejando una huella de tristeza y de dolor en el hogar de la pobre mujer, que todavía con el paso de los años se preguntaba, ¿Dios Mío, por que se fue? (Continuara........)
lunes, 16 de enero de 2012
UN HOMBRE LLAMADO JESUS. (2)
El padre de Jesús, sigue frecuentando a su madre, ella le rehúye pero a la vez le tiene miedo, ya que como militar él no entiende de razones, motivo por el cual la vuelve a embarazar y procrea a una linda niña, morena como todos los de la familia, a quien le ponen por nombre Margarita, a ella se la lleva el padre casi a unos cuantos meses de haber nacido, la madre nada puede hacer, ya que al individuo lo amparan sus relaciones con el gobierno, pero si defiende a capa y espada a Jesús al cual se lo esconde cada vez que lo va a buscar, consiguiendo con esto que el militar se irrite y la amenace de muerte.
En virtud del acoso del padre de Jesús y de sus amenazas, las mujeres –que ya para ese entonces eran conocidas como hermanas- deciden mudarse de domicilio, aprovechando que el mercado iba a ser cambiado, para lo cual rentan un pequeño cuarto en una vecindad del populoso barrio de la fábrica, ya Jesús y Margarita son los únicos hijos de Doña Juana, ah pero antes de todo, déjenme explicarles algo muy importante.
Como toda mujer de la costa, se juntan desde el domicilio anterior, tres mujeres que fueron engañadas por diversos hombres, claro sin decir esto, que eran mujeres fáciles, simplemente eran personas ingenuas y que se enamoraron de un hombre de ciudad, sin saber que sólo buscaban el placer y después dejarlas, por lo tanto, las tres mujeres viendo sus fracasos amorosos, deciden compartir el techo y la sal.
Trataremos de anotar sus nombres, ya que la memoria muchas veces es traicionera y cuando se le necesita falla, pero en fin haremos el esfuerzo y también haremos un recuento de la prole que engendraron.
Doña Amalia Hernández, mujer de color, bonachona, dicharachera, de buen carácter y sobre todo muy alegre, era la dueña de la fonda, posteriormente dentro del mercado vendía tortillas de molino, ella fue engañada por un hombre ya casado, que se dedicaba a la carpintería, de buen ver y apostura varonil, esta pareja trajo al mundo a Jaime y Bibiana, posteriormente se juntó con otra persona de la cual desconozco su nombre y profesión y de cuya relación surgió una linda niña de ojos verdes a quien le pusieron de nombre Teresa, de ahí siguió una niña producto de una relación con un campesino exitoso, propietario de una huerta y animales de campo, así como de una residencia ubicada en el poblado de Coyuca de Benítez, Gro., el ultimo de la generación fue Nicolás, hijo de un individuo que poco le importaba vivir su existencia, era muy destrampado, desmadroso y todo fodongo, su nombre Gonzalo, chilango de nacimiento, caído por algún motivo en esta tierra suriana.
Doña Rosita Soto, mujer de color que vulgarmente llamamos Güera, con un carácter entre reservado y bromista, ella fue madre de dos chavos, uno de ellos de nombre Víctor, quien se caracterizo por su famosa palabra tan célebre “día deme una moneda, porque no puedo andar sin un centavo en la bolsa”, hombre trabajador en lo que pusieran, terminó siendo mecánico de los aviones de Aeroméxico, fue despedido por una falla en un motor que se detectó a tiempo en tierra, su hermano Juan Carlos, lo contrario a él, jamás le gustó trabajar vivía a expensas de la madre y de andar vagando por los caminos del señor, a él le pusimos el Vago, quien sabe porque, a él lo recordamos, por su falta de interés con su madre, últimamente lo vimos de Pechuguero en una de las populosas colonias de Acapulco.
En virtud del acoso del padre de Jesús y de sus amenazas, las mujeres –que ya para ese entonces eran conocidas como hermanas- deciden mudarse de domicilio, aprovechando que el mercado iba a ser cambiado, para lo cual rentan un pequeño cuarto en una vecindad del populoso barrio de la fábrica, ya Jesús y Margarita son los únicos hijos de Doña Juana, ah pero antes de todo, déjenme explicarles algo muy importante.
Como toda mujer de la costa, se juntan desde el domicilio anterior, tres mujeres que fueron engañadas por diversos hombres, claro sin decir esto, que eran mujeres fáciles, simplemente eran personas ingenuas y que se enamoraron de un hombre de ciudad, sin saber que sólo buscaban el placer y después dejarlas, por lo tanto, las tres mujeres viendo sus fracasos amorosos, deciden compartir el techo y la sal.
Trataremos de anotar sus nombres, ya que la memoria muchas veces es traicionera y cuando se le necesita falla, pero en fin haremos el esfuerzo y también haremos un recuento de la prole que engendraron.
Doña Amalia Hernández, mujer de color, bonachona, dicharachera, de buen carácter y sobre todo muy alegre, era la dueña de la fonda, posteriormente dentro del mercado vendía tortillas de molino, ella fue engañada por un hombre ya casado, que se dedicaba a la carpintería, de buen ver y apostura varonil, esta pareja trajo al mundo a Jaime y Bibiana, posteriormente se juntó con otra persona de la cual desconozco su nombre y profesión y de cuya relación surgió una linda niña de ojos verdes a quien le pusieron de nombre Teresa, de ahí siguió una niña producto de una relación con un campesino exitoso, propietario de una huerta y animales de campo, así como de una residencia ubicada en el poblado de Coyuca de Benítez, Gro., el ultimo de la generación fue Nicolás, hijo de un individuo que poco le importaba vivir su existencia, era muy destrampado, desmadroso y todo fodongo, su nombre Gonzalo, chilango de nacimiento, caído por algún motivo en esta tierra suriana.
Doña Rosita Soto, mujer de color que vulgarmente llamamos Güera, con un carácter entre reservado y bromista, ella fue madre de dos chavos, uno de ellos de nombre Víctor, quien se caracterizo por su famosa palabra tan célebre “día deme una moneda, porque no puedo andar sin un centavo en la bolsa”, hombre trabajador en lo que pusieran, terminó siendo mecánico de los aviones de Aeroméxico, fue despedido por una falla en un motor que se detectó a tiempo en tierra, su hermano Juan Carlos, lo contrario a él, jamás le gustó trabajar vivía a expensas de la madre y de andar vagando por los caminos del señor, a él le pusimos el Vago, quien sabe porque, a él lo recordamos, por su falta de interés con su madre, últimamente lo vimos de Pechuguero en una de las populosas colonias de Acapulco.
Doña Juana López García, mujer costeña, emanada de la clase trabajadora, proveniente de una familia de campesinos del poblado de Juchitán, Guerrero, que se rebela a los designios de su familia para seguir en el seno familiar, quien decide emigrar a la gran ciudad en ese entonces llamada Acapulco, donde al no saber de que ocuparse pide trabajo en un hotel, ubicado a orillas de una famosa playa de ese paradisiaco puerto, llamado Papagayo, propiedad en ese entonces del empresario y militar Juan Andreu Almazán, la contrataron para laborar en la lavandería, que se encontraba en la planta baja del hotel, podría decirse que estaba en los sótanos, cuya mirillas para ver hacía afuera estaban a ras de la calle. Esta humilde mujer ya lo dijimos fue víctima de abuso por parte de un militar con el cual procreo dos hijos: Jesús y Margarita. Posteriormente trata a un hombre lleno de un hablar florido, pero seco y ríspido en su trato, de cuya relación queda embarazada y nace un lindo bebe a quien le ponen por nombre Enrique Asunción, anotemos el nombre del padre de este niño: Florentino Ríos Rodríguez.
Estas tres mujeres, cada una de una población distinta, diferentes en su carácter e incluso en su comportamiento, estas mujeres cual tres mosqueteros que deciden luchar para salir avante, con un corazón emprendedor y de mucha garra, estas tres mujeres que viéndose solas y desamparadas, deciden formar equipo para sobrevivir a esa pequeña o monstruosa serpiente de mil cabezas llamada sociedad. Porque habremos de decirlo claro y con sus palabras respectivas, en ese tiempo, se pecaba de tanto puritanismo, de tanta rectitud, tanta gente mustia, que sólo miraban a la mujer como ama de casa, una vil sirviente a la sacra obediencia del hombre machista, que esperanza que existiera una liberación del sexo femenino, los golpes y los ojos morados eran la vía practica para abortar cualquier intento de insubordinación. Así era la generación de ese entonces, se vivía en un patriarcado, que lo que el padre decía se hacía, los hijos no tenían voz en la casa, es más no se atrevían de mirar de frente a sus progenitores y cuando en la calle veían a sus, tíos, abuelos etc., se hincaban y le besaban la mano, ¡Dios mío!, que tiempos.
Así las cosas, en completa unión estas mujeres deciden compartir el pan y la sal, son tres jóvenes comprometidas con la vida, con el deseo de superación, con el ferviente anhelo de demostrar a sus familiares, que en la ciudad estaba el progreso y la superación, no les importaba empezar a sufrir privaciones y carencias, ellas tenían un solo objetivo: Salir triunfantes de esa prueba que ellas mismas se habían impuesto. Pero en la ciudad, en un puerto de pescadores, llenos de hombres que sólo piensan en lucir su machismo, no falta el individuo que las acose, pero ellas se dan a respetar, pero por su ingenuidad y su alma provinciana las hace caer en las garras de aquellos que con frases refinadas o rebuscadas saben llegar al ego de estas mujeres pueblerinas, que como los mosquitos, se enredan en las redes de la terrible telaraña.
Pero sigamos el peregrinar de estas mujeres.
Jesús, hijo de Doña Juana, aún estando en el domicilio anterior, por temor a que su padre le haga un daño a su señora Madre, decide irse a vivir con él, evitando de esta manera que continuara el calvario para la pobre mujer. Por ese tiempo es cuando nace Enrique Asunción, nombre que no se sabe a ciencia cierta porque se lo pusieron, pero que nunca fue del agrado de Doña Amalia, quien le empieza a llamar por Carmelo, nombre que jamás podrá quitárselo, debido a la costumbre y usos de la gente de ese tiempo, que usa en su escuela y en todos los lugares a los que acude, pero esa es otra historia, como lo dijera la Mamá Chonita.
Al llegar al nuevo domicilio, las únicas que rentan un cuarto son Doña Amalia y Doña Juana, Rosita se pierde por un tiempo, quizás debido a su relación con el padre de Víctor o tal vez al encuentro de algún nuevo empleo.
La vida sigue su curso, se inaugura el Mercado Central en el año de 1969, anteriormente allí era una gran extensión de terreno, el cual era ocupado como campo de fut-bol, donde logró sus grandes glorias el Equipo de fut-bol soccer Inter de Acapulco, posteriormente por el aumento de la población se tuvo que habilitar como Mercado, por cierto en ese lugar, llegaban grandes atracciones, Carpas de circo, juegos mecánicos e incluso en ocasiones llegaba un Teatro ambulante denominado Tayita, propiedad de los hermanos Padilla (uno de ellos el Chato, célebre por haber personificado a Don Jaimito en la serie del Chavo del 8). Bueno creo que nos salimos un poco del tema, así que sigamos con la vida del Negro Aparicio. (continuara..........)
UN HOMBRE LLAMADO JESUS.
Jesús, hijo de una mujer pueblerina de la costa chica, primogénito de una pareja que jamás logró contraer matrimonio, debido a los convencionalismos de la época, ella mujer iletrada condenada a ser únicamente una escopeta en la esquina de la casa bien cargada, él un hombre macho por naturaleza y por la nublazón de su razón, con carrera militar, autoritario y déspota como todo hombre dedicado a la milicia.
Habremos de hacer notar que esta mujer se salió de su hogar materno ubicado en un poblado de la costa chica de nombre Juchitán, con el firme deseo de buscar prosperidad, ya estaba cansada que su juventud estuviera solo rodeada de tanta pobreza y demasiado trabajo, sin avizorar ningún cambio o prosperidad en su vida, para dirigirse al puerto de Acapulco, Guerrero, en donde conoce o mejor bien dicho donde se da a conocer este individuo de baja ralea.
Él aprovecha la inocencia e ingenuidad de la mujer para proponerle matrimonio, cosa que nunca sucede, ya que lo que él buscaba, eran las caricias y los dones del sexo gratuito, como buen militar, que en cada plaza en que eran destacamentados, logró su cometido, con gran labia, le propuso matrimonio pero antes tenía que dar la prueba de su amor, logrando su cometido, como vil ladrón desapareció en la oscuridad de su cobardía, jamás se preocupo de la pobre mujer costeña.
Al paso de los meses, con el peso de su hijo en su vientre, empleándose como ayudante en una fonda ubicada en el mercado de la localidad, buscando un mejor nivel de vida para ella y su hijo que está a punto de nacer, acepta la oferta de la dueña de la fonda, quien al verla desvalida, le ofrece un rincón en el cuarto donde habita, claro que será poco lo que gane, pero comida y casa no le faltaran, Juana =que es el nombre de esta mujer= acepta la propuesta y con sus pocas pertenencias (un cartón de huevos el Calvario, con dos mudas de ropa y su enseres de limpieza), acondiciona un lugar en donde será el sitio en que se quedará a dormir.
Es así como en el año de 1944, en un mes que casi nadie se acuerda por no tener a la mano un lugar donde registrarlo y, que además nadie se tomaba la molestia de tomar datos del recién nacido, llega a la vida un niño de color moreno igual que su padre, a quien la madre le pone por nombre Jesús, quizás por haber sido el nombre del Redentor que le ayudo en sus momentos difíciles, o quizás por haber sido el día en que se festejaba a los que se llamaran así.
Sus primeros meses, sufrió quizás la falta de alimentación a sus hora, unas ocasiones por la falta de recursos económicos para comprarle su leche, otras por lo atareada en que se encontraba su madre; eran continuos los llantos del bebé en la fonda, lo curioso era en que las personas que ahí acudían a ingerir sus sagrados alimentos en vez de molestarles, veían la oportunidad para cargarlo y arrullarlo, habremos de decir que por gratitud de la naturaleza, Jesús nunca estuvo privado de brazos que lo estuvieran atendiendo.
Pero, no olvidemos al padre, ese militar de cuyo nombre no quiero acordarme y que no viene al caso mencionarlo, para no hacer sentir culpables a quienes lo tengan, decíamos, el padre al enterarse de que el niño había nacido y que ya contaba con varios meces de edad, buscó la manera de quitárselo a su madre, pero ella como leona furiosa defendiendo a su cachorro, jamás lo dejo ni que se acercará, mucho menos que el bebé tuviera alguna relación con él.
Mujeres de los establecimientos anexos a la fonda, le “aconsejaban” a la madre que dejara al niño en tutela con su padre, ya que con ella iba a sufrir privaciones y quizás la oportunidad de tener estudios, que no fuera tonta, el niño necesitaba de su padre, y ella –la madre- necesitaba de tiempo para trabajar y tener recursos para sostenerlo, claro que esto a ella le molestaba y les suplicaba a las personas que no se metieran en lo que no les importara, la vida de su hija era sólo competencia de ella y de nadie más, jamás dejaría al niño de un padre que jamás se molesto en saber cómo había nacido o en qué condiciones se encontraba, no, ella jamás iba a permitir que le arrebataran a su hijo de su lado, el niño crecería a su lado, primero muerta antes de que su hijo se fuera con su padre, ella estaba dispuesta a dejar de comer, privarse de alguna otras cosas, con tal de que a su hijo no le faltara nada. (continuara........)
Habremos de hacer notar que esta mujer se salió de su hogar materno ubicado en un poblado de la costa chica de nombre Juchitán, con el firme deseo de buscar prosperidad, ya estaba cansada que su juventud estuviera solo rodeada de tanta pobreza y demasiado trabajo, sin avizorar ningún cambio o prosperidad en su vida, para dirigirse al puerto de Acapulco, Guerrero, en donde conoce o mejor bien dicho donde se da a conocer este individuo de baja ralea.
Él aprovecha la inocencia e ingenuidad de la mujer para proponerle matrimonio, cosa que nunca sucede, ya que lo que él buscaba, eran las caricias y los dones del sexo gratuito, como buen militar, que en cada plaza en que eran destacamentados, logró su cometido, con gran labia, le propuso matrimonio pero antes tenía que dar la prueba de su amor, logrando su cometido, como vil ladrón desapareció en la oscuridad de su cobardía, jamás se preocupo de la pobre mujer costeña.
Al paso de los meses, con el peso de su hijo en su vientre, empleándose como ayudante en una fonda ubicada en el mercado de la localidad, buscando un mejor nivel de vida para ella y su hijo que está a punto de nacer, acepta la oferta de la dueña de la fonda, quien al verla desvalida, le ofrece un rincón en el cuarto donde habita, claro que será poco lo que gane, pero comida y casa no le faltaran, Juana =que es el nombre de esta mujer= acepta la propuesta y con sus pocas pertenencias (un cartón de huevos el Calvario, con dos mudas de ropa y su enseres de limpieza), acondiciona un lugar en donde será el sitio en que se quedará a dormir.
Es así como en el año de 1944, en un mes que casi nadie se acuerda por no tener a la mano un lugar donde registrarlo y, que además nadie se tomaba la molestia de tomar datos del recién nacido, llega a la vida un niño de color moreno igual que su padre, a quien la madre le pone por nombre Jesús, quizás por haber sido el nombre del Redentor que le ayudo en sus momentos difíciles, o quizás por haber sido el día en que se festejaba a los que se llamaran así.
Sus primeros meses, sufrió quizás la falta de alimentación a sus hora, unas ocasiones por la falta de recursos económicos para comprarle su leche, otras por lo atareada en que se encontraba su madre; eran continuos los llantos del bebé en la fonda, lo curioso era en que las personas que ahí acudían a ingerir sus sagrados alimentos en vez de molestarles, veían la oportunidad para cargarlo y arrullarlo, habremos de decir que por gratitud de la naturaleza, Jesús nunca estuvo privado de brazos que lo estuvieran atendiendo.
Pero, no olvidemos al padre, ese militar de cuyo nombre no quiero acordarme y que no viene al caso mencionarlo, para no hacer sentir culpables a quienes lo tengan, decíamos, el padre al enterarse de que el niño había nacido y que ya contaba con varios meces de edad, buscó la manera de quitárselo a su madre, pero ella como leona furiosa defendiendo a su cachorro, jamás lo dejo ni que se acercará, mucho menos que el bebé tuviera alguna relación con él.
Mujeres de los establecimientos anexos a la fonda, le “aconsejaban” a la madre que dejara al niño en tutela con su padre, ya que con ella iba a sufrir privaciones y quizás la oportunidad de tener estudios, que no fuera tonta, el niño necesitaba de su padre, y ella –la madre- necesitaba de tiempo para trabajar y tener recursos para sostenerlo, claro que esto a ella le molestaba y les suplicaba a las personas que no se metieran en lo que no les importara, la vida de su hija era sólo competencia de ella y de nadie más, jamás dejaría al niño de un padre que jamás se molesto en saber cómo había nacido o en qué condiciones se encontraba, no, ella jamás iba a permitir que le arrebataran a su hijo de su lado, el niño crecería a su lado, primero muerta antes de que su hijo se fuera con su padre, ella estaba dispuesta a dejar de comer, privarse de alguna otras cosas, con tal de que a su hijo no le faltara nada. (continuara........)
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