viernes, 3 de diciembre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 07)

Disculpe, ¿se siente bien, quiere que llame a algún familiar?

Pero el muchacho no oía, no veía, su mundo era el nada más, su sufrimiento lo tenía trastornado, se encontraba en otra dimensión, se encontraba muy perturbado.

Joven, puedo ayudarlo en algo, míreme soy la chica de la fonda de ahí enfrente, oiga ¿me escucha?, al ver que no le hace caso, lo jala por el hombro y con voz firme le dice: Me está escuchando, ¿lo puedo ayudar en algo?

Es cuando Freddysbundo reacciona y se vuelve a la persona que le está hablando, ahí frente a él se encuentra el único ser que fue a declarar a su favor, limpiándose las lágrimas se vuelve hacia ella y le dice:

Discúlpeme, ¿Qué me decía? ¿En qué puedo ayudarla?

Le preguntaba, que si se sentía bien, si deseaba que llamara a algún familiar, mire, quizás se acuerde de mi, soy la mesera de la fonda de enfrente la que…….
Si, ya me acuerdo de usted –contesta él-

¿Le pasó algo?, ¿lo volvieron a asaltar?, ¿lo golpearon? ¿Se encuentra ya bien?

Al tenerla ahí junto a él, pudo constatar la belleza de la chica, pero sobre todo pudo apreciar su bondad y su amabilidad, ahí estaba junto a él, platicando con un completo desconocido, dedicándole su tiempo por saber que le sucedía, teniéndole tanta confianza para detenerse y preguntarle; de verdad era una chica muy confiada, pero eso fue quizás el motivo por el cual Freddysbundo se detuvo a pensar, el pidió que esa divinidad se le manifestara, y ¿no era eso una clara señal de que había sido escuchado? ¿Acaso ese gesto no significaba que el Eterno, todavía tenía planes para él? Por lo tanto dejo a un lado su dolor y se presentó ante la chica de referencia:

Ya, ya, me siento bien, mire mi nombre es Freddysbundo Carreto Torrentera, vecino del poblado de San Ignacio del Cerro Prieto en el vecino estado de Jalistlán., o sea vecino de esta localidad, cuando me encontró tenía unos minutos de haberme enterado de una tragedia que ha enlutado todo mi cuerpo y en una forma especial mi corazón, me han notificado de la muerte de mi Madre y de mis dos hermanos, por eso me encontró en ese estado, noticia que aún no logro digerir, porque pienso que no es verdad.

Notándolo con un ánimo un poco sereno, la chica en cuestión le expresa:

Espero no se ría o se mofe de mi nombre, ya que el mismo ha sido motivo de chascarrillos con las demás meseras, mi nombre es Dulce Purificación Asunción de todos los Santos, pero me puede llamar Dulce, Puri o Chonita, y de verdad le manifiesto mi profundo sentir por tan irreparable pérdida, pero siento que usted debe sobreponerse para que este trago amargo pase muy pronto, su familia no ha muerto, morirá en el momento en que usted los olvide, mientras tanto téngalos en su mente, en su vida y muy dentro de su corazón, se lo digo, por experiencia, yo ya pasé por ese trance, en la actualidad vivo con una tía muy cerca de aquí, a la que ayudo en los quehaceres de la casa y en la manutención de la misma, con mi salario nos ayudamos las dos y así de esta forma vemos pasar los días.

Cuanta dulzura existía en esa chica, cuanta candidez, cuanta inocencia, Freddy, quedó prendado de ella, sentía que esa atracción iba en aumento conforme la oía hablar, que linda manera de expresarse, que soltura de palabras, él, ahí como bobalicón viendo sus gestos y porque no, viendo lo hermosa que era ella, que rápido le había pasado su duelo, que pronto se olvidó de Frumencia (la Menchita de su corazón), pero es que ahí junto a él se encontraba un Ángel del Señor, a ese, que rato antes le había reclamado, pero ahí se encontraba una prueba fehaciente, real y de carne y hueso, de que sus reclamos habían sido escuchados.

Bueno me tengo que marchar –le expreso ella- (CONTINUARA..............)

viernes, 26 de noviembre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 06)

Mira muchacho, como a los cinco días que te marchaste de aquí, en el vecindario sucedió una desgracia desafortunada, en la noche, serían como la 1 o 2 de la mañana, la vivienda de tu madre, se empezó a incendiar, los vecinos al ver salir humo por debajo de la puerta, llamaron a los bomberos, mientras llegaban, Nicéforo el del 9, junto con Pascasio del 5, corrieron a tocar a la puerta del cuarto, pero no se oía nada, por lo cual decidieron tumbar la puerta, en esas estaban cuando llegaron los traga humo, echaron abajo la puerta y se dispusieron a apagar el fuego, desgraciadamente ya era tarde, todo se había consumido, los cuerpos de tu Mamá y de tus hermanos, estaban totalmente carbonizados en la cama en la cual dormían, tu madre tenía a tu dos hermanos abrazados, nos imaginamos que cuando vio el incendio los quiso proteger.

Más tarde cuando se hizo el recuento de los daños, el capitán de los bomberos, explico a la portera, que al parecer, una veladora que tenían prendida en la pequeña mesa donde estaban las imágenes de los santos, por descuido se cayó en el cartón donde tenían su ropa, posteriormente con la ayuda de varios cartones que se encontraban apilados, el fuego se propago, lo más grave es que tu mamá tenía un anafre y una garrafa de petróleo, con lo cual, todo el cuarto se convirtió en un refugio de Satanás, todo se perdió mi’ijo, los cuerpos quedaron irreconocibles.

Pero y ¿Don Modesto mi padrastro donde se encontraba? Llorando preguntó Freddy.

Ese, como siempre, metido en la cantina, bebiendo y gastando el poco dinero que ganaban, lo encontraron tirado afuera del local, arropado con unos pedazos de cartones, supo lo sucedido hasta pasado el mediodía en que todo crudo se presentó a la vecindad, donde vio todo el cuarto chamuscado y lleno de cenizas y brazas apagadas, pasado el momento de su sorpresa, salió y hasta la fecha no se le ha vuelto a ver.

¿Pero que hicieron con el cuerpo de mi jefecita y de mis hermanos? Preguntó Freddysbundo con el llanto desbordado.

Mira muchacho, tu sabes que en la vecindad siempre han sido solidarios, se cooperaron y en una sola caja de madera, la cual por cierto fue hecha por Sirenio el carpintero, se depositaron lo que quedó de los cuerpos de tu familia, se velaron en el patio, como no había dinero para cubrir los gastos de la funeraria, los mismos inquilinos proporcionaron todo el material, compraron velas y en botes llenos de arena las encajaron, fueron a recoger las flores que tiran en el mercado y con ellas pusieron y adornaron el altar, dieron café que por cierto mi tiendita proporciono, así como 20 piezas de pan.

Al otro día, todos acompañamos los cuerpos al panteón, el encargado de llevar la caja fue don Pantaleón, ese que dizque anda en la política, y que su patrón el líder de los comerciantes ambulantes, le prestó la combi que utilizan para difusión y reparto de la propaganda, a la cual le tapamos los logotipos de su partido, para que no creyeran que era un acto de proselitismo, solucionado todo eso, los llevamos al panteón que está en la lomita de donde vivimos, Sirenio se encargó de hacerle la cruz que dejamos colocada en la tumba, solamente con los nombres, porque jamás supimos como se apellidaban.

Al terminar su narración, Don Abundio dejo escapar un suspiro de tristeza, para expresarle a Freddy su pesar y que estaba con él, ya para finalizar le comentó:

Cuando vengas por acá, yo mismo te llevo al lugar en donde quedaron sepultados, me estás oyendo, mi’jo, Freddy, te estoy hablando, contéstame, Freddy, Freddy………

Pero, Freddy ya no oía, como sonámbulo e inconscientemente colgó el auricular y salió a la calle, por casualidad del destino volvió al parque donde lo detuvieron, ahí se sentó en una banca, con los ojos rojizos de tanto llorar, no dejaba de lamentar el haber dejado a su pobre madre, total se hubiera aguantado el dolor de haber perdido a su amada, se hubiera quedado a seguir su vida al lado de su familia, pero su capricho o quizás su dolor lo hizo pensar de una manera diferente, ese dolor tan profundo le laceraba su alma, le perforaba su contrito corazón, su cuerpo temblaba sus manos sudaban, sus ojos llenos de lágrimas, no le permitían ver lo que pasaba a su alrededor.

¿Por qué Dios Mío, me tiene que suceder todo esto? ¿Señor, por qué esta decisión de quitarme a los seres que más amo? ¿En qué te he faltado? Señor, yo no te pedí nacer, yo no pedí venir a este mundo lleno de sufrimientos, me diste una Madre y ahora me la quitas, pusiste una mujer maravillosa en mi camino, para ver la vida de una forma diferente y me la arrebataste, termina tu obra, llévame a mi también, no quiero la vida, no quiero este sufrimiento, esta amargura la llevo desde niño, con ella me crie y con ella crecí, quise ponerle entusiasmo para desechar todas las burlas que hacían de mi persona, y ¿Qué resultó? CONTESTAME SEÑOR, de que valió que me portara bien si toda mi vida ha sido un martirio y un dolor perenne.

El ambiente tenso, el viento callado, el ruido de los automóviles estancado, todo silencio, claramente se podía oír el latido acelerado del corazón de Freddysbundo, su llanto cubría de lagrimas su rostro, el cual se encontraba todo desencajado, era la viva imagen de la desgracia, nada podía contenerlo, nada podía calmarlo, por ratos se golpeaba el cuerpo y en otras ocasiones, golpeaba la banca de acero donde se encontraba, volvió a increpar al Todopoderoso:

Cuando iba a misa, escuchaba tu palabra y en todos sus párrafos hablabas de amor, jamás me enseñaste el dolor, nunca me hiciste recapacitar en la magnitud de la muerte, en tus evangelios escuchaba, que el que creía en ti, jamás moriría, y por eso murió mi Madre, por creer en ti, por encender sus veladoras en franca muestra de su amor infinito, y eso fue el motivo principal de que hayan muerto, ¿Dónde estás Señor? ¿Dame una prueba de que en verdad existes y que me has escuchado? Devuélveme a mi familia, ¿que no comprendes que sin ellos me he quedado sólo, que soy un huérfano triste y olvidado? Ten piedad de mi, contéstame señor, quiero saber porque me he quedado solo, que mal he hecho para merecer tantas desgracias, te lo vuelvo a repetir yo no pedí venir a esta vida, yo no reclamé ningún lugar en este mundo, a mi no me tomaron mi opinión, ni me dijeron que iba a tener una familia por poco tiempo, para terminar pronto, no quiero vivir, no deseo esta vida vacía, no me importa nada, si en verdad existes, manifiéstate. Mándame la muerte, aquí está mi vida, la pongo en tus manos, llévame al lado de mi familia, quiero estar con mi madre, ya no me importa vivir, Señor escúchame, por favor Dios Mío, ten piedad, compadécete de este pobre mortal que se ha quedado solo, quítame la vida, tú me la diste y tienes el derecho de arrebatármela, Señor, ya no quiero vivir, Señor, Señor, Señor……..

De pronto, sin darse cuenta Freddysbundo, una persona se sienta a su lado y le pregunta: (Continuara)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 05)

Al salir de su turno y al ir caminando para tomar el autobús, se dio cuenta de la acción que le habían hecho a Freddy, e incluso ella fue quien llamó a la ambulancia para que lo recogieran, y como al otro día que se presentó a trabajar le comentaron que al pobre muchacho que golpearon los pandilleros, lo tenían encerrado, achacándole el robo de la tienda, pues no quiso que se cometiera una injusticia, por lo cual se presentó voluntariamente a declarar en la delegación.

Por lo tanto al no haber cargos que ameritaran el encarcelamiento de esta persona, se ordenó su pronta libertad con la consabidas disculpas y el dicho de “usted perdone, lo confundimos”

Con esta noticia, Freddy agradece al licenciado su ayuda, que por el momento no tiene con qué pagarle, pero que saliendo juntará el dinero suficiente para sufragar este adeudo, el joven licenciado sonriendo le expresa: Mira no te acongojes, a nosotros nos paga el gobierno y además esto nos sirve para foguearnos y así poder litigar cuando recibamos nuestro titulo y nuestra cedula profesional, me dio mucho gusto ayudarte en algo. De pronto se oye un grito que dice: “Ese freddysbundo, a la reja con todo y chivas”

Ah caray, ese soy, -expresa Freddy-. Nos vemos cuadernos de doble raya, este muñeco se va, y como dijo el de la telera, si tienen tele ahí se ven. Sobra decir que el tiempo en que estuvo encerrado, Freddysbundo, trabajó en los talleres del penal elaborando cuadros con imágenes resaltadas y pintadas con laca, por igual hacía barcos, trenes, pipas y camiones repartidores, de madera, su especialidad quizás que le brindó mayores emolumentos fue la fabricación de sillones tejidos; por igual aprendió el arte de la electrónica, es que hay que hacer notar, que era un joven que prestaba atención a lo que otros hicieran y al rato ya lo estaba haciendo él, tenía mucha retención en su cerebro, era una joyita en el aprendizaje, tenía mucha inteligencia y una fría forma de razonar.

Con el dinero acumulado de su paso por el penal, lo primero que pensó Freddysbundo, fue de ir a comprar ropa, con esa intención se encamino al centro de la ciudad, pero en el trayecto, vio en una casa, un tendedero con ropa, y sin pensarlo dos veces con el debido “con permisito” se agenció un par de mudas de ropa, incluso con todo y camiseta, los calcetines no podían faltar, así es que con su bulto en el hombro se encaminó a una casa de huéspedes, para tratar de rentar un cuarto y esperar a conseguir trabajo.

Ya descansado, con la mente fría por tantos sobresaltos, con la alegría de haber demostrado su inocencia, teniendo la firme intención de volver a empezar, con la firme intención de cambiar y pensando en su familia, pide al encargado de la hospedería le permita su teléfono para hacer una larga distancia a su pueblo, necesita saber que ha pasado con su madre.

Marca el número telefónico de la tienda que se encuentra a un costado de la vecindad donde estuvo viviendo; le contesta Don Abundio el tendero, al principio lo desconoció, pero cuando le comenta que es Freddysbundo el hijo de la señora Aldegunda la que vive en la vecindad del costado en el cuarto marcado con el número 6.

¿Sabes hijo? –le dice don Abundio, con mucho pesar te informo que tu Madre ya no se encuentra con nosotros.

¿Cómo? ¿Pues adonde se cambio? ¿Sabe usted su nueva dirección o donde pueda localizarla?, me urge hablar con ella. Contesta el buen Freddy.

Es…. que…. Mira…. Pues…. como te diré….. Mira…. Creo que debes ser fuerte…. Como explicártelo….

Don Abundio, déjese de tanto tartamudeo, ¿Qué paso con mi Madre? ¿Les sucedió algo a ella y a mis hermanos?, por favor, hábleme claro, no me deje con esta duda, Don Abundio, todavía se encuentra ahí, don Abundio, contésteme por favor, pregunta todo nervioso Freddy.

Cof, cof, cof, se escucha del otro lado de la línea.

Por fin don Abundio se decide hablar:

martes, 16 de noviembre de 2010

CARTA DE AMOR

Otro buen mensaje, que tuvieron a bien enviarme, disfrutenlo.
Estimada Cristina:
Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (...) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.

- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.

- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.

- La mancha de rímel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.

- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.

- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.

- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.

- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:

- Los silencios.

- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.

- El sabor acre de los insultos y reproches.

- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.

- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.

- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.

- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.

- Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc.) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... Objetos.

Por último, recordarte el nº de teléfono de mi abogado (.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente, Roberto.
Mayo de 2010, 18:28

sábado, 13 de noviembre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 04)

-No te preocupes, pronto saldrás libre y sin pagar nada, te agarraron por confusión y sin pruebas, te soltaran más pronto de lo que te imaginas, ten confianza en mí, ellos quieren justificar que cumplen con su chamba y quieren un chivo expiatorio, pero nosotros les daremos a un mártir.

En estas circunstancias, solo y sin conocidos, pues a chaleco tiene que confiar en él, es su única tablita de salvación. En estos momentos es cuando el ser humano se acuerda de sus raíces familiares, y Freddysbundo, no es la excepción, le llegan a su mente todos los consejos que su buena madre le daba e implora al Eterno, en una súplica mental:

“Padre Mío, tu siempre has escuchado mis ruegos, líbrame de esta y te prometo ya portarme bien, buscar un trabajo decente, ser persona de bien, juntar dinero para enviárselo a mi familia, ayúdame Jesús, quiero ser libre, no puedo quedarme encerrado, me volvería loco, siempre me ha gustado la libertad, auxíliame Jesucristo Redentor.

Y es así, como en una fría mañana, el buen Freddy, ingresa al penal municipal, encerrado entre malvivientes, ladrones, violadores, rateros, asesinos, etc., etc., enfundado en su uniforme café militar (pantalón y camisa caqui), con el corte de pelo a rape tipo militar, confundido entre los demás reos, acompañado del celador se dirigen a la celda que le han destinado, mientras dura el juicio y acuda a comparecer para escuchar su sentencia. Así se consuma una nueva desgracia para el pobre de Freddysbundo.

¿Qué paso contigo carnalito, a cuantos te echaste allá juera”, le preguntan los reos.

No, a nadie, yo solo dormía en una banca cuando llegaron unos pandilleros, me golpearon y me asaltaron, dejándome tirado en el pavimento –contestó él-

Pos se ve que jue muy grande tu delito, mira que quererte echar 5 años en el tambo.

Les digo que soy inocente, yo no hice nada malo –seguía defendiéndose Freddy-.

No te preocupes men, así decimos todos los que por primera vez caemos en chirona, después nos acostumbramos y soltamos la sopa, no hay porrun, al ratón echamos el domino y nos abres el cuaderno de tus recuerdo, cámara ese, llégale a tu cueva.

Con el correr de los días, nuestro buen amigo Freddy, se va acostumbrando a su vida en el penal, es de hacer notar, que desde que entró, todos los reos empezaron a ver en él, a una persona que no se dejaba tan fácilmente que le gritaran, mucho menos que intentaran golpearlo, la experiencia más amarga fue la que les sucedió a sus compañeros de celda, cuando estos en un afán de molestarlo, quisieron abusar de él cuando se encontraba dormido, mejor ni lo hubieran intentado, es más ni pensarlo, fueron tres los sujetos que trataron de hacerle mal, fueron tres cuerpos que quedaron tendidos dentro de la celda, con unos dientes de menos, con ojos inflamados, con nariz rota en fin, quedaron como Santo Cristo, desde ese momento era él, quien mandaba a sus compañeros de celda a que le proporcionaran todo lo que les pedía.

Al salir al patio, lo miraban con respeto, cuando se metía al gimnasio a hacer sus ejercicios de rutinas, se ofrecían a ayudarle, Freddysbundo sabía cuánto miedo infundía, y lo aprovechaba para vivir con comodidad dentro del penal. Desafortunadamente como en todos los penales, el, en lugar de reformarse adquirió malas costumbres y se relaciono con personajes del bajo mundo, esos que extorsionan amenazando a personas por medio de celulares; en el poco tiempo que duro su estadía tras de las rejas, se nutrió de todas las mañas y los métodos para hacer este tipo de ilícito.

Como a toda capillita le llega su fiestecita, se llegó la audiencia para establecer la culpabilidad o inocencia de Freddysbundo, es así como con un aire retador comparece. El defensor de oficio, lo había adiestrado, para que en caso de no resultar la defensa como se esperaba, se declarara culpable y con ello obtener una sentencia benigna o una fianza lo más baja posible.

Los apoderados del negocio, no se presentaron a ratificar la denuncia, lo que se logró por parte de la defensa, fue que la mesera que atendió a nuestro amigo en la fonda, declarara, y lo hiciera en los siguientes términos: (CONTINUARA...........)

domingo, 31 de octubre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 03)

Todo desconsolado abrazó a su madre: “se me fue, mamita, se me fue” alcanzó a musitarle a su pobre madre, “ya no quiero la vida, sin ella soy un inútil para seguir viviendo, era la única que con sus caricias me hacía sentir diferente, que hago mamá, que hago”

Su madre, con un nudo atorado en la garganta, no sabía ni que decirle, solo escucharlo, lo abrazaba fuertemente, besándolo en la frente, sosteniéndole por la cintura para que no se cayera, la gente pasaba, mirando esa escena tan enternecedora, preguntándose qué les habrá pasado.

De pronto, se separó bruscamente del regazo maternal y tomo una decisión: ¿Sabes que madre?, me voy lejos de aquí, donde no me alcancen estos tristes recuerdos, voy a cambiar mi forma de vivir, ser otro, por el recuerdo de ella; por su gran amor, tratare de ser un hombre de bien, buscare trabajo, ese será mi aliciente para tratar de olvidar este dolor que lacera mis sentidos y todo mi cuerpo, madre, me voy. La madre, no acertaba que decir, no hizo ningún intento de detenerlo y así como lo vio llegar a la vida, así le dio la despedida, dándose media vuelta para dirigirse a su hogar. Pero muy dentro de su ser, sentía, como que esa despedida era para siempre, que esta sería la última vez que vería a su hijo, su corazón todo oprimido le decía adiós y sólo una lágrima en su rostro fue lo que pudo salir, porque ni una palabra expulsó de sus labios.

Así es como en un cerrar de ojos, la vida de Freddy cambia totalmente, se fue lejos de su terruño, todo lo que llevaba era la ropa puesta y el ánimo de cambiar, se encontró en un lugar y con personas diferentes, empezó a buscar donde trabajar, porque el hambre le apretaba y le nublaba los sentidos, no razonaba con cordura, todo en el, era confusión. Pidió limosna fuera de la iglesia, algunos se compadecieron de él y otros le lanzaban sentencias como “eres muy joven para trabajar” “no te da pena estar pidiendo” etc., pero él no se daba por vencido, todo un día se dedico a esa labor y al llegar la noche, tenía un buen capital, así que encamino sus pasos a una fonda, donde le atendió una linda mesera quien con toda diligencia lo atendió, así que nuestro buen amigo degustó una opípara cena, que lo dejo tan satisfecho, que empezó a bostezar en señal de que el cansancio y la cena, le reclamaban un buen sueño.

Rendido por sus problemas, por el cansancio y por el banquete que se había dado, se quedó en la banca del jardín de un parque cercano a la iglesia del lugar, ahí, se acomodo quedando completamente dormido, pero la suerte no estaba de su lado, unos pandilleros que asolaban ese lugar al verlo, comenzaron a esculcarlo, freddysbundo al sentir ese manoseo se levantó de inmediato, solo para recibir una golpiza que lo dejó todo lastimado y con la cara como si lo hubieran picado unas abejas africanas, perdió todo su dinero y también el conocimiento, despertó en el hospital todo golpeado y con su cuerpo adolorido preguntando ¿Dónde estoy? ¿Qué me pasó? La enfermera de turno le comentó en qué condiciones llegó, y que afuera lo estaban esperando unos gendarmes para tomarle su declaración.

Así que después de golpeado, comparece ante los guardianes del orden a rendir su confesión, estos dudan que lo hayan asaltado y lo involucran con un asalto que sucedió esa noche en una tienda de vinos licores, por tal motivo, aun con el cuerpo magullado por la golpiza, se lo llevan detenido, pasándolo a barandilla, donde el juez calificador, le notifica que se harán las averiguaciones pertinentes para establecer su status, por el momento se le considera como principal sospechoso en la modalidad de robo calificado a mano armada, sin daños a terceros, por lo cual podría alcanzar una penalidad de 6 a 12 meses de prisión, o, una fianza para salir en libertad de 3 a 5 mil pesos .

Al oír lo anterior, Freddysbundo aún con el cuerpo todo golpeado, siente que le falta el aire, su visión se nubla, cuando está a punto de desfallecer, oye la voz de un defensor de oficio (que en todas las delegaciones se encuentran) quien tomándolo por el brazo le susurra:

miércoles, 27 de octubre de 2010

CON EL TIEMPO APRENDES.

Quisiera compartir con ustedes un material que me enviaron, que es junto con otros los que me han enriquecido mi alma, me han motivado a superarme e incluso me han dado motivos para seguir escribiendo mis pensamientos y narraciones, porque quiero que sirvan de algo, como un descanso reconfortante para el alma en los momentos de aflicción y desconsuelo. Vaya con mucho cariño este archivo. Muchas gracias por tanto material que me envian, poco a poco los ire plasmando en estas páginas. MUCHAS GRACIAS.

Con el tiempo, con el tiempo, aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo, con el tiempo, te das cuenta que casarse solo porque “te estás quedando” es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.

Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras deseando no volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar, es solo de almas grandes…

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionara que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante...

Con el tiempo veras que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo….ante una tumba…, ya no tiene ningún sentido…

Pero desafortunadamente….SOLO CON EL TIEMPO…. Y como hoy es tiempo…te mando muchísimos saludos…para los que ya no estamos juntos, por todos los momentos buenos y malos que nos toco vivir, y a todos con los que ahora estoy pasando momentos geniales…

Gracias por estar y por ser… Y RECUERDA ESTAS PALABRAS “EL HOMBRE SE HACE VIEJO MUY PRONTO Y SABIO DEMASIADO TARDE” JUSTAMENTE CUANDO YA NO HAY TIEMPO…


domingo, 17 de octubre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO (CONTINUACION 02)

Un día, encontró a su pareja ideal, una jovencita que destacaba por sus atributos que resaltaban a primera vista: Unos labios muy abultados, baja de estatura, una verruga en medio de nariz y labios, un ojo chueco (bizca),una oreja arrugada, pero aún de esta forma, él la deseo como su novia, se lo pidió y ella acepto de inmediato.

Su noviazgo tórrido transcurrió normal como los demás que se ven en la tele. Es necesario hacer notar que él no trabajaba de forma continua, andaba de mil usos, ocasiones se iba como chalán de un camión de pasaje, otras como cargador en el mercado, en las mañanas cuando se le iba el sueño se iba a vender bolillos y teleras, y en ocasiones se metía al cine a andar haciendo maldades a los enamorados, esto le redituaba algunas carteras que lograba sustraer a sus propietarios.

Pero como ya lo he expuesto, jamás le cambió su suerte, y fue en un viernes 13, cuando esperaba a su amada, sus amigos le notifican que en la avenida principal, un camión de pasaje atropello a su dulcinea al tratar de cruzar, dejando el cuerpo todo ensangrentado tirado a mitad de la calle, mismo que fue levantado por socorristas y llevado al Servicio Médico Forense, de inmediato y como loco dirige sus pasos a dicho lugar para tratar de identificarlo, quería cerciorarse que efectivamente se trataba de Frumencia.

Pero al llegar a susodicho lugar le notifican que sus familiares ya se la habían llevado, y ahí sentado en las escalinatas de ese tétrico lugar, llora y lamenta su mala suerte, y es que de verdad él la quería y la amaba con todas sus fuerzas, ella había sido la única mujer que lo había aceptado con sus defectos, no podía aceptar que ella ya no estaba a su lado, que ya se había marchado a un lugar desconocido, preguntaba y preguntaba, que había hecho para merecer ese castigo, pero sus lagrimas, rebeldes se negaban a salir, por dentro su alma toda ultrajada gritaba, sintiendo el enorme deseo de morir también y así poder alcanzar a su amada.

Y es que hasta este momento se daba cuenta que no sabía nada de Frumencia, ni quiénes eran sus padres, ni donde vivía, si era soltera o casada, lo único que conocía de ella, era que trabajaba en el interior del mercado, donde la conoció haciendo la limpieza de las fondas del lugar, jamás se preocupo por conocer su vida, no le intereso, estando con ella, todo su atención se centraba en sus caricias, sus mimos, sus besos, cuantas veces, ya de noche, utilizaban el mostrador con mosaicos del local, para dar rienda suelta a sus instintos sexuales, al final cada quien tomaba su camino, solo la acompañaba a tomar su autobús y de ahí el se iba a su cantón.

Ahora, en esta realidad tan lastimosa para él, toda su vida se derrumbaba, no sabía ni que rumbo tomar, no quería llegar a su casa, ni tampoco reunirse con sus amigos para irse al billar a tomarse unas cervezas, no, quería estar solo, digerir este trago amargo, pensar, meditar, para tomar una decisión, ya que su razón de vivir, su estimulo, había fallecido, y así pensando y cerrando sus ojos se fue la noche y llego el nuevo día, y solamente volvió a la realidad, cuando sintió una suave mano sobre su hombro, ahí estaba su madre, que se pasó toda la noche buscándolo en todos los hospitales, cárceles, clínicas, sitios donde se reunía con sus amigos, hasta que le comunicaron que se encontraba en el semefo identificando el cuerpo de su novia. (CONTINUARA)

miércoles, 13 de octubre de 2010

EL INFORTUNIO DE FREDDYSBUNDO. (01)

Fredysbundo, era un tipo que todo le salía mal, su suerte siempre le había dado la espalda, como lo hizo su mamá cuando lo vio de recién nacido, incluso, estuvo a punto de perder la vida, porque al galeno encargado de la operación en el alumbramiento, le habían notificado que su señora madre había fallecido, motivo por el cual se negaba a entrar al quirófano, y estando ya dentro, todo el pulso le temblaba.

Al nacer, después de que le propinaron la primer nalgada de rigor para que despertara, se fue la luz en todas las instalaciones del hospital (perteneciente al seguro popular), así que no hubo de otra, en lugar de llevarlo a los cuneros, se lo acomodaron a la madre, en la cama en la cual descansaba reponiéndose de los dolores que la cesárea le había dejado. Llegó a la vida midiendo solo 45 cm. De largo y pesando 1.400 kgs., era más bulto la sabana que lo envolvía que el frágil cuerpo del recién nacido, con decirles que provisionalmente dormía en una caja de zapatos.

De su nacimiento, pocos se dieron cuenta, en la vecindad en que vivían, andaban más preocupados por la falta de agua, y por recibir la pipa que el gobierno les había prometido para que llenaran la única pila que servía para surtir a las familias que ahí moraban, así es que cuando llegaron a su hogar los inquilinos solamente notaron su presencia, por el intenso lloriqueo al pedir su mamila. Freddy tenía a su padre y a tres hermanos, el señor sin trabajo fijo, pero muy machote para estar haciendo hijos, un clásico machote mexicano.

El niño seguía creciendo, pero su cuerpo todo alfeñique logro embarnecer un poco, gracias a los sacrificios que su pobre madre realizaba, al quedarse ella sin comer, con tal de que el niño se alimentara y lograra obtener su peso y estatura normal, sus hermanos quizás por lo feíto y el cuerpo de lombriz que tenía, no lo sacaban a jugar al patio con los demás niños, así que Freddy se quedaba en el cuarto a jugar con sus juguetes todos incompletos y mutilados: tenía un carrito de bomberos con solo 2 ruedas y sin cabina, muñecos descabezados, pistolas sin cachas y sin gatillo, caballitos sin una pata, soldaditos de plomo inválidos, muñecos de trapo con las tripas de fuera, en fin una colección con piezas faltantes.

Pero el chico aún seguía con esa mala suerte; por falta de cupo entró a la escuela a la edad de 8 años y en tercero lo expulsaron por peleonero, es que la verdad, de que tenía su genio, lo tenía y como el siempre lo cantaba “Jamás me dejo de nadie, por eso mi padre me enseño a defenderme”

Cuando la juventud le llego, las mujeres le corrían, no querían ni siquiera verlo, menos platicar con él, porque tal parecía que estaba peleado con el agua y el cepillo de dientes, pero lo que sea de cada quien siempre andaba limpio de su ropa. Pero déjenme decirles, que aparte de que Diosito le negó la apostura y galanura, también le proporcionó 2 hileras de dientes superiores, así que se veía como un fenómeno con sus cuatro colmillos, motivo por el cual, cada vez que platicaba o se reía, se tapaba la boca en actitud vergonzante. Pero créanmelo, él jamás se dio por vencido. (CONTINUARA)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

PENSAMIENTOS CRISTIANOS.

Hoy quisiera aprovechar este medio para dejarles pensamienos que lo mueven a uno a la meditacion, es importante asimilar el contenido de ellos y sacar una conclusión respecto a nuestra vida o quizás a nuestra forma de vivir esta vida, esperando que los aprovechen me es satisfactorio anticiparles mis consideraciones.
EL CORAZON DE UN NIÑO.
Sucedió hace poco con uno de esos médicos que se niegan a aceptar la religión y por lógica, la presencia de un ser supremo. Ya saben, el problema de siempre, la ciencia y lo divino.

Esa mañana, aquel afamado cirujano, platicaba con un niño, al cual iba a operar del corazón.

Mañana te operare hijo, voy a abrir tu corazoncito para curarlo, dijo el médico, mirando con seguridad y confianza a aquel niño. Y encontrará usted a Jesús ahí doctor, pregunto el pequeño.

La pregunta del niño sorprendió mucho a aquel cirujano, que fingió no escuchar la interrogante.

Mira, voy a cortar una pared de tu corazón, para ver el daño completo, el niño insistió: pero cuando abra mi corazón, ¿va a encontrar a Jesús ahí doctor?

Los padres del niño, se miraron y el doctor prosiguió;

Mira cuando haya visto todo el daño, que tiene tu corazoncito, planearemos lo que sigue. El niño no se dio por vencido; ¿Pero va a encontrar a Jesús en mi corazón doctor?, yo he leído la biblia y dice que Jesús vive en nuestros corazones, usted tiene que encontrarlo ahí doctor.

El cirujano no se dio por vencido y dijo: sabes lo que voy a encontrar ahí niño, un musculo dañado, baja respuesta en glóbulos rojos, debilidad en las paredes y vasos y después, me daré cuenta si te puedo ayudar o no.

Pero el niño tampoco se dio por vencido; insisto doctor, ¿encontrara a Jesús ahí también?, ese es su hogar, el vive ahí, esta siempre conmigo.

El cirujano, no tolero mas los comentarios de aquel niño y salió del cuarto. Enseguida se encerró en su oficina y procedió a grabar sus comentarios, sobre el estudio que había hecho previamente.
Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva, sin probabilidades de transplante, difícilmente curable; terapia: analgésicos, reposo absoluto; pronostico: muerte dentro del primer año.

Al llegar a este punto, detuvo la grabadora, en tono de reclamo y elevando la vista al techo de su de su consultorio expreso: ¿tienes algo más que decir? ¿Por qué le hiciste eso a el? ¡es un niño aun! tu lo pusiste en este dolor y lo haz sentenciado a una muerte temprana, ¡apenas comienza a vivir! ¿Por qué le haces esto?

De pronto, escucho una voz en lo más profundo de su alma: el niño, mi oveja ya no pertenecerá mas a tu rebaño, porque él es mío y estará conmigo toda la eternidad, aquí en el cielo, no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera, sus padres se unirán un día a él y van a conocer la paz y la armonía juntos.

En ese instante, el cirujano comenzó a temblar y a llorar, sentía más rencor, no entendía las razones, por eso replico a esa voz; tu creaste a ese niño y también su corazón ¿para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses? el señor le respondió: es tiempo de que regrese a su rebaño, su misión en la tierra, ya la cumplió. Veras, hace años envié a una oveja mía, que tenía muchas habilidades y soñaba con ser doctor, el soñaba con ayudar a sus demás hermanos, pero con tanta ciencia, se olvido de su creador, así que envié a otra oveja, a este niño enfermo, no para perderlo, sino para que regresara a mí y rescatara a la oveja perdida entre tanta ciencia, hace mucho tiempo.

El cirujano lloro y lloro inconsolablemente.

Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño, mientras los padres lo miraban amorosamente. Aquel niño despertó, sonrió al doctor y le dijo muy amorosamente: ¿doctor, abrió mi corazón?

Si hijo mío, si lo abrí.

¿Y que encontró ahí doctor?

Tenías razón hijo mío, tenias razón, ahí encontré a Jesús…

El creador al enviarnos a este mundo, nos da la libertad, de que nos equivoquemos, en cuanto a su divinidad. Nuestra fe, debe ser muy firme, para recordar que él es el eje de nuestras vidas, no perdamos la brújula, vivamos en armonía, sembrando y cosechando los valores que harán de nosotros, esos seres dignos del amor de dios.
UNA HISTORIA REAL.
Jenny pensó que sus padres no le darían permiso para irse de fiesta con unos amigos, de manera que les mintió y les dijo que iba al cine con una compañera.

Aunque se sintió un poco mal porque no les dijo la verdad, tampoco le dio muchas vueltas al asunto y se dispuso a divertirse.

La pizza estuvo bien y la fiesta genial: al final su amigo Pedro que ya estaba medio borracho, la invito a dar un paseo, pero primero quiso dar una fumadita... Jenny no podía creer que él estuviera fumando eso, pero aún así subió al coche con él.

De repente Pedro comenzó a propasarse. Eso no era lo que Jenny quería del todo.

"Tal vez mis padres tienen razón" - pensó-; "quizás soy muy joven para salir así.

¿Cómo pude ser tan tonta? Por favor, Pedro -dijo- llévame a casa, no me quiero quedar contigo".
Molesto, Pedro arrancó el carro y comenzó a conducir a toda velocidad. Jenny, asustada, le rogó que fuera más despacio, pero mientras más ella le suplicaba, más él pisaba el acelerador. De repente, vio un gran resplandor. "Oh, Dios ayúdanos.

¡Vamos a chocar! Ella recibió toda la fuerza del impacto, todo de repente se puso negro.

Semi-inconsciente, sintió que alguien la saco del carro retorcido, y escucho voces: ¡llamen a la ambulancia! "Estos jóvenes están en problemas".

Le pareció oír que había dos vehiculos involucrados en el choque.

Despertó en el hospital viendo caras tristes. "Estuviste en un choque terrible", dijo alguien.

En medio de la confusión se enteró de que Pedro estaba muerto.

A ella misma le dijeron "Jenny, hacemos todo lo que podemos, pero no queremos perderte a ti también".

Oiga ¿y la gente del otro carro? Preguntó Jenny llorando "También murieron" le contestaron.

Jenny rezó: "Dios perdóname por lo que he hecho, yo sólo quería una noche de diversión, sólo eso”

Y dirigiéndose a una de las enfermeras pidió: " Señorita por favor, dígale a la familia de los que iban en el otro carro que me perdonen que yo quisiera regresarles a sus seres queridos".

Dígale a mi mamá y a mi papá que lo siento, porque mentí, y que me siento terriblemente culpable de que varios hayan muerto. Por favor enfermera, ¿Les podrá decir esto de mi parte? Se lo ruego.

La enfermera se quedó callada, como una estatua. Minutos después, Jenny también murió.

Un hombre cuestionó entonces duramente a la enfermera: "¿Por qué no hizo lo posible para cumplir la última voluntad de esa niña? ¿Por qué se quedó callada?" La enfermera miró al hombre con ojos llenos de tristeza, y le dijo:”Por una razón, porque la gente en el otro carro eran su papá y su mamá que habían salido a buscarla".
UNA HISTORIA PARA REFLEXIONAR....
Como todas las mañanas desde hace ya 6 años, me despertó mi madre, esta mañana me levanto para ir a la escuela, había pasado mala noche, con pesadillas sobre monstruos, y me costaba trabajo levantarme.

A los diez minutos mi madre volvió a despertarme esta vez con más premura, se estaba haciendo tarde, me levanté rápidamente, apenas si me lavé la cara, me zampé el desayuno en un abrir y cerrar de ojos, y ahí estaba mi mamá diciéndome; "come más despacio, que te vas a ahogar".

Con las prisas del momento le contesté de mal modo.- sí ya lo sé, no empieces a regañarme, aún tuve que soportar las preguntas de rigor ¿Llevas el almuerzo? - ¿Te cepillaste los dientes? - ¿Tienes listos los libros? Y yo aún más impaciente le contestaba levantando la voz - ¡Que te dije que sí!

Ella sonrió suavemente y me dijo: -

Anda, dale un beso a mamá y ve con cuidado a la escuela.

Alcé los hombros con fastidio y le dije medio enfadado:

¡Mamá! que ya es tarde no tengo tiempo para eso.

Está bien hijo, ve de prisa, que Dios te proteja. Aún retumban mis propias palabras en mi oído: no tengo tiempo para eso... con las prisas y el enfado me pasó por alto un leve destello de tristeza en su mirada, mientras iba corriendo hacia la escuela, estuve a punto de regresarme y darle un beso a mi mamá, sentía un nudo en el corazón, pero mis compañeros comenzaron a llamarme y fui hacia ellos.

- ¿Con qué excusa regresaría?

- ¿Que iba a darle un beso a mi mamá? - se hubiesen reído de mí-

De todas formas al regresar a casa después de las clases, vería a mi mamá en la puerta de mi casa esperándome como siempre, temerosa de que me suceda algo, impaciente si tardo unos minutos, ya que me he entretenido con mis amigos.

El día se me pasó volando en la escuela, entre clase y clase, juegos y almuerzo, y se me había olvidado el incidente de la mañana, sin embargo esta vez, apenas sonó el timbre salí corriendo a mi casa sin entretenerme, desde la esquina esperaba divisar la figura de mi madre en la puerta, pero no había nadie esta vez. Supuse que estaría adentro entretenida con algo, pero extrañé de momento su presencia tan segura.

Antes de tocar el timbre, salió a la puerta mi padre –

¿Pero era mi padre?-

Aquel hombre era mucho mayor de lo que siempre me había parecido, los hombros caídos, los ojos hinchados y un profundo halo de tristeza lo rodeaba... mi corazón empezó a latir alocadamente presintiendo algo, apenas me salió la voz para decir... ¿qué pasa? papá - ¿Mamá está bien? Y en un suspiro me contestó: "tu mamá sufrió un ataque al corazón esta mañana, su muerte fue instantánea, nadie se enteró, hasta que vinieron a visitarla y la encontraron ahí tendida en el pasillo, fue muy rápido, hijo, se fue nuestro ángel..."

Un sollozo salió de su garganta y no pudo seguir hablando. ¿Mi mamá? mmmmmmmmaaaammmmaaaaaaaaaaá!!! Dios perdóname, dile que me perdone, aún soy un niño pretendiendo ser un hombre, dile por favor que ella es lo que más quiero en esta vida, y que prometo valorar a las personas que comparten conmigo mi existencia, no malhumorarme con ellas sin ningún motivo, y que les daré mil besos, día a día, por todos los que no pude darle a ella. Cuídala por mí, mi dios, que cuando me toque la hora de partir de este mundo venga a mi pecho y me arrope como siempre lo hizo. ¿Saben?... disfruten a sus madres todos los días de su existencia... nunca sabremos hasta cuándo tendremos la dicha de su presencia mortal.

Y si ya no está con nosotros, no te preocupes; una mamá es muy necia y nunca te dejará solo, te quiere muchisisisisimoooo...

domingo, 1 de agosto de 2010

MI OCUPACION.


Estando en una reunión, se me acercó una persona para entablar una plática, habiendo hecho las presentaciones pertinentes, me pregunta: y tú ¿a qué te dedicas?, amablemente le contesto al comercio.

Después de una amena platica, ya estando a solas, me pregunté, si había sido esa la respuesta correcta, ya que yo me dedicaba a muchas cosas, pero por el corto tiempo, ni pude explicársela, y es que yo me dedico:

A vivir la vida, siendo feliz en el momento preciso y no albergando falsas ilusiones;

A creer en un Dios, que para mí significa mi fe y mi esperanza de que yo tendré un final feliz en el ocaso de mi vida;

A hacer feliz a mi familia, quienes tienen una gran confianza en mí, pero sobre todo me dispensan su gran amor y cariño;

A fortalecer mi cuerpo con el trabajo digno que desarrollo y que es el causante de que yo tenga una vida más o menos llevadera;

A enriquecer mi mente, con la lectura de buenos libros, en los cuales me he llenado de sabiduría y de conocimientos;

También a enriquecerme con nuevas amistades y manteniendo firmes las que ya tengo para tener el soporte de amigos en mis tiempos de desventuras;

A llenarme de amor y confianza, para poder transmitirlos a todos los seres que me rodean, y por igual recibirlo;

A tener fe y confianza en los demás porque yo también necesito que me la tengan;

A reír por aquellos que no pueden o no quieren esbozar una leve sonrisa;

A divertirme por aquellos que por sus múltiples ocupaciones y su afán de seguir teniendo más bienes materiales se pierden lo hermoso de la vida;

A dar amor y mucho cariño a todos esos seres que se sienten abandonados por sus familiares y por el destino;

A mantener firme mi religión y no pensar que no existe Dios y que todo fue hecho por efectos de la naturaleza, sin la presencia de un Dios la naturaleza no existiría;

A alimentarme bien para estar en óptimas condiciones de ejercer mis labores cotidianas;

A tenerle fe a mi mente, ya que ella me fortalece, me ayuda con pensamientos positivos además de alejarme de las enfermedades ficticias, esas que se forman sólo en nuestra mente;

A reír y bromear para poder vivir la vida en paz y en una forma saludable, la risa es el alimento del alma y el descanso de tu cuerpo;

A evitar los corajes, porque solo me producen acidez en mi carácter, nerviosismo en mi cuerpo y más arrugas en mi rostro;

A creer en mi patria, porque es la única que tengo, aquí me tocó vivir y me tengo que ajustar a este designio, pero con mi forma de ser, tratar de modificar en algo mi entorno social, sin por esto demeritar a los que gobiernan a mi país, ya que ellos son los responsables del rumbo que pueda tomar nuestra sociedad;

Pero en mi vida personal existe una sola ocupación que me tiene ocupado todo el día, empezando mi jornada laboral dar gracias a mi Dios por prestarme vida, después, buscar felicidad en mis amigos y conocidos, seguido de eso entregar todo mi amor a mi familia y para finalizar vivir la vida sin premuras ni preocupación, sólo tengo un compromiso con la vida, VIVIRLA.

domingo, 20 de junio de 2010

A MI PADRE.



Ser indispensable para la creación de una nueva vida, lo es el hombre.

Ser polémico, por sus hechos, por sus acciones y por su forma de actuar.

Pero también es el miembro de la familia que ostenta el cargo digno de ser el Padre, ese que es el sostén de la familia, el defensor del hogar y el que fomenta el deporte en el hijo.

Yo tuve un padre que desgraciadamente no tuvo al pendiente de mi persona, que jamás se preocupo si vivía o no, si tenía de comer para nada, él fue el clásico padre mexicano, ese que pisa y corre, sin embargo, mi Madre jamás me habló mal de él al contrario fomentó en mi el amor hacía el Padre.

Se puede decir que al principio me obligó a que lo visitara, después fueron mis hermanas que con el pretexto de que las acompañara a ir al cine me buscaban para pedirle permiso a mi papá. De ninguna de estas dos formas me arrepiento, porque tuve el gusto de conocer quien fue mi padre y claro como todo hijo me enorgullezco de él, porque si lo hubiese querido, hubiera convencido a mi Madre a abortar, aunque con la forma moral de mi Madre lo dudo, pero en fin él hubiera hecho lo imposible porque no naciera yo, así en ese contexto, yo le doy las gracias a mi Padre.

Pero a mí me faltó ese padre, ese ser humano que estuviera a mi lado, acompañándome en las buenas y en las malas, en mi salud y en mi enfermedad, en mi tristeza y en mi alegría, en fin que abarcara todo lo referente a mi vida, yo hubiera sido capaz de haberle dicho, como dice esa canción:

Es un buen tipo mi viejo que anda solo y esperando tiene la tristeza larga de tanto venir andando
Yo lo miro desde lejos pero somos tan distintos es que creció con el siglo con tranvía y vino tinto....
Viejo mi querido viejo ahora ya caminas lento como perdonando el viento yo soy tu sangre mi viejo soy tu silencio y tu tiempo.....
El tiene los ojos buenos y una figura pesada la edad se le vino encima sin carnaval, ni comparsa
Yo tengo los años nuevos y mi padre los años viejos el dolor lo lleva dentro y tiene historia sin tiempo
Viejo, mi querido viejo ahora ya caminas lento como perdonando al viento yo soy tu sangre mi viejo soy tu silencio y tu tiempo.
Pero son cosas de la vida y hay que aceptarlas tal y como nos las envían, pero siento que si mi Padre, me hubiera aceptado, aunque sea como un hijo de otra familia, yo hubiera sido feliz, yo lo hubiera presumido, diría, compañeros él es mi padre, el que me da los buenos ejemplos y que gracias a él estoy estudiando y por él me voy a superar día a día, porque quiero ser su ejemplo, deseo ser el hijo del cual él se sienta orgulloso, oírlo decir un día, “ese mi hijo es el mejor que me salió de todos, es mi continuación, porque a pesar de las adversidades ha sabido salir adelante” “siempre será mi modelo de hijo el orgullo de mi familia”, entonces le diría:

Se van perdiendo en el tiempo mis años se van quedando muy lejos ya no me lleva mi padre la mano solamente sus consejos
Viven en mí los recuerdos de niño cuando una estrella deseaba como recuerdo a mi padre que con eso sonreía mientras mi madre miraba
Años que vienen despacio, primero con que lentitud avanzan como quería ser grande, recuerdo para no quedarme en casa y acompañar a mi padre muy lejos tal vez hasta el fin del mundo porque mi padre era fuerte era muy inteligente era mejor que ninguno
Hoy ya no quiero que pasen los años porque mi padre ya está viejo se la han cubierto de arrugas sus manos y de nieve sus cabellos
Oh señor detén el tiempo te pido porque tu puedes hacerlo porque yo en verdad no entiendo Dios mío por que se nos va lo bueno
Cuando se cansen un día tus pasos yo quiero ser quien los cuide mientras tanto dame el brazo
Y vamos a ver a ver qué vas a decirme.
Pero ahora, que mi padre se ha ido, ahora que ya jamás lo podré volver a ver, más que en mis pensamientos y mis recuerdos, ahora que mi padre físicamente ya no se encuentra, ahora que con sinceridad lo digo, cuanta falta me hizo mi padre, cuanta ausencia existió en mi corazón por la falta de ese amor y cariño de padre, ahora que en este Día no tengo nada que celebrar, porque no tengo padre, porque con envidia observo a esos hijos que con amor le llevan su regalo a su padre, hoy que mi corazón se encuentra desolado por la ausencia de un padre, Sabes Padre con lágrimas en mis ojos sólo se expresar:

Que falta me hace mi padre a cada paso que doy que falta me hace mi padre a cada paso que doy ya mi Dios se lo llevo que solita esta mi madre ya mi Dios se lo llevo que solita esta mi madre
Recorrimos tantas veces caminos y más caminos éramos inseparables casi como dos amigos recorrimos tantas veces caminos y más caminos
Que falta me hace mi padre ya no lo tengo conmigo como lo voy a olvidar siempre lo tengo presente como lo voy a olvidar siempre lo llevo en mi mente
El me enseño a trabajar el me enseño a ser decente el me enseño el buen camino y a vivir como la gente
Fui el primero de sus hijos el que alegrara su hogar lo digo con sentimiento en este triste cantar que falta me hace mi padre como lo voy a olvidar que falta me hace mi padre como lo voy a olvidar.
Recuerdo el día en que me comunicaron su deceso, me sentí triste, quería llorar pero sentía un nudo en la garganta, las lágrimas se rebelaron no quisieron salir, no las culpo, se me avisaba de la muerte de una persona que por mucho tiempo estuvo alejada de mí, pero que por ser su hijo se me debería notificar. Acudí a su sepelio, no llegué a tiempo, así que no pude ir al panteón, pero cuando la familia llegó, tuvieron el bonito gesto de acogerme dentro de su amor, ternura y comprensión, me comunicaron que unos días antes del fallecimiento de mi Padre, él había expresado, que se sentía orgulloso de tener a un hijo completamente preparado y trabajador, aunque su sentir era de molestia y de arrepentimiento por no haberme dado la ayuda que tanto le había pedido.

Pero en fin, eso forma parte de mi pasado, muy hermoso por cierto, porque aunque al final de su jornada, mi padre supo reconocer en mi al hijo que lo lleno de tanto orgullo, porque su apellido lo llevo con mucha jactancia porque él fue mi Padre y aún ya no viviendo lo sigue siendo.

Gracias Padre Por tu paciencia y tesón, torbellino de cosas buenas por ser hombre testarudo aferrado a tu convicción, por mantener en alto tus ideales sin perder la calma o razón. Gracias por tu carácter, porque fue el que templó el mío, gracias por tu silencio porque con eso me demostraste cuanto me querías, gracias por tu indiferencia porque eso me hacía quererte más, pero gracias, de verdad muchísimas gracias por la vida que me diste, la cual he sabido llevar con honor y rectitud, siempre limpia, siempre honesta, por todo GRACIAS PAPÁ.

sábado, 5 de junio de 2010

REFLEXIONES


Rojo firme, no palidece ante el sol.

Niña guapa, futuros dolores de cabeza.

Amar es fácil, lo dificil es dejar de hacerlo.

Mi vida es transparente, porque no tengo nada que ocultar.

Los animales son más fieles que el Ser Humano.

El mentir afecta las facultades mentales.

En politica no hay nada escrito.

La vida me ha dado mucho, yo me he encargado de despilfarrarlo.

En nuestros hijos, depositamos nuestra vejez.

La mujer ha sido siempre el sostén del hombre.

Una desilusión amorosa es como un trago de vinagre.

Una rosa sin espina es hermosa, pero muy frágil.

La soledad es buena para meditar.

El dolor sólo se siente una vez, lo demás son replicas.

martes, 1 de junio de 2010

COSAS DE LA VIDA.


Al punto de la asfixia, por sentir la soga en su cuello que lo estaba ahorcando, regresó a sus recuerdos de su vida feliz, ¿pero qué había pasado para haber tomado esa loca decisión de quitarse la vida? ¿Qué lo orillo para tomar esa drástica decisión?, quizás ni el mismo lo sabía, su mente se encontraba totalmente trastornada, sus sentidos tan embotados que no podían poner en orden sus pensamientos y sentimientos, y con la cuerda apretando su cogote, como una película su vida pasó por su mente.

Su vida siempre fue de sufrimiento, nació en un hogar falto de todo, hasta de un padre, porque no lo tuvo, fueron referencias de su pobre Madre, quien en su afán de inculcarle los verdadero valores morales, le hablaba de su progenitor, incluso lo obligaba a buscarlo, pero él en su terquedad, eso lo volvía más rebelde, despreciaba a su padre, cuando tenía la oportunidad de tenerlo frente a frente, sentía ese deseo incontenible de escupirle la cara, reclamarle el que haya abandonado a su madre, dejarlo en la orfandad paterna, viviendo miserias y comiendo lo que con trabajos su madre conseguía.

Era un sentimiento enconoso del cual no podía separarse, sentía que el merecía una buena vida y por consiguiente una mejor para su madre, le dolía en lo más profundo de su ser, los desprecios, que en los lugares donde pedía trabajo su madrecita recibía, ¿pero a su edad que podía hacer? Nada, renegaba de todo y por todo, él lo manifestaba, Dios no existía, no podía existir, ni en su corazón ni en su mente, era metódico en sus creencias, el sabia que Dios era para esas personas que lo tenían todo, esos que se encargaban de humillar y pisotear al pobre.

El mismo era su Dios, porque creía en él mismo, se tenía fe en lo que hacía, sus milagros eran sus conquistas diarias, su fe se fundaba en sus actos, el mismo lo proclamaba, los prodigios se deben a nuestra fe, a creer en uno mismo, los pobres no podían creer en un Dios, no podían darse ese lujo, es más no tenían tiempo para detenerse a pensar en un salvador, ya que jamás a su vida llego alguien que lo ayudara a salir de su pobreza, todo lo que obtuvo de la vida fue por su trabajo, sus privaciones y su rutina, que lo llevo a vivir la vida como se le presentara.

Pero ahí estaba en los fríos de la muerte, en lo acalambrado de su cuerpo, y nuevamente esa visión y todos esos reclamos, pero no tenían eco, porque estaba solo, quizás de acompañante tenía ahí a su lado a la parca, quien pacientemente lo estaba esperando a que se consumara el acto, y la misma pregunta ¿Cómo diablos llegue a esto?, ¿es que no había otra solución?

Claro que ya no existía ninguna solución, todos incluyendo a su propia familia lo abandonaron, jamás se interesaron por saber hasta qué punto era su desesperación o quizás sus problemas, cuando buscó a sus amigos, le dieron la espalda, se encontraban ocupados, tenían sus compromisos que no podían aplazar por una simple llamada, tampoco detenerse a platicar y preguntarle que le pasaba, era perder el valioso tiempo que no podían darse el lujo de desperdiciar, su familia siempre con la promesa de “al rato pasamos a buscarte”, las clásicas excusas: se nos enfermo el niño y lo tuvimos que llevar de urgencia a una clínica, es que a tu hermano le toco trabajar de noche y se la pasó dormido todo el día, tengo que llevar a los niños a la escuela y me tengo que quedar a la reunión de padres de familia, perdimos las llaves de la casa y no podemos salir por el momento, etc., etc.,

Todavía resonaba en su cabeza esas frase de “lo que se te ofrezca; te puedo prestar la cantidad que necesites; mira no te preocupes, ya veremos cómo le hacemos para que salgas; todo tiene solución, menos la muerte; para eso tienes a tu familia para ayudarte; cómo voy a olvidar que me ayudaste, ahora me toca hacerlo a mi; mi casa es tu casa cuando lo necesites; no te fijes ni me digas cuando me vas a pagar, lo importante es que ya no te anden cobrando;” y otras tantas que solo fueron palabras que se las llevo el viento, en sus momentos difíciles nadie estuvo con él, y como al perro más sarnoso le caen las garrapatas, así le sucedió, hasta sus hijos le dieron la espalda.

Pensaron que el viejito chocheaba, que eran puras imaginaciones producto de su mente delirante el que tuviera deudas, que necesitaba dinero; se decían “no sé para qué quiere dinero, si no tiene en que gastarlo”, pero sus deudas eran dinero que ya había gastado, que sirvieron para darle educación a los hijos, para vestirlos, darles de comer e incluso para que anduvieran quedando bien con sus respectivas parejas, pero, el viejito chocheaba.

¿Donde estaban sus amigos?, ¿donde habían quedado aquellos que más que amigos eran sus hermanos?, ¿la familia donde estaba?, sus conocidos que tanto lo admiraban no los veía, todos desaparecieron, se esfumaron. No contaba con nadie, ahora ahí estaba solo, esperando el jalón de la cuerda para escapar de esta vida.

Esta vida que nada representó para él, que nada bueno le dejó, nació, vivió y se desarrolló como un paria y como tal tenía que morir, por eso escogió ese lugar, para que nadie lo molestara, solamente un pedazo de papel a su lado era toda su compañía, donde en el mismo declaraba su decisión de cortarse la existencia: No se culpe a nadie de mi muerte, mi vida sale sobrando y como tal la hago a un lado, amigos recuérdenme como verdaderamente fui, no hagan un santo de mi persona, familia si pueden háganse a un lado no digan que me conocen mucho menos que soy su familiar, hijos les pido perdón por esta decisión pero quiero que sepan que no tuve otra alternativa, a las autoridades les dejo mi cuerpo para que lo depositen en la fosa común, a la vida le reprocho su forma de tratarme y a Dios si es que existe, le pido que me espere que no tardo en llegar.

A punto de lograr su propósito, siente la presencia de alguien, es un niño de 5 años que le dice: yo también quiero jugar al ahorcado, quítate el mecate y pónmelo, ahora me toca a mí.

domingo, 16 de mayo de 2010

A MI VARITA DE NARDO


Cuantas veces desilusionado de la vida, pensando que quizás jamás me iba a enamorar de alguien, en virtud de que no existía la persona ideal que se acoplara a mi forma de sentir, ¿Cuántas mujeres pasaron por mi vida? No sé, quizás fueron muchas o tal vez pocas, pero ninguna que me hiciera sentir el verdadero amor que tanto esperaba.

Reconozco, que jamás tomaba en serio a las chicas, porque tenía miedo quizás a entregarme totalmente o a que se fueran a burlar de mis sentimientos. Siempre quise ser el primero en todo, pero en el amor siempre fui el último. Cuantos dolores de cabeza cause a mi pobre Madre al verme tan desorientado, tan dejado de un cariño verdadero, tan juguetón en los sentimientos, que ella sufría porque no veía seriedad en mí.

Tuviste que llegar Tú a mi vida, mi Varita de Nardo, créemelo, desde que te vi, me impactaste con esa figura tan menudita, con ese rostro delgado y afilado, pero sobre todo con esa maravillosa sonrisa, que hacía que olvidara todos mis problemas ante tu sola presencia; Al principio no sé cómo te caí, pero eso no fue un obstáculo para seguir viéndote, es que ya formabas parte de mi necesidad de verte.

Contaba las horas para salir de mi rutina del trabajo, para correr e irte a ver. Con solo presenciarte ahí, tan sencilla, tan honesta, pero tan humilde, pensaba que feliz hubiera sido de haberte conocido con anterioridad. Más el destino nos depara lo mejor de la vida para dárnoslo al último; No cabe duda, has sido la única mujer que ha logrado calmarme en mis ímpetus de mujeriego, sólo Tú, con tu amor has logrado centrar mi forma de sentir y sólo Tú has tenido la sabiduría de estabilizar mi comportamiento.

Día a día le pido a mi Dios, que estoy que estoy viviendo no sea sólo un sueño. Esto que en la actualidad me sucede, es lo más hermoso de mi vida; Siempre fui un vagabundo en busca de la mujer ideal que junto a mi lado formara un solo Ser, hoy que la he encontrado, me siento realizado, he cambiado tanto, física como intelectualmente, soy otro, gracias a ti; Nunca me cansaré de agradecer a Dios, que te haya puesto en mi camino, porque Tú eres el amor de mi vida, porque Tú, en compañía del hijo que me has dado, forman la razón de mi vivir, me siento completamente feliz, este sentimiento que alberga mi corazón cada día crece más y más.

Sólo te pido, que si algún día dejaras de amarme, háblame con confianza, que por el amor que te tengo sabré comprenderte, porque no existe nadie tan feliz como yo, Flaquita, eres el sol que alumbra mi existencia, te has convertido en la droga que necesito para vivir, lejos de ti, sentiré morir como el pez lejos del mar, a tu lado he sabido apreciar el verdadero significado del amor, porque contigo aprendí a amar con los ojos cerrados, no quiero despertar porque en mis sueños siempre estarás Tú, te quiero tanto, que tengo miedo de perderte, pero sé que esto no sucederá jamás, porque con el tiempo he comprendido que nacimos el u no para el otro, somos dos almas gemelas que se necesitan para seguir viviendo.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿ALUCINACION O REALIDAD?


Después de un arduo día de trabajo, con el cuerpo limpio resultado de un refrescante baño, el estomago lleno al termino de digerir una suculenta cena, me dispongo a ver y escuchar las noticias televisivas sentado plácidamente en un sillón de tejido.

Al estar absorto viendo en la pantalla, las escenas previas al festejo del Día de las Madres, siento la presencia de alguien junto a mí (mi esposa y mi hijo ya se encontraban durmiendo), regreso a ver de quien se trataba y, ahí estaba el cuerpo frágil de mi madre, al verla casi musitando le pregunté:

Hola Mamá, que tal, ¿Cómo has estado?, oí su voz que me decía:

Bien hijo, disfrutando de un descanso que creo nunca en mi vida había disfrutado.

Sabes mamá, no te imaginas cuanta falta me haces, desde que Tú te fuiste, no hay momentos en que no te recuerde, me siento culpable de lo que te sucedió, porque quizás no supe cuidarte, no tenía tiempo para ti, siempre me la pasaba trabajando o en otras ocupaciones, a ti te dejaba sola, no puedo con este cargo de conciencia, porque ni siquiera supe cómo fue tu accidente, sólo hasta que te vi en esa fría loza, pude por momentos imaginar cuán grande debe haber sido tu sufrimiento, en ese momento le reproche a mi Padre Eterno por haberte llevado.

Ella, con esa voz tan dulce y pausada me comentó: No, no mi hijo, no te sientas culpable de nada, todo fue cosa del destino, ese destino que todos traemos marcado desde el momento en que nacimos. Cada vez que salia, hacía lo que siempre me recomendabas, tenía mucho cuidado al cruzar la calle, fue la imprudencia la causante de mi infortunio.

Cuando sucedió esto, todavía me levanté, de momento observe mucha gente a mi alrededor y hubo un joven de rostro bello, de mirada angelical y de suaves manos, quien me tomó del brazo y me dijo: “Ya es hora de partir”, yo no entendía sus palabras y rechace su apoyo, diciéndole: “No, yo tengo que ir a ver a mi hijo, va a estar muy preocupado al ver que es tarde y no llego”. Tomándome de los hombros, ese joven me señaló a una persona tirada en el piso, con las piernas destrozadas, el cráneo lleno de sangre y su rostro con raspones, diciéndome: “mira ese cuerpo es tuyo, tú ya no perteneces al mundo de los humanos, te has convertido en un alma y tu misión es acudir al llamado de nuestro Señor a rendirle cuentas”.

Sabes hijo, sentí mucho miedo de dejarte solo, de saber que saldrías a buscarme y no me encontrarías, no quería que me vieras en ese estado, pedí permiso de esperar tu llegada y se me concedió, pero tú no llegabas, entonces me subieron en una ambulancia, me llevaron a un cuarto frio y me depositaron en una plancha de cemento, estando ahí, alcancé a oír lamentos y lloriqueos de otras personas, pero no eras tú.

Cuando llegaste, oí tu voz, la de tu hermano y la de tu novia, preguntando por mí, en el momento que entraste a ese cuarto frio, no dudaste, te me abalanzaste, sentí tus brazos rodeando mi cuerpo, sentí tu aliento en mi cara y tus lágrimas mojaron mi rostro, sin embargo no pude hacer lo mismo, estaba paralizada, en mis ojos cerrados imaginaba tu cara, esa cara que fue siempre mi orgullo, me sentí impotente al no poder calmar tu dolor, al no poder decirte, que no me había ido, que estaba aquí contigo, pero, no podía articular ninguna palabra, sólo sentir la tibieza de tu cuerpo.

Noté que te sacaron a la fuerza, tus palabras “Déjenme con mi Mamá”, me destrozaba aún más el corazón, no quería que sufrieras, eras mi adoración, eras mi bebe consentido, pero no podía hacer nada, porque mi permiso consistía en estar ahí, pero sin hacer nada, absolutamente nada.

La interrumpí diciéndole: Jamás supe interpretar tus palabras, ¿recuerdas la última platica que tuvimos?, claramente me expresaste después de un arranque de desesperación, jalándote los cabellos expresaste: “Dios Mío, si me vas a llevar, hazlo horita”, no lo comprendí y mucho menos cuando dirigiéndote a mi de tus labios salió: “Hijo un día me voy a ir donde jamás me encontraras”, créemelo mami, arrepentido estoy de no haberte dado el tiempo que de mi necesitabas, hoy que te has marchado, que me encuentro sólo, con una esposa sin suegra y con un hijo sin su abuela, hoy te digo: Mamita, me haces mucha falta.

Con lágrimas en los ojos mi jefecita me abrazó y tomándome de las manos me comentó:

Sabes, me encuentro en un lugar que todo es felicidad, donde reina el amor, la confianza, la ternura y la verdad, un lugar donde no envidiamos a nadie, donde nos conocemos todos y en donde, en nuestros ojos se refleja la tranquilidad de estar, déjame estar aquí hijo, vive tu vida, no sufras por mí, alégrate de saber que estoy bien, pero también entérate que desde aquí yo te cuido.

A los pocos días que sucedió ese accidente, estuve contigo, no fue revelación, no fue un sueño producido por el cansancio, fui yo que estuve a tu lado, igual que cuando estuve con tu mujer y que me dijo:”Doña Juana no me asuste, si me quiere hablar, hágalo”, pero sólo quería demostrarle que estaba agradecida con ella, porque a su lado ya vivías una vida estable y tranquila, por cierto, también le di su nalgada a mi nieto, era para decirle “Aquí está tu abuela”.

Por eso, hijo, déjame descansar, te pido ya no llores por mi, mejor recuérdame con mucho cariño, reza por mi alma, pide por mi descanso eterno, ya que así sabré que no pasé en vano por tu vida, que cumplí con esa gran tarea que es la de ser Madre, sigue siendo feliz como cuando estaba físicamente contigo, no pierdas la firmeza de tu carácter, sé digno hijo mío, que desde donde estoy me siento orgullosa de ti, como lo manifesté siempre en vida. No pierdas la fe en mi Padre Eterno, ni tampoco le eches la culpa por mi partida, el sabe lo que hace y porque lo hace, y lo más importante, nunca me olvides.

“Nunca me olvides, porque siempre estaré en tu vida y corazón; tú eres mi vida sin ti pierdo la razón”.

Fue lo único que alcance a oír de la poesía que una niña declamaba a su madre en un programa de televisión, porque ahí estaba yo frente a ese televisor, levantándome sólo acerté a preguntarme: ¿Sufrí una alucinación o en verdad mi madre me habló?

lunes, 3 de mayo de 2010

ENTRE LA LLUVIA Y MI PENAR.



Todo sucedió en una fría tarde del mes de febrero, una leve llovizna caía, pero yo permanecía esperándote.

Jamás olvidaré ese día, era 14 día del amor y la amistad. En cada rincón y por todos lados observaba pareja de enamorados, llevaba en mis manos tu regalo y un ramo de claveles, esos que te gustaban, los que adornaban la sala de espera de tu casa, los que olían a pureza del amor que nos profesamos; pero quizás lo presentía pero no lo aceptaba, tenía tiempo que te veía con una indiferencia que hacía sentir temor por lo nuestro.

Mis amigos me comentaban que te habían visto del brazo de otro, pero no les creía, porque sabía que tu no eras capaz de jugarme una traición, mi amor era tan grande que un rumor no lo podía terminar, creía ciegamente en tu amor, todo mi mundo giraba en torno al tuyo, miraba por tus ojos y lo que tu me decías esa era la verdad, jamás puse en entredicho tus acciones, te justificaba en todo momento, incluso, en el seno familiar se producían disgustos mi defensa hacía ti.

Mi pobre madre, me lo advirtió: “Esa mujer no es digna de tu amor, solo quiere burlarse de ti”, pero el amor es ciego, o quizás somos nosotros quienes le ponemos una venda, te seguía siendo fiel, quizás ese fue mi error, esa fue mi falta, fui un necio al no querer mirar la realidad en tus acciones.

Cuando te invitaba a salir, siempre estabas cansada o ibas a salir con tu mamá, cuando te encontraba saliendo del trabajo y te invitaba al cine, pretextabas que te dolía la cabeza, sin embargo todo lo comprendía y te justificaba.

Y ahí estaba en ese sitio en que me citaste para vernos, esperando que llegaras para llenarte de besos, abrazarte y acariciarte, sentirte mía, sólo mía, demostrarte cuán grande era mi amor por ti, que no me importaban los rumores, porque sólo eran eso, sólo rumores.

La llovizna no cesaba, pero no importaba, me mantenía firme. Y llegaste, te veías tan linda con ese vestido rojo entallado, con esos labios de rojo carmesí, con ese andar tan frívolo como te conocí, pero con una seriedad que no te había visto, extrañe tu sonrisa, tus dientes nacarados y esos hoyuelos que se te dibujaban en tus mejillas.

Te abracé, al momento extendí mi brazos para ofrecerte mis regalos, secamente me dijiste que teníamos que hablar, era necesario aclarar algunas cosas.

Me expresaste que lo nuestro no podía seguir, que te habías equivocado, que no era la persona ideal, que por el momento preferías estar sin una pareja; sin entenderte, sólo te miraba, lo hacía sorprendido porque no me explicaba tu actitud, no aceptaba tu decisión, me rebelaba a acatarla, más sin embargo no te decía nada, solo te miraba, no podía articular palabra alguna, quedé anonadado, como estatua estaba clavado en el suelo, y la tenue lluvia cayendo, con el rostro mojado, solo acertaba a mirarte, no daba crédito a lo que oía.

Me diste el regalo, un libro que se trataba sobre el General Rovere y escrito en la primera pagina una dedicación que decía: “PARA TI MI AMOR, CON TODO MI CARIÑO, FELIZ 14 DE FEBRERO”. Que dedicación tan irónica, que burla escrita en un papel, que sadismo en esa frase, pero que sufrimiento el que sentía al estar mirándola, de mis ojos surgieron unas gotas de agua salada que mojaron mi rostro, quizás no te diste cuenta porque, mis lagrimas se confundieron con la lluvia.

Más reponiéndome de la impresión solo acerté a decir, “como tú lo desees”, no tuve el valor de defender tu amor, me dejé llevar por tus argumentos, los míos no contaron, y así como fríamente me diste tu regalo, tuviste el cinismo de darme un beso en la boca y dándote media vuelta me deseaste mucha suerte. Yo me quedé ahí aturdido, con mi rostro mojado por la lluvia y por mis lágrimas, la lluvia no me molestaba, no me importaba que me vieran llorando, sabía que todos dirían que era mi rostro mojado por la lluvia, pero sólo yo sabía que el cielo lloró por mi tristeza tan grande, y ahí quedé ENTRE LA LLUVIA Y MI PENAR.

miércoles, 7 de abril de 2010

FUE UN SUEÑO, SOLO UN SUEÑO.


La vida monótona que llevaba, la mantenía siempre pensando en cosas ajenas a su voluntad, su matrimonio ante la sociedad era un preclaro ejemplo, su esposo un ser lleno de bondad y virtudes excepcionales, sus hijos, brillantes alumnos con calificaciones excelentes y además sus grandes orgullos, en fin su familia digna de admiración entre sus conocidos, pero ella sentía algo de soledad en su vida.

Las fiestas que se organizaban en el círculo de su comunidad, no lograban apartar sus pensamientos de fantasías que bullían en su mente locuaz, es más ni los juegos de canasta que en compañía de las damas de sociedad la desviaban de esas ideas.

Quizás sin pensarlo, mejor bien dicho sea, quizás sin desearlo, en su mente calenturienta se fue formando un deseo enorme de tener una relación sexual fuera de su matrimonio, porque según ella, su marido se había vuelto tan rutinario que ya no le gustaba ese trajín de vida que llevaban, incluso, ya estaban mermadas sus relaciones intimas, pretextando que llegaba muy cansado de trabajar; cuando ella lo buscaba, lo encontraba dormido, buscaba sus partes nobles para excitarlo, pero él no le respondía.

Esto fue la excusa, para decidirse a buscar una aventura, sobra decir, que no le faltaron candidatos; con ese cuerpo de diosa y esos ojos tan expresivos, con esa conversación de una persona con una educación tan refinada, producto de sus reuniones en sociedad, le sobraban pretendientes, porque además del buen atractivo visual del que gozaba, era una maestra en la coquetería (motivo por el cual siempre discutía con su marido), su arreglo personal en ocasiones era exagerado, se pasaba horas enteras en el salón de belleza, en donde por cierto era muy conocida por ser una asidua frecuente, al salir del salón, lo hacía completamente diferente, un rostro tan bien delineado con tanto cosmético, unos labios tan rojos (¿de pasión desenfrenada?) de tanto labial y unas uñas postizas adornadas con diversos dibujos.

Quizás su fantasía no se hubiese realizado de no haber sido por la cooperación involuntaria de su esposo, al que jamás le interesó lo que ella hiciera o dejara de hacer; él se dedicaba en cuerpo y alma a su trabajo; a su familia le dedicaba su atención cuando en las noches llegaba a descansar, sólo en esos momentos ellos aparecían en el libreto de su vida.

Como en todo argumento o relato, no faltó que surgiera el afortunado galán que llegara a la vida de esta damisela; así fue como un día por azares de la del destino o por capricho de la dama en cuestión, tuvieron una amena charla telefónica, en la cual salió a relucir la admiración que él tenía por ella, de lo prendado que se encontraba por su fino corte de cara, esa nariz tan respingada, ese pelo tan sedoso y además el buen timbre de su voz, la hacían (según él) la compañera perfecta.

Entre platicas y adulaciones, él le hizo notar, que tenía unas enormes ganas de verla, para platicar un rato e intercambiar impresiones, ella, claro que se tenía que dar a desear y le dijo que no podía salir, ya que tenía que ayudar a su esposo en el negocio.

Él, tenaz como era su costumbre no se amilano, volvió a insistirle pero de una manera muy sútil, diciéndole que se sentía triste de no poder tener una charla con la mujer que en ocasiones, su recuerdo le había quitado el sueño, que ansiaba con todo su corazón verla aunque fuesen unos 5 o 10 minutos, pero mirarla para constatar que en ella no había cambiado nada, que era el mismo ser angelical que conoció, que la reconocía por la voz de ángel que escuchaba al otro lado de la línea.

Sobra decir, que en esos momentos ella se sentía en las nubes, esas palabras tan llenas de romanticismo, la hacían flotar en el misticismo de su vanidad, ¿cuánto tiempo ha pasado de que en la boca de su esposo no han brotado frases tan hermosas? Ya había perdido la cuenta y también las esperanzas, su marido era muy metódico, solo existían adulaciones a su persona y al modo de atender su pequeña empresa ahí es donde volcaba su ego, pero a ella, si a ella, ya no le hacía ningún piropo, ni siquiera advertía lo bien que se arreglaba para él, por eso se sentía en las nubes, porque ahí se encontraba alguien que reconocía su valor moral, su belleza externa, sobre todo su trato a una mujer.

Por ese detalle, es que ella, con un poquito más de deseo que de curiosidad, fue ablandando su postura y le sugirió que por el momento no podía salir, pero que a más tardar en una hora tenía que salir a depositar el dinero de la venta del día anterior en el banco, y si él se decidía se podían ver afuera de la institución bancaria. Claro que él accedió, y haciendo a un lado su felicidad para no demostrar su ardiente interés, le dijo que iba a hacer todo lo posible por acudir a tiempo, pero que le pedía que no lo fuera a plantar, porque no resistiría un desdén o engaño.

Quedaron de verse en un lugar conocido por los dos, pero más por él, porque sabía que en esa zona se localizaba un establecimiento de 4 letras (la h es muda) el cual vulgarmente lo conocemos como hotel.

Ella con el pretexto de ir a depositar y de ir a ver una ropa para los niños, pidió la autorización a su esposo para salir, el esposo tan ingenuo como siempre, le dio dinero para que tomara un taxi y no se le hiciera tarde. Arreglada su salida, se metió a la regadera a darse una ducha y arreglarse esmeradamente para satisfacer su aventura, la cual deseaba con todas las fuerzas de su ser.

El llegó primero a la cita, todo un caballero, elegante su forma de vestir, recientemente rasurado, con un aroma varonil producto del perfume con olor a maple, un traje acorde a la temporada actual, luciendo una sonrisa con unos dientes nacarados envidia de cualquier modelo. Espero a la dama en cuestión, con la disculpa de que a la mujer se le debe esperar el tiempo que sea necesario, pero no hubo tanto lapso de espera, allá enfrente de la acera se encontraba la damisela, sonriéndole y agitándole la mano para él la viera, y claro ni tardo ni perezoso procedió a cruzar la arteria, y en pocos segundos ya se encontraba a su lado.

Se saludaron tomándose de las manos, no hubo beso de por medio, no se podía hacer eso, estaban en plena calle y podían ser reconocidos, él le habló casi susurrándole al oído ¿adónde vamos?, ella sonriendo y bajando la cabeza, le contestó ¡adonde tu quieras, me pongo en tus manos!

Bueno no se si sea una buena idea, pero me gustaría un lugar donde estuviéramos solos, tengo mucho de que platicar contigo –volvió él a expresar-

Ella, aún sonriendo le pregunto: ¿Qué lugar sugieres para ir? Pues no cuento con suficiente tiempo.

¿Bueno que te parece si entramos a ese hotel, que se encuentra ahí enfrente? –Nerviosamente él preguntó-

¿Qué te pasa? ¿Por quién me has tomado? –Exclamó ella con una absoluta seriedad-

Él la agarró suavemente de las manos y le comentó:

-Perdón no quise ofenderte, lo único que deseo es que no tengas problemas con tu marido, y ese es el único lugar en el que podemos estar, sin que nadie nos vea o nos interrumpa, yo te prometo que nada malo pasara.

Ella un poco convencida (además de que también lo deseaba, ese tipo le gustaba mucho, fueron varias las ocasiones en que en sus cavilaciones se veía haciendo el amor con él, siempre que lo miraba, sentía que las rodillas le temblaban y que los labios la traicionaban para pedirle un beso, si, sólo un beso, con eso se conformaba) le puntualizó:

–Está bien vamos, pero ten en cuenta que soy una mujer casada y le debo respeto a mi esposo, no vayas a tomar mi decisión como otra cosa, por favor-

Claro que no –contesto él- sé que te debo un gran respeto y siempre te lo he manifestado, no quiero ser el causante de algún desaguisado con tu esposo.

Sin más que decir o aclarar, enfilaron sus pasos hacía el edificio que en la parte de arriba se podía notar un gran anuncio de neón con letras rojas (como la pasión que los envolvía) que decía: “HOTEL AVENIDA” Bienvenidos.

Les entregaron las llaves del cuarto, antes de entrar al mismo, él le estampó un ardiente beso, del cual ella correspondió de una forma más efusiva y de larga duración, haciéndola olvidar de su condición de casada, de su esposo, de su hogar, de sus hijos, y mirándolo a los ojos, suplicantes palabras salieron de sus labios:

-Por favor aquí no, pasemos dentro de la habitación, me siento mal de lo que estoy haciendo, pero la verdad es que deseo que me ames con una locura incontrolable, quiero pertenecerte en cuerpo y alma, quiero sentirme solo tuya y de nadie más, dame todo de ti, porque yo sin reservas te entregaré todo lo que he guardado con el tiempo para ti-

El, con ternura la tomó de la mano y con delicadeza la hizo pasar al interior del cuarto, ahí frente a ellos los esperaba el tálamo en el cual podían dar rienda suelta a sus instintos sexuales, ella con la razón nublada por el reciente ósculo recibido, pronto se olvidó de su condición de mujer casada y del respeto que debía darle a su marido.

Sin más preámbulo, apagando la luz y encendiendo el aire acondicionado se fueron acomodando en la orilla de la cama y prendados de su boca, sin comentario alguno, se dejaron envolver por el momento, se dejaron arrastrar por la pasión que como remolino los fue arrastrando poco a poco, el hurgando en las partes nobles de ella, haciendo a un lado su ropa, ella bajándole el cierre de su pantalón, metiendo delicadamente su mano tomó su miembro el cual fue erigiéndose como un noble guerrero que busca no quedar mal en la batalla, sus pezones de pronto se vieron acariciados por los labios de él, su vulva sintió la delicadeza de un dedo que le escarbaba tenuemente para llegar a un cosquilleo delicioso y sensual, sus cuerpos desnudos se juntaron y la complicidad de la oscuridad hizo que llegaran al clímax desbordado del sexo.

Ella con la sensación del beso proporcionado, de las caricias en sus partes intimas, con el roce de sus piernas y con la visión nublada, sólo deseaba llenarse totalmente de él, esos besos en su cuello, el roce de los labios en sus pezones la tenían al borde del paroxismo. No dejaba de gemir, sus manos arañaban el cuerpo atlético, sus labios jalaban con mordidas suaves los de el, ese encanto de saberse tan amada la llevaban a enloquecer de pasión inusitada, se sentía en la gloria, sus ojos no observaban más que el rostro de su pareja, su cuerpo cual ola embravecida lo quería atrapar para siempre y tenerlo junto a él todo el tiempo, toda ella sentía una electricidad que le recorría su cuerpo y que la hacía enloquecer, si ahí estaba la creación más grande de nuestro Señor fundidos en uno solo.

No salieron palabras, sólo gemidos de placer, alaridos de satisfacción; pero justo cuando todo el torrente de felicidad salía del miembro de él, para depositarlo en su vagina, exactamente en ese momento, cuando el volcán tenia su erupción vomitando lava, cuando la lujuria llegaba a estallar en su máxima expresión, justo en ese momento, sintió un leve jalón en su brazo y escuchó una voz que le decía:

“Arriba floja, es hora de levantarse y llevar los niños a la escuela”

Ella exclamó: -Dios mío, todo fue un sueño, tan sólo un sueño.

Efectivamente, ahi frente a ella, sonriendo como siempre, se encontraba su esposo, quien habia salido después de haberse dado un buen regaderazo.